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Quizás estamos haciendo esta obra IV

Entras a una sala teatral, sin gradas, está todo muy oscuro y por los altavoces alguien te pide que saques tu teléfono y prendas la linterna, escuchas, además de esa voz con acento indefinido, sonidos que están siendo producidos en la sala, eso puedes saberlo con certeza, aunque no puedes ver, las voces en el altavoz te piden que no te sientes, que intentes recorrer el espacio, hay mucha gente, gente que no entró contigo, eso también puedes sentirlo, hace calor en la sala, humo, has tenido que firmar en la puerta un documento de no padecer ninguna enfermedad cardiaca y no sufrir claustrofobia.

Escuchas que alguien comienza a hablar, luego otro, y otro, y otro, susurran en acentos e idiomas distintos, como si rezaran, pero no lo hacen, al menos eso crees.

A medida que se encienden las linternas se va develando el panorama, muchas personas vestidas todos iguales están paradas de pie, manos al lado del cuerpo, y leen en sus idiomas de origen y con sus particulares acentos una lista de palabras y sus significados. Te vas acercando a las personas, como si en lugar de personas fuesen una escultura gigante de un ejército de camareros, miras sus rostros, ninguno te mira, tienen la mirada perdida en algún territorio lejano. Poco a poco ves como se van girando hacia distintas direcciones.

En las paredes comienza a proyectarse, indistinta y simultáneamente en varios sitios, artículos del mundo entero sobre la inmigración, mientras que los altavoces transmiten un programa de radio que habla de “Atlántida”, un nuevo centro turístico en una isla paradisíaca y desierta cerca del Norte de África.

“Atlántida, el nuevo oasis, donde el mundo entero estará a tu servicio”

Los trabajadores, habitantes de Atlántida han llegado de todas partes del mundo, de forma voluntaria a trabajar durante los próximos diez años de su vida y obtener el pasaporte Atlántida, que los convertirá, para siempre en ciudadanos mundiales.

Las proyecciones se van volviendo un mapa en el que se proyectan los cuatro puntos cardinales y las regiones situadas en cada uno de esos puntos. EL mapa se va transformando en el paisaje del Centro Turístico, la sala se ilumina con luces de colores, el murmullo de los actuantes se torna canción en esperanto del slogan publicitario de la isla turística y música de recepción empieza a sonar, los actuantes se mueven por primera vez en tiempo real y van asumiendo tareas hasta convertir todo el espacio, y a ti que están en él en la entrada de la recién inaugurada  “Atlántida”.

Presente esta imagen en la entrada y tendrá un bono de descuento válido hasta que culmine la representación.

Croissanes y Libros, nuevos modos de encuentros nocturnos en Madrid

Finalmente se descubre un método para la generación de utopías a partir de una nueva modalidad de encuentros instaurada de manera silenciosa en los bares de Madrid. “Croissanes y libros”, se ha convertido en un movimiento underground que pone en diálogo a personas de distintos círculos de pensamiento.

Aunque se desconocía, hasta este post, un posible disparador de tales dinámicas nocturnas hemos recopilado pistas sobre el posible evento desencadenante hace ya varias semanas.

Según la destacada psicóloga T.P. Vir con poco más de tres décadas de investigación inmersiva, el fenómeno se inició cuando luego de salido su artículo “Análisis somatizado de los ideóctoros y el artisticismo” recibió una llamada de una librera que la citaba en la entrada de un bar recientemente cerrado en Malasaña. La seña para encontrarse, ya que ninguna de las dos poseía redes sociales, era llevar al encuentro, a la media noche, un libro y un croissant.

La teoría defendida por T.P Vir es que existe un trastorno de personalidad acuñado como “ideoctoricismo” que consiste en que aquel que lo padece absorbe de manera compulsiva las ideas ajenas, sin que en ello medie ningún criterio ético pre-establecido. Por ser esto un trastorno, quedarían exonerados de los delitos de plagio aquellos que sean diagnosticados probando no haber tenido jamás una idea completamente auténtica.

