{"id":925,"date":"2023-05-14T15:38:29","date_gmt":"2023-05-14T13:38:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/?p=925"},"modified":"2023-05-18T09:42:46","modified_gmt":"2023-05-18T07:42:46","slug":"el-coro-y-la-tragedia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2023\/05\/14\/el-coro-y-la-tragedia\/","title":{"rendered":"El coro y la tragedia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-933 \" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-3-recortado-1024x510.jpg\" alt=\"\" width=\"546\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-3-recortado-1024x510.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-3-recortado-300x149.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-3-recortado-768x383.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 546px) 100vw, 546px\" \/><\/p>\n<p>Tal vez seas parte de un coro, o trates de mantenerte a distancia de todos los coro, o ni siquiera sepas qu\u00e9 es un coro, o quiz\u00e1 pienses que la felicidad solo puede existir dentro de un coro, o al rev\u00e9s, que el coro es el infierno. Es con esta duda que empieza esta historia.<\/p>\n<p>El escenario en penumbras. Mallas de pl\u00e1stico que cuelgan del techo, como las que se utilizan en las obras. Laberinto de luces. Un grupo numeroso de gente entra, de uno en uno. (Es el coro, no parecen profesionales.) Sus voces surgiendo del fondo de la escena, a oscuras. Una presencia extra\u00f1a, \u00bfmujer, hombre?, pasiva, ajena, madre, gu\u00eda, vidente. El artista, actor, genio, desmemoriado, solo, atormentado. Y su gran obra, la novena sinfon\u00eda de Beethoven, cuyos movimientos ordenan el relato del final de una vida.<\/p>\n<p>Estas son algunas im\u00e1genes que me vienen a la cabeza una semana despu\u00e9s de ver el estreno de <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/rubenramos\/blog\/2023\/05\/04\/notas-que-patinan-128-para-que-sirve-la-tragedia\/\"><em>El coro. \u00bfPara que sirve la tragedia?<\/em>, de Juan Navarro<\/a>, en la Antic de Barcelona. Parece un trabajo ya hecho, acabado, construido, a falta de algunos retoques, pero se trata en realidad de un proyecto que est\u00e1 empezando, un proceso de b\u00fasqueda y experimentaci\u00f3n con\u00a0 ese actor marginal y colectivo que son los coros, que ir\u00e1 cambiando en funci\u00f3n de con qui\u00e9nes, c\u00f3mo y d\u00f3nde se haga.<\/p>\n<p>Me preguntaba sobre las posibilidades de este entramado de voces y cuerpos, oscuridades, actores y no actores, grupo e individuo. Qu\u00e9 hacer para que cada uno de estos mundos tenga un lugar propio, es decir, impropio, fuera de una posici\u00f3n marcada por una estructura u orden dram\u00e1tico. Quiz\u00e1 porque sent\u00eda que cada uno de ellos en su diversidad pod\u00eda\/quer\u00eda ir m\u00e1s lejos, las oscuridades ser m\u00e1s oscuras, el laberinto m\u00e1s laberinto, el coro m\u00e1s coro y el artista m\u00e1s artista, esto es, menos artista. Que todo estuviera m\u00e1s desplegado, disperso, ajeno y extra\u00f1o.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-929 size-medium\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-7-recortado-300x223.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-7-recortado-300x223.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-7-recortado-768x571.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-7-recortado-1024x761.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>La tragedia ha sido un campo de discusi\u00f3n recurrente en la cultura occidental, en arte, en filosof\u00eda, en psicolog\u00eda. Tenemos pasi\u00f3n por la tragedia. La historia nos dice que la heredamos de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, pero se trata en verdad de una reconstrucci\u00f3n, entre lo que pudieron ser las tragedias griegas y su recuperaci\u00f3n a partir del siglo XVIII median m\u00e1s de 2000 a\u00f1os. La tragedia, la que hemos inventado, se empez\u00f3 a cocinar a fuego lento desde que decidimos que la historia y las historias deb\u00edan tener un sentido cierto, ir de un punto a otro, tener una direcci\u00f3n clara. Que las cosas no tengan un sentido claro nos irrita, por eso despert\u00f3 tanto inter\u00e9s un g\u00e9nero que sirve para sublimar est\u00e9ticamente una frustraci\u00f3n colectiva convertida en celebraci\u00f3n de nuestras propias cagadas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>Lo interesante de esta