{"id":870,"date":"2020-11-08T13:55:51","date_gmt":"2020-11-08T12:55:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/?p=870"},"modified":"2020-11-09T09:00:53","modified_gmt":"2020-11-09T08:00:53","slug":"gestionar-ausencias-bailar-los-muertos-ii-fit-de-cadiz-2020","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2020\/11\/08\/gestionar-ausencias-bailar-los-muertos-ii-fit-de-cadiz-2020\/","title":{"rendered":"Gestionar ausencias \/ Bailar los muertos II. FIT de C\u00e1diz 2020"},"content":{"rendered":"<p>Ahora que el derecho a la movilidad est\u00e1 restringido en tres cuartas partes del mundo, quiz\u00e1 sea un buen momento para reflexionar sobre las ausencias como una forma de presencia, o lo que es lo mismo, sobre las presencias como un modo de ausencia. Ahora que el virus nos ha recordado que la frontera entre estar y no estar es tan incierta, quiz\u00e1 sea un buen momento para reflexionar sobre los cuerpos y los vac\u00edos, los medios, la econom\u00eda y los recursos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-873 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-esclavos-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"408\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-esclavos-300x209.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-esclavos-768x534.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-esclavos-1024x713.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-esclavos.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 408px) 100vw, 408px\" \/><\/p>\n<p><em>Latente<\/em>, el proyecto de Teatro Ojo presentado en forma de v\u00eddeo\/instalaci\u00f3n, disponible en la web del <a href=\"https:\/\/www.fitdecadiz.org\/latente\">Festival<\/a>, est\u00e1 dividido en 7 im\u00e1genes que avanzan a un ritmo de intensidad creciente, como una especie de rapsodia f\u00fanebre del mundo civilizado. La tercera imagen se detiene en los detalles del plano de un barco del siglo XVIII, el Brookes, usado para el transporte de esclavos de la costa oeste de \u00c1frica a Norteam\u00e9rica. El dibujo da cuenta de la minuciosa organizaci\u00f3n de los cuerpos hacinados en las bodegas de la nave. Reducidos a mercanc\u00eda los cuerpos se confunden con la m\u00e1quina.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-874 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-detalle-300x210.jpg\" alt=\"\" width=\"341\" height=\"238\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-detalle-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/c\u00e1diz-plano-barco-detalle.jpg 441w\" sizes=\"auto, (max-width: 341px) 100vw, 341px\" \/><\/p>\n<p>A modo de ensayo audiovisual, el trabajo se presenta como \u201capuntes y especulaciones para un proyecto teatral por venir\u201d, como si fuera algo que no estuviera acabado del todo, a pesar de que todo el montaje, como si fuera un instrumento de precisi\u00f3n para interrogarse, est\u00e1 cuidadosamente elaborado. El tipo de composici\u00f3n puede recordar a los montajes de Harum Farocki en <em>Como ves<\/em>, pero tambi\u00e9n al archivo benjaminiano, en el que las relaciones l\u00f3gicas saltan por los aires para entrar en una \u00f3rbita misteriosa, a veces fascinante, a veces siniestra. El ritmo intenso mantiene la escucha alerta, como si im\u00e1genes, conceptos y relatos fueran parte de un jerogl\u00edfico cuya soluci\u00f3n se fuera desvelar en alg\u00fan momento. Pero lo podr\u00edamos estar mirando en bucle, una y otra vez, de forma hipn\u00f3tica, y el secreto seguir\u00eda ah\u00ed.<\/p>\n<p>El ensayo profundiza en distintos escenarios del colonialismo, de los colonialismos antiguos y los modernos, los que ocurr\u00edan en las afueras del imperio y los que ocurren ahora en el coraz\u00f3n del\u00a0 imperio. Es la otra cara de un sistema econ\u00f3mico y una mentalidad que llega hasta nuestros d\u00edas. En el siglo XVIII el comercio de esclavos era un negocio floreciente, como hoy puede serlo a otras escalas el desplazamiento forzado de personas.<\/p>\n<p>Los dibujos de este barco fueron ampliamente difundidos en su \u00e9poca. El que sean fruto de un encargo del propio movimiento abolicionista como parte de una campa\u00f1a contra la esclavitud no les resta verdad, pero ayuda a explicar lo impactante del resultado. Entonces no pod\u00edan imaginar que tres siglos m\u00e1s tarde la esclavitud estar\u00eda prohibida por la ley, pero continuar\u00eda existiendo bajo otras formas de un modo igualmente sist\u00e9mico como parte de un sistema m\u00e1s complejo y menos evidente. Abolir la esclavitud puede parecer hasta un objetivo m\u00e1s abarcable que acabar en la actualidad con los movimientos forzados de poblaci\u00f3n. Hoy habr\u00eda que prohibir una manera de pensar y de estar en el mundo. \u00bfPero no era eso lo que sosten\u00eda la esclavitud?