{"id":129,"date":"2019-03-02T16:35:16","date_gmt":"2019-03-02T15:35:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/?p=129"},"modified":"2019-05-17T16:53:28","modified_gmt":"2019-05-17T14:53:28","slug":"una-clase-de-teatralidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2019\/03\/02\/una-clase-de-teatralidad\/","title":{"rendered":"Una clase de teatralidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es una vieja historia. Es la historia de alguien que un d\u00eda se siente distinto o distinta. Y aprovecha para vestirse de otra manera. Pongamos que ese alguien se siente un poco m\u00e1s hombre de lo habitual o al rev\u00e9s, se siente m\u00e1s mujer que otras veces, aunque podr\u00eda sentirse m\u00e1s bombero, o m\u00e1s artista, o m\u00e1s jubilado de lo habitual. Pongamos que se siente simplemente mujer al cien por cien, a pesar de no saber exactamente qu\u00e9 quiere decir eso, pero se lo imagina. Se imagina que las mujeres o los hombres al cien por cien se deben sentir como ella o \u00e9l se siente en este momento. Y se viste de esa manera. Despu\u00e9s de hacer varias pruebas y jugar con todo lo que se encuentra en los cuartos de sus dos compa\u00f1eras de piso, se termina sintiendo no sabe si a gusto, pero en todo caso distinta, y ese sentimiento le provoca una especie de excitaci\u00f3n. Se siente feliz. Despu\u00e9s de mirarse un buen rato al espejo, de pasear por la casa en plan de actriz de Hollywood, de volver a mirarse nuevamente en el espejo, decide salir a la calle para poner a prueba el invento. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducido.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-156\" width=\"240\" height=\"320\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducido.jpg 480w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducido-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto no servir\u00eda de nada si ahora no salgo a que me vean, piensa. As\u00ed que respira hondo, se arma de valor y baja a la calle. Se pone a caminar fij\u00e1ndose disimuladamente en la reacci\u00f3n de la gente. Pero quitando el caso de alg\u00fan mir\u00f3n que le pareci\u00f3 m\u00e1s bien un profesional que igual podr\u00eda mirarle a \u00e9l o al poste de la farola, no not\u00f3 grandes cambios. Esto lo tranquiliz\u00f3. Pens\u00f3 que quiz\u00e1 se hab\u00eda vestido tan bien que nadie notaba la diferencia. Pero, por otro lado, la decepcion\u00f3 un poco. Hubiera esperado m\u00e1s reacci\u00f3n por parte del \u201cp\u00fablico\u201d. Ten\u00eda ganas de un poco m\u00e1s de juego. As\u00ed que, para seguir probando el experimento, decidi\u00f3 encaminarse a la facultad, donde estaba dando las clases de teor\u00eda del arte en sustituci\u00f3n del catedr\u00e1tico, que andaba de conferencias por el caribe. Aprovechar\u00eda la ocasi\u00f3n para hablarles de teatralidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Convertirse ella misma en la clase le produc\u00eda un divertido cosquilleo. Era una teor\u00eda con americana, corbata y pantalones cortos, o con tacones y gabardina roja, o con chaqu\u00e9 y aletas de buzo, era una teor\u00eda ping\u00fcino. Daba los mismo, lo importante es que cada vez que se ba\u00f1ase desnudo en el mar helado volver\u00eda a tomarse el tiempo para sentir si esa era realmente la idea, la posici\u00f3n o el argumento menos aburrido, menos moralista, m\u00e1s delirante o m\u00e1s \u00e9tico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya cuando se acercaba al edificio de artes, donde conoc\u00eda a mucha gente, not\u00f3 que efectivamente el cambio empezaba a causar los efectos esperados. Acostumbrados a como iba habitualmente, la gente empez\u00f3 a quedarse a cuadros. Para evitar explicaciones previas a lo que consideraba su estreno, decidi\u00f3 no detenerse y dirigirse directamente al aula 122, donde a juzgar por el barullo que hab\u00eda frente a la puerta ya deb\u00eda haberse corrido la voz. Excitados ante las expectativas de una clase m\u00e1s movidita de lo acostumbrado, los estudiantes se apresuraron a entrar seg\u00fan vieron que llegaba.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"439\" height=\"247\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-130\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image.png 439w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-300x169.