
{"id":1624,"date":"2019-02-28T18:00:39","date_gmt":"2019-02-28T17:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/?p=1624"},"modified":"2019-03-01T08:23:19","modified_gmt":"2019-03-01T07:23:19","slug":"un-lugar-de-the-stain","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2019\/02\/28\/un-lugar-de-the-stain\/","title":{"rendered":"Un lugar de The Stain"},"content":{"rendered":"<h3><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/THE-STAIN.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1626 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/THE-STAIN.jpg\" alt=\"\" width=\"635\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/THE-STAIN.jpg 635w, https:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/THE-STAIN-300x213.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 635px) 100vw, 635px\" \/><\/a><\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Hijas de Zeus y Mnemosine, diosa de la memoria, las Musas conoc\u00edan hasta los m\u00e1s \u00ednfimos detalles del mundo y la historia. El alcance de su conocimiento era tal que s\u00f3lo susurraban al o\u00eddo de los artistas, que luego elaboraban una versi\u00f3n m\u00e1s simple de su relato para que los humanos pudiesen asimilarlo.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 En la biograf\u00eda que acompa\u00f1a el programa Mar\u00eda Jerez confirma que su principal inter\u00e9s es \u201clo innombrable\u201d. Por este motivo, m\u00e1s que una obra art\u00edstica en \u201cThe Stain\u201d Jerez ofrece directamente el relato de las Musas.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 En esta exposici\u00f3n que juega con los l\u00edmites se entrecruzan una y otra vez lo vegetal, lo humano, lo animal, lo mineral, lo f\u00fangico, lo femenino, lo masculino, el arte contempor\u00e1neo y el popular; entre muchos otros elementos. \u201cThe Stain\u201d no es una pieza sino innumerables obras a la vez, muchas de las cuales se quedan cada noche sin presenciar. Por esta raz\u00f3n provoca de inmediato el deseo de volverla a ver.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el espacio conviven a menudo diferentes centros de atenci\u00f3n y el espectador se ve forzado a escoger uno, otro o el de m\u00e1s all\u00e1. Se te otorga una responsabilidad, ya que editas en tiempo real con tu mirada aquello de lo que eres testigo. El exceso de est\u00edmulos resulta desbordante pero no sobrecogedor debido a la libertad para escoger aquello que quieres mirar; aunque quiz\u00e1s tambi\u00e9n por la cercan\u00eda de los int\u00e9rpretes, que tejen poco a poco una relaci\u00f3n personalizada con el p\u00fablico. Se podr\u00eda decir que por momentos los actores nos devuelven la atenci\u00f3n que les prestamos. Es una relaci\u00f3n que va en ambos sentidos: estamos juntos en esto.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La perspectiva del teatro a la italiana, que asume un centro y suscita la ilusi\u00f3n de un relativo dominio de la realidad mediante la visi\u00f3n, se ve dinamitada mediante una disposici\u00f3n el\u00edptica e irregular del p\u00fablico y un espacio sembrado de recovecos, antesalas, fuera de campos, pliegues y espejos. Los reflejos de \u201cThe Stain\u201d provienen de vidrios que evocan a Vel\u00e1zquez y Valle-Incl\u00e1n, pero tambi\u00e9n de tel\u00e9fonos m\u00f3viles que suplementan el espacio compartido con la espectralidad de lo virtual. Esta complejidad no hace m\u00e1s que acrecentarse durante la obra mediante la deambulaci\u00f3n constante de los int\u00e9rpretes, que imposibilita la idea de un frente y provoca por momentos cierta desorientaci\u00f3n espacial; pero tambi\u00e9n debido a peque\u00f1os gestos que crean cambios dram\u00e1ticos tanto de perspectiva como de escala de forma distinta para cada uno de los presentes. Como observ\u00f3 un agudo espectador, \u201cni ellos mismos saben lo que t\u00fa est\u00e1s viendo\u201d.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta multiplicidad se repite en lo sonoro, que proviene de innumerables fuentes en el espacio y engloba muchas tradiciones musicales distintas; y en lo t\u00e1ctil, con una gama muy extensa de texturas que hace mella en las personas proclives a la sinestesia. Pero \u201cThe Stain\u201d incide tambi\u00e9n en lo olfativo y lo gustativo. De hecho, se puede comer.