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-875 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-7-1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"447\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-7-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-7-1.jpg 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 447px) 100vw, 447px\" \/><\/p>\n<p>Los recursos son los medios y los medios son los cuerpos. Adem\u00e1s de la tierra, el aire, el agua, las plantas, la memoria, la historia, las inteligencias o las experiencias compartidas, que dec\u00eda Dewey, medios son sobre todo los cuerpos. No podemos considerar un medio al margen de los otros, por eso les llamamos medios y no fines. El principio de esta econom\u00eda, que es en realidad un modo de pensar, es en todo caso el aprovechamiento de estos hasta su agotamiento. Como si consumirlos fuera el \u00fanico modo de disfrutar de ellos, de disfrutar de la tierra, del aire, del agua, las inteligencias y los cuerpos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>Por aquel entonces, antes de la Gran Guerra, cuando ocurrieron los hechos de los que se informa en estas p\u00e1ginas, todav\u00eda importaba si un hombre viv\u00eda o mor\u00eda. Cuando uno era retirado de la multitud de los terrestres, no llegaba otro enseguida para ocupar su lugar y borrar la memoria del difunto, sino que quedaba un hueco donde este faltaba, y los testigos de su desaparici\u00f3n, tanto los cercanos como los lejanos, callaban cuando ve\u00edan ese hueco. Si el fuego barr\u00eda una casa de la calle, el lugar del incendio permanec\u00eda vac\u00edo por mucho tiempo. Los alba\u00f1iles trabajaban despacio y pensativos, y los vecinos m\u00e1s pr\u00f3ximos, al igual que los transe\u00fantes ocasionales, recordaban, cuando contemplaban el solar vac\u00edo, la estructura y las paredes de la casa desaparecida. As\u00ed era entonces. Todo lo que crec\u00eda necesitaba mucho tiempo para crecer. Y todo lo que desaparec\u00eda necesitaba mucho tiempo para ser olvidado. Pero todo lo que una vez hab\u00eda existido dejaba su huella, y se viv\u00eda de los recuerdos igual que hoy en d\u00eda se vive de la capacidad de olvidar r\u00e1pida y deliberadamente.<\/h1>\n<h1>J.R.<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hay que extra\u00f1ar que en una cultura en la cual el que no produce no cuenta, las ausencias, sean borradas con rapidez. Si algo positivo puede traer la pandemia es que ha colocado las ausencias en primera l\u00ednea. Antes los ausentes eran los otros, ahora somos tambi\u00e9n <em>nos otros<\/em>. El mundo se ha hecho extra\u00f1o. No es que no lo fuera antes, es que no lo ve\u00edamos. El virus nos ha recordado que todo puede dejar de ser, que todos estamos dentro y fuera de la historia.<\/p>\n<p><em>Latente<\/em> es una partitura de cuerpos, mercanc\u00edas y m\u00e1quinas, una danza, como dicen ellos, oscura que nos atrae por lo que oculta. Con estos hilos se teje un ensayo de ideas transformadas en im\u00e1genes e im\u00e1genes que son conceptos: desmantelar, bodega, oculto, negro, latir, ladrar, latente, mercanc\u00eda, encantamiento. Detr\u00e1s hay una compleja maquinaria intelectual sostenida por el mismo vac\u00edo que da vida a este ejercicio de invocaci\u00f3n de los que no est\u00e1n. \u201cLa durabilidad del mundo depende de nuestra capacidad de resucitar sujetos y cosas aparentemente muertas\u201d, se escucha en el v\u00eddeo, y esa es tambi\u00e9n la funci\u00f3n del teatro, a decir de H\u00e9ctor Bourges en el coloquio posterior, tambi\u00e9n incluido en la grabaci\u00f3n del FIT. Son esos huecos entre medias de los cuerpos reducidos a objetos o de las m\u00e1quinas destripadas como organismos fantasmales, los que se proyectan hacia fuera convertidos en preguntas sobre lo que no vemos aunque lo tenemos delante, lo que sentimos aunque no podemos nombrarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>Los muertos son la imaginaci\u00f3n de los vivos.