{"id":779,"date":"2020-05-11T11:36:44","date_gmt":"2020-05-11T09:36:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/?p=779"},"modified":"2020-05-14T11:16:58","modified_gmt":"2020-05-14T09:16:58","slug":"historias-de-ac-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2020\/05\/11\/historias-de-ac-3\/","title":{"rendered":"Historias de AC (3)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-789\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/chernobyl-m\u00e1scarilla-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/chernobyl-m\u00e1scarilla-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/chernobyl-m\u00e1scarilla.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-844\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-6-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-6-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-6-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-6-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-6.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><strong>Accidente (del lat. accidens, -entis)<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Suceso\u00a0eventual\u00a0que\u00a0altera\u00a0el\u00a0orden\u00a0regular\u00a0de\u00a0las\u00a0cosas.<\/li>\n<li>Suceso\u00a0eventual\u00a0o\u00a0acci\u00f3n\u00a0de\u00a0que\u00a0resulta\u00a0da\u00f1o\u00a0involuntario\u00a0para\u00a0las\u00a0personas\u00a0o\u00a0las\u00a0cosas<\/li>\n<li>Indisposici\u00f3n\u00a0o\u00a0enfermedad\u00a0generalmente\u00a0grave\u00a0y\u00a0que\u00a0sobreviene\u00a0repentinamente.<\/li>\n<li>S\u00edntoma\u00a0grave\u00a0que\u00a0se\u00a0presenta\u00a0inopinadamente\u00a0durante\u00a0una\u00a0enfermedad,\u00a0sin\u00a0ser\u00a0de\u00a0los\u00a0que\u00a0la caracterizan.<\/li>\n<li>Irregularidad\u00a0del\u00a0terreno.<\/li>\n<li>Pasi\u00f3n\u00a0o\u00a0movimiento\u00a0del\u00a0\u00e1nimo.<\/li>\n<li>Cualidad\u00a0o\u00a0estado\u00a0que\u00a0aparece\u00a0en\u00a0algo,\u00a0sin\u00a0que\u00a0sea\u00a0parte\u00a0de\u00a0su\u00a0esencia\u00a0o\u00a0naturaleza.<\/li>\n<\/ol>\n<p>(Diccionario Real Academia de la Lengua)<\/p>\n<p>Las\u00a0<em>Historias de AC<\/em>\u00a0 pasaron sin pena ni gloria.\u00a0 A\u00f1adir m\u00e1s improbabilidades donde todo lo improbable ya se hab\u00eda dado no aportaba mucho. La mayor parte de su difusi\u00f3n, aparte de alguna de presentaci\u00f3n \u00abperformativa\u00bb\u00a0 y un art\u00edculo acad\u00e9mico, se hizo a trav\u00e9s de <em>Teatron<\/em>, una plataforma que tras la \u00e9poca de las epidemias se reflot\u00f3 como una potente productora de artes vivas y muertas online. Pero el problema no fue el medio, ni siquiera el tipo de posts, excesivamente extensos y barrocos para \u00e9pocas de carest\u00eda, sino el momento que se eligi\u00f3 para rescatar estos materiales. Probablemente, quitando la Biblia y la II Guerra Mundial, ning\u00fan otro fen\u00f3meno hab\u00eda desencadenado tantos estudios, debates, homenajes, corrientes y modas como aquella primera pandemia vivida en tiempo real por todo el mundo. Donde antes se hablaba de la posmodernidad ahora se hab\u00eda instalado el mundo pos-covid, un terreno abonado tanto para utop\u00edas y extremismos, ficciones y demagogia. Entretanto, la tantas veces citada modernidad parec\u00eda haber pasado esta vez s\u00ed a la historia.<\/p>\n<p>El sector cultural tambi\u00e9n hizo su agosto: juegos online, series, pel\u00edculas, festivales de m\u00fasica, gastronom\u00eda y terapias pos-C. El confinamiento se convirti\u00f3 en modelo de nuevas formas de curadur\u00eda y gesti\u00f3n de eventos. El g\u00e9nero estrella fueron las exposiciones clausuradas y los proyectos en confinamiento, en los que el p\u00fablico interactuaba durante varios d\u00edas con aut\u00e9nticos asintom\u00e1ticos de distintas partes del mundo.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s del primer brote de aquella gripe, el asunto estaba agotado. Se hab\u00eda pasado del hartazgo a la indiferencia. La sucesi\u00f3n de epidemias de distinto signo hab\u00eda hecho que se normalizaran, como se dec\u00eda entonces; pero lo que se normaliz\u00f3 no fue la vida, que nunca fue normal, sino los virus. El mundo conviv\u00eda con estos como se convive con el c\u00e1ncer, el sida, la especulaci\u00f3n inmobiliaria, los terremotos o la ultraderecha. Esto podr\u00eda explicar la tibia recepci\u00f3n de estas <em>Historias<\/em>. Pero la pregunta no era esa, sino por qu\u00e9 abrir estas <em>Historias<\/em> con un tema como el de su recepci\u00f3n, que sin duda ten\u00eda dentro de este proyecto un lugar bastante secundario.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-815\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164839-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164839-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164839.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/>\u00a0 \u00a0\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-816\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/tsunami.jpg\" alt=\"\" width=\"362\" height=\"240\" \/><\/p>\n<p>Esta es la pregunta que me hac\u00eda mientras revisaba estas im\u00e1genes, de la serie Acontecimiento\/Historia, recuperadas de aquel Archivo del Confinamiento.