aproximaci\u00f3n es que pone por delante al coro, no parte de los h\u00e9roes, el desarrollo o los motivos de la tragedia, sino de esa figura aparentemente marginal en cierto modo inc\u00f3moda que es el coro. Un grupo\/personaje que simboliza el sentido com\u00fan, la voz del pueblo\/ciudadanos\/p\u00fablico hecha presente a trav\u00e9s del canto y que adem\u00e1s no son profesionales, como ocurr\u00eda tambi\u00e9n en la Grecia antigua, donde era gente que lo hac\u00eda por afici\u00f3n antes que por oficio; una impronta que le llega tambi\u00e9n al teatro, cuyo origen tiene igualmente que ver con el coro, con ese impulso por encontrarnos para cantar y bailar, que son formas b\u00e1sicas de celebrarnos como grupo y crear un sentido de pertenencia que nos consuele de lo que somos como sociedad.<\/p>\n<p>Claro que a esta relaci\u00f3n coro-tragedia tambi\u00e9n le podemos dar la vuelta y pensar la tragedia como una aproximaci\u00f3n a esta dimensi\u00f3n colectiva, an\u00f3nima, encarnada en el coro, en vez de poner a este en funci\u00f3n de la tragedia, donde terminar\u00e1 ocupando una posici\u00f3n secundaria como comentario o subrayado de la acci\u00f3n principal. En los comienzos, cuando las tragedias deb\u00edan ser espect\u00e1culos de m\u00e1scaras, cantos y bailes para grandes p\u00fablicos, el coro era un elemento fundamental, pero cuando se recupera en la modernidad, desde una conciencia m\u00e1s intelectual y filos\u00f3fica, ir\u00e1 perdiendo importancia hasta casi desaparecer. El coro, sin embargo, funciona por s\u00ed solo, constituye en s\u00ed mismo un escenario, no necesita de la tragedia para tener sentido ni de ninguna otra escena en la que se sabe extra\u00f1o. \u00bfPor qu\u00e9 traerlo entonces a este territorio oscuro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-927 size-medium\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-9-recortado-300x229.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-9-recortado-300x229.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-9-recortado-768x585.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-9-recortado-1024x781.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le ped\u00ed a Juan que le preguntara a la gente del coro, la coral \u00c8gara, qu\u00e9 imagen, momento o sensaci\u00f3n se les hab\u00eda quedado despu\u00e9s de la obra. Alguien envi\u00f3 el v\u00eddeo con el momento de los aplausos; la recompensa emocional por el viaje realizado. Otra persona hablaba de la sensaci\u00f3n de andar descalza encima de la sal (que le tiran al comienzo al artista como castigo quiz\u00e1 por separarse del grupo) y la sensaci\u00f3n de desnudez, de desvalimiento, que esto le produc\u00eda. Y el director, Jordi Lalanza, recuperaba las bromas y alegr\u00edas con el <em>trinken<\/em>, que aparece en la letra del famoso himno final, y los momentos compartidos por fuera del escenario. Es el cuerpo y sus emociones, lo que nos queda al final.<\/p>\n<p>Con la llegada de la modernidad se discuti\u00f3 mucho sobre la posibilidad de la tragedia una vez que se hab\u00eda perdido la fe en los dioses. No se plante\u00f3 como una cuesti\u00f3n de emociones, de cuerpos, sino de fe, o de ideas. Es parte de la arrogancia pero tambi\u00e9n la ingenuidad de una \u00e9poca que se sabe superior pensando que los antiguos cre\u00edan en sus dioses m\u00e1s que los modernos en los suyos, cuando la cuesti\u00f3n no es haber perdido la fe en los dioses, sino en el teatro (o en las emociones producidas por el teatro), es decir, en las ficciones, la imaginaci\u00f3n, los juegos, los mitos como forma de mover no solo las ideas, sino los cuerpos, las emociones. Si la antig\u00fcedad hubiera cre\u00eddo realmente en sus dioses no hubiera necesitado esta compleja maquinaria de producci\u00f3n de imaginarios que es el teatro.<\/p>\n<p>Estos imaginarios est\u00e1n ligados a unas ciertas emociones. Arist\u00f3teles dec\u00eda que la funci\u00f3n de la tragedia era provocar miedo y compasi\u00f3n. Hoy las emociones caracter\u00edsticas de nuestro tiempo no son ya el miedo y la compasi\u00f3n, sino la culpa y la verg\u00fcenza (reducidas adem\u00e1s al \u00e1mbito de lo individual y la psicolog\u00eda), quiz\u00e1 por haber dejado de sentir las primeras.