{"id":90,"date":"2017-05-16T20:12:59","date_gmt":"2017-05-16T18:12:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/?p=90"},"modified":"2019-05-17T16:47:40","modified_gmt":"2019-05-17T14:47:40","slug":"la-escena-es-un-lugar-biologico","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2017\/05\/16\/la-escena-es-un-lugar-biologico\/","title":{"rendered":"La escena es un lugar biol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el verano pasado vi que finalmente no iba a subir a Barcelona a ver el \u00faltimo trabajo de Juan Dom\u00ednguez, <em>Entre lo que ya no est\u00e1 y lo que todav\u00eda no est\u00e1<\/em>,estuve buscando alguna rese\u00f1a en internet para ver de qu\u00e9 iba. Ten\u00eda curiosidad. Juan llevaba tiempo desarrollando proyectos con grupos de gente que en el caso de la Serie era el propio p\u00fablico, y ahora de repente volv\u00eda a ponerse en escena, solo, frente al p\u00fablico, con una especie de mon\u00f3logo. Es un artista que tiene la capacidad de pasar por formatos distintos y en muchos casos las opciones no dejan de sorprender, como aquel d\u00fao estupendo con Amalia Fern\u00e1ndez o esa colaboraci\u00f3n delirante con Los Torreznos. \u00bfQui\u00e9n iba a decir que Juan iba a hacer una obra con Los Torreznos? Por no hablar de procesos como el que desarroll\u00f3 con La Ribot y Juan Loriente para al final terminar no saliendo nadie a escena, o el megaproyecto de la Serie <em>Clean room<\/em>. Y ahora volv\u00eda a estar solo en escena. Desde luego no cre\u00eda que fuera solo un capricho o una casualidad. Es admirable encontrar en alguien que pasa los cincuenta esta capacidad de reinventarse, mirar para atr\u00e1s, dar un salto mortal, hacer un quiebre y terminar bailando lo que sea\u2026, como dice en su \u00faltimo trabajo, Juan what? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente encontr\u00e9 una rese\u00f1a de Quim Pujol, donde sin\nembargo no contaba nada de la obra, en su lugar desarrollaba algunas ideas que,\ncomo \u00e9l dec\u00eda, seguramente no ten\u00edan mucho que ver con la obra. No recuerdo de\nqu\u00e9 iban, estaban interesante, pero en aquel momento no es eso lo que buscaba,\nas\u00ed que me qued\u00e9 con el gesto, el de Quim, que ya hab\u00eda conocido en otra\nversi\u00f3n m\u00e1s vistosa lanzando una botella al mar que conten\u00eda la cr\u00edtica de una\nobra de Sergi Faustino, y sobre todo mi propio gesto cuando pensaba encontrar\nuno de esos comentarios tan finos de Quim y me encontr\u00e9 con nada. S\u00ed recuerdo,\nsin embargo, el comienzo de su texto valorando la trayectoria en general de\nJuan Dom\u00ednguez y con lo que concuerdo absolutamente. Me gust\u00f3 leer esa\npresentaci\u00f3n escrita de forma tan clara y tan rotunda. Intu\u00eda de todos modos,\npor lo que hab\u00eda le\u00eddo de la obra y por c\u00f3mo viene trabajando Juan, que cualquier\nrese\u00f1a iba a tener que lidiar con esa especie de nada o tiempo en suspensi\u00f3n sobre\nel que seguramente giraba la pieza. A\u00fan as\u00ed segu\u00ed buscando y encontr\u00e9 otra\nrese\u00f1a, menos elegante que la de Quim, que trataba de contar mal que bien lo\nque pasaba en escena. No me dijo mucho, pero me sirvi\u00f3, as\u00ed que trat\u00e9 de ver la\nobra en la siguiente ocasi\u00f3n que tuve, que fue en Escenas do cambio, en\nSantiago de Compostela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ra\u00edz de la presentaci\u00f3n en Santiago escrib\u00ed un texto, que\nme pidi\u00f3 el propio Juan. Era una suerte de disecci\u00f3n de esa especie de nada,\nque le pas\u00e9 luego a Fernando Gandasegui y este me dijo de publicarla en\nTeatron. Yo no ve\u00eda ese texto en este medio, no tanto por una cuesti\u00f3n de\ncontenido, sino sobre todo de forma. Escribir para un medio u otro, a partir de\nun contexto u otro, o simplemente como respuesta a una persona u otra, te\ncoloca en lugares distintos desde los que tratas de dar sentido y forma