<\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sea efectivamente la capacidad de la maquinaria teatral de trabajar con un sentimiento de deuda y p\u00e9rdida la que pueda resultar m\u00e1s actual en los tiempos que corren. El teatro se ha discutido y rescatado desde distintos lados: la historia que cuenta, el texto, la puesta en escena, el actor, la acci\u00f3n y el que m\u00e1s atenci\u00f3n ha recibido \u00faltimamente, el p\u00fablico. Focalizar la atenci\u00f3n en cualquiera de ellos hace que terminemos perdiendo de vista el resto, cuando la potencia de la teatralidad reside en el tejido de relaciones inciertas entre una heterogeneidad de elementos entendidos como variables de una ecuaci\u00f3n imposible de resolver. De esta inadecuaci\u00f3n, y de los huecos que deja, surgen los fantasmas: cuerpos sin historia, m\u00e1quinas que simulan mecanismos vivos, actores sin vida, im\u00e1genes huecas, voces sin rostro. Resolverla es un triste ejercicio de autoenga\u00f1o forzando la correspondencia entre personaje y actor, cuerpo e imagen, relato y experiencia, cuando el secreto reside en las brechas. No se trata de hacer historias, sino de desarmarlas, lo que quiz\u00e1 sea otro modo de hacerlas, pero bajo el signo de la duda.<\/p>\n<p>La partitura de Teatro Ojo, tras incluir en su danza episodios m\u00e1s recientes de esclavitud, otros modos de cuerpos-mercanc\u00eda, personas congelados en las bodegas ahora de un avi\u00f3n o asfixiadas en las tripas de un cami\u00f3n, toma como motivo central a Mame Mbaye, el mantero senegal\u00e9s que muri\u00f3 en el barrio de Lavapi\u00e9s de un paro card\u00edaco en Madrid huyendo de la polic\u00eda. La imagen en bucle de mesas y sillas estrell\u00e1ndose contra los escudos de la polic\u00eda en medio de una revuelta en la Calle Mes\u00f3n de Paredes es la expresi\u00f3n rotunda de la fortaleza de una maquinaria de exclusiones e inclusiones, que es tambi\u00e9n un sistema de producci\u00f3n de presencias y ausencias, de cosas que cuentan y cosas que no cuentan. \u00bfAcaso no es este el objeto del teatro?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-863 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-5-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"469\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-5-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-5.jpg 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 469px) 100vw, 469px\" \/><\/p>\n<p>Como medio por antonomasia para invocar fantasmas han funcionado siempre las voces y los sonidos, una l\u00f3gica t\u00e1ctil y envolvente alejada de la perspectiva visual y patriarcal que ha servido para organizar los modos representaci\u00f3n en Occidente, transformando el espacio en una cuesti\u00f3n de c\u00e1lculos y medidas. En <em>Latente<\/em> es una voz met\u00e1lica, una voz de m\u00e1quina, la que preside este ejercicio de desvelamientos, una voz impersonal que nos confronta con el interior oscuro de estos sistemas de representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para <em>La pandemia en germinal<\/em>, presentada igualmente en el FIT, Marcelo Exp\u00f3sito recurre tambi\u00e9n al plano sonoro, ahora ya con ausencia total de im\u00e1genes visuales, para dar cuenta de los meses de confinamiento a trav\u00e9s de conversaciones y reflexiones sobre lo que ocurri\u00f3 durante este tiempo. Su Eleg\u00eda global de la pandemia, como subtitula el trabajo, pareciera dialogar con esa otra eleg\u00eda del colonialismo de Teatro Ojo. Tiempos de eleg\u00edas, composiciones donde se lamentan muertes, separaciones, ausencias. El trabajo de Marcelo Exp\u00f3sito es una grabaci\u00f3n sonora dividida en tres cap\u00edtulos donde se entretejen voces, referencias y pensamientos, suyos propios y de otras personas, intelectuales, activistas y agentes culturales a los que entrevist\u00f3 durante estos meses. La voz del autor hace de gu\u00eda, conduciendo al p\u00fablico por este mundo de voces y ruidos. El p\u00fablico est\u00e1 sentado en las gradas de un teatro a oscuras confrontado con un escenario en el que se adivinan varias filas de sillas vac\u00edas. Son dos horas de grabaci\u00f3n con numerosas referencias cuidadosamente tejidos al hilo de una reflexi\u00f3n de fondo en la que la capa intelectual termina pesando m\u00e1s que el trabajo material con los sonidos y las im\u00e1genes.<\/p>\n<p>La pandemia se presenta como la etapa final de una \u00e9poca neoliberal que se abri\u00f3 con otra pandemia, la del sida. La tercera parte, quiz\u00e1 la que m\u00e1s perdura en la memoria del espectador por la crudeza de lo que narra, es una descripci\u00f3n literal, segundo a segundo, del v\u00eddeo donde qued\u00f3 registrado la muerte en directo de George Floyd asfixiado por la rodilla de un polic\u00eda cuando trataban de detenerle como sospechoso por haber pagado con un billete falso de 20 d\u00f3lares. Latidos que cesan, cuerpos que se asfixian, ritmos que persisten, son el mantra de una realidad cambiante en la que nada es lo que parece.