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 439px) 100vw, 439px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy vamos a hablar de teatralidad, les dijo. He estado pensando estos d\u00edas en c\u00f3mo abordar este tema, que es complejo por un lado, pero muy sencillo por otro. Y no he querido complicar el planteamiento m\u00e1s de la cuenta, as\u00ed que he decidido tomarme a m\u00ed misma como ejemplo pr\u00e1ctico, aunque cuando digo a m\u00ed misma, en realidad ya estoy haciendo trampas, como pod\u00e9is ver. Yo mismo soy tambi\u00e9n yo mismo y vosotras mismas, y este lugar y esta situaci\u00f3n en la que nos encontramos ahora, porque todo esto, el yo, el&nbsp;vosotros, este lugar y esta situaci\u00f3n, no funcionar\u00eda sin la mediaci\u00f3n de los otros. Somos <em>nos-otras<\/em>, y remarc\u00f3 con su cuerpo la separaci\u00f3n entre las s\u00edlabas dando un saltito \u2014m\u00e1s bien rid\u00edculo\u2014&nbsp;hacia delante, los que hacemos que esto sea una situaci\u00f3n viva, real, cambiante, y no se quede solamente en la inercia de un movimiento previsto por el sistema. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo de la teatralidad no es cuesti\u00f3n de que alguien se vista o se comporte de un modo m\u00e1s o menos llamativo. Eso ser\u00eda una teatralidad un tanto hueca, que no es lo mismo que vac\u00eda, que se agotar\u00eda en el efecto sorpresa y en todo caso en el prop\u00f3sito buscado a trav\u00e9s de un modo de vestirse o actuar que escapa a los c\u00f3digos habituales. La teatralidad despliega todos sus matices  y potencia cuando no se utiliza solamente como un medio para provocar una determinada impresi\u00f3n, sino como un fin en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no es una cr\u00edtica a lo superficial o anecd\u00f3tico, justamente la teatralidad se juega en las superficies y las distancias cortas, a trav\u00e9s de an\u00e9cdotas y peque\u00f1os momentos, silencios y errores. Es un saber de la piel, lo llevamos aqu\u00ed por encima. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y comenz\u00f3 a pasarse las manos por todo el cuerpo demor\u00e1ndose en sentirse a s\u00ed misma en ese momento. Se dio cuenta de que estaba m\u00e1s nerviosa de lo que pensaba. Se le rebobin\u00f3 entonces lo que llevaba de d\u00eda, como un v\u00eddeo puesto al rev\u00e9s, hasta llegar al momento en que empez\u00f3 a jugar con la ropa de sus compa\u00f1eras de piso. Se sorprend\u00eda de ver c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta ah\u00ed sin ni siquiera propon\u00e9rselo. Not\u00f3 un cierto vac\u00edo, como un miedo del que no quiso deshacerse, porque sinti\u00f3 que era su mejor aliado en ese momento, y se volvi\u00f3 nuevamente hacia los estudiantes, que empezaban a perder cualquier certeza acerca de qu\u00e9 iba todo aquello. El miedo es el verdadero motor de la teatralidad, les dijo, y en un golpe que a ella le pareci\u00f3 maestro se puso a hacer como si tocara aquel viol\u00edn del mago Tamariz que hab\u00eda imitado tantas veces de ni\u00f1o cuando le sal\u00eda bien un truco. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El auditorio se relaj\u00f3 con la broma, y nuestra catedr\u00e1tica de est\u00e9tica queer aprovech\u00f3 para reconducir la charla. No es que el mundo se haya hecho m\u00e1s complejo, les dijo. Esa complejidad siempre ha estado ah\u00ed. La diferencia es que desde hace tiempo estamos luchando por contar con ella y ponerla sobre la mesa. Por eso el teatro es nuestro mejor aliado. No me refiero al teatro que se hace en los teatros oficiales, sino los peque\u00f1os teatritos que nos montamos todos los d\u00edas para iluminarnos con una verdad que no es la m\u00eda ni la tuya, es otro tipo de verdad. Los teatros que nos inventamos para hacernos un homenaje, vaya. Para darnos un gusto, disfrutarnos y dejar que los dem\u00e1s disfruten de nosotras. Los teatros que nos montamos para vivirnos y pensarnos de un modo no previsto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguro que conoc\u00e9is a Richard Sennett, el famoso soci\u00f3logo estadounidense, que debe de andar tan mayor el hombre\u2026 