{"id":653,"date":"2026-06-29T14:45:10","date_gmt":"2026-06-29T12:45:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/?p=653"},"modified":"2026-06-29T18:36:28","modified_gmt":"2026-06-29T16:36:28","slug":"bailando-con-la-sombra-de-la-soledad-inefable-por-marlena-czarny","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/2026\/06\/29\/bailando-con-la-sombra-de-la-soledad-inefable-por-marlena-czarny\/","title":{"rendered":"Bailando con la sombra: de la soledad inefable. Por Marlena Czarny"},"content":{"rendered":"<p class=\"s3\"><strong><span class=\"s2\"><span class=\"bumpedFont15\">Bailando con la sombra: de la soledad inefable.<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">El sexto d\u00eda del XXII Festival Internacional Zawirowania \u2014Varsovia\u2014 nos trajo el encuentro con un artista que parece concebir el movimiento <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">no como una<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\"> forma de expresi\u00f3n, sino como una herramienta de autoconocimiento. En la obra de Javier Mart\u00edn \u00ab[R\u00c6M] project\u00bb, la danza se convierte en el lenguaje de alguien para quien las palabras resultan insuficientes.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">En el escenario hay c\u00e1maras, un televisor y una pantalla grande. El espacio se parece, a la vez, a un laboratorio, un estudio de cine y una habitaci\u00f3n privada. Mart\u00edn aparece acurrucado, hecho un ovillo, como durmiendo. Yace inm\u00f3vil, inmerso en la penumbra. Cuando empieza a moverse, es dif\u00edcil descifrar si acaba de despertarse o, al contrario, est\u00e1 adentr\u00e1ndose en las profundidades del sue\u00f1o. Desde los primeros minutos de la obra, el espectador queda suspendido entre la vigilia y la imaginaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Su cuerpo escapa constantemente a toda definici\u00f3n. A veces se parece al de un bailar\u00edn cl\u00e1sico; otras, al de un actor de pantomima. A veces, parece una marioneta guiada por hilos invisibles para, un instante despu\u00e9s, convertirse en un maniqu\u00ed que cobra vida tras el cierre de un establecimiento. Otras, es un arlequ\u00edn triste, un ni\u00f1o perdido o incluso un \u00e1ngel ca\u00eddo. Pero es extremadamente preciso en todas y cada una de sus encarnaciones. Los movimientos son suaves, fluidos, incluso aterciopelados y, al mismo tiempo, est\u00e1n llenos de tensi\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Los primeros planos de las manos transmitidos por las c\u00e1maras resultan particularmente fascinantes. Parece como si los dedos, inquietos, estuvieran constantemente intentando agarrar algo; cierran, abren y deshacen estructuras invisibles. Y son, justamente, las manos las que m\u00e1s parecen expresar. Como si trataran de contar una historia que los labios son incapaces de articular.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">El espect\u00e1culo se compone de sucesivas secuencias musicales. Las canciones no solo ilustran la danza: se convierten en su columna vertebral emocional. Cada pieza revela un estado interior diferente del protagonista. Con \u00abWords\u00bb de F.R. David el cuerpo de repente se abre. El bailar\u00edn se mueve con soltura y autenticidad, como alguien convencido de que nadie lo est\u00e1 mirando. Las palabras del estribillo \u00abWords don&#8217;t come easy\u00bb suenan a manifiesto personal. Parece que el protagonista ha escogido la danza precisamente porque no puede o no quiere comunicarse a trav\u00e9s del lenguaje.