
{"id":1023,"date":"2011-03-22T13:11:42","date_gmt":"2011-03-22T12:11:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/?p=1023"},"modified":"2011-03-22T17:38:31","modified_gmt":"2011-03-22T16:38:31","slug":"ars-amatoria","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/","title":{"rendered":"Ars amatoria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1071\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/dc1\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1071\" title=\"DC1\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC1.jpg\" alt=\"DC1\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC1.jpg 640w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Acci\u00f3n y reacci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Si en el anterior \u201cConcert n\u00ba2\u201d de The Pandora Project, Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero mostraban una rigurosa y l\u00facida pieza de car\u00e1cter experimental, en \u201cDeclarando amor\u201d los creadores repiten la operaci\u00f3n pero esta vez invisten el trabajo de un car\u00e1cter referencial, ya que formalmente la pieza se parece bastante a una danza de acci\u00f3n y reacci\u00f3n que ha estado omnipresente en los escenarios desde hace d\u00e9cadas. Nos referimos a esa danza donde dos int\u00e9rpretes se repelen o se atraen de forma alternativa mediante una din\u00e1mica que gira alrededor del conflicto. Debido a que esta forma constituye en gran medida un t\u00f3pico, suele resultar dif\u00edcil de digerir para los espectadores que no buscan la repetici\u00f3n de un patr\u00f3n establecido (lo mismo) sino un desaf\u00edo que les permita pensar(-se) de manera distinta (lo otro).<\/p>\n<p>En una clara alusi\u00f3n a este tipo de danza, en \u201cDeclarando amor\u201d los int\u00e9rpretes desarrollan una danza de contacto donde sus cuerpos se tocan y se distancian una y otra vez. Sin embargo, la contenci\u00f3n expresiva de los bailarines borra el conflicto de la propuesta. La pieza adquiere as\u00ed un aire que resulta tan familiar como extra\u00f1o: lo mismo va al encuentro de lo otro.<\/p>\n<p>Aunque, si por un lado la estrategia de acci\u00f3n y reacci\u00f3n nos remite al mundo de lo establecido, por el otro lado la ausencia de conflicto, el kitsch, la sensualidad y el reggaeton ejercen su peso en el plato opuesto y al final hacen inclinar la balanza: lo mismo se transforma definitivamente en lo otro. \u201cLa \u00fanica forma de romper con la tradici\u00f3n es continuarla\u201d, dec\u00eda Joan Brossa.<\/p>\n<p><a rel=\"attachment wp-att-1028\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/dc3\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1028  aligncenter\" title=\"DC3\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC3.jpg\" alt=\"DC3\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC3.jpg 640w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Lo mismo y lo otro<\/em><\/p>\n<p>En los p\u00e1rrafos anteriores hemos identificado de manera tendenciosa lo \u201cmismo\u201d con el t\u00f3pico y lo \u201cotro\u201d con la divergencia. Hemos decidido hacer esta distinci\u00f3n, a pesar de la estrecha relaci\u00f3n entre estos ejemplos de \u201cmismidad\u201d y \u201calteridad\u201d, porque independientemente de su inter\u00e9s las propuestas experimentales suelen ocupar una posici\u00f3n subalterna en el discurso \u2013al menos en un principio, si por alg\u00fan motivo pasan a un lugar prominente con el tiempo. Sin embargo, esta elecci\u00f3n ha sido totalmente arbitraria e interesada. Si contemplamos estas categor\u00edas a nivel general entendemos que en t\u00e9rminos absolutos la alteridad es s\u00f3lo un punto de vista, un ejercicio interpretativo que traza una l\u00ednea entre dos elementos distintos y, por eso, constituye un s\u00edntoma m\u00e1s del pensamiento dualista que tiende a dividir la realidad en binomios para facilitar el raciocinio. La alteridad depende \u00fanicamente de donde se quiere situar la l\u00ednea divisoria que marca la frontera m\u00e1s all\u00e1 de cual se sit\u00faa el\/lo otro.<\/p>\n<p>Si proseguimos con el ejemplo anterior, para los agentes que se identifican plenamente con el linaje experimental con toda probabilidad lo \u201cotro\u201d no ser\u00e1 la tradici\u00f3n de la especulaci\u00f3n sino la tradici\u00f3n donde la especulaci\u00f3n resulta exigua.<\/p>\n<p>Y si abandonamos el terreno de los lenguajes art\u00edsticos comprobamos que la caracter\u00edstica de la alteridad puede aplicarse a casi cualquier elemento dependiendo del par\u00e1metro utilizado: el otro puede ser el extranjero, pero tambi\u00e9n nuestro vecino, nuestra madre, nuestro amante, e incluso \u2013si consideramos el subconsciente o la enfermedad- nosotros mismos.<\/p>\n<p>En \u201cDeclarando amor\u201d, una vez se encienden las luces los cuerpos de Javier Vaquero y Aimar P\u00e9rez entran en escena y se detienen frente a frente. Ambos son varones de edad similar, ambos llevan barba, ambos van con el torso desnudo y ambos visten shorts de color rosa. Por un segundo apreciamos todo lo que tienen en com\u00fan como si se tratase de la misma persona y a la vez observamos tambi\u00e9n una suma interminable de diferencias. Javier es m\u00e1s bajo que Aimar y \u00e9ste \u00faltimo tiene una nariz m\u00e1s prominente y una estrella tatuada en la espalda. La barba de Javier es m\u00e1s tupida. Aimar tiene el pelo m\u00e1s ondulado.