<\/p>\n<p>El efecto de la tragedia no radica en el desenlace, que ya conocemos, sino en el modo de llegar hasta ah\u00ed, el desarrollo paso a paso de un mecanismo que llevar\u00e1 inevitablemente a ese final. La perversi\u00f3n est\u00e1 en la maquinaria, que queda expuesta abiertamente, girando sobre s\u00ed misma. La tragedia no consiste en que algo pase una vez, sino en que ese algo se repita, convirti\u00e9ndose en lo mismo, que vuelve una y otra vez. Como los sue\u00f1os, o las pesadillas. Esto nos horroriza y nos consuela. Freud dec\u00eda que incluso en las pesadillas encontramos un cierto placer. Se produce un efecto hipn\u00f3tico relacionado con alg\u00fan tipo de ceguera, que no es ya la ceguera del coro por su condici\u00f3n colectiva, sino la del h\u00e9roe\/individuo por haberse separado del grupo.<\/p>\n<p>Es as\u00ed, con esta distancia, encarnada por el coreuta, el core\u00f3grafo, el primer actor\/persona\/personaje, que empieza el teatro, que es tambi\u00e9n el teatro de la historia. La tragedia tiene que ver con el hecho de ser uno y muchos al mismo tiempo, estar solo y acompa\u00f1ado. Entre medias se juega una cierta promesa de autonom\u00eda. Es el h\u00e9roe y la v\u00edctima de una suma que no cuadra. Personaje tr\u00e1gico y fantoche. El resultado de 1+n es siempre incierto, y por eso hace falta una v\u00edctima propiciatoria, que en la Grecia antigua era una cabra, que da nombre a la tragedia, que originalmente eran las fiestas\/cantos que se hac\u00edan coincidiendo con este sacrificio. Algo as\u00ed a lo que pod\u00eda ser antes el d\u00eda de la matanza en los pueblos, pero con siglos de est\u00e9ticas y teor\u00edas encima. En este caso el <em>tr\u00e1gos<\/em>, macho cabr\u00edo, chivo expiatorio, es Juan\/Beethoven y sus cantos y bailes, ingenuos y atormentados.<\/p>\n<p>No hay tragedia sin culpa, o culpa sin tragedia, al menos en la actualidad. En la Antic, en Barcelona, en <em>El coro. \u00bfPara qu\u00e9 sirve la tragedia?<\/em>, de Juan\/Beethoven, la culpa es por haber querido ser artista en Catalu\u00f1a o en Viena (siempre hay una aristocracia); ser artista que es un modo de ser tambi\u00e9n persona, en sentido civil, con derechos, pero persona tambi\u00e9n en sentido etimol\u00f3gico de personaje, m\u00e1scara, ficci\u00f3n, contradictoria e insegura, ni\u00f1o y artista. Pero esto solo ocurre en esa edad que llamamos infancia, que es cuando se es artista o persona sin ni siquiera saberlo, o bien de viejitas y viejitos, cuando ya se han olvidado de lo que fuimos, o ya no importa, y ah\u00ed podemos permitirnos nuevamente ser como infantes elefantes faltos e infinitos. Como se nos recuerda en alg\u00fan momento de la obra: la imaginaci\u00f3n no se apaga con la edad, como nos hacen creer. El tiempo pasa de un modo diferente cuando se est\u00e1 en los m\u00e1rgenes, o directamente fuera del mundo, entonces deja de ser algo que se pueda medir, de ah\u00ed esa frase repetida a modo de mantra a lo largo del trabajo: Die Zeit geh\u00f6rt uns \/ El tiempo nos pertenece.<\/p>\n<p>Es al tomar conciencia de lo que <em>debemos <\/em>ser, cuando se ha acabado ese tiempo infinito que nos pertenece por naturaleza, que hay que dejar de ser artista y empezar una vida en serio, o seguir siendo artista pero d\u00e1ndose de alta en el registro de trabajadores aut\u00f3nomos, y en todo caso olvidarse uno de sus propios delirios, miedos y contradicciones para asumir los que le vienen dado en el paquete.<\/p>\n<p>As\u00ed comienza Juan\/Beethoven su gran obra teatral, no por grande, sino por teatral, desopilante, excesiva, apretada, con una confesi\u00f3n en primera persona a sus 54 a\u00f1os, de que \u00e9l no es un artista de verdad, o si es un artista pero tiene que ganarse la vida con ello, es decir, no es artista de esos que han tenido \u00e9xito y pueden vivir de su obra sin preocuparse del dinero; de ah\u00ed le viene la culpa (esto que estamos viendo, nos advierte, lo ha hecho por dinero, y se adivina que no por mucho), y de ah\u00ed tambi\u00e9n la necesidad de expiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En medio quedan los zapatos que los int\u00e9rpretes del coro se fueron quitando al entrar en escena al comienzo. Una monta\u00f1a de zapatos que parecen recordar a alg\u00fan tipo de accidente, expolio, falta o vac\u00edo, que es sobre todo el vac\u00edo que deja el coro desplazado del centro del escenario para irse al fondo, a las sombras, y dejar el medio a los actores individuales. Esos zapatos son las huellas de ese desplazamiento. Es un punto de partida. \u00bfSer\u00e1 desde ah\u00ed que hay que recuperar la potencia de ese cuerpo colectivo sobre el que se recorta cualquier vida individual? Juan Navarro conoce bien la potencia festiva del teatro; no hace mucho est\u00e1bamos en esta misma sala recuperando momentos de aquellas <a href=\"http:\/\/juan-navarro.es\/wp-content\/uploads\/JUAN_NAVARRO-FIESTAS_POPULARES-Dosier.pdf\"><em>Fiestas populares<\/em><\/a> del 2005, que no dejaba de ser otro modo chusma y verbenero de responder a esta misma pregunta\u00a0\u00a0<em>\u00bfpara qu\u00e9 sirve la tragedia?