\u00a0<em>AC<\/em>\u00a0no fue un proyecto en el sentido en que se entiende este t\u00e9rmino, sino un conjunto de ideas dispersas, ocurrencias, apunte y l\u00edneas de trabajo que nunca se terminaron de desarrollar, la t\u00edpica idea de la que no se deja de hablar pero nunca se hace; su recepci\u00f3n, por tanto, no era m\u00e1s que otra\u00a0<em>ficci\u00f3n-por-venir, <\/em>otro proyecto a futuro. Pero estas ideas, a pesar de no llegar a realizarse, no dejaron de estar ah\u00ed, como si su sentido fuera el mantener viva su posibilidad de ser sin llegar a ser, alimentar una ilusi\u00f3n que no quer\u00eda ser otra cosa que una ilusi\u00f3n, una capacidad de multiplicaci\u00f3n de t\u00faneles, trampas y pasadizos, de activaci\u00f3n de potencias absolutamente impotentes. Se trataba, en definitiva, de un ejercicio de supervivencia, solitario y solidario como dec\u00edan ellos, un ejercicio continuado de exhibici\u00f3n de la inoperancia que termin\u00f3 desapareciendo al superar este estadio intermedio de no-obras para transformarse en unas formas de vida. Unas formas de vida que pudieron darse gracias a unas formas de no trabajo que solo la pandemia con sus cuarentenas hizo posible. En el espejo de lo m\u00e1s improbable descubrieron lo m\u00e1s cierto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-846\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Perezoso-descansando-300x164.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"164\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Perezoso-descansando-300x164.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Perezoso-descansando-768x419.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Perezoso-descansando.jpg 770w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0 \u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-841\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-4-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-4-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-4-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-4-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-4.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Muchas de las cosas m\u00e1s genuinas que pasaron esos a\u00f1os fueron, efectivamente, un modo de aprender a convivir con el accidente, no solo el del coronavirus, sino de los virus en general, los m\u00e9dicos y los digitales, convivir con dioses, redes y fantasmas que la nueva situaci\u00f3n hab\u00eda hecho m\u00e1s visibles que nunca. La experiencia extrema del confinamiento, no solo del confinamiento real, sino de la sensaci\u00f3n sicol\u00f3gica de saber que era una situaci\u00f3n compartida a nivel mundial, hizo m\u00e1s evidentes las viejas caretas sociales, tambi\u00e9n por ello m\u00e1s inoperantes, como juguetes en un lugar que no le corresponden. Con los bastidores del mundo vini\u00e9ndose abajo, los de AC creyeron tener un momento de revelaci\u00f3n c\u00f3smica cuando llegaron a la idea de que a un accidente hab\u00eda que responderle con otro accidente de mayor o igual contundencia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-784\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-con-hombre-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-con-hombre-300x185.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-con-hombre.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0 \u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-785\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rihanna_cartaastral_1-a-300x251.jpg\" alt=\"\" width=\"243\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rihanna_cartaastral_1-a-300x251.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/rihanna_cartaastral_1-a.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px\" \/><\/p>\n<p>A esta idea llegaron despu\u00e9s de un tiempo estudiando al perezoso, una especie de mam\u00edferos que habita en las selvas tropicales y que exist\u00eda ya en el Pleistoceno en formato gigante. El perezoso les sirvi\u00f3 como referencia porque viv\u00eda constantemente expuesto al peligro de que se partiera la rama de las que se colgaban (cuando pudieron subirse a las ramas), y que sin embargo hab\u00edan sobrevivido al Pleistoceno y hab\u00edan entrado con \u00e9xito en el Holoceno, que se convirti\u00f3 en el famoso Antropoceno, el momento en que aparece el homo sapiens, raza a la que el perezoso le ten\u00edan mucha estima, pero a la que tambi\u00e9n cre\u00edan que sobrevivir\u00edan, si antes estos no acababan con todo.<\/p>\n<p>Los accidentes forman parte de la historia, no solo de la historia de los perezosos, sino de la historia en general, del mismo modo que los accidentes geogr\u00e1ficos forman parte del paisaje, los dom\u00e9sticos de las rutinas de la casa o los de tr\u00e1fico de los medios de comunicaci\u00f3n. La historia es la respuesta en forma de relato al vac\u00edo provocado por el accidente. Un intento por tapar un agujero, por encontrar un sentido a lo que no estaba previsto, por superar el trauma. La historia incluye el accidente como elemento originario, o dicho de otra manera: es la propia historia la que forma parte del accidente.<\/p>\n<p>Hay una historia porque hay finales desde las que se cuenta. El final, en t\u00e9rminos biol\u00f3gicos, es la muerte, que es lo que nos saca de la historia, pero parad\u00f3jicamente es la muerte tambi\u00e9n lo que hace que no seamos nada m\u00e1s que historia. No debemos pensar \u00fanicamente en la muerte de un ser vivo, cualquier otra forma de desaparici\u00f3n, de un lugar, un idioma, una t\u00e9cnica o una profesi\u00f3n, es tambi\u00e9n un accidente que marca el principio de otra historia. Si decimos que la historia viene con los muertos, es porque el accidente por antonomasia es la muerte, el punto a partir del cual se mira atr\u00e1s para encontrar un sentido a todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n tambi\u00e9n funciona al rev\u00e9s pero en sentido inverso: cuando los muertos se ocultan, se crea la ilusi\u00f3n de poder prescindir de la historia, de que esta se ha detenido o hasta de que se ha acabado, como se dec\u00eda en los a\u00f1os ochenta. Es una ilusi\u00f3n recurrente. Borges la traslad\u00f3 al tiempo m\u00edtico de un imperio chino en el que el emperador Qin Shi Huang trat\u00f3 de detener no solo la historia sino tambi\u00e9n su muerte construyendo una muralla. Igualmente mand\u00f3 quemar todos los libros de historia, pero esto quiz\u00e1 hoy, con el mundo digital, ya no ser\u00eda necesario, se dec\u00eda el perezoso, mientras continuaba su meditaci\u00f3n en su acostumbrado duermevela.