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-888 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-manteros-de-huesos-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-manteros-de-huesos-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-manteros-de-huesos.jpg 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/p>\n<p>El ritmo es tambi\u00e9n el medio de la Societat Doctor Alonso para enfrentarse a las ausencias invocadas por los huesos. Estos presiden materialmente el escenario, donde son arrojados al comienzo, formando una peque\u00f1a monta\u00f1a como si fuera la mercanc\u00eda de un mantero vendiendo lo \u00faltimo que le queda, huesos falsificados. <em>Y los huesos hablaron<\/em> consiste en hacer hablar a los huesos, no en sentido figurado, sino en hacerlos sonar literalmente. De ese espacio r\u00edtmico se encarga Nilo Gallego, un maestro en hacer que las cosas suenen. Este trabajo con los ritmos y las voces se extiende a las conversaciones, bailes, canciones, poemas e im\u00e1genes. Una de las escenas finales, antes de entonar a capella ese antol\u00f3gico <em>cutre, todo es cutre <\/em>mantenido\u00a0en bucle hasta que el p\u00fablico abandona la sala, hay literalmente un baile de muertos y huesos, como sombras chinas de una danza macabra.<\/p>\n<p>El ritmo es una forma ancestral de transmitir saberes. Cuando se invent\u00f3 la escritura el conocimiento y la autoridad pasaron a los textos; pero antes el que mandaba, cantaba; tambi\u00e9n cantaban los otros como un modo de participar de ese saber\/poder, pero hoy solo cantan los otros. El ritmo como otros lenguajes sensoriales qued\u00f3 relegado como formas ileg\u00edtimas de saber, conocimientos sin genealog\u00eda, saberes ausentes. A estos se refiere lo del conocimiento pr\u00e1ctico y la investigaci\u00f3n a trav\u00e9s de las artes, de lo que tanto se habla aunque no sepamos bien c\u00f3mo nombrarlos. Cuando hoy se habla de ritmo lo primero en lo que se piensa es en los ritmos de trabajo, ritmos que nos superan, nos asfixian, marcando el paso de esa danza secreta de cuerpos y mercanc\u00edas de la que hablaban los de Teatro Ojo.<\/p>\n<p>Tras la obra los espectadores compartieron la emoci\u00f3n que les hab\u00eda producido el trabajo: fosas, desapariciones, huesos, desenterramientos, memoria, ocultaciones, ofreciendo distintas interpretaciones. En torno a estos temas existe un imaginario potente; discursos, representaciones y posiciones ya establecidas. Casi al cierre del coloquio, el micr\u00f3fono pas\u00f3 por las manos de Nilo, que aprovech\u00f3 para a\u00f1adir un peque\u00f1o detalle: se lo hab\u00edan pasado muy bien preparando la obra. Dicho as\u00ed a bote pronto la declaraci\u00f3n qued\u00f3 un poco en el aire, lo que le oblig\u00f3 a extenderse un poco diciendo lo mismo pero con m\u00e1s palabras. Fue como el\u00a0<em>punctum<\/em>, del que hablaba Barthes para referirse a esos peque\u00f1os detalles que desde los m\u00e1rgenes revelan el sentido oculto de una fotograf\u00eda. Aunque a bote pronto aquello de pas\u00e1rselo bien parece que no aporta mucho al debate sobre los desaparecidos, que l\u00f3gicamente hab\u00eda tenido un tono m\u00e1s trascendental, el inciso sirvi\u00f3 para llamar la atenci\u00f3n sobre algo que nos pod\u00edamos estar perdiendo. La l\u00ednea divisoria es sutil y se escapa a menudo: podemos hablar de los fines o de los medios, del lugar al que hemos llegado o del modo de hacer un camino y usar unos medios; pero es importante no perder de vista este cambio de perspectiva. Para ahondar en la idea de Nilo, Sof\u00eda Asencio, directora y dramaturga del grupo, aclar\u00f3 que se hab\u00edan centrado en la parte material y sonora de los huesos. Los huesos tal cual. Que hab\u00edan convivido con ellos, y hasta con sus gusanos, tratando de esquivar t\u00f3picos y discursos establecidos. Y que hab\u00edan querido hacer una obra blandita, quiz\u00e1 como contraste con la dureza de los huesos y del tema. Esto no quiere decir que hubieran escurrido el bulto, dej\u00e1ndolo a cargo de un arque\u00f3logo forense de la Asociaci\u00f3n para la Recuperaci\u00f3n de la Memoria Hist\u00f3rica, que en esta ocasi\u00f3n no pudo venir pero lo escuchamos en audio (momento conferencia). Esta toma de distancia es otro modo de colocarse frente a un tema desde un lugar m\u00e1s incierto por un lado, pero m\u00e1s cierto, material y concreto por otro. Aclarar ese punto no contradice las interpretaciones del p\u00fablico. Hablar del modo como se trabaja, que es el terreno por definici\u00f3n de la actividad art\u00edstica, no significa darle una interpretaci\u00f3n, sino al contrario, abrir huecos a una y muchas interpretaciones. El arte es una apuesta por lo que se puede tocar, oler o escuchar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-890 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-ensayos-again-300x198.jpg\" alt=\"\" width=\"377\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-ensayos-again-300x198.