<\/p>\n<p>De esta manera, entre los humanos en este juego entre similitud y diferencia el cuerpo como signo adquiere un papel fundamental que nos permite diferenciar lo mismo de lo otro. Como escribe Bojana Kunst:<\/p>\n<p><em>\u00abThe so called &#8216;nature&#8217; of the body as the zero degree of culture is the source for implementing cultural universality on one side (we are all sharing the same nature) and cultural difference on the other (the differences between bodies are unbridgeable and should be respected). The so called &#8216;movement&#8217; of the body as the zero degree of communication is the main source of sharing the sameness (possibility of understanding) as recognizing the urgent distance of otherness (recognition of misunderstanding). The body is we could say at the same time source of universality and difference.\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a><\/em><em> <\/em><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lidiar con estos dos polos que no s\u00f3lo se dan entre este y occidente \u2013como en el texto de Kunst- sino tambi\u00e9n a tantos otros niveles?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1029\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/514px-sensory_homunculus\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1029  aligncenter\" title=\"514px-Sensory_Homunculus\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/514px-Sensory_Homunculus.png\" alt=\"514px-Sensory_Homunculus\" width=\"329\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/514px-Sensory_Homunculus.png 514w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/514px-Sensory_Homunculus-257x300.png 257w\" sizes=\"auto, (max-width: 329px) 100vw, 329px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>T\u00fa y yo y el amor<\/em><\/p>\n<p>Tras su aparici\u00f3n, en \u201cDeclarando amor\u201d los int\u00e9rpretes se tocan, se sueltan y vuelven a entrar en contacto decenas de veces. Por supuesto, existe el referente a la danza de acci\u00f3n y reacci\u00f3n que hemos citado antes, pero visualmente el tacto crea tambi\u00e9n una ilusi\u00f3n de continuidad entre los cuerpos de los bailarines que oscilan ahora entre un solo ser y dos individuos distintos para convertirse alternativamente en el mismo y el otro, el mismo y el otro, el mismo y el otro\u2026<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 hay m\u00e1s all\u00e1 de esta ilusi\u00f3n \u00f3ptica? Para averiguarlo deber\u00edamos preguntarnos qu\u00e9 ocurre en esos cuerpos que se acercan, entran en contacto y se distancian innumerables veces, qu\u00e9 significado tiene su evoluci\u00f3n en el espacio.<\/p>\n<p>En este sentido ser\u00eda \u00fatil recordar los estudios de Edward T. Hall sobre la prox\u00e9mica, un t\u00e9rmino que este antrop\u00f3logo propuso para el empleo del espacio que hacen las personas mientras interaccionan entre s\u00ed. Seg\u00fan Hall el cuerpo estar\u00eda en el centro de una serie de anillos conc\u00e9ntricos cada vez m\u00e1s lejanos donde distingue entre el espacio \u00edntimo, el espacio personal, el espacio social y el espacio p\u00fablico.<\/p>\n<p>En la medida en que los int\u00e9rpretes de \u201cDeclarando amor\u201d hacen variar innumerables veces el espacio entre ellos, en una trayectoria que va de lo personal a lo \u00edntimo o bien de lo \u00edntimo a lo m\u00e1s \u00edntimo, nos encontramos frente a un movimiento codificado que constituye un proceso de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este proceso de emisi\u00f3n y lectura de signos debemos enfatizar la importancia del tacto. El tacto no s\u00f3lo es el nivel cero de la prox\u00e9mica que indica el grado m\u00e1s alto de intimidad entre individuos, sino que genera una perspectiva perceptiva particular y encierra un alto potencial semi\u00f3tico.<\/p>\n<p>Frente al efecto cosificador de la mirada, el tacto nos proporciona la oportunidad de comprobar que el otro no es objeto sino sujeto y esto cambia dram\u00e1ticamente la relaci\u00f3n entre individuos. En palabras de Conde-Salazar: \u201catravesada la superficie de la visi\u00f3n ya no es posible construir un sujeto hegem\u00f3nico que mire y controle la totalidad. Ambos cuerpos ocupan un lugar sometido a condiciones id\u00e9nticas y nada los separa, por eso es posible el encuentro\u201d (p.157).<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de esta perspectiva perceptiva, cada vez que uno de los int\u00e9rpretes pone su mano sobre la piel del otro emite un signo de caracter\u00edsticas particulares. Lo que com\u00fanmente llamamos tacto y que t\u00e9cnicamente se denomina \u201csistema somatosensorial\u201d constituye un complejo entramado de receptores sensibles a la temperatura, la mec\u00e1nica, la qu\u00edmica, el dolor y la vibraci\u00f3n que, cuando se activa, pone en funcionamiento mecanismos fisiol\u00f3gicos<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> que tambi\u00e9n pueden entenderse como signos con un sentido determinado<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Si a esto a\u00f1adimos que, por un lado ciertas zonas del cuerpo est\u00e1n codificadas socialmente y, por el otro, que determinadas \u00e1reas disponen de un mayor n\u00famero de receptores y mayor sensibilidad<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>, comprobaremos como cada vez que se posa la mano sobre la piel del otro no asistimos a la repetici\u00f3n de una acci\u00f3n, sino a un gesto que cada vez tiene un significado diferente dependiendo de la zona donde se posa la mano y la forma e intensidad con la que se detiene sobre la piel.