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta exaltaci\u00f3n de los sentidos recuerda el discurso de los nuevos materialismos. El magma de materiales en circulaci\u00f3n suscita la experiencia de que como seres humanos nadamos en un oc\u00e9ano de materias diversas donde resulta imposible fijar un l\u00edmite entre nosotros y lo que nos rodea. Quiz\u00e1s el dispositivo m\u00e1s efectivo en este sentido sean los rostros de los int\u00e9rpretes que se cubren una y otra vez parcialmente con diferentes materiales como parte de la coreograf\u00eda. Si solemos primar el rostro a la hora de leer al otro, aqu\u00ed la cohabitaci\u00f3n de la cara con materiales extra\u00f1os hace que poco a poco estos se conviertan en parte sustancial de las personas que los sostienen.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cThe Stain\u201d es tambi\u00e9n un ejercicio de ilusionismo donde lo que parece vac\u00edo a veces est\u00e1 lleno y a la inversa; donde lo r\u00edgido se vuelve blando y al rev\u00e9s. Como las leyes de la materia entran en contradicci\u00f3n, tendemos a suspenderlas. La propuesta se convierte as\u00ed en una barraca de feria en el mejor de los sentidos, como la casa magn\u00e9tica de los parques de atracciones, un espacio donde debemos dejar de lado lo que conocemos para familiarizarnos con sus propias normas.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De esta manera \u201cThe Stain\u201d resulta inquietante y est\u00e1 llena de suspense, algo que recuerda \u201cEl caso del espectador\u201d (2004), la primera obra de Mar\u00eda Jerez, donde el suspense se hallaba ya ligado al placer. El no-saber no como fuente de desasosiego, sino como lo que agita el deseo ante el misterio inagotable de la irreductibilidad del mundo.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nosotros no creemos en las Musas, pero en nuestra sociedad a\u00fan pervive a veces el clich\u00e9 de los artistas como mediadores de lo divino. Sin embargo, los artistas s\u00f3lo median en la inabarcable y cambiante red de relaciones que establecen los humanos. \u201cThe Stain\u201d apunta directamente a esa red de relaciones mutantes, que no son divinas, pero que s\u00ed nos trascienden.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta propuesta se asienta sobre las bases del extra\u00f1amiento y la tactilidad de \u201cThe Blob\u201d (2016) y \u201cYabba\u201d (2017) e incorpora tambi\u00e9n el trabajo sobre lo sonoro de \u201cLa coartada perfecta\u201d (2011-2012). A pesar de que a nivel visual \u201cThe Stain\u201d resuena con las dos \u00faltimas obras de Jerez, hay que buscar en \u201cLa coartada perfecta\u201d su pariente conceptual m\u00e1s cercano.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como recuerda Jaime Conde Salazar en un <a href=\"http:\/\/www.continuumlivearts.com\/wp\/?p=2776\">texto<\/a> sobre esta pieza, el teatro es una tecnolog\u00eda de la subjetividad: \u201cEn el teatro tradicional, quien mira est\u00e1 f\u00edsica y simb\u00f3licamente separado de quien es mirado. Esta estructura realiza la manera de estar en el mundo caracter\u00edstica de la cultura occidental burguesa moderna y cualquier alteraci\u00f3n de la misma conlleva una transformaci\u00f3n de dicha subjetividad. Desde el teatro alterado, el mundo se ve de otra manera.\u201d<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: left;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al igual que \u201cLa coartada perfecta\u201d, aunque de forma muy distinta, \u201cThe Stain\u201d es una intervenci\u00f3n dr\u00e1stica en la estructura de esta tecnolog\u00eda de la subjetividad donde a veces aquellos que miran y los que son mirados entran en contacto. Pero sobre todo, si Internet nos proporciona la ilusi\u00f3n del Aleph de Borges, un punto de vista desde el que contemplar la totalidad, \u201cThe Stain\u201d en cambio te hace consciente de la multiplicidad de puntos de vista desde los que abordar el mundo y a la vez limita el tuyo a uno solo. Para qui\u00e9n quiera prestarle atenci\u00f3n, \u201cThe Stain\u201d es una cura de humildad acerca de lo que jam\u00e1s llegaremos a conocer, un recordatorio del sesgo infinito de la experiencia humana.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Hijas de Zeus y Mnemosine, diosa de la memoria, las Musas conoc\u00edan hasta los m\u00e1s \u00ednfimos detalles del mundo y la historia. 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