dediquemos esta clase a Richard Sennett, y aprovechemos para decirle con todo el cari\u00f1o que aun sabiendo que estamos equivocadas no estamos de acuerdo con \u00e9l. Insistir en el error, o mejor dicho en la errancia, en el error que nos lleva, es algo propio de la teatralidad. Sennett afirma que el declive del hombre p\u00fablico, en un libro de los a\u00f1os setenta que lleva este mismo t\u00edtulo <em>El declive del hombre p\u00fablico<\/em>, se debe a que estas complejidades del mundo interior, que \u00e9l identifica con el plano de las emociones y lo \u00edntimo, saltaron a lo p\u00fablico. Pero la exteriorizaci\u00f3n de los afectos no ha servido \u00fanicamente para alimentar lo que luego se conocer\u00eda como el capitalismo de las emociones, haciendo m\u00e1s dif\u00edcil que haya unas convenciones que organicen con claridad las reglas del espacio p\u00fablico. Si cada uno se hace visible en el ruedo de lo p\u00fablico apelando a sus neurosis, miedos y debilidades, jugando con sus emociones y las de los dem\u00e1s, c\u00f3mo vamos a sostener un espacio com\u00fan en el que entendernos, llegar a acuerdos y administrar de forma eficaz los recursos p\u00fablicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de que ese mundo ideal del hombre p\u00fablico (porque lo de la mujer p\u00fablica no suena bien) haya existido realmente, la historia no sucede en vano, y esas complejidades que ciertamente hacen que sea m\u00e1s complicado construir espacios comunes porque cada cual se cree el ser m\u00e1s original, maravilloso y \u00fanico (cuando no al rev\u00e9s, y te piensas como una perfecta mierda que no tienes nada que ofrecer y por tanto tampoco nada que exigir), todas esas complejidades,&nbsp;digo, han venido para quedarse, y que sea por mucho tiempo. Lo p\u00fablico a partir de ahora ser\u00e1 complejo, inestable y diverso, o no ser\u00e1 p\u00fablico. Costar\u00e1 m\u00e1s sostener espacios comunes, acuerdos y pol\u00edticas de consenso, pero para eso estamos aqu\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-135\" width=\"336\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-4.png 312w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-4-300x186.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de dejar de bucear en la verdad de las apariencias, como aconsejaba Chesterfield, un famoso pol\u00edtico brit\u00e1nico del siglo XVIII, que es el momento en que todo esto empieza a enunciarse. Este sabio estadista al que cita Sennett en su libro le dec\u00eda a su hijo, seguramente con mucha raz\u00f3n, que el mundo ir\u00eda mejor si trat\u00e1ramos a las personas \u201ccomo son y no como probablemente sean\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabio consejo, si no fuera porque esta vieja diferencia entre lo que se es y lo que probablemente se sea, es decir, entre ser y parecer, o entre verdades aparentes y mentiras probables, planteada as\u00ed, tal cual, nos terminar\u00eda llevando a ese inmenso barrizal del que vamos a salir todas apestadas de mierda. Sigamos mejor leyendo lo que dice este Chesterfield cuando se hace m\u00e1s banal \u2013bendita banalidad- y pasa a comparar esto del ser y el parecer con la ropa y el modo de usarla. Ah\u00ed ya la argumentaci\u00f3n empieza a tener otro sabor en la medida en que empieza a ponerse en relaci\u00f3n con un cuerpo, o mejor dicho, en este caso, con la ausencia de un cuerpo. \u201cLas prendas de vestir, continuaba este defensor de lo p\u00fablico, ten\u00edan un significado independiente de quien las llevara y de su cuerpo. A diferencia de lo que representaba en el hogar, el cuerpo era una forma para ser vestida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y con esto llegamos al meollo de la cuesti\u00f3n. En ese momento mir\u00f3 la hora y vio que no le quedaba mucho tiempo. \u00bfPor d\u00f3nde iba? El cuerpo, efectivamente, no es \u00fanicamente una cosa para ser vestida. Al igual que la teatralidad, sostenida por los cuerpos, estos tampoco son un puro instrumento sino un fin en s\u00ed mismos. Aunque en otras \u00e9pocas e incluso ahora y probablemente en el futuro, no faltar\u00e1 quien piense que el cuerpo es solo un medio para vestirse, quiz\u00e1 por estar m\u00e1s atento a las superficies, no