<\/p>\n<p>Los interesados son los responsables de interpretar estos signos y de esta hermen\u00e9utica depende su relaci\u00f3n amorosa. Como dice Deleuze: \u201cDevenir amoureux, c\u2019est individualiser quelqu\u2019un par les signes qu\u2019il porte ou qu\u2019il \u00e9met. C\u2019est devenir sensible \u00e0 ces signes, en faire l\u2019apprentissage. Il se peut que l\u2019amiti\u00e9 se nourrisse d\u2019observation et de conversation, mais l\u2019amour na\u00eet et se nourrit d\u2019interpr\u00e9tation silencieuse\u201d.<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Cabe resaltar que llega un momento donde Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero aceleran el ritmo y la intensidad del contacto hasta propinarse en\u00e9rgicos golpes. Bajo los focos, la piel adquiere una coloraci\u00f3n rojiza donde se adivinan los capilares maltrechos: una dermis atravesada. Esta (leve) penetraci\u00f3n corporal no s\u00f3lo sirve para mostrar como cada uno invade literalmente el espacio del cuerpo del otro, sino que evidencia otro tipo de penetraci\u00f3n m\u00e1s compleja relacionada con el conocimiento. La recepci\u00f3n continuada de los signos genera la capacidad de leer al otro, una lectura que es tanto sensible como inteligible porque tacto y signo son una sola cosa. La piel se convierte en una sonda que lee al otro mediante par\u00e1metros que quiz\u00e1s resulten m\u00e1s fiables que la vista. Como escribe Jaime Conde-Salazar acerca del cuadro de Caravaggio donde Santo Tom\u00e1s hunde los dedos en la llaga de Cristo: \u201cAqu\u00ed s\u00f3lo quien toca entiende lo que pasa. Y tocar significa atravesar la piel, esa superficie que mientras se hubiera mantenido intacta habr\u00eda mantenido la hegemon\u00eda de la visi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Este proceso continuo de emisi\u00f3n y lectura de signos y el saber que genera se convierten progresivamente en los protagonistas de la pieza. Ya no vemos a Aimar P\u00e9rez ni a Javier Vaquero por separado ni tampoco como una sola unidad. La similitud o la diferencia se ven arrinconadas. Da igual que ambos sean varones de edad similar, que ambos lleven barba, el torso desnudo y vistan igual. De igual manera resulta irrelevante que Aimar sea m\u00e1s alto, tenga la nariz m\u00e1s prominente, el pelo m\u00e1s ondulado y un tatuaje en la espalda, no importa que la barba de Javier sea m\u00e1s tupida. La referencialidad de la obra (la medida en la que cita una cierta tradici\u00f3n y se distancia a la vez de la misma) se convierte tambi\u00e9n en un aspecto totalmente secundario a medida que la pieza avanza.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n ya no gira alrededor de lo mismo y lo otro, sino que el flujo hermen\u00e9utico que se establece entre ambos \u2013\u201cthe experience of our connection\u201d<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> tal y como propone Kunst para salvar el abismo entre universalidad y diferencia- sustituye cualquier otro foco de atenci\u00f3n. En palabras de Agamben:<\/p>\n<p><em>\u201cEl amor no se dirige jam\u00e1s hacia esta o aquella propiedad del amado (ser blanco, peque\u00f1o, dulce, cojo), pero tampoco prescinde de \u00e9l en nombre de la ins\u00edpida abstracci\u00f3n (el amor universal): quiere la cosa con todos sus predicados, su ser tal cual es. El amor desea el cual s\u00f3lo en tanto que es tal y \u00e9ste es su particular fetichismo. As\u00ed, la singularidad cualsea (lo Amable) no es jam\u00e1s inteligencia de algo, de esta o aquella cualidad o esencia, sino s\u00f3lo inteligencia de una inteligibilidad.\u201d (p.12)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1030\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/dc2\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1030  aligncenter\" title=\"DC2\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC2.jpg\" alt=\"DC2\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC2.jpg 640w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>La po\u00e9tica del v\u00ednculo<\/em><\/p>\n<p>Sin embargo resulta interesante apuntar una confusi\u00f3n. Si bien Conde-Salazar habla del tacto como met\u00e1fora de una relaci\u00f3n particular entre el espectador y la obra, en la pieza de la que hablamos se trata de la conexi\u00f3n entre los int\u00e9rpretes dentro de la tem\u00e1tica amorosa. De esta manera, se establece un paralelismo entre el hecho teatral y el amor y, curiosamente, \u201cDeclarando amor\u201d podr\u00eda leerse no s\u00f3lo en clave amorosa sino tambi\u00e9n meta-teatral o meta-art\u00edstica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n a partir del an\u00e1lisis del cuadro de Caravaggio donde Tom\u00e1s hunde los dedos en la llaga de Cristo, en \u201cMourning sex\u201d Peggy Phelan examina esta analog\u00eda entre amor y arte:<\/p>\n<p><em>\u201cDo you love me?\u201d is a social question, a question of relation. It is fundamentally a question of perspective, of where one is relation to the other (\u2026). \u201cDo you love me?\u201d is a question that can come into being only if the other is cast as a witness, an auditor, who will testify to the authenticity of the interrogation as pure form, as that which is forever in question.