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/cadiz-ensayos-again.jpg 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 377px) 100vw, 377px\" \/><\/p>\n<p>La distancia entre como los artistas se relacionan con su trabajo a un nivel m\u00e1s \u00edntimo y dan cuenta de \u00e9l, a veces solo cuando no les queda otro remedio, y como se recibe e interpreta desde fuera suele resulta llamativa. Un lugar no excluye el otra, pero da qu\u00e9 pensar que en un momento en el que se est\u00e1 tratando de romper con el mito rom\u00e1ntico del genio creador proponiendo otros modos de socializar la actividad art\u00edstica, hablar del trabajo con los materiales a un nivel m\u00e1s concreto, sin demasiadas mixtificaciones, siga estando a menudo limitado al \u00e1mbito cotidiano de los creadores, mientras que de cara a su discusi\u00f3n y recepci\u00f3n p\u00fablica lo que siga predominando sea el discurso te\u00f3rico y las interpretaciones sesudas. Dar\u00eda la impresi\u00f3n de que en el balance que podemos hacer de ese giro hacia fuera, el lado m\u00e1s intelectual y abstracto, a menudo legitimado con un contenido pol\u00edtico, no tanto en la forma, pero en el fondo, es el que va ganando y por goleada. Quiz\u00e1 habr\u00eda que repensar esta relaci\u00f3n, no para negar las potencias del pensamiento, sino para ponerlas en valor desde lugares m\u00e1s inmediatos, desde el sitio en el que estamos personas, objetos, sonidos, relaciones e im\u00e1genes cuando somos solo solo personas, objetos, sonidos, relaciones o im\u00e1genes, porque es ah\u00ed cuando estos se cargan con sus sombras y ausencias, con sus historias no contadas, fantas\u00edas y deseos. Son las bodegas de los medios, que los mantienen en movimiento, vulnerables y sin hacer.<\/p>\n<p>Confiar en las im\u00e1genes, los ruidos, la sonoridad de las palabras o la fragilidad de los cuerpos significa insistir en el vac\u00edo que les da vida m\u00e1s all\u00e1 de cualquier interpretaci\u00f3n que legitime su valor. Es un viaje a ninguna parte, un lugar de paso desde el que continuar para otro sitio. Pero nunca un destino final. Por eso los de Teatro Ojo insisten en este como en otros trabajos en su condici\u00f3n de materiales para hacer luego otra cosa, que tampoco saben si se har\u00e1 o no se har\u00e1, lo que s\u00ed saben es que lo que han llamado <em>Latente<\/em>, por llamarlo de alg\u00fan modo, est\u00e1 sin acabar, no porque no est\u00e9 suficientemente elaborado, sino porque lo vivo est\u00e1 incompleto, por eso est\u00e1 vivo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-859 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-1-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"458\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-1-300x194.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/C\u00e1diz-2020-espumas-1.jpg 448w\" sizes=\"auto, (max-width: 458px) 100vw, 458px\" \/><\/p>\n<p>(Este texto, que habla de ausencias, est\u00e1 pensado y tramado con Carlota Bustos.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que el derecho a la movilidad est\u00e1 restringido en tres cuartas partes del mundo, quiz\u00e1 sea un buen momento para reflexionar sobre las ausencias como una forma de presencia, o lo que es lo mismo, sobre las presencias como &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2020\/11\/08\/gestionar-ausencias-bailar-los-muertos-ii-fit-de-cadiz-2020\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,32,27],"tags":[],"class_list":["post-870","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-colonialismo","category-danza","category-practicas-artisticas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=870"}],"version-history":[{"count":11,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":895,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/870\/revisions\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}