Conversación imaginaria con Mònica Muntaner y Bea Fernández

La Poderosa, espacio para la danza y sus contaminantes, celebró durante el mes de noviembre el ciclo HACER HISTORIA(S) VOLÚMEN II. Con las complicidades de Antic Teatre, Mercat de les Flors, Blue Project Foundation, Sala Hiroshima y Bajo Fondo Club se expandieron durante ese mes una serie de prácticas coreográficas que girarían alrededor de la reactivación, la recuperación y la transmisión de aquellas cosas que sucedieron en algún momento pero que muchas nunca vimos.
Este ciclo se configuró a modo de constelación o ecosistema, una red de conexiones entre pensadoras, artistas, públicos y comisarias que recuerdan desde el presente. Mientras veía las diferentes propuestas no dejaba de preguntarme precisamente eso, qué relación se podría trazar entre lo que sucedió y el presente, cómo superar la idea de revisión y producir nuevos presentes desde la Hist(é)ria de la Danza. Como muy bien diría Roberto Fratini, la Danza funciona como un complejo sistema de revisitas sobre sí misma y llamaríamos a una urgente revisión consciente para entender mejor, desde lo vivo, aquello que fue y que es necesario que siga siendo.

Quedé con Bea Fernández y Mónica Muntaner, artistas y cabezas de La Poderosa, para esclarecer mis dudas. La conversación sucedió más o menos así:

Nos encontramos 11:30 en el bufé libre de Bajo Fondo, en el Raval, que por un precio económico podemos desayunar lo que nos apetezca: huevos duros, pastel de chocolate, café, frutas varias, yogures, pan con tomate, tortilla española y zumos bio.