Durante el encuentro, que gracias a los libros y los croissanes pudo llevarse a feliz término, T.P Vir conoció las teorías de Nul∅, librera transdisciplinar diagnosticada como ideóctora, que afirma que el ideoctoricismo es realmente el verdadero lugar de la utopía pues implica aceptar que las ideas nos pertenecen a todos y situarse en un lugar de encuentro y desapego intelectual. Lo que para Nul∅ puede resultar un problema es que el ideoctoricismo esté asociado al artisticismo, un comportamiento común e invisibilizado que consiste en que los artistas se reúnen entre “artistas”, solo hablan con “artistas”, solo copian a los “artistas” y por consiguiente excluyen de su círculo a aquellos que no siguen el juego endogámico, trayendo consigo que las ideas para copiar sean cada vez menos inspiradoras .

A partir de este primer encuentro T.P. Vir realiza nuevas investigaciones y junto a Nul∅ ha comenzado la prueba piloto “croissanes y libros” en la que aquellos que muestren en los bares de Madrid estos dos elementos pueden sin previa presentación entablar un diálogo, robar cuantas ideas quieran del otro y realizar intercambios de cigarrillos armados. En los casos más exitosos los encuentros no se repiten, los libros se intercambian y nunca regresan al dueño “original”.

No podemos develar la forma en la que las personas hasta este momento accedían a la información de la seña de encuentro pero con el consentimiento de T.P. Vir y Nul∅ alentamos a aquellos que estén por estos días en Madrid a ser parte del movimiento, la investigación y la generación de la utopía.

Pasos para fundar un archivo de memorias nacionales IV

Se está pudriendo el mundo y no sé cómo puedo hacer algo para rescatar las zonas que queden sanas… he pensado en una ensalada, a mí me gusta la ensalada mixta porque permite tener en un solo plato distintas experiencias. Yo quisiera que esta obra que estamos pensando fuese como una ensalada mixta y me gustaría que esa ensalada se hiciera con los pedacitos no podridos de todas las frutas descartadas en el mercadona.

Qué pasa con las cosas que se pudren?

Me resisto a botar la fruta. La he dejado en exposición en el salón, quizás me boten a mí de casa. Sueño con hacer una obra que dure el tiempo en que se descompone una manzana. Si lo hiciese, al menos después de terminada la obra sentiría que algo de la vida ha sido transformado.

Quizás estamos haciendo esta obra III

Hasta hace muy pocos meses Nul∅, reconocida chef y cantante, trabajaba en un restaurante japonés, hoy es dueña de una franquicia online a partir de la cual se ha generado un movimiento político internacional. Las razones por las cuales su vida ha cambiado en tan poco tiempo podrían ser comunes a las de muchas personas que son víctimas del maltrato laboral y del maltrato a los consumidores.

Durante su estancia en el restaurante, cuyo nombre reservaremos a petición de la propia implicada, comenzó a experimentar una serie de sensaciones que al inicio parecían placenteras pero que luego se fueron tornando insoportables. Uno de los ingredientes fundamentales de la cocina asiática es el glutamato monosódico sintético, al parecer se experimenta un sabor nombrado “umami” , traducido como “sabroso”, y que puede generar sensibilidad en muchísimas personas. El uso de este ingrediente y las reglas establecidas en el restaurante en relación a la cantidad de comida, el tiempo de consumo y la disciplina generaron reacciones muy particulares en Nul∅, quien asegura haber tenido grandes revelaciones durante ese tiempo y haber escuchado voces que le dictaban un mejor camino para la organización cívica desde la comida japonesa sin glutamato, así como otros modelos de gestión del tiempo y el consumo.

El propósito de Nul∅ es dar de comer a aquellos que solicitan su servicios pero partiendo del gesto de sentarse alrededor de la mesa como una acción política y profundamente comprometida. A diferencia del metodo del restaurante en el que se debía escoger entre 62 platos, tres veces, cinco platos cada una; Nul∅ propone 62 preguntas sobre las cuáles deberíamos conversar diariamente y sobre las cuales es posible construir un país perfecto. Cada pregunta debatida es un plato específico servido para compartir mientras que al final de cada ronda se disfruta de la interpretación musical de Nul∅ y se cantan los estribillos a coro.