a lo\nque est\u00e1s haciendo. Le di algunas excusas a Fernando, pero no fue hasta que me\npuse a revisar lo que hab\u00eda escrito con el prop\u00f3sito de preparar algo para\nTeatron que me di cuenta por qu\u00e9 no lo ve\u00eda ah\u00ed, y me puse a escribir este otro\ntexto que est\u00e1s leyendo, que comienza con ese gesto que se te queda cuando entras\na un sitio buscando algo y te encuentras con nada. Por alg\u00fan motivo este gesto se\nme vino a la cabeza releyendo aquel texto y me pareci\u00f3 que era la imagen justa\npara empezar esta rese\u00f1a. Entras a donde pensabas que hab\u00eda algo y te\nencuentras con que est\u00e1 vac\u00edo. No es cualquier tipo de vac\u00edo, es un vac\u00edo\ncuidadosamente construido. Se te queda una cara rara, una mezcla de decepci\u00f3n y\nsorpresa, que seg\u00fan c\u00f3mo te lo tomes te coloca en otro lugar. Puede ser un\nregalo, y tambi\u00e9n una decepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Juan lleva tiempo\nd\u00e1ndole vueltas a esto del secreto. Toda obra tiene algo de secreto. Yo no creo\nque desvelar lo que ocurre en una obra destripe de ning\u00fan modo un trabajo.\nSaber que al final de su \u00faltima obra te termina invitando a tomar un helado, te\npuede dar una pista de algo, o ni siquiera eso. Es cierto que te puede\nconfundir sin piensas que sabiendo eso ya sabes lo que es la pieza, pero si\ncrees eso quiz\u00e1 lo mejor es que ni vayas a verla. Un secreto consiste en algo\nque no se puede contar, pero no por fidelidad a alguna causa o persona, sino\nporque no hay manera de contarlo. Si supieras c\u00f3mo contarlo ya no ser\u00eda\nsecreto, porque un secreto lo hace uno mismo y tambi\u00e9n le hace a uno, es parte\nde quien lo guarda y lo cuida, pero guardarlo por obediencia o mandato no es\nguardar nada sino simplemente obedecer. O como dec\u00eda otro, para qu\u00e9 hacer obras\nsi las podemos contar. Por eso toda obra que de verdad esconde algo es siempre un\nsecreto. A veces ni siquiera lo notas cuando est\u00e1s viendo la obra, y te viene\ntiempo despu\u00e9s una cierta sensaci\u00f3n, o no te viene nunca. O crees que has\nentendido algo cuando la estabas viendo y despu\u00e9s te das cuenta que no\nentendiste nada, o que no hab\u00eda nada que entender, por lo menos para ti en ese\nmomento. El sentido de una obra no es algo estable, a pesar de que esa\nestabilidad convertida en forma de autoridad ha sido lo que ha buscado la\nhistoria y la cr\u00edtica y por contagio el medio en general, cuando todos sabemos\nque el sentido de algo depende de mil factores que est\u00e1n en movimiento, y de lo\nque menos depende es de la trama, golpe de efecto o sorpresa que pueda esconder\nel trabajo, porque esto al fin y al cabo es la parte fija de la pieza, la que\nmenos cambia. Tomarse un helado con un grupo de personas es lo mismo ahora,\nhace veinte a\u00f1os o dentro de medio siglo, pero el sentido que puede tener tomarse\nese helado como parte de una obra en un momento u otro puede variar mucho. Esto\nse podr\u00eda decir para cualquier expresi\u00f3n art\u00edstica, pero en el caso del teatro,\nlas esc\u00e9nicas, las artes vivas o como lo queramos llamar, es todav\u00eda m\u00e1s\nevidente, aunque esa misma evidencia lo haya transformado en algo tan\ninoperante como un t\u00f3pico, aquel de que cada representaci\u00f3n es distinta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace no mucho le\u00ed un pasaje de un libro de Koselleck donde\nrefiri\u00e9ndose al mundo de las logias mas\u00f3nicas del siglo XVIII dec\u00eda que el\nsecreto de la fraternidad era el <em>arcanum<\/em>.