Yo    ¡¡Hola chicas!!
Bea    ¿Empiezo yo?
Mónica    Sí, sí.
Bea    ¡Hola Xavi! ¿Qué tal estás?
Yo    ¡¡Muy bien!! ¿y vosotras?
Bea    Hemos empezado a desayunar, espero que no te importe.
Yo    ¡Qué va! Este sitio es la bomba, ¿no?
Bea    Me encanta Barcelona.
Mónica    Qué rico está este yogur.
Bea    Me encantan estos espacios de Barcelona, donde puedes estar, encontrarte, mirar…
Mónica    Tú también puedes empezar ya.
Yo    Tengo la sensación que el Volumen II de ‘Hacer Historia(s)’ se ha expandido mucho respecto al año pasado… ¿Cual ha sido vuestra experiencia en general? El Mercat, por ejemplo, no estaba.
Bea    Ni la Blue Project. Nos han ayudado mucho. El primer ciclo surgió de un deseo muy casero dentro del grupo de Artistas Asociados a la Poderosa. ¿Empiezo yo, Mónica?
Monica    Sí, sí. Empieza, Bea.
Bea    Pues decía que antes de hacer el Volumen I salía constantemente el tema de la memoria. Era algo muy transversal, de todo el grupo y queríamos hacer algo alrededor de este tema. Se empezaron a plantear posibilidades entorno al volver a ver… ‘Hay muchas cosas de las que habláis que no conocemos y querríamos verlo’, decían algunas. Entendimos que había el deseo de unas nuevas generaciones de re- visitar obras en vivo… A parte que a nosotras nos gusta mucho el tema de la memoria, desde siempre vamos.
Mónica    Sí, es muy nuestro.
Bea    Todo sucedió de un modo muy orgánico; empezamos a ver piezas que podían encajar, sobretodo en contenidos, y poco a poco les fuimos poniendo nombres. Los ordenamos de una forma muy intuitiva y empezamos a buscar complicidades. Con el Antic Teatre siempre es fácil colaborar, hay mucha disponibilidad. Y también lo fue con Hiroshima que estaba al lado y empezando.
Yo    Hay algo de lo que decís, sobre la primera edición, que parece tiene algo que ver con la nostalgia.
Mónica    Sí que hay algo de nostálgico en el ejercicio de recuperar prácticas y volver a presentarlas tal cual fueron.
Yo    Y creo que también hay algo de ensoñación, algo como pensar el futuro desde este lugar de la revisión.
Mónica    Sí, es todo muy Eco. Justamente por eso la primera edición fue mucho más local, a partir de artistas y colaboradas cercanas. El tema de la nostalgia y la ensoñación creo que lo estuvimos tocando muy de cerca con la cosa de los Hits, ¿no, Bea?
Bea    Totalmente Mónica.
Yo    ¿Los Hits?
Bea    Cuéntalo tú ahora, Mónica.
Mónica    Gracias, Bea. Sí, el primer año empezamos a trabajar con la idea del Hit, que precisamente nos ayudaba a reafirmar el sentido del ciclo y por otro lado nos daba la posibilidad de escapar de las piezas-tema. O sea, que no hacía falta que la pieza estuviera alrededor del cuerpo-archivo, el reenactment, la memoria… el Hit ya es todo eso, no hace falta que la pieza en sí también lo sea. Luego el tema de los Hits empezó a perderse y ya no se puso en un primer lugar, pero aparecieron una multiplicidad de etiquetas como las revisiones, los remakes, las transmisiones por encargo, las retro-performances… Esta lista de nombres nos ayudaban a generar un universo de interés. Entonces empezaron a aparecer prácticas como el Mix en Scene de Amaranta Velarde, el taller de Isabel de Naverán, la práctica de Ola en relación a Loie Füller… que en este segundo volumen hemos vuelto a presentar el trabajo de Ola pero en gran formato.
Camarero    ¿Vais a querer comer algo más? Sino retiro la comida.
Mónica    Hombre, es que si esto es un bufé habrá que coger más.
Bea    ¿Te puedo pedir otro americano? ¿Entra en la oferta?
Mónica    Menuda tortilla.
Yo    ¿Qué estábamos diciendo?
Camarero    Sobre el solo de Ola y el gran formato actual. Yo fui a verlo.
Yo    ¿Ah, sí? ¿Y qué te pareció?
Camarero    Pues me pareció interesante, pero la verdad que me quedé un poco decepcionado con el espacio de exhibición. Yo vi el solo en la primera edición y era todo mucho más frágil, íntimo, experiencial… En la primera versión que se presentó en la poderosa era ella con sus tejanos su melena y su tela negra, el trabajo era mucho más cercano. Con la segunda versión en el Mercat de les Flors dentro de la sala OM había algo del trabajo que se perdía.
Mónica    La verdad es que nosotras estamos muy acostumbradas a un público pequeñito e íntimo. Pero claro, estrenar en una sala del Mercat, después de mucho tiempo trabajando, siendo la apertura del ciclo… ¡estábamos excitadas! ¡eso era un subidón, hostia!