Para nuestra obra hemos contado con su investigación y también con sus canales de distribución, ella será la chef principal que a través de la web en vivo, desde Matadero, acompañe a los 365 grupos de personas que en 365 zonas del  mundo se reunirán a la misma hora, con la misma cantidad de ingredientes y alrededor de 365 mesas. Las mesas deberán tener entre 3 y 7 comensales y en el caso específico de la mesa que estará colocada en el CIAV Nave 10 tendrá 21 personas que irán rotando cada 3 horas.

Más adelante quizás hagamos públicas las 62 preguntas o los 62 ingredientes. Por el momento nos llegan cartas de muchos sitios con nuevas propuestas a ser discutidas alrededor de la mesa. Existen además 62 reglas inviolables que los comensales deben memorizar antes del momento del encuentro para garantizar el bienestar de la comunidad y la seguridad emocional personal.

Nul∅ afirma que su método es capaz de transformar a aquellos que se sientan alrededor de las mesas en mejores seres humanos y que con esta pieza podríamos estar dándole un vuelco al activismo artístico del siglo XXI.

 

“Haber nacido como ciudadana de un país que ya no existe me hace más libre, no estoy atada a un solo lugar”

Elvira nació en agosto de 1990, fue hija única de una familia que vivía en Cerro Belmonte, sus padres fueron parte de los 25 habitantes del Reino que viajaron a Cuba a conocer el modelo social que allá se vivía en búsqueda de referentes para la constitución del país que estaban fundando.

A pesar de que la madre de Elvira estaba con un embarazo casi a término no dejó pasar la oportunidad de viajar por primera vez. En sus 39 años de vida solo conocía dos países: España y Cerro Belmonte. En el viaje a Cuba practicó varias técnicas de estimulación fetal que iban desde largos baños en maravillosas playas, participación y limpiezas en rituales de santería hasta la visualización de círuclos de colores y la estimulación sonora, para la cual utilizaron una lista de canciones que más adelante intentaremos agregar a esta investigación.

Aunque las primeras contracciones sucedieron en Cuba, Elvira nació en el avión en el que venían y parece que producto de todo el trabajo previo al parto que la madre había tenido en la isla, ni siquiera fue un parto doloroso, con un poco de pudor Elvira cuenta que su madre hablaba orgullosamente de haber experimentado un inmenso placer durante el parto, siendo más expecíficos: había tenido un orgasmo múltiple.

Poco tiempo después del nacimiento de Elvira, el Reino comenzó a desmigajarse, dentro de casa sus padres mantuvieron parte importante del patrimonio de aquella época hasta que en 1997, con el dinero que habían recibido por la compra de la casa y la venta del nuevo piso que habían obtenido, compraron una carabana y se fueron a hacer aquello que no habían hecho hasta la visita a Cuba: viajar.

Elvira fue educada por sus padres y aún hoy continúa viviendo en la carabana, ellos por su parte decidieron asentarse en un terreno al norte de italia y construir allí su casa, similar a la que tenían hace 28 años. Elvira suele pasar un par de meses al año en ese lugar pero luego continúa moviéndose, considera que haber nacido en un avión con pasajeros de un país que no existe la ha hecho más libre, no tiene ningún sitio específico en el que se sienta en casa, o más bien, se siente en casa en cualquier sitio.

 

(Para proteger la privacidad de nuestra fuente hemos decidido cambiar su nombre y llamarla Elvira.)

Quizás estamos haciendo esta obra II

Según el diario La Vanguardia del 20 de febrero del presente 2018 un informe dice que en 2017 aumentaron las ventas de los discos de vinilo en un 20,1 por ciento respecto a 2016. Al parecer el número de discos vendidos está compitiendo con las estadísticas de los años 90 y la gente está cada vez más interesada en el asunto.

Para nuestra pieza contactamos con Nul∅ , la reconocida coleccionista de música en vinilos que ha recientemente patrocinado una tienda en la que se venden productos fabricados a partir de discos que ya no pueden escucharse, mientras que el espacio está ambientado con máquinas de fabricación de discos y carátulas exitosas de la historia de la música grabada en este formato.

Como Nul∅ es una emprendedora transdisciplinar la hemos invitado a crear el espacio de la acción junto a Miguel Ruz y esperamos que luego de la pieza pueda realizarse una feria en la que se venderán arepas que parecen discos.

