
{"id":599,"date":"2010-05-03T14:27:48","date_gmt":"2010-05-03T13:27:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/?p=599"},"modified":"2010-05-04T09:26:16","modified_gmt":"2010-05-04T08:26:16","slug":"la-transgresion-de-la-marca","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2010\/05\/03\/la-transgresion-de-la-marca\/","title":{"rendered":"La transgresi\u00f3n de la marca"},"content":{"rendered":"<p><object classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"480\" height=\"385\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"allowFullScreen\" value=\"true\" \/><param name=\"allowscriptaccess\" value=\"always\" \/><param name=\"src\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/2eDtnZ2m77o&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;\" \/><param name=\"allowfullscreen\" value=\"true\" \/><embed type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"480\" height=\"385\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/2eDtnZ2m77o&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;\" allowscriptaccess=\"always\" allowfullscreen=\"true\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda hace falta ser realmente idiota para ir al teatro y fijarse tan s\u00f3lo en lo que ocurre sobre el escenario.\u00a0La presentaci\u00f3n y recepci\u00f3n \u00a0de \u201cYes, we can\u2019t\u201d de la Forsythe Company en el Mercat de les Flors constituye un complejo caso lleno de ambig\u00fcedades y malentendidos donde se cruzan el marketing cultural, las expectativas, el dinero y la libertad art\u00edstica.<\/p>\n<p>Antes que nada revisemos el contexto de la programaci\u00f3n del Mercat de les Flors: una programaci\u00f3n historicista (y por tanto conservadora) plagada de grandes nombres que aseguran tanto un \u00e9xito de p\u00fablico como de relaciones p\u00fablicas: hasta el pol\u00edtico m\u00e1s ignorante ha o\u00eddo hablar de Cunningham y Forsythe. Por eso desde las esferas del poder nadie pondr\u00e1 en duda los criterios de selecci\u00f3n art\u00edstica. Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de p\u00fablico (y la consecuente rentablidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica) que atraen estos nombres. El Mercat estaba lleno en domingo mientras actuaba la Forsythe Company. Precio de las entradas sin descuento: 28 euros. La marca se paga y Forsythe va a peso de oro, aunque se trate de un teatro p\u00fablico.<\/p>\n<p>En fin, pasemos al terreno de las expectativas del respetable. Una chica se lo explicaba muy bien a su compa\u00f1ero en la cola de la taquilla. \u201c\u00a1Forsythe! Un mito. \u00a1 Y con 18 bailarines en escena!\u201d. El n\u00famero de los bailarines era menor pero la l\u00f3gica era correcta. Se trata de una valoraci\u00f3n a peso. El peso de la marca y el peso del formato de \u201cgran espect\u00e1culo\u201d. Todo el mundo lo sabe: cu\u00e1ntos m\u00e1s int\u00e9rpretes en escena, mejor es la funci\u00f3n. Me record\u00f3 los anuncios de esas \u00f3peras infames que se presentan en el Palau Sant Jordi: \u201c\u00a1500 int\u00e9rpretes y 10 caballos sobre el escenario!\u201d. A estas alturas yo estaba aterrorizado.<\/p>\n<p>Total, que empieza la funci\u00f3n y si bien hist\u00f3ricamente Forsythe se asocia de forma t\u00edpica y t\u00f3pica con la deconstrucci\u00f3n del ballet cl\u00e1sico (ver <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hDTu7jF_EwY\">\u00e9ste<\/a> o bien <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=GDi3wgQFBmQ&amp;feature=related\">este otro<\/a> ejemplo) y probablemente eso era lo que el p\u00fablico esperaba para disfrutar corroborando su propia erudici\u00f3n (aunque verificar lo que ya sabes sea cosa de tontos), se encontraron con algo distinto. Quiz\u00e1s deber\u00edan haber le\u00eddo el ensayo de Forsythe \u201cChoreographic Objects\u201d disponible en la web de la compa\u00f1\u00eda: \u201cEach epoch, each instance of choreography, is ideally at odds with its previous defining incarnations as it strives to testify to the plasticity and wealth of our ability to re-conceive and detach ourselves from positions of certainty.\u201d Es decir, a pesar de que la experiencia de la marca se basa precisamente en la verificaci\u00f3n de unas expectativas (la calidad del cuero de Camper o el elegante dise\u00f1o de Apple), resulta que Forsythe en vez de actuar como una marca trabaja como un artista y, por lo tanto, no se dedica a colmar expectativas sino que hace aquello que considera adecuado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan explic\u00f3 en la presentaci\u00f3n que tuvo lugar despu\u00e9s del estreno (esto me lo refiri\u00f3 T., yo no estaba), el \u201cYes, we can\u2019t\u201d que present\u00f3 en el Mercat es la tercera versi\u00f3n de la pieza y la hab\u00eda preparado en un d\u00eda y medio. Esta versi\u00f3n constaba de una estructura b\u00e1sica y de una serie de intervenciones que parec\u00edan improvisaciones, aunque quiz\u00e1s estaban m\u00e1s o menos fijadas. Entre los elementos principales hab\u00eda una acci\u00f3n repetitiva donde los bailarines se acercaban al micr\u00f3fono con los brazos abiertos en una especie de saludo, un preludio para algo que nunca terminaba de llevarse a cabo. Y es que en diferentes momentos uno de los bailarines se disculpaba por los errores que hab\u00edan cometido los int\u00e9rpretes anunciando que iban a mejorar a partir de entonces, mientras que m\u00e1s tarde se retractaba de la disculpa explicando que los errores eran intencionados y que sin embargo se disculpaba por habernos hecho creer que eran accidentes. Con estas intervenciones parec\u00eda como si el inicio del verdadero espect\u00e1culo se viese postergado una y otra vez. Por este motivo recordaba el maravilloso \u201cNo paraderan\u201d de Marco Berretini, pero debido a su relaci\u00f3n con la improvisaci\u00f3n \u2013o con algo que parec\u00eda improvisaci\u00f3n- tambi\u00e9n ten\u00eda algo de Magpie.