\u201d<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> (p. 31)<\/em><\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>En efecto, el amor es una pregunta que s\u00f3lo puede contestarse desde la posici\u00f3n del espectador y de forma moment\u00e1nea. Por eso los int\u00e9rpretes de \u201cDeclarando amor\u201d necesitan tocarse una y otra vez, para cerciorarse de la continuidad en el tiempo del v\u00ednculo que los une.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de la pieza resulta interesante porque refuerza la analog\u00eda entre el amor y lo esc\u00e9nico dentro de una misma po\u00e9tica del v\u00ednculo. Por un lado, el \u201camor\u201d trata del encuentro con el otro, pero por otro lado el verbo \u201cdeclarar\u201d es \u201cperformativo\u201d, es decir, un vocablo que en vez de describir la realidad crea una realidad. Como hecho performativo, el teatro es exactamente eso, un generador de realidad. Como en una tautolog\u00eda, el lenguaje performativo nos remite de nuevo al \u00e1mbito del v\u00ednculo. Dentro de una reflexi\u00f3n sobre el amor y la fe, Agamben especifica que \u201cen el performativo, el lenguaje suspende su denotaci\u00f3n s\u00f3lo y justamente para fundamentar su <em>nexo<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a><\/em> con las cosas\u201d. (p.130)<\/p>\n<p>Hacia el final de la pieza, Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero vac\u00edan un bote de pintura rosa encima del otro e inician una \u00faltima danza de frotamiento que poco a poco les proporciona una nueva piel. Mutuamente penetrados y afectados por el otro, el amor los convierte en nuevos seres cubiertos por una misma pel\u00edcula. El amor (\u201cla inteligencia de la inteligibilidad\u201d) tiene un irresistible poder de transformaci\u00f3n. Los int\u00e9rpretes no s\u00f3lo dejan de ser aquellos que hab\u00edan sido sino que, ba\u00f1ados por el mismo color, aunque dejen de habitar el mismo espacio seguir\u00e1n compartiendo algo all\u00e1 donde vayan: llevamos con nosotros a la gente que amamos y est\u00e1n en nosotros incluso cuando se hallan ausentes.<\/p>\n<p>De forma ideal, otra transformaci\u00f3n se habr\u00e1 operado en los espectadores. Si seg\u00fan Deleuze \u201cL\u2019\u00eatre aim\u00e9 appara\u00eet comme un signe, une \u00ab\u00e2me\u00bb, il exprime un monde possible inconnu de nous\u201d<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>, la escena contempor\u00e1nea tambi\u00e9n ofrece la posibilidad de un mundo desconocido. El mundo tal y como lo conocemos se tambalea ante la posibilidad de otra realidad. Si los espectadores han sido sensibles a los signos que emit\u00edan los int\u00e9rpretes, ellos tambi\u00e9n habr\u00e1n subido los efectos de la \u201cinteligencia de la inteligibilidad\u201d. Poco importa que la obra termine: de la misma manera que portamos la marca de los que amamos, los espectadores se llevan con ellos la marca de una experiencia y la constataci\u00f3n de que todo puede ser diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1031\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/dc5\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1031\" title=\"DC5\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC5.jpg\" alt=\"DC5\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC5.jpg 640w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/DC5-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Pol\u00edticas afectivas<\/em><\/p>\n<p>Hasta ahora hemos hablado de signos, de una cierta sensibilidad hacia los mismos y de hermen\u00e9utica, pero quiz\u00e1s deber\u00edamos explorar algo m\u00e1s en profundidad la naturaleza de estos signos bajo una perspectiva afectiva. A pesar de que \u201camor\u201d y \u201cafecto\u201d en espa\u00f1ol pueden ser sin\u00f3nimos, debemos diferenciar los dos t\u00e9rminos. Nos referimos aqu\u00ed al afecto en el sentido de Spinoza y que tanta mella est\u00e1 haciendo en el pensamiento contempor\u00e1neo, probablemente gracias a la recuperaci\u00f3n efectuada por Deleuze. De Brian Holmes a<em> M<\/em><em>\u00e5rten Sp<\/em><em>\u00e5<\/em><em>ngberg<\/em><em><em> <\/em><\/em>, pasando por Brian Massumi o Beatriz Preciado, los afectos han adquirido hoy en d\u00eda una posici\u00f3n importante en los discursos sobre el cuerpo y, en consecuencia, est\u00e1n teniendo un impacto considerable en la pr\u00e1ctica art\u00edstica. Cuestionados al respecto, Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero admiten la incorporaci\u00f3n consciente de este discurso como trasfondo de \u201cDeclarando amor\u201d.<\/p>\n<p>Recordemos el concepto de afecto seg\u00fan Spinoza: \u201cPor afecto entiendo las afecciones del cuerpo, con las que se aumenta o disminuye, ayuda o estorba la potencia de actuar del mismo cuerpo y, al mismo tiempo, las ideas de estas afecciones\u201d (p.126). Para clarificar a\u00fan m\u00e1s, a\u00f1adimos tambi\u00e9n una breve s\u00edntesis de Brian Massumi que ayuda tambi\u00e9n a diferenciar el afecto de la emoci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cWhen you affect something, you are at the same time opening yourself up to being affected in turn and in a slightly different way that you might have been the moment before. You have made a transition, however slight. You have stepped over a threshold. Affect is the passing of a threshold, seen from the point of view of capacity. It\u2019s crucial to remember that Spinoza uses this to talk about the body. (\u2026) It\u2019s because all this is attached to the movements of the body that it can\u2019t be reduced to emotion\u201d<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>Si antes la insistencia en la po\u00e9tica