Con esta obra queremos probar nuevos modos de intercambio y hemos aclarado en el teatro que las entradas no podrán ser adquiridas por internet ni con dinero, sino que se cambiarán en la taquilla por discos de vinilo. Es esencial que cada participante traiga dos discos: uno para dejar en taquilla y otro para poder ser parte de la pieza.

El texto que ha sido cuidadosamente elaborado solo utiliza fragmentos de canciones de amor grabadas en acetato, en momentos precisos de la pieza, este discurso musical/textual que reflexiona en torno a la responsabilidad ciudadana, se alterna con una orquesta conformada por todos los participantes que tendrán una reproductora y su disco y que la activarán siguiendo las instrucciones de un director japonés.

 

 

Solo te hablaré de ese país si traes churros con chocolate

Continúo con la historia de la señora de la que les contaba hace unos días. Regresé a verla, la enfermera se tardó en dejarme pasar, tuve que sobornarla y darle una parte de los churros y del chocolate, parece que a los 94 años siendo diabética hay ciertas cosas que ya no se pueden comer. No obstante, un pedacito al menos de aquello sirvió para traer al presente las memorias de un país que ya nunca podremos visitar.

En las mañanas yo preparaba el chocolate, algunos de nosotros despertamos temprano, acostumbrados de toda la vida a amanecer junto al sol y alimentar a la familia, otros después de 40 años viviendo allí, en aquellas casitas cada vez más aburguesadas habían aprendido a dormir hasta las 9. Necesitábamos empezar temprano las tareas, la policía llegaba sobre las 8:30, si no estaban todos despiertos íbamos tocando de puerta en puerta, desayunábamos juntos y luego de que trancábamos las dos entradas al barrio los polocías se marchaban a hacer sus tareas.

¿De qué fecha estamos hablando?

Era verano, lo recuerdo porque los niños estaban de vacaciones, muchos se ponían a jugar dominó en las dos entradas donde habíamos levantado las barricadas, entonces los niños en bicicleta trabajaban como mensajeros de una esquina a la otra, a veces traían agua o meriendas que mandábamos los que nos quedábamos en casa.

¿Qué es lo mejor que consideras tuvo aquella época?

Dejamos de pagar impuestos.

¿No tenían nunca problemas entre ustedes?

Claro que teníamos, por ejemplo, la mujer de frente a mi casa llevaba 15 años sin dirigirme la palabra porque yo me había casado con el hombre que a ella le gustaba, pero eso no tenía nada que ver con nuestro proyecto de país. Muchos de nosotros tenían ideas diversas, algunos se habían quedado muy afectados por la guerra, sin embargo lo que queríamos a esa altura de nuestra vida era estar tranquilos. Nuestra única preocupación eran los nietos, algunos de nuestros hijos dejaron de mandarlos cuando supieron que habíamos fundado el país. Otros estaban tan ocupados que ni si enteraron y esos eran los que mandaban a los hijos, esos hijos eran los niños que estaban corriendo de un lado para otro, se volvieron todos muy concentidos porque a falta de nieto propios muchos asumieron también los nietos ajenos. 

¿Esos niños por qué no continuaron con el proyecto del país?

Estaba en contra de la constitución que habíamos creado, nos intereba algo que durara por lo menos lo que íbamos a durar nosotros, no creíamos que hiciera falta más, ni siquiera aquellos que ayudaron a la fundación de nuestro país podían ser parte de él, solo aquellos que habíamos llegado 40 años antes al lugar éramos considerado ciudadanos.Yo creo que tenía que ver con el sentido de pertenencia que solo el tiempo podía darnos. No sé si era bueno o malo, pero así era. Luego tampoco eso significó que las cosas fueras a modificarse.

Podría contarme en qué momento y por qué se desvaneció la idea del país?

En realidad ni siquiera podríamos marcar un punto exacto, tuvo que ver con lo mismo que nos había impulsado a luchar juntos: el tiempo… y los intereses que cada uno y cada familia tenía con respecto a su casa, al final cuando empezaron a entrar otros factores ya no teníamos ganas de luchar mucho, además en cuanto se fue el verano nos daba pereza salir a cerrar el barrio y nos quedábamos todos pegados al chocolate cada uno en su sitio.