<\/p>\n<p>Internet hab\u00eda cumplido con creces la funci\u00f3n de la muralla, detener la historia, que es lo que pretend\u00edan los pol\u00edticos ocultando los cad\u00e1veres de la pandemia para evitar que la historia les pasara por encima: la creaci\u00f3n de una muralla en torno a hospitales, morgues y cementerios. Fotos no. Nunca los muertos fueron tan irreales como en aquel momento. Las cifras duelen menos que las im\u00e1genes y las im\u00e1genes menos que los cuerpos. Pero no hay que subestimar la capacidad de supervivencia no solo de las im\u00e1genes, como dec\u00eda Warburg, sino sobre todo de los cuerpos que ya no est\u00e1n, un tema recurrente en AC.<\/p>\n<p>Que los muertos por causas pol\u00edticas, econ\u00f3micas o de forma violenta, tengan m\u00e1s visibilidad medi\u00e1tica, no niega que cualquier muerto, como cualquier final, tiene detr\u00e1s una historia pol\u00edtica. Lo de la \u00abmuerte natural\u00bb era un relato m\u00e1s para desviar la mirada de aquello que no se pod\u00eda entender, que no era la naturaleza con may\u00fasculas, sino la imposibilidad de considerarla al margen de la pol\u00edtica. Dicho de otro modo, el problema no era el mundo sino las limitaciones de los sapiens para relacionarse con \u00e9l y consigo mismo como parte de ese mundo. Visto as\u00ed, la idea de muerte natural parec\u00eda resultado de esa relaci\u00f3n amor odio que ten\u00edan con la naturaleza y con ellos mismos, que tan pronto pasaba de la idealizaci\u00f3n m\u00e1s absoluta y el cuidado extremo al rechazo y la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-780\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"309\" height=\"174\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Diapositiva1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px\" \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-822\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125159-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"235\" height=\"176\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125159-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125159.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 235px) 100vw, 235px\" \/><\/p>\n<p>Lo que provoc\u00f3 el primer accidente no fue, sin embargo, una muralla, ni tampoco internet, sino la tentaci\u00f3n, que el mito b\u00edblico asocia al conocimiento, la moral, el cuerpo y la serpiente. La tentaci\u00f3n precipit\u00f3 a los humanos barranca abajo. No la tentaci\u00f3n por el conocimiento, ni por la comida en cualquiera de sus sentidos er\u00f3ticos como nos hace pensar el mito, sino la tentaci\u00f3n de identificar el deseo con el cuerpo de la mujer, es decir, una tentaci\u00f3n b\u00e1sicamente de dominaci\u00f3n. Al perezoso le enternec\u00eda la ingenuidad de esta raza, capaz de ponerle a todo cara, nombre y f\u00e1bula para convencerse ellos mismos de lo que no era sino un cuento para dejar de mirar lo que no quer\u00edan ver. Todav\u00eda despu\u00e9s de la II Guerra Mundial, como contaba Hannah Arendt, en una Alemania arrasada por la guerra, se se\u00f1alaba al pecado original y la expulsi\u00f3n del para\u00edso, y no a los nazis, como causa de aquel desastre, como si se tratara del castigo de alg\u00fan dios furioso. El perezoso, sin embargo, antes que estos viejos relatos de culpas y miedos, prefer\u00eda la astrolog\u00eda, algo que reci\u00e9n hab\u00eda aprendido leyendo a Olga Tokarczuk:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>La astrolog\u00eda cl\u00e1sica tradicional de Ptolomeo dice que la culpa es de Saturno. Que en sus aspectos poco arm\u00f3nicos tiene el poder de crear personas mezquinas, ruines, solitarias y lloronas. Son infames, cobardes, sinverg\u00fcenzas, t\u00e9tricos, intrigan todo el tiempo, son unos chismosos, se despreocupan de su cuerpo. Quieren permanentemente m\u00e1s de lo que tiene y no hay nada que les guste.<\/em><\/p>\n<p>Es cierto, como se continuaba diciendo en el libro, que los males tambi\u00e9n pueden venir por errores en la educaci\u00f3n o por la lucha de clases, incluso por un mal aprendizaje de los h\u00e1bitos de higiene personal, o por una madre adicta o un padre autoritario; por haber sufrido acoso sexual durante la infancia, porque no le dieron pecho o porque vio demasiada televisi\u00f3n, o por la falta de litio y magnesio en la dieta o por la ca\u00edda de la Bolsa. Pero el perezoso, igual que la escritora polaca, se quedaba con la historia de Saturno, que le parec\u00eda estar cuando menos a la altura del para\u00edso, Dios y la serpiente.<\/p>\n<p>Saturno era la pieza que le faltaba para su filosof\u00eda del accidente. Los humanos hab\u00edan dado m\u00e1s importancia al acontecimiento que al accidente. Primero empezaron con la acci\u00f3n y cuando esta les fall\u00f3 pasaron al acontecimiento, que rodearon de una cierta \u00e1urea divina. Un acontecimiento era un precipitado de circunstancias que se traduc\u00eda en una suerte de epifan\u00eda. El accidente, sin embargo, remit\u00eda a una genealog\u00eda m\u00e1s terrenal y por ello quiz\u00e1 m\u00e1s imperfecta. A diferencia del acontecimiento, que simplemente suced\u00eda, el accidente cargaba con toda una genealog\u00eda de responsabilidades, culpas, castigos y miedos. Aunque los dos estaban m\u00e1s all\u00e1 del control humano, el accidente ten\u00eda que ver con alg\u00fan tipo de irregularidad, imprevisto, desarreglo o pasi\u00f3n desmedida que pon\u00eda en crisis la normalidad, el gran t\u00f3tem de los humanos, mientras que el acontecimiento solamente la interrump\u00eda de manera temporal. Este preguntaba sin se\u00f1alar, como un signo que viniera de otro lugar, pero el accidente acusaba directamente, mir\u00e1ndote cara a cara: \u00bfse pod\u00eda haber evitado?, \u00bfde qui\u00e9n ha sido la culpa?, \u00bfpor qu\u00e9 te ha tocado justo a ti?, \u00bfhe hecho algo mal?