\nAfirmar que el secreto de una obra es tambi\u00e9n un <em>arcanum<\/em> puede sonar a lugar com\u00fan dentro de la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica\ndel arte, distinto ser\u00eda si dij\u00e9ramos que la fraternidad es el secreto de una\nobra. Esto est\u00e1 a punto de convertirse tambi\u00e9n en un lugar com\u00fan, pero de un\nromanticismo de cu\u00f1o m\u00e1s reciente, el de la \u00e9poca de los afectos, las pol\u00edticas\nsin pol\u00edtica, el procom\u00fan y el capitalismo emocional. El problema no son los\nt\u00f3picos, de los que alguien por otro lado dijo que son una verdad repetida mil\nveces, sino la historia. La historia de los t\u00f3picos y de las obras y de los que\nhacen las obras y de los que ven las obras. Y la historia no es un secreto, es\nb\u00e1sicamente una putada, pero una putada que no queda m\u00e1s remedio que asumir,\nporque o bien te haces cargo de ella o ella se hace cargo de ti, que es lo que inevitablemente\nva a terminar pasando, pero mientras tanto estamos ah\u00ed. Es una putada y es\ntambi\u00e9n una oportunidad, una maravillosa oportunidad, o si no maravillosa, al\nfin y al cabo la \u00fanica oportunidad que tenemos, en otras palabras, como se dice\nen alg\u00fan momento en <em>Entre lo que todav\u00eda\nno est\u00e1<\/em>, \u201cnada se ha terminado, tenemos que continuar\u201d. La pregunta es en\ntodo caso c\u00f3mo, c\u00f3mo continuar, en esto consiste a un nivel muy esencial, pero\ntambi\u00e9n por ello decisivo, lo de las esc\u00e9nicas, en decidir c\u00f3mo te colocas en\nescena, c\u00f3mo te diriges al p\u00fablico, si le hablas directamente o pasas de \u00e9l, c\u00f3mo\nle miras y c\u00f3mo dejas que te miren, c\u00f3mo sales vestido, si te mueves o te\nquedas quieto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed sal\u00eda, por ejemplo, Juan Dom\u00ednguez hace quince a\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-91\" width=\"357\" height=\"268\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed sale ahora:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-92\" width=\"357\" height=\"259\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera imagen es de <em>Todos\nlos buenos esp\u00edas tienen mi edad<\/em>, otro solo de tipo autobiogr\u00e1fico, una de\nsus primeras obras, que quince a\u00f1os despu\u00e9s todav\u00eda contin\u00faa haciendo. Esta\nobra, a la que Andr\u00e9 Lepecki le dedic\u00f3 un cap\u00edtulo de su libro <em>Agotar la danza<\/em>, se convierte en un\nreferente de algo que en alg\u00fan momento vamos a empezar a identificar como danza\nconceptual, un t\u00e9rmino tan desafortunado como aquel otro que saldr\u00eda poco\ndespu\u00e9s de teatro posdram\u00e1tico. La repercusi\u00f3n de esta obra, salvando todas las\nescalas, ser\u00eda comparable al trabajo de Jer\u00f4me Bel, <em>The show must go on<\/em>, en el que el propio Juan Dom\u00ednguez particip\u00f3\nm\u00e1s o menos por aquellos a\u00f1os, y que a\u00fan hoy se sigue haciendo con distintos\nelencos de cada ciudad.La utilidad que\nt\u00e9rminos como danza conceptual o teatro posdram\u00e1tico tuvieron en su momento se\nvolvi\u00f3 r\u00e1pidamente en su contra, porque estaban tratando de definir lo que\npasaba a finales de los a\u00f1os noventa con perspectivas de los a\u00f1os sesenta, y\nas\u00ed no hab\u00eda manera de ver para d\u00f3nde iban las cosas, s\u00ed quiz\u00e1 de donde ven\u00edan,\npero no hac\u00eda donde iban, que era para lo que en realidad se estaban utilizando,\ny en ese sentido hay que reconocer que el franc\u00e9s lo tuvo m\u00e1s claro, aunque es verdad\nque el pasado que ten\u00edan a sus espaldas uno y otro era muy diferente. Lo cierto\nes que aquel trabajo de Jer\u00f4me Bel, como algunos otros que ha hecho\nrecientemente, tienen m\u00e1s que ver con esta \u00faltima producci\u00f3n de Juan Dom\u00ednguez\nque con aquella otra de sus comienzos. Pero como digo el tiempo pasa para todo\ny para todos, el tiempo nos hace y lo hacemos. Es por eso que tampoco se ve hoy\n<em>The show must go on<\/em> como se vio en\naquel momento con el horizonte de fondo de la \u201cdanza conceptual\u201d, como tampoco\nver\u00e1 del mismo modo la gente que tenga todav\u00eda la oportunidad de asistir a esa\njoyita que fue <em>Todos los buenos