Continuará…

Mapas_ fragmento II

 

… la abuela dijo: tu madre tenía un mapa grande, como de archipiélago, en el interior del brazo… tu mapa, es el mapa de tu madre framentado alrededor de tu cuerpo…

 

 

(Estamos haciendo un mapa a partir de marcas/manchas/cicatrices en el cuerpo. Me gustaría que en ese mapa también podamos encontrarnos, envíanos tu parte).

Quizás estamos haciendo esta obra I

Cerca de la Plaza Tirso de Molina está este edificio: Utopía, dentro existen diferentes tipos de viviendas, en un piso al que se llega por una escalera auxiliar han fundado una organización con el nombre del edificio. Son habitaciones largas en las que se aprietan uns camas muy extrañas recuperadas de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial, una diseñadora/ grafitera llamada Nul∅ ha sacado su última colección a partir de este producto y al parecer ya son tendencia de la sensibilidad Vintage para la temporada de invierno 2018.

Hemos alquilado las camas y hemos construido en cada una minimundos que serán manipulados por los propios habitantes del lugar. El texto está escrito en esperanto y cuenta la historia del mundo desde la perspectiva del Coloso de Rodas.

La obra dura 21 días, cada día es un siglo, nuestro principal problema – hasta ahora- es que la estatua se destruyó en el siglo 6 y luego de eso el bronce fue vendido alredor del mundo, nos hemos dejado guiar por ese bronce para que continúe contándo el relato pero no resulta del todo coherente para comprender cómo ha evolucionado la humanidad. La historia está tomando matices caóticos.

 

 

¿Taxi Driver no puedo pagarte en Belmonteños?

Por respeto a su privacidad y a los juegos de su memoria no revelaré su nombre y preferí tampoco sacar fotos, ella me describió cómo le gustaría imaginarse hablando sobre el país en el que un día vivió y esa es la imagen que intenté dibujar, añadiendo la medalla que me contó perdió el día en que le expropiaron la casa, la comparto a sabiendas de que no le hace justicia a la modelo ni a la embergadura del hecho que me conecta con ella.

Llegué a la señora gracias a un taxista, fue él quien me la presentó, juntos le preguntamos su edad pero ella no lo recordaba, hay datos que con el tiempo se hacen irrelevantes. Un día, me dijo el taxista, alguien dejó la puerta de la residencia abierta, creo que fue hace dos años, ella tenía 94 pero lucía, como ahora, increíblemente bien. Salió, bajó por la callecita estrecha donde está la residencia y en la esquina pidió un taxi, la recogí y me dijo que la llevara a la estación de trenes, tomaría el tren y luego un autobús hasta su país. Me pareció inquietante el intinerario pero cumplí las indicaciones, al llegar a la estación esperó que le abriera la puerta, yo me tardé, falto de costubre, en darme cuenta de que estaba esperando , le abrí y me dijo hasta luego. No sin vergüenza le pregunté por el pago y me dijo que no traía belmonteños encima, pero que dios me lo pagaría.

En otra ocasión aquella respuesta me habría enfadado- me dijo el texista- pero en ese caso comprendí que no podía dejar ir a la señora porque si incluso yo le regalase el viaje no la dejarían subir al tren y mucho menos cuando hablara de pagar con una moneda llamada: belmonteño.

El taxista llamó a la policía y como habían ya avisado en la residencia de la desaparición de la señora de 94 años le dieron la dirección exacta para que la trajera devuelta, no fue difícil convencerla- me cuenta, pero fue triste ver cómo alejarnos de la estación modificaba su mirada serena como si supiera en el fondo que no volvería nunca a ese lugar.

Al llegar a la residencia, la señora entró como si nada, el taxista pidió el pago por la ida, la vuelta, la factura de teléfono y la espera, yo que recién descubro el suceso y que sí sé que son los belmonteños le pido me regale un rato para conversar de ese país al que no volverá no por falta de dinero ni de memoria sino porque el país dejó de existir hace más de 20 años.

Pronto develaré lo que me ha contado la señora, por ahora, me pregunto a qué país me gustaría volver si llego a los 94.