<\/p>\n<p>El perezoso lo ten\u00eda claro. Orgulloso de una especie que hab\u00eda sobrevivido a millones de accidente desde los tiempos de los dinosaurios, el que existiera una palabra para nombrar lo que no sucede como estaba previsto, le parec\u00eda un s\u00edntoma de arrogancia l\u00e9xica adem\u00e1s de un gesto de insolidaridad planetaria.<\/p>\n<p>Esto le resultaba extra\u00f1o, porque los accidentes obligaban justamente a una buena dosis de humildad, aunque en el caso de los humanos esta no durase mucho. Pasado el momento inicial de confusi\u00f3n, miedo y fragilidad, los sapiens volv\u00edan a las andadas con sus \u00ednfulas de macho que necesita creerse con el control de todo. No se trataba, por supuesto, de la humildad como rasgo de la naturaleza con may\u00fasculas, que no entiende de humildades ni arrogancias, sino de la humildad como condici\u00f3n de la naturaleza social, la humildad de los cargos pol\u00edticos y los puestos de poder, la humildad del empresario o el polic\u00eda, la humildad de los profesionales y los especialistas, del arquitecto, el artista o el catedr\u00e1tico.<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n para el accidente era la clave de la supervivencia. Y para ello los sue\u00f1os eran una de las herramientas fundamentales, porque tanto los accidentes como los sue\u00f1os abren momentos de vac\u00edo que se\u00f1alan nuevas posibilidades de futuro. En el <em>Manual para la pr\u00e1ctica del accidente<\/em> (MPA), del que exist\u00edan numerosas versiones porque no dejaba de cambiar,\u00a0se detallaba paso a paso c\u00f3mo llevar a cabo esta preparaci\u00f3n. Su l\u00ednea central de trabajo consist\u00eda en responder a un accidente a trav\u00e9s de otro accidente, y no con la b\u00fasqueda desesperada de una nueva normalidad.<\/p>\n<p>La incapacidad de reconocer esta aparente normalidad como un sue\u00f1o o un accidente\u00a0 hab\u00eda hecho caer a los humanos en un error de principiantes, se dec\u00eda el perezoso vini\u00e9ndose arriba. A un accidente no se responde con una nueva normalidad, en todo caso con una nueva cotidianidad. Por la conexi\u00f3n entre los accidentes y los sue\u00f1os hab\u00eda quien lo utilizaba tambi\u00e9n como cura para el insomnio, que no en vano era otro tipo m\u00e1s de accidente. Se puede integrar el insomnio, por ejemplo, dentro de una cotidianidad, pero nunca reconocerlo como parte de ninguna normalidad. Esto era un principio fundamental para el perezoso, para quien no dormir era una suerte de herej\u00eda.<\/p>\n<p>La historia en s\u00ed misma era el accidente con el que los humanos trataban de explicarse ese otro accidente que les dej\u00f3 sin para\u00edso. No darse cuenta de que la historia y la aparente normalidad que sostiene es un accidente m\u00e1s era el principio de una acumulaci\u00f3n de errores que si no hab\u00eda acabado con los homo sapiens no era por lo de sapiens, sino porque a pesar de todo estos ten\u00edan que seguir durmiendo, so\u00f1ando, imaginando otros mundos\u2026 y esto les hab\u00eda ido salvando. A esto contribuyeron los periodos de confinamiento, como si fuera una mano que les echaba la naturaleza para que estuvieran\u00a0 m\u00e1s quietecitos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-787\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/mladen-stilinovic.jpg\" alt=\"\" width=\"309\" height=\"203\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-788\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140000-300x235.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140000-300x235.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140000.jpg 614w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><\/p>\n<p>Mladen Stilinovic, <em>Artist\u00b4s at work<\/em>, 1976.<\/p>\n<p>El otro puntal del\u00a0<em>Manual<\/em>\u00a0<em>para la pr\u00e1ctica del accidente<\/em> era la fiesta. El accidente abre un tiempo de desahogo emocional, de p\u00e9rdida de control y celebraci\u00f3n de lo m\u00e1s fr\u00e1gil e incierto. Que el mundo por un instante parezca detenerse es un regalo, como fue el confinamiento para mucha gente, al menos al comienzo. El accidente, el sue\u00f1o, la fiesta marcan momentos de suspensi\u00f3n en los que la\u00a0 historia queda entre par\u00e9ntesis. Pasa tambi\u00e9n con las muertes, celebradas como fiestas en muchas culturas que aun conservan una cierta familiaridad con el accidente.<\/p>\n<p>Basta con pensar en el \u00faltimo gran duelo festivo en Espa\u00f1a antes del confinamiento, la muerte de Franco. El hecho de que muriera en su cama, lejos de convertirlo en un suceso natural, foment\u00f3 el lado p\u00fablico de la celebraci\u00f3n. Pero el que no lo matara nadie, no le quita el car\u00e1cter accidental de todo lo que representaba, al contrario, hizo que el accidente fuera mayor a\u00fan.<\/p>\n<p><em>Entre el acontecimiento y el accidente<\/em>\u00a0est\u00e1 la posibilidad de la acci\u00f3n, la otra gran apuesta de los sapiens dentro de su proyecto de emancipaci\u00f3n. El perezoso no ten\u00eda m\u00e1s remedio que reconocer que la idea de acci\u00f3n le inquietaba. La acci\u00f3n es el nombre de una ilusi\u00f3n por controlar un entorno en beneficio de un sujeto. La ecuaci\u00f3n, que parece tan clara, hab\u00eda dado sin embargo resultados inciertos. Por suerte o por desgracia entre el acontecimiento y la acci\u00f3n est\u00e1 el accidente, suspiraba aliviado, el resultado imprevisto de una acci\u00f3n fallida.