{"id":2176,"date":"2016-02-17T01:21:50","date_gmt":"2016-02-17T00:21:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/?p=2176"},"modified":"2016-02-17T01:21:50","modified_gmt":"2016-02-17T00:21:50","slug":"appraisers-correspondencia-entre-roberto-fratini-y-quim-bigas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/2016\/02\/17\/appraisers-correspondencia-entre-roberto-fratini-y-quim-bigas\/","title":{"rendered":"APPRAISERS \/ Correspondencia entre Roberto Fratini y Quim Bigas"},"content":{"rendered":"<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Alter Bahnhof Video Walk\" width=\"584\" height=\"329\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/sOkQE7m31Pw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 300;\">Alguna que otra observaci\u00f3n m\u00e1s alrededor del protocolo Appraisers. Recuerdo que una vez, hablando de todos los objetos (digamos de todos los \u201ccuerpos\u201d objetivos) que componen un lugar y que son computable a partir de ese lugar, lo \u00fanico que efectivamente y al pie de la letra nunca SE TIENE EN CUENTA (saboteando cualquier c\u00f3mputo, cualquier aprehensi\u00f3n) es el polvo. Me refiero precisamente a esas part\u00edculas o corp\u00fasculos cuyos remolinos danzantes solo se dejan apreciar cuando los atraviesa un fajo de luz y que, llenando uniformemente cualquier espacio cerrado, son infaliblemente movilizado por el movimiento m\u00e1s nimio (incluyendo nuestra misma respiraci\u00f3n). Me refiero a esas part\u00edculas de impureza que tienen bien merecida su definici\u00f3n \u201ccorpuscular\u201d, estando mayoritariamente compuestas por las c\u00e9lulas epiteliales que los cuerpos van incansablemente soltando. Me refiero a esas part\u00edculas en ca\u00edda perene a trav\u00e9s del espacio que inspiraron toda la teor\u00eda at\u00f3mica de Dem\u00f3crito en la Antig\u00fcedad y que nos llevan de vuelta a la naturaleza a-dimensional del Universo de la computaci\u00f3n actual (que saca sus textos e im\u00e1genes de una nube de puntos electr\u00f3nicos) o, si quieres, del Universo de indeterminaci\u00f3n establecido por la f\u00edsica cu\u00e1ntica (en la que, literalmente, un mundo constituido de part\u00edculas a-dimensionales e incalculables SOLO existe gracias a la superficialidad que nos permite creer verlo y tocarlo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo esa hermosa fotograf\u00eda del suelo del Graner, tapizado como un mapa de todos los \u201cpapeles\u201d del proyecto. Eso fue, si quieres, el despliegue bi-dimensional, la versi\u00f3n llana, la cartograf\u00eda de sus computaciones. Si tuvi\u00e9semos que imaginar una versi\u00f3n, un archivo, una cartograf\u00eda a-dimensional del mismo proyecto, deber\u00edamos pensar en el \u201cpixelaje\u201d extremo de su polvo atmosf\u00e9rico (\u201cY deje Vd de contar. Porque se no cuenta el polvo. Y porque el polvo es la extrema disoluci\u00f3n, o la soluci\u00f3n parad\u00f3jica, de todo cuento. La Biblia lo dec\u00eda: polvo eres y en polvo volver\u00e1s\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese polvo es tambi\u00e9n lo que la pintura cl\u00e1sica se esmer\u00f3 en querer ignorar (probablemente porque el polvo era la negaci\u00f3n misma de esa posibilidad de computar el espacio por unidades que los pintores intentaron lograr, consigui\u00e9ndolo hasta cierto punto) y lo que el Impresionismo, en muchos aspectos, descubri\u00f3 (no solo porque su representaci\u00f3n del mundo se oper\u00f3 por licuaciones progresivas de los l\u00edmites entre las cosas y del dibujo que asentaba esos l\u00edmites), sino porque al pintar por \u201cgolpes de pincel\u201d (y por ende a configurar eso que Deleuze llamar\u00eda un \u201cdiagrama\u201d, el cuadro como conjunto de pulsaciones, de gestos m\u00ednimos, de pixels manuales) estaban convirtiendo en un tema \u201cpulviscular\u201d el mism\u00edsimo \u201cmodo-pintura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca contamos, nunca computamos la suciedad (el polvo atmosf\u00e9rico es la madre de todas las suciedades): no tiene historia porque es lo que, por definici\u00f3n, \u201cse reinicia\u201d todo el tiempo. El mundo que los impresionistas retrataron era un mundo, en muchos aspectos, asediado por la suciedad, acosado por la perspectiva de un hundimiento de todo lo dimensional en el remix infernal de la modernidad urbana. Las novelas de Zola (el m\u00e1s impresionista de los escritores) hablan todas de este desfallecimiento del contorno y de la met\u00e1stasis de un mundo enteramente hecho de suciedad; un mundo que se vuelve nube de vicios, soeces, taras y desechos ya inasibles. Porque las novelas de Zola hablan principalmente de la atomizaci\u00f3n de lo humano a ra\u00edz del ascenso de capitalismo. Todos sus recuentos-descripciones de categor\u00edas de objetos (las botellas en una tasca, los embutidos de una charcuter\u00eda, la ropa sucia de una tintorer\u00eda, etc.) son memorables. No es que sus hombres y mujeres se vayan o, simplemente, mueran: es que en un cierto sentido se diluyen, se hunden, se derriten en la confusi\u00f3n glutinosa, en el holl\u00edn vertiginoso de un contexto que se les ha vuelto completamente incalculable (porque otros los programan desde arriba).