del v\u00ednculo nos ha permitido estrechar lazos entre amor y arte, se debe probablemente a la dimensi\u00f3n afectiva de ambos. El v\u00ednculo es aquello que certifica que se est\u00e1 afectando y siendo afectado. Sin embargo, resulta importante averiguar de qu\u00e9 tipo de afecto se trata cuando hablamos de amor. Si recordamos que el afecto es la transici\u00f3n entre dos estados determinados que transforma la capacidad de acci\u00f3n, podemos llegar a la simplificaci\u00f3n expl\u00edcita en el pasaje de Spinoza: un afecto \u201caumenta o disminuye\u201d la potencia de actuar del mismo cuerpo. \u00bfDe qu\u00e9 depender\u00e1 que un afecto aumente o disminuya la potencia de acci\u00f3n? Como resume Deleuze: \u201c<em>Spinoza va assigner deux p\u00f4les, <strong>joie-tristesse, qui seront pour lui les passions fondamentales,<\/strong><\/em><em> et la tristesse sera toute passion, n\u2019importe quelle passion enveloppant une diminution de ma puissance d\u2019agir, et joie sera toute passion enveloppant une augmentation de ma puissance d\u2019agir<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>. As\u00ed pues: \u00bfqu\u00e9 tipo de afecto es el amor? \u00bfEst\u00e1 relacionado con la alegr\u00eda o con la tristeza y, en consecuencia, aumenta o disminuye nuestra potencia de acci\u00f3n? Si bien nos avisa de que \u201cpuede tener exceso\u201d, Spinoza observa que \u201cel amor es la alegr\u00eda\u201d (p. 213) y por lo tanto est\u00e1 mayoritariamente ligado a un aumento de la potencia de acci\u00f3n de los cuerpos.<\/p>\n<p>De hecho, nuestra definici\u00f3n del amor s\u00f3lo considerar\u00eda la promesa de una capacidad para aumentar nuestra potencia de acci\u00f3n. En caso contrario, aunque estuvi\u00e9semos en el marco de una relaci\u00f3n tradicionalmente considerada \u201camorosa\u201d le negar\u00edamos este nombre. Por supuesto, esto no resulta evidente en absoluto. En primer lugar porque en el amor se dan muchas oscilaciones donde nuestra potencia de acci\u00f3n se ve aumentada o mermada innumerables veces y tambi\u00e9n porque con frecuencia el amor termina en desenga\u00f1o. Pero si seguimos acudiendo a \u00e9l se debe a su relaci\u00f3n con el futuro, a la fe que depositamos en que a la larga nuestra capacidad de acci\u00f3n se incrementa y no disminuye.<\/p>\n<p>Si hemos dicho que apostar por el amor es apostar por la alegr\u00eda, \u00bfpodr\u00edamos decir lo mismo del arte?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed nos gustar\u00eda detener la analog\u00eda que antes hemos establecido entre ambos elementos. El arte puede aumentar o disminuir la potencia de acci\u00f3n de las personas afectadas por el mismo seg\u00fan las intenciones de qui\u00e9n lo crea, la habilidad del artista y una indeterminaci\u00f3n que deriva de la variabilidad de los receptores.<\/p>\n<p>Sin embargo, eso no quita que la intenci\u00f3n de los autores de \u201cDeclarando amor\u201d de generar una ola afectiva (esta vez en el doble sentido que puede tener el t\u00e9rmino en castellano) sea una elecci\u00f3n \u00e9tica y pol\u00edtica que resuena con especial relevancia en un momento hist\u00f3rico determinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1033\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/carte-du-royaume-damour\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1033  aligncenter\" title=\"carte du royaume d'amour\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/carte-du-royaume-damour.jpg\" alt=\"carte du royaume d'amour\" width=\"560\" height=\"560\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/carte-du-royaume-damour.jpg 1000w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/carte-du-royaume-damour-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/carte-du-royaume-damour-300x300.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>Ll\u00e1mame cuando tengas que sentir mi cari\u00f1o<\/em><\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida afectamos y somos afectados? \u00bfEn qu\u00e9 sentido? Responder a estas cuestiones ser\u00eda como hacer un retrato del momento que vivimos y constituye una pregunta que nos ata\u00f1e no s\u00f3lo como individuos sino como colectivo.<\/p>\n<p>Invocar aqu\u00ed lo colectivo puede parecer tan redundante \u2013al fin y al cabo lo esc\u00e9nico tiene una naturaleza eminentemente colectiva- como apropiado, porque lo colectivo constituye siempre una pregunta acuciante, tal y como deja en evidencia el signo de interrogaci\u00f3n en \u201cA piece\u2026 together?\u201d de Paz Rojo y Cristian Duarte, y esta pregunta parece especialmente relevante ahora.<\/p>\n<p>En su texto \u201cPrognosis on Collaboration\u201d Bojana Kunst explica como la obsesi\u00f3n con el t\u00e9rmino \u201ccolaboraci\u00f3n\u201d en los artistas de hoy en d\u00eda puede ser s\u00edntoma de que, de hecho, no existe un \u201cintercambio real\u201d entre los mismos. De manera parecida, Bojana Cveji\u0107 tambi\u00e9n ha dejado constancia de lo dif\u00edcil que resulta en Europa asumir lo \u201ccolectivo\u201d en su art\u00edculo \u201cCollectivity, you mean collaboration?\u201d. Podr\u00edamos buscar otros ejemplos, desde la fijaci\u00f3n con la participaci\u00f3n que denuncia Ranci\u00e8re en \u201cEl espectador emancipado\u201d a la principal cr\u00edtica contra la \u201cEst\u00e9tica Relacional\u201d de Bourriaud. El arte es relacional por naturaleza y, sin embargo, parece como hiciese falta reivindicarlo, como si hubiese un cierto bloqueo afectivo, como si la velocidad a las que nos comunicamos fuese un obst\u00e1culo para que nos afectemos.