<\/p>\n<p>Amante de Goethe a pesar de todo, el perezoso no dudaba de la pasi\u00f3n como fuerza de vida que mueve a Fausto e incluso a \u00e9l mismo, pero considera esa pasi\u00f3n desde otro lado. La pasi\u00f3n, para el perezoso, es algo que se apodera de cada cual y se padece, pero no en el sentido negativo. Es un padecimiento donde el dolor se confunde con el placer, el gusto inexplicable de entregarse uno mismo, poni\u00e9ndose en manos de otro. Es ah\u00ed donde la acci\u00f3n se reconcilia con lo incierto y lo festivo, y por tanto tambi\u00e9n con el accidente.<\/p>\n<p>La performance, de la que el perezoso era fan incondicional, sobre todo de las expandidas, hab\u00eda llevado al extremo este principio de la acci\u00f3n, poniendo de manifiesto la convivencia entre estos dos polos activo y pasivo, que los sapiens se empe\u00f1an en tener como irreconciliables, cuando en realidad no se puede dar uno sin el otro. El performer no solo realiza la acci\u00f3n, sino que la padece, invitando a los asistentes a que la padezcan con \u00e9l, de ah\u00ed tambi\u00e9n lo aburridas (tambi\u00e9n en el buen sentido) que pod\u00edan llegar a ser.<\/p>\n<p>En este punto de la reflexi\u00f3n al perezoso le gustaba recitar a Bergson en portugu\u00e9s como si fuera una letra cantada por una campesina de un pueblo de Portugal, de donde por alg\u00fan trauma colonial imaginaba que ven\u00edan sus ancestros. El poema de Bergson sobre la acci\u00f3n se transformaba en un canto a la ausencia y la nada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00c9 incontest\u00e1vel que toda a\u00e7\u00e3o humana tem como ponto de partida uma insatisfa\u00e7\u00e3o e, por isso, um sentimento de aus\u00eancia.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>N\u00e3o agir\u00edamos se n\u00e3o nos propus\u00e9ssemos um objetivo, e s\u00f3 procuramos uma coisa porque nos sentimos privados dela.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Nossa a\u00e7\u00e3o procede assim de \u201cnada\u201d para \u201calguma coisa\u201d e \u00e9 de sua ess\u00eancia bordar \u201calguma coisa\u201d sobre o canev\u00e1s do \u201cnada\u201d.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-825\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125509-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125509-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125509-1.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-826\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125614-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125614-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125614.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>En este margen entre algo y nada es donde la acci\u00f3n, el accidente, la historia y los sue\u00f1os se confunden. El sue\u00f1o y los accidentes se configuran sobre la nada, un tejido irreal en el que lo \u00fanico que se siente es la posibilidad de lo imprevisto, de un error, olvido o fallo de c\u00e1lculo, que puede pasar en cualquier momento.<\/p>\n<p>Si has llegado hasta este punto en la lectura del post, habr\u00e1s pensado quiz\u00e1s que este texto es tambi\u00e9n el resultado de un fallo de c\u00e1lculo, como las historias que cuenta. Aunque quiz\u00e1 est\u00e9 demasiado elaborado para ser fallo. Es cierto. Es un accidente meditado, tejido sin prisas. El perezoso tiene tiempo incluso para demorarse en la ca\u00edda. Antes de moverse prueba con su hocico la consistencia de la siguiente rama. La lentitud es causa mayor de accidentes. Lo sabemos bien. Ser tan lento hace que todo termine fracasando. La Universidad de Jena tuvo que donar el zool\u00f3gico de Duisburgo, en el coraz\u00f3n de Alemania, el perezoso que hab\u00edan comprado con el fin de estudiar sus movimientos. Despu\u00e9s de varios meses el perezoso dio al traste con la investigaci\u00f3n. No se mov\u00eda.<\/p>\n<p>El <em>Libro del perezoso <\/em>abunda en sue\u00f1os, im\u00e1genes y reflexiones que se realizan de un modo performativo, le gustaba pensar al perezoso, porque el propio libro no era m\u00e1s que una performance en forma de sue\u00f1o, una acci\u00f3n suspendida en el tiempo. Su sentido y forma se materializan en tanto que idea no realizada, una acci\u00f3n que insiste y consiste en su propia irrealidad. Esto facilit\u00f3 la proliferaci\u00f3n de libros del perezoso, no todos aut\u00e9nticos, claro, como <em>El sue\u00f1o del perezoso<\/em>, <em>La pereza de los libros<\/em>, <em>Le droit a la paresse, The Praise of Laziness<\/em> o <em>The Little Book of Laziness<\/em>, algunos directamente copiados de otros que ya exist\u00edan, como los de Paul Lafargue, Mladen Stilinovic o Homer Simpson.<\/p>\n<p>Ya antes del coronavirus se hab\u00eda descubierto el valor del sue\u00f1o como refugio de socializaci\u00f3n en una \u00e9poca en la que cada vez hab\u00eda menos tiempo para todo lo que no fuera trabajar. El mundo moderno debe ser la cultura, entre todas las que ha habido a lo largo de la historia, no solo que menos tiempo dedique a no hacer nada, sino que el mero hecho de no hacer nada est\u00e9 mal visto. El virus del tiempo, cronovirus, fue la antesala de este otro virus. Pero el confinamiento de las relaciones al \u00e1mbito de los sue\u00f1os supon\u00eda tambi\u00e9n un espacio de posibilidades para la imaginaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Siguiendo la pista de estos libros del perezoso, di con alguien que hab\u00eda tenido contacto con este proyecto a trav\u00e9s de aquel m\u00e1ster en artes del que\u00a0 habl\u00e9 al comienzo y que conservaba todav\u00eda uno de estos vol\u00famenes, <em>So\u00f1ar es lo \u00fanico que no me da pereza<\/em>. El problema es que viv\u00eda en Lima. De todos