esp\u00edas\ntienen mi edad <\/em>y los que la vieron en el momento de su estreno pensando en\nel salto mortal que supon\u00eda ese trabajo en relaci\u00f3n al \u00e1mbito de la danza\ncontempor\u00e1nea del que proven\u00eda el autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquel texto que ten\u00eda escrito me dedicaba a analizar las diferencias entre una y otra obra, trazar el camino que iba de una imagen a la otra, qu\u00e9 cosas hab\u00edan cambiado, cu\u00e1les segu\u00edan iguales, d\u00f3nde est\u00e1bamos antes y d\u00f3nde estamos ahora. Pero como dec\u00eda antes, para un medio \u201cinteractivo\u201d -como se suele decir- como este, incluso si esa interactividad se quede a menudo en una proyecci\u00f3n imaginaria, pens\u00e9 que prefer\u00eda plantear preguntas m\u00e1s que tratar de dar respuestas. Cualquier texto es una suerte de di\u00e1logo con no s\u00e9 sabe qui\u00e9n, que al final en alg\u00fan punto es siempre uno mismo. Sin embargo, ese \u201cno s\u00e9 sabe qui\u00e9n\u201d, que no por imaginario resulta menos real, es distinto seg\u00fan para d\u00f3nde escribes, aunque Susan Suntag le dijera una vez a Juan Dom\u00ednguez, seg\u00fan nos cuenta en alg\u00fan momento de la obra, que no escrib\u00eda porque hubiera p\u00fablico, sino porque exist\u00eda la literatura. Convertir al p\u00fablico en un elemento m\u00e1s de un sistema de comunicaci\u00f3n fue solo un modo hist\u00f3rico, caracter\u00edstico del horizonte intelectual del Estructuralismo de los a\u00f1os sesenta y setenta, de tratar de resolver la inc\u00f3gnita que el arte, como la pol\u00edtica, nunca va a tener resuelta, la inc\u00f3gnita de los otros, del para qui\u00e9n o para qu\u00e9. Al final lo cierto es que cualquier cosa puede terminar saliendo en cualquier medio y present\u00e1ndose a no s\u00e9 sabe qui\u00e9n, m\u00e1s a\u00fan desde que tenemos internet, pero esto no evita lo anterior, el hecho de que uno salga a escena de una manera u otra dependiendo de c\u00f3mo se imagina el lugar al que va y la gente frente a la que se va a colocar. La empresa est\u00e1 llamada al fracaso, o como dec\u00eda mi amigo Agamben, ser contempor\u00e1neo es asistir a una cita a lo que solo se puede faltar, que luego alg\u00fan gamberro cambi\u00f3 por follar. Y a la cita de la escena, que es finalmente la cita con la historia, con un presente, un grupo de gente y una situaci\u00f3n concreta, no tenemos m\u00e1s remedio que salir a faltar, faltar en relaci\u00f3n a tu propio horizonte hist\u00f3rico, el marco en el que trabajas, las reglas de producci\u00f3n que te convierten en un producto m\u00e1s, si realmente queremos estar donde queremos estar, en un lugar que a\u00fan no conocemos porque est\u00e1 por hacerse, y no donde ese mismo contexto, situaci\u00f3n y convenci\u00f3n nos obliga a colocarnos. La historia ya la conocemos, tenemos la suerte de poder leer en el siglo XX como si fuera un libro abierto. Esta es la lectura, por ejemplo, que hac\u00eda Benjamin condensada en un dibujo de Paul Klee:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-4.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-93\" width=\"292\" height=\"381\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta historia, como digo, ya la conocemos, al menos en algunas de sus versiones ya contadas. Si alguien quiere leer el texto que acompa\u00f1a al dibujo lo encuentras f\u00e1cilmente en internet, es como el padre nuestro del siglo XX, es la novena tesis sobre filosof\u00eda de la historia de Benjamin, escritas poco antes de suicidarse en Espa\u00f1a temiendo que iba a caer en manos de los nazis. Asumir este escenario no significa ser contempor\u00e1neo, por m\u00e1s que citar a Benjamin se haya convertido m\u00e1s que en una moda en un destino, significa simplemente asumir un pasado como algo ya hecho y que se va a repetir de forma inevitable. Ser contempor\u00e1neo supone, sin embargo, volver a ese escenario y cagarla