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">En una de las escenas, aparece la sugerente imagen del artista <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">sac\u00e1ndose<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\"> cosas de la garganta. \u00bfQu\u00e9 <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">son?<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\"> \u00bfC<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">uerdas<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\"> vocales? \u00bfPalabras cautivas? \u00bfMemorias? Parece que Mart\u00edn las hace emerger y convertirlas en movimiento, como si solo la danza fuera capaz de darles sentido.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">La soledad es uno de los temas m\u00e1s importantes de esta obra. El artista se graba constantemente: hace encuadres y observa su propio rostro y cuerpo. Al mismo tiempo, es creador, protagonista y espectador de su propia vida o sue\u00f1o. Va ensayando diferentes versiones de s\u00ed mismo, comprobando cu\u00e1l de ellas es de verdad. Al <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">observarlo<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">, ve\u00eda a una persona introvertida viviendo en su mundo interior, en di\u00e1logo constante consigo misma.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Hay escenas de la funci\u00f3n que son inquietantes, en las que el cuerpo se tuerce como si estuviera fuera de control. Los movimientos pierden su elegancia: se vuelven torpes y violentos. A veces, incluso dolorosos. Sin embargo, en un momento, el mismo personaje parece superar la gravedad: ligero como una pluma, suspendido en alg\u00fan lugar entre la tierra y el sue\u00f1o. Con \u00abFallen Angel\u00bb de Ketty Lester, el artista parece una criatura expulsada del cielo, un \u00e1ngel ca\u00eddo; mientras que con \u00abCrying\u00bb de Roy Orbison, recupera una elegancia casi cl\u00e1sica.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">La secuencia con \u00abEyes Without a Face\u00bb de Billy Idol resuena con una fuerza particular. El rostro del bailar\u00edn refleja un miedo real, como si otro \u00abmal sue\u00f1o\u00bb pudiera conducirlo \u00a0de verdad a la ca\u00edda. Entre las canciones, un molesto ruido recurrente evoca un viento fuerte o la se\u00f1al al final de un programa de televisi\u00f3n. Es el sonido del caos. Del vac\u00edo. De las interferencias. Quiz\u00e1s sea entonces cuando nos adentramos en el protagonista: en ese lugar al que \u00e9l se muestra incapaz de ordenar. La m\u00fasica y la danza se convierten en una forma de domar ese ruido interior.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Todo el espect\u00e1culo se desarrolla en negro y tonos grises. El traje negro, la transmisi\u00f3n monocrom\u00e1tica de las c\u00e1maras y el austero espacio esc\u00e9nico dan la impresi\u00f3n de estar en un mundo desprovisto de colorido emocional. De ah\u00ed que el final cobre a\u00fan m\u00e1s fuerza. Cuando el artista retoma la posici\u00f3n del principio de la obra, una luz c\u00e1lida inunda su rostro. Y, por primera vez, aparece el color. Suave, <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">dorado<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">, casi reconfortante. \u00bfQu\u00e9 es? \u00bfUn despertar? \u00bfUna redenci\u00f3n? \u00bfO un momento de reconciliaci\u00f3n consigo mismo? Mart\u00edn no ofrece una respuesta clara.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Y justamente ah\u00ed radica la fuerza de \u00ab[R\u00c6M project]\u00bb. Es un espect\u00e1culo que no pretende explicar nada. En vez de respuestas, nos deja interrogantes. \u00bfQu\u00e9 atormenta al protagonista? \u00bfSu propia sombra? \u00bfSu alter ego? \u00bfUn dolor indecible? \u00bfO quiz\u00e1s la mera necesidad de definir la propia identidad?