<\/p>\n<p>El grado de afecto que nos inflingimos los unos a los otros constituye tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n pol\u00edtica, ya que como deja constancia Spinoza en su Tratado Pol\u00edtico, el miedo y la esperanza son afectos que permiten poseer el alma de los ciudadanos. Sin embargo, mientras que el miedo va destinado a debilitar la potencia de acci\u00f3n de los cuerpos \u2013porque nos cerramos a la influencia de lo que nos rodea-, la esperanza tiene el efecto contrario y aumenta la potencia de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os han sido testigos de c\u00f3mo el discurso sufr\u00eda una dicotom\u00eda constante entre miedo y esperanza mediante una modulaci\u00f3n afectiva.<\/p>\n<p>Tras el ataque a las Torres Gemelas y como ha mostrado Brian Massumi, el gobierno de Bush puso en marcha todo un sistema afectivo capaz de sumir a la poblaci\u00f3n en el miedo permanente.<\/p>\n<p>Por otro lado, vale la pena recordar los sl\u00f3gans m\u00e1s notables en la carrera de Obama hacia en la Casa Blanca: \u201cHope\u201d, \u201cYes we can\u201d y \u201cChange we can believe in\u201d. Es decir, la otra cara de la moneda de una misma perspectiva afectiva.<\/p>\n<p>De esta contraposici\u00f3n s\u00f3lo puede surgir un estado general de confusi\u00f3n. En la obra \u201cYour Majesties\u201d Alex Deutinger y Marta Navaridas llevan al escenario el discurso de Barack Obama al recibir el Premio Nobel de la paz. En escena Alex Deutinger pronuncia el discurso de Obama mientras Marta Navaridas se mueve en el fondo del teatro. Alex imita el movimiento de Marta y esto transforma su fisicidad y la entonaci\u00f3n del discurso. Si bien las palabras de Obama oscilan entre la esperanza y sus l\u00edmites, el cuerpo de Alex Deutinger emite unos signos que a menudo apuntan en un sentido distinto del discurso que se pronuncia. Entre Alex y Marta, el p\u00fablico queda desorientado porque se ve doblemente afectado de dos maneras distintas que coinciden o se contraponen por momentos. La obra se puede leer como una met\u00e1fora de nuestro tiempo, donde hay tantas razones para tener esperanza como miedo.<\/p>\n<p>Pero esta met\u00e1fora puede desligarse tambi\u00e9n de este contexto. Siempre hay motivos que pueden decantarnos hacia el miedo o la esperanza, porque se trata de una proyecci\u00f3n hacia el futuro que s\u00f3lo depende de nuestra creencia particular. Es una cuesti\u00f3n de fe que tiene el efecto una profec\u00eda autocumplida, porque al disminuir o aumentar la potencia de acci\u00f3n incidimos directamente en el devenir en el sentido de nuestra decisi\u00f3n. Pero lo que nos ense\u00f1a Spinoza es que apostar por la esperanza (y el amor, y la alegr\u00eda) multiplica nuestra capacidad de afectar y ser afectados, de transformarnos y de crecer, mientras que dejarse llevar por el miedo (y el odio y la tristeza) tan s\u00f3lo reduce la potencia de nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Por supuesto, la esperanza como afecto, tambi\u00e9n debe protegerse del exceso. En ese sentido, no hay nada m\u00e1s est\u00e9ril que la utop\u00eda, donde la esperanza desmesurada en un mundo mejor choca con las constricciones del mundo que nos rodea. Para mantener la fe es necesario invertir la energ\u00eda en aquellos cambios que son inmediatamente posibles y por ello lo mejor es decantarse por gestos peque\u00f1os. Es dentro de estos peque\u00f1os gestos donde se enmarca la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de una pieza como \u201cDeclarando amor\u201d. Se trata de un gesto pol\u00edtico min\u00fasculo, sin duda, pero su eficacia yace precisamente en las diminutas dimensiones del mismo as\u00ed como en su naturaleza afectiva.<\/p>\n<p>No sabemos si como dice Massumi \u201cpower has become affective\u201d<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a> o si siempre lo ha sido bajo diversas manifestaciones y en distintas medidas, pero s\u00ed que estamos de acuerdo en que una acci\u00f3n pol\u00edtica alternativa no debe luchar contra este hecho \u201cbut rather has to learn to function itself on that same level \u2013meet affective modulation with affective modulation. That requires, in some ways a performative, theatrical or aesthetic approach to politics.\u201d<a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>Por este motivo, si en las Jornadas de reflexi\u00f3n sobre creaci\u00f3n esc\u00e9nica contempor\u00e1nea de Valencia de este a\u00f1o se preguntaba por una posible una reactivaci\u00f3n de la pol\u00edtica en lo art\u00edstico, ir\u00f3nicamente una de las respuestas posibles es que lo que se precisa en realidad es una reactivaci\u00f3n de lo art\u00edstico en la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Aunque, por otro lado y como todos sabemos, hay una amplia superposici\u00f3n entre el \u201carte\u201d y la \u201cpol\u00edtica\u201d, porque las piezas de arte implican cosmovisiones que entran a formar parte de nuestra negociaci\u00f3n constante de una realidad en construcci\u00f3n. Sin embargo, \u201carte\u201d y \u201cpol\u00edtica\u201d no se pueden confundir por completo, de la misma manera que \u201carte\u201d y \u201camor\u201d tampoco son sin\u00f3nimos a pesar de lo que mucho que comparten. Pero que estos t\u00e9rminos no sean equivalentes por naturaleza no significa que no podamos hacerlos coincidir por decisi\u00f3n personal y de forma estrat\u00e9gica mediante una pr\u00e1ctica art\u00edstico-pol\u00edtico-amorosa.