\u00a0<\/p>\n<p>A nivel de movimiento los bailarines eran de primera l\u00ednea y el estilo era \u201ccontempor\u00e1neo\u201d y muy \u201clibre\u201d. Es decir, ning\u00fan sello que sobresaliese especialmente.<\/p>\n<p>En cuanto al resto de las intervenciones de los bailarines, se trataba de bromas muy zafias que, por esta misma zafiedad, resultaban graciosas. Para que os hag\u00e1is una idea, una de las int\u00e9rpretes repet\u00eda sin cesar en diferentes tonos \u201cSoy Pen\u00e9lope Cruz y tengo dos pistolas. Una muy chiquita y otra muy grandota\u201d. A m\u00ed es un sentido de humor que me gusta. S\u00f3lo si eres muy inteligente puedes permitirte el lujo de parecer tonto. Me preocupa m\u00e1s la gente que quiere parecer inteligente a toda costa, me hace sospechar de inmediato terribles carencias.<\/p>\n<p>Llegamos al final de la funci\u00f3n y, a pesar de unos aplausos relativamente calurosos, mientras bajo las gradas me cruzo con tres grupos de espectadores sulfurados. T. me explica que el d\u00eda que asisti\u00f3 muchos de los presentes tambi\u00e9n se marcharon airados. \u00bfPor qu\u00e9 el enfado?<\/p>\n<p>Puedo establecer varias hip\u00f3tesis:<\/p>\n<p>-Porque no han encontrado aquello que esperaban hallar (Eso implicar\u00eda un error terrible en la concepci\u00f3n misma de que lo implica ser un espectador \u201ccontempor\u00e1neo\u201d, ya que el arte contempor\u00e1neo no es un formato cerrado como el ballet o los toros. La concepci\u00f3n global de lo que es una pieza puede cambiar con cada nuevo proyecto). Indirectamente, esto tiene que ver con la l\u00f3gica de las marcas. Este p\u00fablico habr\u00eda pagado dando por hecho que un nombre (la marca Forsythe) les daba derecho a una experiencia espec\u00edfica.)<\/p>\n<p>-Porque esperaban m\u00e1s virtuosismo y\/o m\u00e1s trascendencia y\/o una coreograf\u00eda m\u00e1s compleja y articulada (eso tambi\u00e9n implicar\u00eda determinadas formas de entender la coreograf\u00eda donde se valorar\u00edan elementos que por s\u00ed solos no tienen ninguna connotaci\u00f3n positiva si carecen de una justificaci\u00f3n metodol\u00f3gica. Se tratar\u00eda pues de una trasnochada visi\u00f3n del arte esc\u00e9nico).<\/p>\n<p>-El descontento tambi\u00e9n podr\u00eda emanar de un exceso de familiaridad con los par\u00e1metros y c\u00f3digos de \u201cYes, we can\u2019t\u201d en el caso de los espectadores m\u00e1s experimentados. Quiz\u00e1s \u00e9ste sea el \u00fanico motivo que podr\u00eda entender, aunque personalmente esto no merma en nada el goce que experiment\u00e9 con la pieza.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la causa de este desencuentro que resultaba tan palpable en algunos grupos de espectadores? No hice una encuesta, pero intuyo que mis dos primeras hip\u00f3tesis tuvieron mucho que ver con la reacci\u00f3n de parte del p\u00fablico.<\/p>\n<p>A su vez, esta divisi\u00f3n de opiniones (que sospech\u00e9 durante la representaci\u00f3n misma de la pieza al ver bastantes caras serias mientras yo me desternillaba) increment\u00f3 mi placer durante la funci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>Naturalmente, a estas alturas todos estamos de acuerdo en que no hay piezas \u201cbuenas\u201d o \u201cmalas\u201d, sino \u201crazones\u201d para valorarlas de diferentes maneras. Al mismo tiempo, estos argumentos difieren seg\u00fan los conocimientos, expectativas, gustos y experiencias del espectador. En este contexto particular, \u201cYes, we can\u2019t\u201d parec\u00eda atentar contra la forma de entender la representaci\u00f3n de algunos asistentes y eso puede llevarles a replantearse en qu\u00e9 consiste el hecho esc\u00e9nico. Por ese motivo, en el Mercat de les Flors (no podr\u00eda asegurar con certeza lo mismo en otros lugares) \u201cYes, we can\u2019t\u201d demostr\u00f3 una utilidad que le hace merecedor de un adjetivo que \u00faltimamente considero el mejor cumplido que puede otorgarse a una pieza: pertinente, extremadamente pertinente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda hace falta ser realmente idiota para ir al teatro y fijarse tan s\u00f3lo en lo que ocurre sobre el escenario.\u00a0La presentaci\u00f3n y recepci\u00f3n \u00a0de \u201cYes, we can\u2019t\u201d de la Forsythe Company en el Mercat de les Flors &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/2010\/05\/03\/la-transgresion-de-la-marca\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-aun-no-se-que-es"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=599"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/599\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":604,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/599\/revisions\/604"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/quimpujol\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}