modos, cuando por fin consegu\u00ed su mail, todo lo que obtuve como respuesta fue un texto que curiosamente yo hab\u00eda utilizado a menudo para mis trabajos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><em>El sue\u00f1o es una de las pocas experiencias que quedan en la que \u2013lo sepamos o no- nos abandonamos al cuidado de los otros. A pesar de lo solitario y privado que parezca el sue\u00f1o, no est\u00e1 desvinculado de cierta ret\u00edcula interhumana de confianza y apoyo mutuo, por da\u00f1ados que est\u00e9n estos v\u00ednculos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><em>En la despersonalizaci\u00f3n del sue\u00f1o, el durmiente habita un mundo com\u00fan, una actuaci\u00f3n compartida de la retirada de la praxis 24\/7 con su calamitosa nulidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><em>A pesar de su degradaci\u00f3n, el sue\u00f1o es la vuelta a nuestras vidas de una espera, de una pausa.<\/em><\/p>\n<p>Entre todas estas meditaciones las seis <em>Meditaciones<\/em> de Descartes ocupaban un espacio central, no porque fueran el comienzo de la filosof\u00eda de Occidente y en general de su concepci\u00f3n de la ciencia, el yo y raz\u00f3n, sino porque su origen estaba en tres sue\u00f1os que hab\u00eda tenido Descartes de joven, concretamente el 10 de noviembre de 1619, seg\u00fan cuenta su bi\u00f3grafo. Cansado de los libros, aquel joven buscaba algo de lo que pudiera estar totalmente seguro entre las experiencias de la vida, una b\u00fasqueda que le llev\u00f3 a viajar, hacer la guerra e incluso teatro, hasta que una noche tuvo una revelaci\u00f3n a trav\u00e9s de un sue\u00f1o. Que la historia del conocimiento cient\u00edfico tuviera su principio en un sue\u00f1o le hac\u00eda albergar al perezoso a\u00fan ciertas esperanzas sobre la posibilidad de que los humanos sobrevivieran tambi\u00e9n al Antropoceno, aunque lo ve\u00eda dif\u00edcil, porque c\u00f3mo podr\u00edan sobrevivir a ellos mismos?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-823\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125257-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125257-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125257.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-824\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125430-300x228.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"228\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125430-300x228.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125430.jpg 631w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Esta parte del archivo, bajo el r\u00f3tulo de AH (Accidente\/Historia), era probablemente el trabajo m\u00e1s enigm\u00e1tico, quiz\u00e1 por ello tambi\u00e9n m\u00e1s ingenuo. La investigaci\u00f3n se apoyaba en la teor\u00eda del grado cero del sentido, que fue continuaci\u00f3n del grado cero del encuentro, inspirado en las famosas colas del supermercado. El grado cero del encuentro les hab\u00eda llevado a una profunda reflexi\u00f3n sobre las virtudes y trampas de los encuentros online, lo que provoc\u00f3 una crisis que marc\u00f3 la desaparici\u00f3n del grupo. El grado cero del sentido fue la antesala de este proceso de disoluci\u00f3n, sin embargo no se trataba, como creyeron algunos, de la negaci\u00f3n del sentido en pro de alg\u00fan tipo de nihilismo, como el primero tampoco era la negaci\u00f3n del encuentro, sino al contrario, supon\u00eda la posibilidad de replantearlo desde su autoliquidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El impacto del accidente succiona el sentido, lo que provoca una c\u00e1mara de vac\u00edo. De este vac\u00edo nace, como dice Bergson, la necesidad de la acci\u00f3n cargada con la potencia del fallo, que es lo que la hace humana. El accidente origina un hongo hermen\u00e9utico, en cuyo centro se oye ese momento de detenci\u00f3n caracter\u00edstico de los accidentes y de los sue\u00f1os, un silencio denso que nos pregunta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-782\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164729-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164729-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200505_164729.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-783\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/trincheras-en-verdun-campo-de-batalla@LaVanguardia-Web-300x201.jpeg\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"208\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/trincheras-en-verdun-campo-de-batalla@LaVanguardia-Web-300x201.jpeg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/trincheras-en-verdun-campo-de-batalla@LaVanguardia-Web.jpeg 733w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/p>\n<p>Campo de batalla de Verd\u00fan, I Guerra Mundial, 100 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Los accidentes se est\u00e1n produciendo constantemente, aunque solo se perciben cuando alcanzan cierta frecuencia de onda. Pero aun sin percibirlos, convivimos con ellos. El vac\u00edo que dejan es la potencia que hay que aprovechar para generar un nuevo accidente antes de que se normalice el desastre.