<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Durante la conversaci\u00f3n posterior a la funci\u00f3n, Javier Mart\u00edn habl\u00f3 de la \u00abtextura del movimiento\u00bb, de la improvisaci\u00f3n y de superar constantemente los l\u00edmites de la propia experiencia. Tambi\u00e9n admiti\u00f3 que hay cierta perversi\u00f3n en una danza de este tipo: \u00abEs buscar la oscuridad en tus adentros; bailar con tu propia sombra\u00bb. Esa es la s\u00edntesis perfecta de esta noche. Porque \u00ab[R\u00c6M project]\u00bb es exactamente una de esas danzas: un encuentro con una sombra que no se deja domar del todo, pero que vale la pena investigar.<\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s5\"><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">Javier Mart\u00edn impresiona: no <\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\">solo<\/span><\/span><span class=\"s4\"><span class=\"bumpedFont15\"> como un int\u00e9rprete con una extraordinaria conciencia corporal, sino tambi\u00e9n como un artista que se arriesga en su b\u00fasqueda de nuevos lenguajes de comunicaci\u00f3n. La funci\u00f3n nos deja, por encima de todo, con una gran curiosidad. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puede descubrir alguien que trata cualquier improvisaci\u00f3n como un viaje hacia lo desconocido? \u00bfY qu\u00e9 nuevos misterios nos desvelar\u00e1 su sombra en el futuro?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span class=\"s6\"><span class=\"bumpedFont15\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/marlena.czarny.5?__cft__%5B0%5D=AZbOrpRSHYzN9Z18H4rY55C9TkXdIEYJMBoAOJZEf6VhlM672a47VXctTc8UK5qayiph1w1y-RFZoU9TkE4wrd9VlU3l838N7-ZPkt933rUryf60dekHW_wnGDwJKAt45y6fqyW-AN6z6KPYvBLXSZcjJiUIrH4cSoZIZtb1ZLzy7g&amp;__tn__=-%5DK-R\">Marlena Czarny<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p class=\"s3\">(trad. Zuzanna Gawron)<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-655\" src=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099.jpeg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1067\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099.jpeg 1600w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4099-1024x683.jpeg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"p1\"><strong><span class=\"s1\">Taniec z cieniem. O samotno\u015bci, kt\u00f3rej nie da si\u0119 wypowiedzie\u0107<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Sz\u00f3sty dzie\u0144 XXII Mi\u0119dzynarodowego Festiwalu Ta\u0144ca Zawirowania przyni\u00f3s\u0142 spotkanie z artyst\u0105, kt\u00f3ry zdaje si\u0119 traktowa\u0107 ruch nie jako form\u0119 ekspresji, lecz jako narz\u0119dzie poznawania samego siebie. W spektaklu Javier Mart\u00edn \u201e[R\u00c6M project]\u201d taniec staje si\u0119 j\u0119zykiem cz\u0142owieka, dla kt\u00f3rego s\u0142owa okazuj\u0105 si\u0119 niewystarczaj\u0105ce.<\/p>\n<p>Na scenie znajduj\u0105 si\u0119 kamery, telewizor i du\u017cy ekran. To przestrze\u0144 przypominaj\u0105ca jednocze\u015bnie laboratorium, studio filmowe i prywatny pok\u00f3j. Mart\u00edn pojawia si\u0119 zwini\u0119ty w sobie, skulony, jakby spa\u0142. Le\u017cy nieruchomo, zanurzony w p\u00f3\u0142mroku. Kiedy zaczyna si\u0119 porusza\u0107, trudno rozstrzygn\u0105\u0107, czy w\u0142a\u015bnie si\u0119 budzi, czy przeciwnie \u2013 dopiero wchodzi w g\u0142\u0105b snu. Od pierwszych minut spektakl zawiesza widza pomi\u0119dzy jaw\u0105 a wyobra\u017ani\u0105.