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos tiempos Juan Dom\u00ednguez ha mencionado en diversas ocasiones que hoy en d\u00eda no est\u00e1 claro el \u201cpor qu\u00e9\u201d del ejercicio art\u00edstico, tanto para los individuos que se encuentran en la posici\u00f3n de artista como en la de espectador.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed nos gustar\u00eda reivindicar el amor y la alegr\u00eda como un \u201cpor qu\u00e9\u201d capital de nuestro trabajo, entendido como el deseo de una proliferaci\u00f3n incesante de las posibilidades de nuestros cuerpos, la multiplicaci\u00f3n de nuestra capacidad de afectar y ser afectados, de transformarnos y crecer, desde el v\u00ednculo con lo que nos rodea y la certeza de que todo lo establecido puede ser diferente ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo contagiar esta actitud? \u00bfQuiz\u00e1s a trav\u00e9s del rito tal y como intentaron Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero en \u201cEn un lugar de la mancha\u201d (una prolongaci\u00f3n del proyecto \u201cDeclarando amor\u201d para el Festival LP)?<\/p>\n<p>\u00bfO quiz\u00e1s debamos recurrir al pasado? El proyecto \u201cAutonom\u00eda y complejidad\u201d que lideran Idoia Zabaleta e Isabel de Naver\u00e1n -y en el cual tambi\u00e9n estoy implicado- se pregunta a menudo por la recuperaci\u00f3n de ciertas potencialidades del pasado en nuestro presente. Si como afirma Walter Benjamin \u201carticular hist\u00f3ricamente lo pasado no significa \u00abconocerlo como verdaderamente ha sido\u00bb y \u201csignifica adue\u00f1arse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro\u201d, \u00bfquiz\u00e1s podr\u00edamos inspirarnos en pr\u00e1cticas art\u00edstico-pol\u00edtico-amorosas del pasado para llevar a cabo un proyecto com\u00fan y desencadenar hoy una ola afectiva basada en el amor y la esperanza como la que recorri\u00f3 occidente en los a\u00f1os 60 y 70?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-1032\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/woodstock3\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1032  aligncenter\" title=\"woodstock(3)\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/woodstock3.jpg\" alt=\"woodstock(3)\" width=\"409\" height=\"292\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/woodstock3.jpg 409w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/woodstock3-300x214.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 409px) 100vw, 409px\" \/><\/a><\/p>\n<hr size=\"1\" \/><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u201cLa llamada \u201cnaturaleza\u201d del cuerpo como grado cero de la cultura es la fuente para implementar la universalidad cultural por un lado (todos compartimos la misma naturaleza) y la diferencia cultural por el otro\u00a0 (las diferencias entre los cuerpos no pueden superarse y deber\u00edan respetarse).El llamado \u201cmovimiento\u201d del cuerpo como grado cero de comunicaci\u00f3n es la principal fuente para compartir la mismidad (posibilidad de comprensi\u00f3n) as\u00ed como para reconocer la urgente distancia de la alteridad (reconocimiento del equ\u00edvoco). Podr\u00edamos decir que el cuerpo es al mismo tiempo fuente de universalidad y diferencia.\u201d T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Ver por ejemplo Montagu, Ashley. <em>El tacto<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s, 2004, pgs 223-229.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> A modo de curiosidad, cabe resaltar la similitud entre los supuestos efectos del tacto en la producci\u00f3n de oxitocina y el desarrollo de \u201cDeclarando amor\u201d: \u201cEl tacto y el contacto f\u00edsico pueden iniciar un ciclo retroalimentador para producir m\u00e1s oxitocina, que favorece la curiosidad y el deseo de contacto, lo que a su vez libera m\u00e1s oxitocina, y as\u00ed sucesivamente.\u201d Kerstin Uvn\u00e4s Moberg. <em>Oxitocina<\/em>. Barcelona: Obelisco, 2009. p.127<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> A este respecto, resulta interesante observar la imagen adjunta que representa las \u00e1reas sensoriales del c\u00f3rtex que corresponden a diferentes \u00f3rganos y representan su importancia relativa. Las manos y los labios \u2013que Aimar y Javi tambi\u00e9n utilizan en la pieza para darse un prolongado beso- son \u00f3rganos privilegiados que permiten emitir y recibir signos con especial complejidad.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> \u201cEnamorarse es individualizar a alguien mediante los signos que lleva o emite. Consiste en volverse sensible a estos signos y desarrollar su aprendizaje. Quiz\u00e1s la amistad se nutra de observaci\u00f3n y de conversaci\u00f3n, pero el amor nace y se nutre de interpretaci\u00f3n silenciosa\u201d T.del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> \u201cLa experiencia de nuestra conexi\u00f3n\u201d T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> \u00ab\u201c\u00bfMe quieres?\u201d es una pregunta social, una cuesti\u00f3n de relaci\u00f3n. Se trata fundamentalmente de una cuesti\u00f3n de perspectiva, de d\u00f3nde est\u00e1 uno en relaci\u00f3n con el otro (\u2026). \u201c\u00bfMe quieres?\u201d es una pregunta que s\u00f3lo puede formularse si el otro asume el papel de testigo, de oyente, que atestiguar\u00e1 la autenticidad de la interrogaci\u00f3n como forma pura, como lo que siempre est\u00e1 en duda\u00bb T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> La it\u00e1lica es nuestra.