<\/p>\n<p>La otra reacci\u00f3n frente al accidente, adem\u00e1s de la historia, es el arte, m\u00e1s cargado de posibilidades que la acci\u00f3n, a juicio del perezoso, que no entend\u00eda por qu\u00e9 en los comit\u00e9s de expertos cuando los estados de alarma nunca hubiera personas con formaci\u00f3n art\u00edstica. Un atraso que evidenciaba la poca fe que ten\u00edan en este campo. Entender el arte como algo relacionado con la belleza o la anti-belleza lo relegaba a un segundo plano. El arte, insist\u00eda el perezoso ya un tanto sobrado, era un modo profundamente complejo y contradictorio de provocar un accidente, cuyo sentido se trataba de buscar como reacci\u00f3n a un accidente previo, el accidente de la historia; el arte era una trampa para escapar a otra trampa, un truco para sobrevivir. El arte es un modo de vida que los sapiens no terminaban de entender, por eso a veces lo idealizaban y otras lo demonizaban, a veces ve\u00edan a los artistas como dioses y otras como farsantes que viv\u00edan del cuento, o gente con medios que no quer\u00eda trabajar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-791\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Joycean-Society-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"324\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Joycean-Society-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Joycean-Society-768x480.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Joycean-Society-1024x640.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Joycean-Society.jpg 1848w\" sizes=\"auto, (max-width: 324px) 100vw, 324px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-792\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200104_161426-300x271.jpg\" alt=\"\" width=\"227\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200104_161426-300x271.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200104_161426.jpg 532w\" sizes=\"auto, (max-width: 227px) 100vw, 227px\" \/><\/p>\n<p>Dora Garc\u00eda, <em><a href=\"https:\/\/www.vdrome.org\/dora-garcia-the-joycean-society\">The Joycean Society<\/a><\/em>, 2013.<\/p>\n<p><em>Finnegan\u00b4s Wake,<\/em>\u00a0una obra escrita a lo largo de 17 a\u00f1os, es uno de los accidentes literarios caracter\u00edsticos del siglo XX. Su autor es otro ejemplo m\u00e1s de alguien que no lo tuvo f\u00e1cil en vida si tenemos en cuenta en lo que iba a convertirse despu\u00e9s de muerto. Publicada el mismo a\u00f1o en el que comienza la II Guerra Mundial, su \u00faltima novela provoca un vac\u00edo de sentido cuyo \u00fanico peligro ser\u00eda convertirlo en norma literaria, como terminar\u00eda pasando. Cualquier accidente corre este riesgo. Para mantener su potencia es necesario actualizar el propio accidente desde la experiencia, sin llegar a reducirlo\u00a0 a lo que nunca fue, un relato, una imagen o un monumento. \u00bfEn qu\u00e9 momento el rostro de un muerto se convierte en retrato o una experiencia en historia? Normalizar los efectos del accidente significa dejar pasar la oportunidad que ofrecen, archivando la historia y desoyendo su memoria. El que existiera una sociedad que desde hac\u00eda d\u00e9cadas se juntara para leer la novela de Joyce, tratando de agotar en vano los posibles sentidos de unas cuantas l\u00edneas, que es todo lo que alcanzaban a leer en cada sesi\u00f3n, era un modo de mantener vivo el accidente y seguir habitando el hongo.<\/p>\n<p>En otro orden de cosas, el turismo constitu\u00eda el ejemplo perfecto de hongo econ\u00f3mico capaz de fundir cualquier otra realidad por traum\u00e1tica que fuera; aunque a diferencia del arte, el turismo no trataba de revivirla para devolverle un lugar incierto, a pesar de su promesa constante de ofrecer una nueva experiencias, sino de enmarcarla y rentabilizarla:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-794\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/zona-cero-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"203\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/zona-cero-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/zona-cero.jpg 491w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/>\u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-793\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140049-300x224.jpg\" alt=\"\" width=\"275\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140049-300x224.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_140049.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 275px) 100vw, 275px\" \/><\/p>\n<p>Fue a ra\u00edz de la serie AH que se plante\u00f3 la segunda colaboraci\u00f3n con AC. Yo estaba trabajando entonces en otro proyecto, cuyas siglas eran tambi\u00e9n AC. <em>Al Contado<\/em> era la versi\u00f3n online de <em>Se Alquila<\/em>, un trabajo que estaba haciendo con Juan Navarro cuando estall\u00f3 lo del virus. Este otro <em>AC<\/em> era la respuesta a las nuevas condiciones de producci\u00f3n a distancia que se estaban imponiendo por todo el mundo. En su planteamiento hab\u00eda ciertas coincidencias con las ideas de AC, como la insistencia en la anormalidad de lo que empez\u00f3 a parecer normal, como el hecho de hacerlo todo online y encima cobrando la mitad. <em>Al Contado<\/em>\u00a0era, retomando las tesis de AC, un accidente virtual como respuesta al accidente que hac\u00eda que no pudi\u00e9ramos desplazarnos para hacerlo en vivo. El hecho de no poder hacerlo en vivo era en s\u00ed mismo el accidente. Sin embargo, esto no pareci\u00f3 interesarles tanto como la coincidencia en las siglas, que ve\u00edan como una se\u00f1al clara de algo importante.<\/p>\n<p>Lo que finalmente me terminaron proponiendo fue un proceso de intercambio v\u00eda mail de lo que denominaban capitales on\u00edricos . El objetivo era llegar a un nuevo proceso de acumulaci\u00f3n originaria de capitales, similar al que hab\u00eda tenido lugar desde el siglo XV, que pudiera revertir la expropiaci\u00f3n de nosotros mismos como nuevos trabajadores del mundo poscovid, haci\u00e9ndonos due\u00f1o al menos de nuestros sue\u00f1os y pesadillas. La empresa no era f\u00e1cil. El intercambio se empez\u00f3 haciendo sobre una versi\u00f3n antigua en letra g\u00f3tica del volumen segundo de <em>El mundo como voluntad y representaci\u00f3n<\/em>, de Schopenhauer, cuyo t\u00edtulo hab\u00eda sido convertido en <em>El mundo como lugar<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-797\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-die-welt..