Bea    Perdón, estaba cogiendo un trocito de tartita. ¿De qué estabais hablando?
Camarero    De la nostalgia y la ensoñación.
Mónica    No, no. Estábamos hablando del solo de Ola en el Mercat.
Yo    ¿No estabais diciendo algo de los Hits?
Bea    Oye, ¿por qué no hablamos de los talleres? ¡Qué cosa los talleres!
Mónica    ¡Madre mía los talleres!
Camarero    ¡Qué cosa la de los talleres!
Yo    Pero bueno, yo no me he enterado. ¿Qué pasa?
Mónica    Los talleres han costado mucho.
Bea    Pero mucho, mucho.
Mónica    Todos.
Bea    Mira, ¡Nos dio una pena!
Mónica    La lucha de los públicos, en general, es titánica.
Yo    ¿No habrá algún tipo de relación entre hacer talleres y generar públicos?
Mónica ¿Como?
Yo    O sea, que si haces un taller es para ofrecer unas prácticas a diferentes tipos de públicos. Esos mismos públicos al entrar en contacto con eso probablemente se interesarán luego por este tipo de trabajo.
Bea    Pues la verdad es que no somos tan estrategas, no lo sé.
Yo    ¿Como pensáis el trabajo de gestión y organización del ciclo? Así, en general.
Mónica    Subvenciones que no llegan, presupuestos pequeños y herocidades del artista.
Bea    Si no programas todo lo previsto porque al final no tienes suficiente dinero el ciclo se cae, ya que pierde el sentido. Nosotras trabajamos desde los contenidos que nos interesan. Hay una parte muy importante que llega gracias a la generosidad de la gente que orbita alrededor del ciclo.
Mónica    Nos gusta mucho pensar el trabajo de curación de un ciclo desde lo que hay.
Bea    Siempre decimos que trabajamos con un pensamiento suave.
Mónica    Sí Bea, eso eso. Ir organizando poco a poco. Y siempre desde lo que hay. El ciclo sale de cosas que están sucediendo en la ciudad y que son afines a nuestros contenidos.
Yo    ¿Tipo organizar lo que ya está?
Bea    ¡¡Sí!! Y también organizar nuestros gustos, nuestras pasiones, es muy pasional todo. Lo hacemos desde el lugar de lo que deseo ver, como tú decorarías tu casa. En lo que mas fallamos es en la gestión, la comunicación… nosotras inventamos el brillo, pero luego se nos puede caer la economía.
Mónica    Nos gusta el espacio experimental de prueba que tiene la poderosa. Haz, prueba y enseña. Ese lugar es muy humano, transversal y sin pretensiones desde la celebración y la fiesta.
Bea    Fiesta en el sentido de compartir.
Mónica    Exacto, Bea.
Bea    Eso es, Mónica.
Mónica    Yo he aprendido mucho, he ido a todo.
Bea    Yo también he ido a casi todo.
Mónica    No lo digo por nada, ¿eh?
Bea    No, no. Como dices que tú has ido a todo.
Mónica    Lo digo para complementar lo que tú has dicho.
Bea    Vamos, que sí, que es un viaje de un mes muy intenso que yo también he hecho, en realidad.
Mónica    Que sí, que yo no digo que no, sólo que yo he ido a todo. Lo digo en relación a mi experiencia.
Bea    ¿Pero esto no es una entrevista a La Poderosa?
Mónica    La entrada de este artículo se llama ‘Conversación con Bea Fernández y Mónica Muntaner’.
Bea    A ver, me estoy liando. ¿Podemos volver a empezar?
Yo    Pues la verdad, me va un poco mal porque estoy transcribiendo esta conversación de memoria y si volvemos a empezar tengo que inventármelo todo. A parte, que hace casi un mes que terminó el ciclo y si no mando el artículo ya a Rubén, me mata.
Bea    Bueno, venga. Pues escribe ya el final, pero pon lo de ‘El Ascensor’.

En ese momento la máquina de café se estropeó. Bea propuso seguir con la conversación en la coctelería ‘EL ASCENSOR’. Fuimos con el camarero que se sumó al último momento y estuvimos hablando durante horas sobre como podría ser el Volumen III de Hacer Historia(s). Aparecieron muchas ideas, pero la que más nos gustó fue la de repetir exactamente la misma programación del Volumen I en el Volumen III y generar una especie de deja-vu. El principal problema era que no recordábamos muy bien la programación del Volumen I y tuvimos que llenar agujeros de la programación con cosas dudosas y que no encajaban muy bien. Cuando ya nos íbamos apareció Roberto Fratini, que al parecer frecuenta mucho esa coctelería. Mónica decidió que él sería la imagen de cartel del Volumen III, de cuerpo presente con un castillo detrás, candelabros y cortina de terciopelo (y aunque no sabe muy bien por qué, cada vez que ella se acuerda de Roberto se lo imagina así).

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