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> \u201cEl ser amado aparece ante nosotros como un signo, un \u201calma\u201d, expresa un mundo posible que no conocemos\u201d T. del. A<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> \u201cCuando afectas algo, al mismo tiempo te est\u00e1s abriendo y puedes ser afectado a la vez de una forma ligeramente diferente al estado del momento anterior. Has llevado a cabo una transici\u00f3n, por peque\u00f1a que sea. Has traspasado un umbral. El afecto es el cruce del umbral, visto desde el punto de vista de la capacidad. Resulta crucial recordar que Spinoza usa esto para hablar del cuerpo (\u2026) Debido a que est\u00e1 ligado a los movimientos del cuerpo no se puede reducir a una emoci\u00f3n\u201d T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> \u201cSpinoza asignar\u00e1 dos polos, alegr\u00eda-tristeza, que ser\u00e1n para \u00e9l las pasiones fundamentales, y la tristeza ser\u00e1 toda pasi\u00f3n, sea cual sea, que conlleve una disminuci\u00f3n de mi potencia de acci\u00f3n, y la alegr\u00eda ser\u00e1 toda pasi\u00f3n que conlleve un aumento de mi potencia de acci\u00f3n\u201d T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> \u201cEl poder se ha vuelto afectivo\u201d T. del A.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> \u201csino que debe aprender a funcionar en el mismo nivel \u2013 confrontar la modulaci\u00f3n afectiva con otra modulaci\u00f3n afectiva. Eso requiere de alguna manera una aproximaci\u00f3n est\u00e9tica, teatral o preformativa a la pol\u00edtica\u201d T del A.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>AGAMBEN, Giorgio. <em>La comunidad que viene<\/em>. Valencia: Pre-textos, 2006.<\/p>\n<p>AGAMBEN, Giorgio. <em>El tiempo que resta<\/em>. Madrid: Trotta, 2006.<\/p>\n<p>BENJAMIN, Walter. <em>Tesis de filosof\u00eda de la historia<\/em>. <a href=\"http:\/\/homepage.mac.com\/eeskenazi\/benjamin.html\">http:\/\/homepage.mac.com\/eeskenazi\/benjamin.html<\/a> (Consultado el 22\/03\/2011)<\/p>\n<p>BOURRIAUD, Nicolas. <em>Est\u00e9tica relacional<\/em>. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2008.<\/p>\n<p>CONDE-SALAZAR, Jaime. \u201cSobre la piel\u201d en S\u00c1NCHEZ, Jos\u00e9 Antonio y CONDE-SALAZAR, Jaime. <em>Cuerpos sobre blanco<\/em>. Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla y la Mancha, 2003.<\/p>\n<p>CVEJI\u0106, Bojana. <em>Collectivity? You mean collaboration<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.republicart.net\/disc\/aap\/cvejic01_en.htm\">http:\/\/www.republicart.net\/disc\/aap\/cvejic01_en.htm<\/a> (consultado el 22\/3\/2011)<\/p>\n<p>DELEUZE, Gilles. <em>Proust et les signes<\/em>. Paris: Quadrige\/PUF, 2010.<\/p>\n<p>DELEUZE, Gilles. <em>Spinoza. Cours Vincennes : Int\u00e9gralit\u00e9 du cours 1978 -1981. <\/em><a href=\"http:\/\/www.webdeleuze.com\/php\/texte.php?cle=188&amp;groupe=Spinoza&amp;langue=1\">http:\/\/www.webdeleuze.com\/php\/texte.php?cle=188&amp;groupe=Spinoza&amp;langue=1<\/a> (Consultado el 22\/03\/2011)<\/p>\n<p>KUNST, Bojana. <em>Performing the Other\/Eastern Body<\/em> http:\/\/www2.arnes.si\/~ljintima2\/kunst\/t-poeb.html (Consultado el 22\/3\/2011)<\/p>\n<p>KUNST, Bojana. <em>Prognosis on collaboration<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.howtodothingsbytheory.info\/2010\/05\/13\/bojana-kunst-prognosis-on-collaboration\/\">http:\/\/www.howtodothingsbytheory.info\/2010\/05\/13\/bojana-kunst-prognosis-on-collaboration\/<\/a> (Consultado el 22\/3\/2011)<\/p>\n<p>MASSUMI, Brian. <em>Fear (The Spectrum said)<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.brianmassumi.com\/english\/essays.html\">http:\/\/www.brianmassumi.com\/english\/essays.html<\/a> (Consultado el 22\/03\/2011)<\/p>\n<p>PHELAN, Peggy. <em>Mourning sex<\/em>. Londres: Routledge, 1997.<\/p>\n<p>RANCI\u00c8RE, Jacques. \u201cEl espectador emancipado\u201d en Buitrago, Ana (Ed.) <em>Arquitecturas de la mirada<\/em>. Espa\u00f1a: Cuerpo de Letra, 2009. Pgs 189-209<\/p>\n<p>SPINOZA, Baruj. <em>\u00c9tica demostrada seg\u00fan el orden geom\u00e9trico<\/em>. Madrid: Trotta, 2009.<\/p>\n<p>SPINOZA, Baruj. <em>Tratado Pol\u00edtico<\/em>. Madrid: Alianza Editorial, 1986.<\/p>\n<p>ZOURNAZI, Mary. <em>Interview with Brian Massumi<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.extrememediastudies.org\/extreme...\/4...\/Navigating_Movements.pdf\">www.extrememediastudies.org\/extreme&#8230;\/4&#8230;\/Navigating_Movements.pdf<\/a> (Consultado el 22\/03\/2011)<\/p>\n<p><strong>Fotos de \u00abDeclarando amor\u00bb:<\/strong><\/p>\n<p>Jordi Surribas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acci\u00f3n y reacci\u00f3n Si en el anterior \u201cConcert n\u00ba2\u201d de The Pandora Project, Aimar P\u00e9rez y Javier Vaquero mostraban una rigurosa y l\u00facida pieza de car\u00e1cter experimental, en \u201cDeclarando amor\u201d los creadores repiten la operaci\u00f3n pero esta vez invisten el &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2011\/03\/22\/ars-amatoria\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-aun-no-se-que-es"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1023"}],"version-history":[{"count":45,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1078,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1023\/revisions\/1078"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}