por el deseo de gozarlas y pensarlas en s\u00ed mismas, sino por su utilidad para ocultar lo que no dejan ver: todas esas complejidades, emociones e histerias que pon\u00edan en peligro un espacio p\u00fablico hecho de&nbsp;occidentales y ricos fundamentalmente. Para todas las dem\u00e1s, para las que vestir no es solo un modo de significar algo, sino un modo de abrirnos a un peque\u00f1o espacio de debilidades inventadas, para todas nosotras, hombres, blancos, heterosexuales e indigentes que no quisimos ser ni blancos, ni hombres ni indigentes, nunca estuvo hecho este espacio p\u00fablico. Es por esto que antes os dec\u00eda que el miedo convertido en pasi\u00f3n es el alimento del verdadero teatro, aquel que no sabe todav\u00eda el personaje al que est\u00e1 jugando porque no sabe todav\u00eda frente a qui\u00e9n y en qu\u00e9 circunstancias le va a tocar perder. Perder en el buen sentido, claro, por el puro placer de sentirse dentro y fuera al mismo tiempo, y alimentarse de la fuerza de lo intrascendente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la verdad de la teatralidad no se juega en el plano de las representaciones y los significados. Yo no soy ahora un hombre porque lleve corbata, yo no soy lo que parezco, pero vosotras tampoco sois lo que parec\u00e9is. Somos eso combinado con mil cosas en movimiento y cuyo resultado depende de cada momento, con qui\u00e9nes estamos y c\u00f3mo nos encontramos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducida-II.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-157\" width=\"337\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducida-II.jpg 480w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/farola-reducida-II-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdad de la representaci\u00f3n no&nbsp;consiste en&nbsp;la representaci\u00f3n en s\u00ed misma, sino en el modo de sostenerla, en la necesidad desde la que se asume y el deseo con el que se encarna. Ser mujer u hombre, o bombero o ping\u00fcino, no es cuesti\u00f3n de parecerlo, de llevar falda, tacones o manguera, sino del modo como se sostiene esa representaci\u00f3n, que es siempre la identidad de un otro, o dicho al rev\u00e9s, es siempre un otro el que habita, vive y se muestra a trav\u00e9s de estas&nbsp;identidades. Luchar por el derecho de las identidades subalternas es parte de la pol\u00edtica, el resto es parte de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 as\u00ed es imposible hacer leyes y pol\u00edtica? Yo dir\u00eda m\u00e1s bien lo contrario, que es justamente porque es as\u00ed, porque somos complejos e inestables, cambiantes y fugaces, que necesitamos leyes y pol\u00edticas. Porque si efectivamente una prenda de vestir tuviera un significado independientemente de quien la lleve, entonces es cuando no necesitar\u00edamos pol\u00edtica, sino simplemente buenos sastres. Y que esto no significa el fin de la pol\u00edtica, sino en todo caso el fin de su pol\u00edtica, de la pol\u00edtica de aquellos que creen que todo tiene que estar claro antes de sentarse a una mesa, cuando es justamente al rev\u00e9s, nos tenemos que sentar a una mesa porque nada est\u00e1 claro, ni siquiera que haya una mesa. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-132\" width=\"228\" height=\"290\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He\ndicho. Y alzando el brazo derecho, como para saludar al tend\u00edo, se dio la\nvuelta al ruego imaginando que recib\u00eda los aplausos de todo el auditorio. Pero\nen lugar de aplausos lo que hubo es un silencio cada vez m\u00e1s oscuro. As\u00ed que\ntrat\u00f3 de continuar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La\nteatralidad no opera por identificaciones, no hay verdades por un lado y\nmentiras por otro, ni est\u00e1 lo que eres frente a lo que pareces ser. Esto no\nfunciona as\u00ed, aunque as\u00ed nos lo hayan hecho creer pensadores, fil\u00f3sofos y\nestadistas tratando de ordenar mundos que al fijarlos se quedan tiesos, congelados,\ninertes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese\nmomento empez\u00f3 a sonar la alarma de un tel\u00e9fono. Se dio cuenta de que no hab\u00eda\nnadie delante que la escuchara ni estaba dando una clase en la universidad. Que\nen realidad lo que ten\u00eda que hacer era salir corriendo para asistir a una\nreuni\u00f3n de padres en el colegio de su hija. As\u00ed que mientras se quitaba la ropa\nque llevaba puesta y se pon\u00eda lo que ten\u00eda m\u00e1s a mano, pens\u00f3 que cuando llegara\na la reuni\u00f3n les iba a decir a todas que lo hab\u00eda que hacer es vestirse del\notro sexo, que las madres fueran como padres y los padres como madres, e invitar\npor supuesto a sus hijas a que hicieran lo mismo, y celebrar la reuni\u00f3n de esa\nmanera, que as\u00ed lo ver\u00edan todo desde otra &nbsp;perspectiva. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero seg\u00fan acab\u00f3 de fregar los platos que quedaban de ayer pens\u00f3 que por suerte no ten\u00eda hijas y que aunque las tuviera dudaba mucho que se atreviera a soltar ese speech en la reuni\u00f3n del colegio, y que para eso mejor ser profesora de est\u00e9tica queer en una universidad aunque fuera inventada, porque ella en verdad lo que necesitaba no era ni una universidad, ni ni\u00f1os, ni colegios, ni teor\u00edas inventadas, lo que necesitaba eran sus maravillosos zapatos de tac\u00f3n y un sueldo al final de mes para que la dejaran vivir en paz, o un traje de buzo y dos o tres pisitos en la Gran Via de les Corts Catalanes para ir tirando adelante, y que si alguien quer\u00eda saber qu\u00e9 era la teatralidad pues que bajara a la calle y se lo preguntara a las farolas, que son las que m\u00e1s saben de esto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-131\" width=\"488\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-1.png 343w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/image-1-300x148.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 488px) 100vw, 488px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de&nbsp;acabar de releer el post Pablo ya&nbsp;sab\u00eda c\u00f3mo ten\u00eda que continuar su&nbsp;historia, as\u00ed&nbsp;que empez\u00f3 a recitarla en voz alta, en pie&nbsp;frente al ordenador,&nbsp;par\u00e1ndose al final de cada verso, como una actriz inglesa y decadente&nbsp;so\u00f1ando con una \u00e9poca que nunca&nbsp;vivi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\"> Twelve o'clock.<br>Along the reaches of the street <br>Held in a lunar synthesis, <br>Whispering lunar incantations <br>Dissolve the floors of memory <br>And all its clear relations, <br>Its divisions and precisions, <br>Every street lamp that I pass <br>Beats like a fatalistic drum, <br>And through the spaces of the dark <br>Midnight shakes the memory <br>As a madman shakes a dead geranium.<br><br> Half-past one, <br>The street lamp sputtered, <br>The street lamp muttered, <br>The street lamp said, <br>\"Regard that woman <br>Who hesitates towards you in the light of the door <br>Which opens on her like a grin. <br>You see the border of her dress <br>Is torn and stained with sand, <br>And you see the corner of her eye <br>Twists like a crooked pin.\" <br><br>The memory throws up high and dry <br>A crowd of twisted things; <br>A twisted branch upon the beach <br>Eaten smooth, and polished <br>As if the world gave up <br>The secret of its skeleton, <br>Stiff and white. <br>A broken spring in a factory yard, <br>Rust that clings to the form that the strength has left <br>Hard and curled and ready to snap. <br><br>Half-past two, <br>The street lamp said, <br>\"Remark the cat which flattens itself in the gutter, <br>Slips out its tongue <br>And devours a morsel of rancid butter.\" <br>So the hand of a child, automatic, <br>Slipped out and pocketed a toy that was running along the quay.<br> I could see nothing behind that child's eye. <br>I have seen eyes in the street <br>Trying to peer through lighted shutters, <br>And a crab one afternoon in a pool, <br>An old crab with barnacles on his back, <br>Gripped the end of a stick which I held him. <br><br>Half-past three, <br>The lamp sputtered, <br>The lamp muttered in the dark. <br>The lamp hummed: \"Regard the moon, <br>La lune ne garde aucune rancune, <br>She winks a feeble eye, <br>She smiles into corners. <br>She smoothes the hair of the grass. <br>The moon has lost her memory. <br>A washed-out smallpox cracks her face, <br>Her hand twists a paper rose, <br>That smells of dust and old Cologne, <br>She is alone <br>With all the old nocturnal smells <br>That cross and cross across her brain.