un poco, por ejemplo as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-94\" width=\"296\" height=\"339\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Benjamin es una de las referencias de una larga serie de\namigos reales e inventados, pasados y presentes, a los que Juan Dom\u00ednguez va\nechando mano a lo largo de su obra y a los que agradece al final nombr\u00e1ndolos\nuno a uno el haber estado ah\u00ed en alg\u00fan momento de su vida. Le falt\u00f3 citar, si\nacaso, a Juana de Arco. En el caso de la cita del \u00c1ngel de Klee ya no se trata\nde un \u00e1ngel, sino de un actor, \u00e9l mismo, que mira al p\u00fablico, que es el pasado,\ndel que se aleja el int\u00e9rprete atrapado por la corriente del progreso, pero\neste \u00e1ngel ya no ve solamente las ruinas y desolaci\u00f3n que deja la tormenta del\ntiempo, tambi\u00e9n ve a su vecina o al perro de su vecina, ve risas, ve gente\ngozando, ve una monocicleta rosa y muchas cosas m\u00e1s que van quedando medio olvidadas\nen el tiempo. La obra supone una mirada atr\u00e1s, como tambi\u00e9n la hab\u00eda en <em>Todos los buenos esp\u00edas<\/em>, supone tambi\u00e9n\nla construcci\u00f3n de un lugar presente, esc\u00e9nico, y una cierta proyecci\u00f3n hacia\nal futuro. Estos tres elementos est\u00e1n inevitablemente entrelazados, cada uno\ndepende del otro. Si en <em>Todos los esp\u00edas<\/em>\nel p\u00fablico era el futuro (de una idea, de un proyecto o de una obra), en esta\n\u00faltima el p\u00fablico ocupa el lugar de un pasado que congela al artista en una\nimagen, un nombre o una identidad. La construcci\u00f3n de un escenario implica no\nsolamente arrojar un presente a un umbral de inestabilidad, sino tambi\u00e9n un\nmodo de asumir lo que ya pas\u00f3 y en cierta forma de abrirse a lo que pueda\npasar. Entre una y cosa otra tenemos el presente, un presente m\u00e1s incierto,\nfr\u00e1gil, detenido y desconocido en este \u00faltimo trabajo, menos conceptual, pero\nparad\u00f3jicamente m\u00e1s <em>filos\u00f3fico<\/em> en\nsentido etimol\u00f3gico, con m\u00e1s amor por un saber que es en definitiva un saber\nvivir como espacio de desconocimiento y reinvenci\u00f3n frente a los dem\u00e1s, un\nespacio para amar, como dir\u00e1 en alg\u00fan momento de una obra, m\u00e1s cercana en\nciertos momentos que aquella otra del 2002, aunque infinitamente m\u00e1s lejano y\noscura en otros. Tiene algo de la lejan\u00eda de la muerte, del que est\u00e1 dejando de\nestar, que es la lejan\u00eda que impone la escena, un espacio de muertos, o al\nmenos de ausencias que la obra, como el \u00c1ngel de Benjamin, trata de revivir, de\nhacer presentes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que ha pasado entre una obra y otra, por un lado, es\nevidente, son los 14 a\u00f1os que separan el dejar de ser joven para empezar a ser\nviejo. Pero esta es solo la parte biol\u00f3gica, la m\u00e1s evidente, solo\naparentemente m\u00e1s f\u00e1cil de entender, en cierto modo la m\u00e1s universal. Falta la\notra, la m\u00e1s dif\u00edcil, el lado hist\u00f3rico. Una y otra, sin embargo, no van por\nseparado. La escena es un lugar biol\u00f3gico, pero es por ello tambi\u00e9n el punto\nciego de la historia, la fisura que se abre entre lo ya fue y lo que todav\u00eda no\nes, un lugar delicado. Esa fisura es una oportunidad, es el momento en el que\nhay que jug\u00e1rsela, puede ser la parte m\u00e1s divertida, tambi\u00e9n la m\u00e1s jodida, de\nah\u00ed viene lo de ser un fisurado, que es alguien que se qued\u00f3 atrapado en la\nfisura, el \u00fanico momento que finalmente cuenta. Lo dem\u00e1s ya est\u00e1 hecho o est\u00e1\npor hacerse. El problema es que es tambi\u00e9n el momento menos visible, y por ello\nel m\u00e1s secreto. Estas dos obras implican modos distintos de hacerse cargo de\nesa fisura, de ese momento entre medias. Juan Dom\u00ednguez tiene la virtud de haber\nido tocando a lo largo de sus obras notas claves de la escena, y esta del\nmomento fugaz que se abre entro lo que ya no est\u00e1 y lo que todav\u00eda no est\u00e1 es,\nsin duda, una de ellas. En el 2002 construy\u00f3 un mecanismo que funcionaba de\nforma autom\u00e1tica, lo que luego se iba a divulgar con el t\u00e9rmino de dispositivo.