{"id":379,"date":"2016-12-13T15:56:24","date_gmt":"2016-12-13T14:56:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/?p=379"},"modified":"2016-12-13T17:47:23","modified_gmt":"2016-12-13T16:47:23","slug":"la-vida-ese-esplendor","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/2016\/12\/13\/la-vida-ese-esplendor\/","title":{"rendered":"La vida, ese esplendor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/isla.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-381\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/isla.jpg\" alt=\"isla\" width=\"600\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/isla.jpg 600w, https:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/isla-300x198.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/isla-455x300.jpg 455w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevo d\u00edas sin escribir, y no porque no haya querido. El catarro persistente, la familia y sus problemas, adem\u00e1s de alg\u00fan que otro apa\u00f1o para ganar algo de dinero, me lo han puesto dif\u00edcil. Pero acabo de levantarme, febril, despu\u00e9s de estar casi diez horas en la cama, agotado, y me he dicho que de hoy no pasaba. Por suerte, durante estas semanas que no he sacado la cabeza por<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/\" target=\"_blank\"> La Mandanga<\/a>, s\u00ed he podido ir al teatro. A veces por trabajo. A veces por placer. Y aunque ya hayan pasado los d\u00edas, quiz\u00e1 demasiados para la urgencia propia de estos tiempos, no me gustar\u00eda pasar sin escribir sobre alguna de las piezas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda un profesor m\u00edo, cr\u00edtico de teatro en un par de medios nacionales, que la cr\u00edtica, llam\u00e9mosla mejor <em>la escritura sobre teatro <\/em>para no entrar en conflicto entre lo que es o no es cr\u00edtica, siempre tiene la finalidad de llenar butacas. Pero llevo pensado alg\u00fan tiempo que, en este contexto en el que nos movemos, la escritura adem\u00e1s debe ayudar a los artistas a hacer m\u00e1s a bolos. A conseguir m\u00e1s trabajos. A que determinados agentes culturales apuesten por determinados nombres para construir su programaci\u00f3n. S\u00ed. Lo s\u00e9. Me he venido un poco arriba. Quiz\u00e1s para lo \u00fanico que sirva es para crear y construir memoria, aunque s\u00f3lo sea la propia, que es, en definitiva, para lo que ha servido siempre. Y, de paso y por qu\u00e9 no, hacer algo de ruido. Como el ruido que ahora oigo de los alba\u00f1iles en el piso de mis vecinos, rompiendo ladrillos, abriendo espacios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace ya dos semanas, el jueves 1 de diciembre, que vi <a href=\"http:\/\/dtespacioescenico.com\/temporada-20162017\/la-mitad-una-celebracion\/\" target=\"_blank\"><em>LA MITAD (una celebraci\u00f3n) <\/em><\/a>de Jaime Vallaure. S\u00f3lo estuvo durante tres escasos d\u00edas en <a href=\"http:\/\/dtespacioescenico.com\/\" target=\"_blank\">DT<\/a>. Para situarnos: Jaime Vallaure es la mitad de <a href=\"http:\/\/www.lostorreznos.es\/\" target=\"_blank\">Los Torreznos<\/a>, la otra mitad es Rafael Lamata, en <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/lamandanga\/blog\/2016\/11\/12\/todo-lo-que-tenemos-os-lo-damos\/\" target=\"_blank\">La Mandanga habl\u00e9<\/a> del trabajo que presentaron en la \u00faltima edici\u00f3n de <a href=\"http:\/\/accionmad.org\/\" target=\"_blank\">Acci\u00f3n MAD<\/a>. No es la primera vez que Jaime realiza un trabajo en solitario, recuerdo <em><a href=\"http:\/\/www.lacasaencendida.es\/escenicas\/el-desdoblamiento-jaime-vallaure-3846\" target=\"_blank\">El desdoblamiento<\/a><\/em> que pudimos ver en <a href=\"http:\/\/www.lacasaencendida.es\/\" target=\"_blank\">La Casa Encendida<\/a> hace dos a\u00f1os o alguno de sus primerizos trabajos en v\u00eddeo\u00a0de hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, disponibles en <a href=\"http:\/\/www.hamacaonline.net\/autor.php?id=151\" target=\"_blank\">HAMACA<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando entramos en la sala una bola de espejos gira en un lateral, el derecho, manchando de estrellas fugaces las paredes. Un micr\u00f3fono en el otro extremo. Tambi\u00e9n vencidos a la derecha, una peana negra al fondo y algo delante, pegado en la pared, un ventilador. Se escucha un carraspeo forzado y un texto aparece en escena. <em>Hola. <\/em>El texto dice que a alguien le sonar\u00e1 el tel\u00e9fono. Detr\u00e1s de las butacas alguien dice: <em>ring, ring<\/em>. Este breve pr\u00f3logo, que nos da la