\u201d <br>The reminiscence comes <br>Of sunless dry geraniums <br>And dust in crevices, <br>Smells of chestnuts in the streets, <br>And female smells in shuttered rooms, <br>And cigarettes in corridors <br>And cocktail smells in bars. <br><br>The lamp said, <br>\"Four o'clock, <br>Here is the number on the door. <br>Memory! You have the key, <br>The little lamp spreads a ring on the stair, <br>Mount. <br>The bed is open; the tooth-brush hangs on the wall, <br>Put your shoes at the door, sleep, prepare for life.\" <br>The last twist of the knife. <br><br>Thomas Stearns Eliot, Rhapsody on a windy night.  <\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contento con su actuaci\u00f3n, se mir\u00f3 al espejo, encendi\u00f3 otro cigarro, agarr\u00f3 una cerveza, se puso los tacones, e imprimi\u00f3 el texto&nbsp;para salir&nbsp;al balc\u00f3n a&nbsp;cantarle a la noche&nbsp;sus secretos de alcohol.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">  Las doce. <br> A lo largo de los cauces de la calle <br>  sostenidos en s\u00edntesis lunar, <br> susurrando encantamientos lunares, <br>  se disuelven los suelos de la memoria <br>  y todas sus claras relaciones, <br>  sus divisiones y precisiones, <br> cada farol que dejo atr\u00e1s <br>  resuena como un tambor fatalista, <br>  y a trav\u00e9s de los espacios de lo oscuro <br>  la medianoche sacude la memoria <br>  como un loco agitando un geranio muerto. <br><br> La una y media, <br> el farol rociaba, <br> el farol mascullaba, <br> el farol dec\u00eda: \"Observa a esa mujer <br> que vacila hacia ti en la luz de la puerta <br> que se abre hacia ella como una mueca. <br> Ves que el borde de su vestido <br> est\u00e1 desgarrado y sucio de arena, <br> y ves que el rabillo del ojo <br> se le retuerce como un alfiler torcido\". <br><br> La memoria arroja y deja en seco <br> una multitud de cosas retorcidas; <br> una rama retorcida en la playa, <br> devorada, lisa, y pulida <br> como si el mundo rindiera  el secreto de su esqueleto, <br> r\u00edgido y blanco. <br> Un muelle roto en el solar de una f\u00e1brica, <br> \u00f3xido que se agarra a la forma que la fuerza ha dejado <br> dura y enroscada y dispuesta a dispararse. <br><br> Las dos y media. <br> El farol dijo: <br> \"Observa al gato que se aplana en el arroyo, <br> saca la lengua furtiva <br> y devora un bocado de manteca rancia\". <br> As\u00ed la mano del ni\u00f1o, autom\u00e1tica, <br> sali\u00f3 furtiva y se embols\u00f3 un juguete que corr\u00eda por el <br> muelle. <br> No vi nada tras los ojos de ese ni\u00f1o. <br> He visto ojos en la calle <br> tratando de escudri\u00f1ar a trav\u00e9s de postigos con luz, <br> y un cangrejo una tarde en un charco, <br> un viejo cangrejo con lapas en la espalda, <br> agarr\u00f3 el extremo de un palo que le tend\u00ed. <br><br> Las tres y media, <br> el farol espurreaba, <br> el farol mascullaba en lo oscuro. <br> El farol canturreaba:  \"Observa la luna, <br> la lune ne garde aucune rancune, <br> gui\u00f1a un d\u00e9bil ojo, <br> sonr\u00ede a los rincones. <br> Alisa el pelo de la hierba. <br> La luna ha perdido la memoria. <br> Una desva\u00edda viruela le agrieta la cara, <br> su mano retuerce una rosa de papel, <br> que huele a polvo y agua de colonia. <br> Est\u00e1 sola <br> con todos los viejos olores nocturnos <br> que cruzan y cruzan por su cerebro\". <br> Viene la reminiscencia <br> de secos geranios sin sol <br> y polvo en grietas, <br> olores de casta\u00f1as en las calles, <br> y olores femeninos en cuartos de ventanas cerradas, <br> y cigarrillos en pasillos <br> y olores de c\u00f3cteles en bares. <br><br> El farol dijo: <br> \"Las cuatro. <br> Aqu\u00ed est\u00e1 el n\u00famero en la puerta. <br> \u00a1Memoria! <br> Tienes la llave, <br> la lamparilla extiende un c\u00edrculo en la escalera, sube. <br> La cama est\u00e1 abierta: el cepillo de dientes cuelga en la pared, <br> deja los zapatos a la puerta, duerme, prep\u00e1rate para la vida.\" <br><br> El \u00faltimo retorcimiento del cuchillo.<\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esto es una vieja historia. 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