\nEsa obra era un verdadero dispositivo, un aparato de lectura en el que el\nint\u00e9rprete, identificado entonces con la figura del bailar\u00edn, a pesar de, o m\u00e1s\nbien justamente, por estar vestido con traje y corbata (m\u00e1s interesante es\nentender que todav\u00eda siga identificado con esa figura), cuya \u201ccoreograf\u00eda\u201d se\nlimita a estar sentado en una mesa frente al p\u00fablico pasando textos que se proyectan\nsobre una pantalla. Al final de la obra se levanta y se pone una m\u00e1scara con el\naspecto que tendr\u00eda cuando llegara a los sesenta a\u00f1os. Pero la coreograf\u00eda no\nacaba ah\u00ed evidentemente, esta consiste en el viaje del p\u00fablico a trav\u00e9s de palabras\nque hablan y se presentan como cosas, sensaciones, aventuras e ideas, espacios\ny tiempos durante los meses previos a la obra, describiendo una l\u00ednea temporal\nque de forma imprecisa va avanzando hasta el momento justo en el que entrar\u00eda\nel p\u00fablico y empezar\u00eda la obra real. El p\u00fablico lee los textos y ley\u00e9ndolos se\nhace presente. Es un viaje interior a trav\u00e9s de una situaci\u00f3n presente, un\nmomento \u00edntimo de lectura compartida. Viaja con el artista a lo largo del\nproceso, recorre ese tiempo pasado, se encuentra imaginariamente con \u00e9l, que funciona\ncomo una suerte de operador, presente y ausente al mismo tiempo, una funci\u00f3n\nm\u00e1s del dispositivo. De hecho es una de esas obras que f\u00e1cilmente podr\u00edan\nfuncionar en plan de franquicia, o como se suele decir, performance delegada\n(apunta la idea, Juan). Algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil de hacer con esta \u00faltima, y que\nde llegar a hacerse ir\u00eda transform\u00e1ndose en obras muy distintas dependiendo de\nqui\u00e9n fuera el int\u00e9rprete (un experimento que por otro lado podr\u00eda ser\ninteresante: distintas personas coloc\u00e1ndose <em>Entre\nlo que ya no est\u00e1 y lo que todav\u00eda no est\u00e1<\/em>), pero no ser\u00edan distintas obras\nporque el helado estuviera mejor o peor; el secreto no est\u00e1 en que un grupo de\npersonas se tomen un helado juntos, sino en un cuerpo que se pone en relaci\u00f3n,\nque se abre, juega, se esconde, se acerca y se aleja, se expone, te seduce, se\nprotege, se r\u00ede, probablemente disfruta y sobre todo est\u00e1, est\u00e1 con el p\u00fablico,\npara terminar haciendo nada o casi nada, una nada cuidadosamente construida, hilvanada\nde actitudes, emociones y tiempos que se van modulando. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El interior de la obra, ese espacio entre medias, es como\nuno de esos vac\u00edos que uno siente cuando entra en un lugar buscando algo y se\nencuentra con que no hay nada o casi nada, y sin embargo no deja de encontrar\nalgo, quiz\u00e1 simplemente a uno mismo o a nadie, o un tiempo muerto, o a otros\nque ya pasaron por all\u00ed, o un pasado que no conoc\u00eda o una oportunidad que no se\nesperaba, o vete t\u00fa a saber qu\u00e9, para eso va uno al teatro, para encontrarse en\nmedio de algo que no sabes lo que es, o al menos algo distinto de lo que\npodr\u00edas haber esperado, distinto no por sorprendente, espectacular o extraordinario\n(eso es justamente lo que nos han ense\u00f1ado a esperar), sino porque es nada, al\nmenos nada que se pueda contar f\u00e1cilmente, una nada difusa, el secreto que unos\ncuantos deciden que sea secreto, como la experiencia compartida de un grupo de\nni\u00f1os degustando en silencio el helado con su t\u00edo, y por eso es secreto, porque\nquieren que lo sea. Esta voluntad de guardar algo, de cuidar un momento, es el\ncomienzo de