bienvenida y nos incluye en el espacio com\u00fan donde ocurrir\u00e1 la pieza, no est\u00e1 s\u00f3lo cargado de humor, sino tambi\u00e9n de una reflexi\u00f3n <em>metaesc\u00e9nica<\/em> que arroja una manera personal, \u00edntima, de sentir lo esc\u00e9nico. En esta \u00faltima frase han salido tres palabras que, para m\u00ed, definen el trabajo: humor, intimidad, reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaime entra en escena y se sit\u00faa tras el micr\u00f3fono. El texto, siempre proyectado al fondo, construye un relato alocado, fresco y colorido, absurdo en ocasiones, doloroso casi siempre; y mientras, como en una sinfon\u00eda, Jaime lo acompa\u00f1a con susurros, onomatopeyas, chasquidos. Repite palabras o frases para profundizar y abrir grietas en su significado. Acaba de cumplir cincuenta a\u00f1os, la mitad de su vida, dice con iron\u00eda, bueno, tal vez, dos tercios de su vida, y nos ha reunido all\u00ed para celebrarlo. A\u00fan se pregunta qu\u00e9 es lo que quiere, qu\u00e9 desea, por qu\u00e9 ha hecho lo qu\u00e9 ha hecho. No hay respuesta buena o, mejor dicho, no hay respuesta. Ese puente entre nuestra intimidad y lo p\u00fablico me record\u00f3 a Manuel Jabois. Hace poco, en una<a href=\"http:\/\/www.zendalibros.com\/manuel-jabois-gran-explotador-mis-recursos\/\" target=\"_blank\"> entrevista<\/a>, dec\u00eda: \u201cLo que hago es intentar parecerme a lo que los lectores y la gente espera de m\u00ed. Cumplir unas expectativas. Se supone que si he citado a Proust, es porque he le\u00eddo <em>En busca del tiempo perdido<\/em>. As\u00ed que, despu\u00e9s de citarlo, voy a leerlo desesperadamente, para estar a la altura de lo que la gente cree que soy.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa mezcla entre el humor y dolor, entre crisis y empe\u00f1o, Jaime consigue construir algo &#8211;<em>algo que pasa y no s\u00e9 qu\u00e9 es-<\/em>\u00a0que\u00a0rara vez\u00a0he visto en\u00a0un escenario. Todav\u00eda hoy, dos semanas m\u00e1s tarde, es\u00a0capaz de llevarme a lugares diferentes. Qu\u00e9 sensaci\u00f3n tan extra\u00f1a esa de llorar en una fiesta o re\u00edr en un entierro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaime va hasta una isla huyendo del <em>ruido<\/em>. En la isla, si quiere quedarse, tiene que\u00a0recoger tapones de pl\u00e1stico. Coloca encima de la peana los testigos del viaje:\u00a0botellas de diferentes tama\u00f1os llenas\u00a0de tapones. El tap\u00f3n, siempre fuera, ahora est\u00e1 dentro. Lo que encierra, est\u00e1 encerrado; pienso. Y tambi\u00e9n pienso que la obra se construye en una pugna constante entre un <em>adentro<\/em> y un <em>afuera<\/em>. Y ahora tambi\u00e9n\u00a0lo conecto con alguna de las cosas que nos contaba Pablo Caruana en su <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/2016\/11\/20\/nota-que-patina-bastarda-1\/\" target=\"_blank\">Nota que patina bastarda #1<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la proyecci\u00f3n, trufadas con el texto, aparecen\u00a0las fotograf\u00edas del viaje. Paisajes de una isla. Tapones de pl\u00e1stico entre las rocas. El mar, los \u00e1rboles. Jaime intenta coger los tapones de la imagen, primero con los dedos, despu\u00e9s con los brazos. En este momento de la pieza, la pieza es un diario. Record\u00e9, entonces, los libros de Sebald. En particular\u00a0<em>Los anillos de Saturno<\/em>, uno de los mejores que he le\u00eddo, donde el alem\u00e1n, despu\u00e9s de haber realizado un trabajo importante y que el vac\u00edo se haya apoderado de su interior, para intentar detener su avance, emprende un viaje a pie por el condado de Suffolk, en la costa este de Inglaterra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Jaime comienza a sacarse piedras en los bolsillos para construir un muro, para hacer mojones -que fijan las lindes, t\u00e9rminos y senderos-, me acord\u00e9 del <em>Molloy<\/em> de Beckett. No puedo resistirme a poner\u00a0un fragmento, adem\u00e1s, creo, que m\u00e1s de lo que pueda parecer en una lectura r\u00e1pida, tiene bastante puntos en com\u00fan\u00a0con esta <em>celebraci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Aprovech\u00e9 aquella estancia para aprovisionarme de piedras de succi\u00f3n. Eran guijarros, pero los llamo piedras. S\u00ed, aquella vez adquir\u00ed una importante reserva. Las distribu\u00ed equitativamente entre mis cuatro bolsillos y las iba chupando por turno. Lo cual planteaba un problema que al principio resolv\u00ed del modo siguiente. Yo ten\u00eda, pongo por caso, diecis\u00e9is piedras, cuatro en