<\/p>\n<p>Jego cia\u0142o nieustannie wymyka si\u0119 definicjom. Raz przypomina tancerza klasycznego, innym razem aktora pantomimy. Chwilami wygl\u0105da jak marionetka prowadzona przez niewidzialne sznurki, by za moment staj\u0107 si\u0119 manekinem, kt\u00f3ry o\u017cy\u0142 po zamkni\u0119ciu sklepu. Bywa smutnym arlekinem, zagubionym ch\u0142opcem, upad\u0142ym anio\u0142em. W ka\u017cdym z tych wciele\u0144 pozostaje jednak niezwykle precyzyjny. Ruchy s\u0105 mi\u0119kkie, p\u0142ynne, niemal aksamitne, a jednocze\u015bnie pe\u0142ne napi\u0119cia.<\/p>\n<p>Szczeg\u00f3lnie hipnotyzuj\u0105ce okazuj\u0105 si\u0119 zbli\u017cenia d\u0142oni transmitowane przez kamery. Niespokojne palce nieustannie co\u015b chwytaj\u0105, zamykaj\u0105, otwieraj\u0105, rozrywaj\u0105 niewidzialne struktury. To w\u0142a\u015bnie d\u0142onie wydaj\u0105 si\u0119 m\u00f3wi\u0107 najwi\u0119cej. Jakby pr\u00f3bowa\u0142y wypowiedzie\u0107 histori\u0119, kt\u00f3rej nie potrafi\u0105 przekaza\u0107 usta.<\/p>\n<p>Spektakl zbudowany jest z kolejnych sekwencji muzycznych. Piosenki nie stanowi\u0105 ilustracji ta\u0144ca \u2013 staj\u0105 si\u0119 jego emocjonalnym kr\u0119gos\u0142upem. Ka\u017cdy utw\u00f3r ods\u0142ania inny stan wewn\u0119trzny bohatera. Przy \u201eWords\u201d F.R. Davida cia\u0142o nagle si\u0119 otwiera. Tancerz porusza si\u0119 swobodnie, szczerze, jak kto\u015b przekonany, \u017ce nikt go nie obserwuje. S\u0142owa refrenu \u201eWords don&#8217;t come easy to me\u201d wybrzmiewaj\u0105 jak osobisty manifest. Mo\u017cna odnie\u015b\u0107 wra\u017cenie, \u017ce bohater wybra\u0142 taniec w\u0142a\u015bnie dlatego, \u017ce nie potrafi albo nie chce komunikowa\u0107 si\u0119 j\u0119zykiem.<\/p>\n<p>W jednej ze scen pojawia si\u0119 sugestywny obraz cz\u0142owieka wyci\u0105gaj\u0105cego co\u015b z w\u0142asnego gard\u0142a. Struny g\u0142osowe? Uwi\u0119zione s\u0142owa? Wspomnienia? Mart\u00edn zdaje si\u0119 wydobywa\u0107 je na zewn\u0105trz i zamienia\u0107 w ruch, jakby dopiero taniec pozwala\u0142 nada\u0107 im znaczenie.<\/p>\n<p>Samotno\u015b\u0107 jest jednym z najwa\u017cniejszych temat\u00f3w tego performansu. Artysta nieustannie filmuje samego siebie, ustawia kadry, obserwuje w\u0142asn\u0105 twarz i cia\u0142o. Jest jednocze\u015bnie tw\u00f3rc\u0105, bohaterem i widzem w\u0142asnego \u017cycia lub snu. Testuje kolejne wersje siebie, sprawdza, kt\u00f3ra oka\u017ce si\u0119 prawdziwa. Patrz\u0105c na niego, widzia\u0142am cz\u0142owieka \u017cyj\u0105cego w \u015bwiecie wewn\u0119trznym, introwertyka prowadz\u0105cego nieustanny dialog z samym sob\u0105.<\/p>\n<p>Niekt\u00f3re fragmenty budz\u0105 niepok\u00f3j. Cia\u0142o staje si\u0119 wtedy powykr\u0119cane, jakby pozbawione kontroli. Ruchy trac\u0105 elegancj\u0119, staj\u0105 si\u0119 niezgrabne, gwa\u0142towne, czasem niemal bolesne. Za chwil\u0119 jednak ten sam cz\u0142owiek zdaje si\u0119 pokonywa\u0107 grawitacj\u0119, lekki jak pi\u00f3rko, zawieszony gdzie\u015b pomi\u0119dzy ziemi\u0105 a snem. W \u201eFallen Angel\u201d Ketty Lester przypomina istot\u0119 wygnan\u0105 z nieba, upad\u0142ego anio\u0142a, podczas gdy przy \u201eCrying\u201d Roya Orbisona odzyskuje niemal klasyczn\u0105 elegancj\u0119.<br \/>\nSzczeg\u00f3lnie mocno wybrzmiewa sekwencja z utworem \u201cEyes Without a Face\u201d Billy Idola. W twarzy tancerza pojawia si\u0119 autentyczny l\u0119k. Jakby kolejne \u201ez\u0142e sny\u201d rzeczywi\u015bcie mog\u0142y doprowadzi\u0107 do upadku. Mi\u0119dzy piosenkami powraca za\u015b dra\u017cni\u0105cy szum przypominaj\u0105cy silny wiatr albo sygna\u0142 ko\u0144ca programu telewizyjnego. To d\u017awi\u0119k chaosu. Pustki. Zak\u0142\u00f3cenia. By\u0107 mo\u017ce w\u0142a\u015bnie wtedy zagl\u0105damy do wn\u0119trza bohatera, do miejsca, kt\u00f3rego nie potrafi uporz\u0105dkowa\u0107. Muzyka i taniec staj\u0105 si\u0119 sposobem oswajania tego wewn\u0119trznego ha\u0142asu.