<\/em>, solo que ahora se le da otra respuesta, m\u00e1s directa, quiz\u00e1 efectivamente m\u00e1s tr\u00e1gica, tambi\u00e9n m\u00e1s precaria, m\u00e1s oscura, como si la celebraci\u00f3n ya se hubiera acabado o la edad, componente fundamental de la tragedia, no nos dejara ya recordar c\u00f3mo se hac\u00edan, y solo quedara la ausencia de aquellos cuerpos, ahora ciegos, tratando de orientarse en un laberinto de oscuridades.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-931 size-large\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-5-recortado-1024x565.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-5-recortado-1024x565.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-5-recortado-300x165.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-5-recortado-768x423.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Para quien conoce su trabajo, hay dos elementos que llaman la atenci\u00f3n de esta pieza, la m\u00fasica coral y la construcci\u00f3n dram\u00e1tica. No son mundos ajenos a su obra, que siempre ha utilizado tanto la m\u00fasica como el teatro, pero s\u00ed el modo como se presentan, insistiendo en lo sonoro antes que en lo visual y envolvi\u00e9ndolo todo en una ficci\u00f3n\/personaje que ordena la trama de principio a fin. En el centro quedan las voces y el teatro, o el teatro de las voces, y la voluntad de sumergirse a ciegas en ese submundo de memorias pegadas a la piel. Voces que o\u00edmos cuando ya no vemos o no queremos ver m\u00e1s. Es as\u00ed que al final, cuando ya todo ha acabado, Tiresias, que ha hecho de interlocutora pasiva del compositor, la madre distante, abstra\u00edda, a lo largo de los cuatro movimientos de esta sinfon\u00eda grotesca, coge su bast\u00f3n, se levanta y le cuenta al p\u00fablico que no ve, o no ve al menos como vemos los dem\u00e1s, que ella ve o escucha de otra manera, invit\u00e1ndole a cerrar los ojos y compartir su ceguera. Es otro lugar desde el que sostener la escena\/la historia y celebrarnos como grupo y sociedad, desde una oscuridad compartida.<\/p>\n<p>Puede parecer pesimista acabar estas notas con esta referencia a las oscuridades, que nos hacen pensar en desorientaci\u00f3n, fragilidad, en no saber, en la falta de sentido. Sin embargo, tambi\u00e9n la oscuridad tambi\u00e9n est\u00e1 presente en los momentos de b\u00fasqueda, de juego o placer. Cerramos los ojos cuando besamos, cuando tenemos un orgasmo, cuando queremos concentrarnos en algo o simplemente cuando jug\u00e1bamos a la gallina ciega, que Goya, contempor\u00e1neo de Beethoven, inmortaliz\u00f3 en aquel cuadro. Ambos acabaron sordos. La oscuridad no miente, que dec\u00eda Bataille.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-940 size-large\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-6-recortado-1-1024x686.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-6-recortado-1-1024x686.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-6-recortado-1-300x201.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/juan-navarro-coro-tragedia-6-recortado-1-768x514.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p>Ilustraciones de Carlota Bustos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez seas parte de un coro, o trates de mantenerte a distancia de todos los coro, o ni siquiera sepas qu\u00e9 es un coro, o quiz\u00e1 pienses que la felicidad solo puede existir dentro de un coro, o al &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/2023\/05\/14\/el-coro-y-la-tragedia\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=925"}],"version-history":[{"count":26,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":961,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/925\/revisions\/961"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/oscarcornago\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}