cada uno de mis cuatro bolsillos (los dos de mi pantal\u00f3n y los dos de mi abrigo). Tomando una piedra del bolsillo derecho de mi abrigo, y poni\u00e9ndomela en la boca, la reemplazaba en el bolsillo derecho de mi abrigo por una piedra del bolsillo derecho de mi pantal\u00f3n, que reemplazaba por una piedra del bolsillo izquierdo de mi abrigo, que reemplazaba por la piedra que ten\u00eda en la boca en cuanto terminaba la succi\u00f3n. De modo que siempre hab\u00eda cuatro piedras en cada uno de mis cuatro bolsillos, aunque no exactamente las mismas piedras. Y cuando me volv\u00edan las ganas de chupar hund\u00eda la mano nuevamente en el bolsillo derecho de mi abrigo, con la certidumbre de que no iba a salirme la misma piedra de antes. Y, mientras la iba succionando, volv\u00eda a poner en orden las otras piedras, como acabo de explicar. Y as\u00ed sucesivamente. Pero s\u00f3lo a medias me satisfac\u00eda esta soluci\u00f3n. Pues no se me ocultaba que, por una extraordinaria casualidad, pod\u00edan estar circulando siempre las mismas cuatro piedras. En cuyo caso, lejos de estar succionando las diecis\u00e9is piedras por turno, en realidad estar\u00eda succionando s\u00f3lo cuatro, siempre las mismas, por turno.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos momentos en la pieza que, para m\u00ed, resumen parte de su sentido. El primero es cuando Jaime, repitiendo una y otra vez <em>qu\u00e9 quer\u00e9is de m\u00ed<\/em>, se rompe las gafas, se arranca mechones del pelo y termina por sacar de su camisa dos pedazos de carne, su p\u00e1ncreas y su h\u00edgado, y tir\u00e1ndolos al suelo, nos los ofrece.<em> Qu\u00e9 m\u00e1s quer\u00e9is de m\u00ed<\/em>. El segundo es cuando recita de manera fren\u00e9tica tres poemas, Lorca y Neruda, pero sobre todo\u00a0<em>el vivo sin vivir en m\u00ed y muero porque no muero<\/em> de Teresa de Jes\u00fas. No creo que sea casualidad que la Santa de \u00c1vila tenga otro poema donde cada estrofa da comienzo con un \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is hacer de m\u00ed?\u00bb o \u00ab\u00bfQu\u00e9 mand\u00e1is hacer de m\u00ed?\u00bb Tal vez Dios, el sometimiento, sea ahora, en alg\u00fan modo, los otros, en alg\u00fan modo, la presi\u00f3n social, la imagen, en alg\u00fan modo, lo \u00edntimo y lo p\u00fablico, el <em>afuera<\/em> y el <em>adentro<\/em>, la muerte y la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final, volvemos al principio, a la bola de discoteca, a las estrellas, a la celebraci\u00f3n. Juntos en el mismo espacio. Otra vez con\u00a0humor, y a modo de confesi\u00f3n, el texto nos dice que Jaime no quiere\u00a0vivir otros cincuenta a\u00f1os entre par\u00e9ntesis. Que no quiere que le reciclen ni le pongan un coraz\u00f3n de pl\u00e1stico. Prefiere vivir un sola hora con intensidad. Con la misma intensidad que acabamos de ver sobre el escenario. Esta crisis sobre la existencia\u00a0termina por arrojar un canto de vida. <em>La vida, ese esplendor<\/em>, que dir\u00eda alg\u00fan personaje de una\u00a0de las pel\u00edculas de Garc\u00eda-Berlanga. Hay algo en este mecanismo, en la distancia que se origina entre el texto y el cuerpo presente de Jaime, con sus pensamientos no dichos, sino escritos,\u00a0capaz de generar\u00a0la\u00a0extra\u00f1eza de la que os hablaba al principio. Un\u00a0c\u00f3ctel entre humor y dolor que no cae ni\u00a0en el patetismo ni la complacencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Supongo que es culpa de la fiebre, de la tos persistente, del ruido de los alba\u00f1iles y, por supuesto, de mi propia incapacidad, que apenas haya podido contaros algo de lo que sent\u00ed en la pieza. Sirva este texto meramente como esbozo para mi memoria y como una invitaci\u00f3n\u00a0para algo de lo que apuntaba en el segundo p\u00e1rrafo. Tal vez\u00a0sea bueno poner el punto y final con una de las frases, no por trillada menos contundente, de Kafka. Tambi\u00e9n\u00a0<em>LA MITAD (una celebraci\u00f3n)<\/em>\u00a0tiene algo de pelea que se inicia en derrota. Como dir\u00eda el checo \u00aben la lucha entre ti y el mundo ponte de parte del mundo\u00bb. Aunque, despu\u00e9s de ver esta pieza, hayamos aprendido\u00a0que lo importante est\u00e1 en la lucha, y no en su previsible resoluci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llevo d\u00edas sin escribir, y no porque no haya querido. El catarro persistente, la familia y sus problemas, adem\u00e1s de alg\u00fan que otro apa\u00f1o para ganar algo de dinero, me lo han puesto dif\u00edcil. 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