<\/p>\n<p>Ca\u0142y spektakl utrzymany jest w czerni i odcieniach szaro\u015bci. Czarny kostium, monochromatyczny obraz z kamer, surowa przestrze\u0144 sceniczna buduj\u0105 wra\u017cenie przebywania w \u015bwiecie pozbawionym emocjonalnych barw. Tym wi\u0119ksz\u0105 si\u0142\u0119 ma fina\u0142. Kiedy artysta ponownie przyjmuje pozycj\u0119 z pocz\u0105tku spektaklu, jego twarz zalewa ciep\u0142e \u015bwiat\u0142o. Po raz pierwszy pojawia si\u0119 kolor. Delikatny, s\u0142oneczny, niemal koj\u0105cy. Czy to przebudzenie? Ocalenie? Chwila pojednania z samym sob\u0105? Mart\u00edn nie daje jednoznacznej odpowiedzi.<\/p>\n<p>I w\u0142a\u015bnie w tym tkwi si\u0142a \u201e[R\u00c6M project]\u201d. To spektakl, kt\u00f3ry nie pr\u00f3buje niczego t\u0142umaczy\u0107. Zamiast odpowiedzi pozostawia pytania. Z czym zmaga si\u0119 bohater? Z w\u0142asnym cieniem? Z alter ego? Z niewypowiedzianym b\u00f3lem? A mo\u017ce z sam\u0105 potrzeb\u0105 okre\u015blenia w\u0142asnej to\u017csamo\u015bci?<br \/>\nPodczas rozmowy po spektaklu Javier Mart\u00edn m\u00f3wi\u0142 o \u201eteksturze ruchu\u201d, o improwizacji i nieustannym przekraczaniu granic w\u0142asnego do\u015bwiadczenia. Przyzna\u0142 r\u00f3wnie\u017c, \u017ce w takim ta\u0144cu jest co\u015b perwersyjnego \u2013 \u201eszukamy ciemno\u015bci w sobie, ta\u0144czymy z w\u0142asnym cieniem\u201d. Trudno o lepsze podsumowanie tego wieczoru. \u201e[R\u00c6M PROJECT]\u201d jest w\u0142a\u015bnie takim ta\u0144cem. Spotkaniem z cieniem, kt\u00f3rego nie da si\u0119 ca\u0142kowicie oswoi\u0107, ale kt\u00f3remu warto si\u0119 przyjrze\u0107.<\/p>\n<p>Javier Mart\u00edn zachwyca nie tylko jako performer o niezwyk\u0142ej \u015bwiadomo\u015bci cia\u0142a, lecz tak\u017ce jako artysta odwa\u017cnie poszukuj\u0105cy nowych j\u0119zyk\u00f3w komunikacji. Po tym spotkaniu pozostaje przede wszystkim ciekawo\u015b\u0107. Co jeszcze mo\u017ce odkry\u0107 cz\u0142owiek, kt\u00f3ry ka\u017cd\u0105 improwizacj\u0119 traktuje jak podr\u00f3\u017c w nieznane? I jakie kolejne tajemnice swojego cienia poka\u017ce nam nast\u0119pnym razem?<\/p>\n<p><strong>Marlena Czarny<\/strong><\/p>\n<p><strong>photo<\/strong>_ Pagal Creative<\/p>\n<p>Dofinansowano ze \u015brodk\u00f3w Ministra Kultury i Dziedzictwa Narodowego pochodz\u0105cych z Funduszu Promocji Kultury \u2013 pa\u0144stwowego funduszu celowego, w ramach programu \u201eTaniec\u201d, realizowanego przez Narodowy Instytut Muzyki i Ta\u0144ca.<\/p>\n<p>Projekt wsp\u00f3\u0142finansuje Miasto Sto\u0142eczne Warszawa.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-654\" src=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194.jpeg\" alt=\"\" width=\"1440\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194.jpeg 1440w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/IMG_4194-1024x683.jpeg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1440px) 100vw, 1440px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bailando con la sombra: de la soledad inefable. El sexto d\u00eda del XXII Festival Internacional Zawirowania \u2014Varsovia\u2014 nos trajo el encuentro con un artista que parece concebir el movimiento no como una forma de expresi\u00f3n, sino como una herramienta de &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/2026\/06\/29\/bailando-con-la-sombra-de-la-soledad-inefable-por-marlena-czarny\/\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-653","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=653"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/653\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":659,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/653\/revisions\/659"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/javiermartin\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}