una historia cuyo \u00fanico sentido es tener algo que viviste y te uni\u00f3\na otras personas, algo especial no por diferente sino porque fue lo que fue,\nalgo que no se puede contar f\u00e1cilmente, algo que cuidar, la forma m\u00e1s b\u00e1sica de\ninventar algo, el barro de la fraternidad; pero por otro lado, y abusando de Koselleck,\ndir\u00eda que ese secreto protege tambi\u00e9n la promesa de felicidad de un sistema de\nproducci\u00f3n que antes se llamaba capitalista y que ahora que hasta los afectos\nson capitalistas ya no sabemos c\u00f3mo seguir llamando, y que ha terminado\nsustituyendo el presente de la historia por la historia de un presente previsto\nantes de que pueda tener lugar, como si fuera un producto m\u00e1s de esa historia\nque es tambi\u00e9n un secreto vivido por cada uno de forma distinta. Por eso\ntambi\u00e9n Benjamin dec\u00eda que hab\u00eda que utilizar el propio ensue\u00f1o en el que nos\nsumerge el capitalismo para despertar de ese mismo sue\u00f1o convertido en\npesadilla. Pero como dije al comienzo, prefiero cortar aqu\u00ed este recorrido y\nretomar la pregunta inicial para que cada cual encuentre, si acaso, alguna\nrespuesta. Alguien dijo que el teatro era como una br\u00fajula para ver d\u00f3nde\nest\u00e1bamos. Si esto es verdad y reconstruimos mentalmente la obra del 2002, la\nponemos junto a esta \u00faltima y nos preguntamos qu\u00e9 ha pasado en esos quince\na\u00f1os, qu\u00e9 cosas han cambiado, cu\u00e1les siguen igual, qu\u00e9 nos ha pasado, d\u00f3nde\nest\u00e1bamos y d\u00f3nde estamos, qu\u00e9 podr\u00edamos responder. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ENCUENTRA LAS 10 DIFERENCIAS<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"199\" height=\"149\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-6.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-95\"\/><figcaption><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"205\" height=\"148\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/image-7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-96\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ayer vi de nuevo la obra en Madrid. Es raro volver a ver una obra de la que te has llevado una determinada impresi\u00f3n, y percibirla igual y al mismo tiempo tan distinta. Es como estar delante de unos hermanos gemelos, iguales y totalmente diferentes. Ayer <em>Entre lo que ya no est\u00e1 y todav\u00eda no est\u00e1<\/em> hab\u00eda m\u00e1s silencio y m\u00e1s vac\u00edo y m\u00e1s ausencia, hab\u00eda m\u00e1s falta, falta de faltar, de no estar o no llegar a tiempo o haberse ido ya. Hab\u00eda menos risas y m\u00e1s ceremonia, quiz\u00e1 tambi\u00e9n m\u00e1s muerte. El teatro, y en esto da lo mismo el antiguo y el moderno, el dram\u00e1tico y el esc\u00e9nico, tiene una carga de rito que es uno de sus elementos m\u00e1s poderosos. Ayer se me mezcl\u00f3 la imagen del p\u00fablico haciendo cola para recibir el helado con la de los feligreses yendo a comulgar, aunque ya no fuera por fe en un dios trascendental, sino en un momento compartido que se consume en lo que tarda uno en comerse un helado. Ah, y s\u00ed estaba Juan de Arco al final. Se apareci\u00f3. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando el verano pasado vi que finalmente no iba a subir a Barcelona a ver el \u00faltimo trabajo de Juan Dom\u00ednguez, Entre lo que ya no est\u00e1 y lo que todav\u00eda no est\u00e1,estuve buscando alguna rese\u00f1a en internet para ver &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2017\/05\/16\/la-escena-es-un-lugar-biologico\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,1],"tags":[12],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-escenicas-historia","category-sin-categoria","tag-juan-dominguez"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":451,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions\/451"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}