-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"347\" height=\"195\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-die-welt..-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-die-welt..-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-die-welt..-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/perezoso-die-welt...jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/>\u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-796\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_135821-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"207\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_135821-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200507_135821.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/p>\n<p>El perezoso trataba de actualizar sus reflexiones para adaptarlas a la triste situaci\u00f3n que estaban viviendo los sapiens, con los que se solidarizaba a pesar de todo, tal era su inter\u00e9s por el tema de los accidentes. El que los humanos fueran, seg\u00fan sab\u00eda por las tradiciones gn\u00f3sticas, resultado de un accidente, producto del c\u00e1lculo errado de unos demiurgos caprichosos, le parec\u00eda una tesis llena de posibilidades. Que aquellos mu\u00f1equitos fabricados con tierra y agua no consiguieran sostenerse en pie sin la ayuda de Dios, hab\u00eda sido un fallo de c\u00e1lculo, evidentemente. Pero si Dios se reconoc\u00eda como un accidente con el que se respond\u00eda a otro accidente, los humanos podr\u00edan todav\u00eda reconducir su historia. Claro que en lugar de hacer esto, se hab\u00edan dedicado a multiplicar los dioses, dando lugar a una variedad de gamas, colores y modelos. La apuesta por Saturno y los sue\u00f1os era un modo de replantear esta situaci\u00f3n, pensaba el perezoso, y un gesto solidario para con los sapiens.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el fondo el perezoso ten\u00eda mala conciencia. Tanto fijarse en los humanos\u00a0 le hab\u00eda contagiado el virus de las culpabilidades. El perezoso sab\u00eda que, como los personajes de Tokarczuk, pertenec\u00eda a ese grupo de seres que el mundo considera inservibles, que no han hecho nada trascendental, no producen pensamientos importantes ni objetos necesarios ni alimentos; no cultivan la tierra ni hacen que prospere la econom\u00eda. La culpa de este tipo de seres ya no era de Saturno, sino de Venus cuando se encontraba extraviado fuera de su signo, seg\u00fan se explicaba en aquel libro. Se forma entonces lo que la autora denominaba el Venus Perezoso, que provocaba un extra\u00f1o tipo de vagancia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Los afectados por \u00e9l ven que las oportunidades en la vida pasan de largo ante ellos, por quedarse dormidos, por no querer ir, por llegar con retraso, por no tener cuidado. Tienen una predisposici\u00f3n al sibaritismo, a pasar la vida en un leve estado de duermevela, a dispersarse en los peque\u00f1os placeres, a sentir aversi\u00f3n hacia el esfuerzo y la falta absoluta de una predisposici\u00f3n a la competencia. Pierden todo el d\u00eda, dejan cartas sin abrir, posponen sus asuntos, descartan todos los proyectos. Sienten deprecio hacia cualquier tipo de poder y rechazan todo tipo de obediencia y sometimiento, pues solo desean proseguir tranquilamente su propio camino. No se puede sacar ning\u00fan provecho de este tipo de gente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Olga Tokarczuk, <em>Sobre los huesos de los muertos<\/em>, 2009.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-800\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/torerznos-263x300.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/torerznos-263x300.jpg 263w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/torerznos.jpg 632w\" sizes=\"auto, (max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-821\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125119\u00f1-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"234\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125119\u00f1-300x209.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/20200509_125119\u00f1.jpg 539w\" sizes=\"auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Accidente (del lat. accidens, -entis) Suceso\u00a0eventual\u00a0que\u00a0altera\u00a0el\u00a0orden\u00a0regular\u00a0de\u00a0las\u00a0cosas. Suceso\u00a0eventual\u00a0o\u00a0acci\u00f3n\u00a0de\u00a0que\u00a0resulta\u00a0da\u00f1o\u00a0involuntario\u00a0para\u00a0las\u00a0personas\u00a0o\u00a0las\u00a0cosas Indisposici\u00f3n\u00a0o\u00a0enfermedad\u00a0generalmente\u00a0grave\u00a0y\u00a0que\u00a0sobreviene\u00a0repentinamente. S\u00edntoma\u00a0grave\u00a0que\u00a0se\u00a0presenta\u00a0inopinadamente\u00a0durante\u00a0una\u00a0enfermedad,\u00a0sin\u00a0ser\u00a0de\u00a0los\u00a0que\u00a0la caracterizan. Irregularidad\u00a0del\u00a0terreno. Pasi\u00f3n\u00a0o\u00a0movimiento\u00a0del\u00a0\u00e1nimo. Cualidad\u00a0o\u00a0estado\u00a0que\u00a0aparece\u00a0en\u00a0algo,\u00a0sin\u00a0que\u00a0sea\u00a0parte\u00a0de\u00a0su\u00a0esencia\u00a0o\u00a0naturaleza. (Diccionario Real Academia de la Lengua) Las\u00a0Historias de AC\u00a0 pasaron sin pena ni gloria.\u00a0 A\u00f1adir m\u00e1s improbabilidades donde todo lo improbable ya se hab\u00eda dado no &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2020\/05\/11\/historias-de-ac-3\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-779","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=779"}],"version-history":[{"count":31,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":848,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779\/revisions\/848"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}