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya que hablamos del polvo, que es de la categor\u00eda de lo extremadamente ligero e inasible me preguntaba si no merecer\u00eda la pena hacer el esfuerzo algo paradojal de incluir en el c\u00f3mputo todo lo \u201cinfra-leve\u201d que pueda contener (el perfume de alguien que estuvo aqu\u00ed ayer, la sombra de algo que ha sido desplazado, el ruido que el int\u00e9rprete escucha pero nadie del p\u00fablico llega a percibir, esta hormiga recorriendo un hilo en espiral), todas las dimensiones \u201cenrolladas\u201d, y por ende escondidas, en la evidencia fenom\u00e9nica del lugar (como sabr\u00e1s, las dimensiones \u201cenrolladas\u201d son esas 11 dimensiones que la f\u00edsica cu\u00e1ntica necesita a\u00f1adir a las tres conocidas para que sea completo el cuadro de la espacialidad real en la que vibran las part\u00edculas subat\u00f3micas; dimensiones inasibles al ojo y que la geometr\u00eda puede llegar a representar solo por aproximaciones simb\u00f3licas). La cuesti\u00f3n es, si quieres, incluso m\u00e1s perversa: no es que NO VEAMOS las dimensiones enrolladas. Es que (exactamente como ocurre del polvo atmosf\u00e9rico) NO SABEMOS ESTAR VI\u00c9NDOLAS. Nuestros ojos las tienen sintetizadas para darnos la sensaci\u00f3n de ver algo y para que el mundo nos parezca, justamente, un lugar humano y no un espacio inhumano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter \u201caprehensivo\u201d de Appraisers depende, si quieres, precisamente de esto: la aprehensi\u00f3n (aprensi\u00f3n o aprendizaje extempor\u00e1neo) es la actitud del cazador, de la presa y del visionario: del que sabe que algo podr\u00eda esconderse precisamente all\u00ed donde no se ve; y que esta porci\u00f3n de inasible es posiblemente la m\u00e1s significativa, la verdadera revelaci\u00f3n de todo el ejercicio. Uno de los primeros appraisers conscientes de serlo fue sin duda San Ignacio de Loyola. Sus \u201cejercicios espirituales\u201d (existe un extraordinario solo de Caterina Sagna inspirado en ellos) conforman una articulada metodolog\u00eda, una rutina asc\u00e9tica de aislamiento y computaci\u00f3n interior de los objetos mentales proyectados por la letra de las Escrituras, al fin de producir, en un momento dado, la s\u00edntesis de lo inefable (visi\u00f3n m\u00edstica, comprensi\u00f3n de las cosas sagradas, evidencia s\u00fabita de los misterios). \u201cAppraisers\u201d es tambi\u00e9n una forma de ejercicio espiritual. Cuando en mi escrito her\u00e9tico sobre el Salmon hablaba de \u201camor hacia el presente\u201d y de \u201cpaciencia\u201d pensaba efectivamente en una ascesis de este tipo. Dicen que la espiritualidad profunda, efectivamente, no es un acto de comprensi\u00f3n, ni un gesto de alabanza: es un acto de constataci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tus \u00abm\u00e1s notas\u00bb suman y suman y van dando cuerpo a una red de palabras, de afectos, de ideas, de \u00abcosas\u00bb que, seg\u00fan mi parecer no est\u00e1n solo en la palabra y en sus posibles significados sino en el propio acto de escribir. En cada espacio estas tu, record\u00e1ndome que t\u00fa eres el escrito y que estas palabras te constatan.<br \/>\nTus palabras me llevan a un lugar desconocido, sobre todo si hablamos de las 11 dimensiones. He hecho un poco de investigaci\u00f3n y curiosamente, APPRAISERS ya intuy\u00e9, en su propia pr\u00e1ctica, la idea de infinito. Un infinito que une al cuerpo con su exterior, un infinito que te lleva a una jornada particular alrededor de los objetos y aquellas cosas que lo contienen.<br \/>\n\u00daltimamente, no s\u00f3lo creo que el polvo es una ceguera (similar ceguera estamos empezando a tener con la publicidad en Internet). El ojo se acostumbra tanto al no-uso de ciertas potencialidades, que nos volvemos inmunes a su percepci\u00f3n. No vemos el polvo porque no se usa. El polvo ha sido usado; es un resto; similar a la colilla de los cigarros o similar a los restos de chicle que recuerdo me hablaste en un momento. Y en el teatro la ceguera ha llegado a unos niveles extraordinarios, permitiendo a los artistas sentir que son el centro y amos del espacio. Precisamente, lo que percibimos de la teor\u00eda de las cuerdas en f\u00edsica cu\u00e1ntica, nos dice que vemos en tres dimensiones porque hay una profundidad. (Esto me recuerda a Son Goku en Bola de Drag\u00f3n, cuando llegaba al mundo de Kaito, un mundo infra-humano, y se instalaba en una habitaci\u00f3n blanca que no ten\u00eda ning\u00fan tipo de fondo. Una especie de octava dimensi\u00f3n.)<br \/>\nMe parece interesante el tema de los puntos, los infinitos y los pliegues en referencia la teor\u00eda de las cuerdas. Curiosamente, cada formato, en el proyecto, es una ramificaci\u00f3n y el proyecto plantea la ramificaci\u00f3n como un lugar de potencialidades dentro de una misma idea que, en cualquier caso, es una l\u00ednea entre dos puntos. Curiosamente, una acumulaci\u00f3n de ramificaciones genera posibilidades temporales y no-temporales, as\u00ed como ciertos infinitos que generan otras l\u00edneas que generan otros infinitos. Si lo pensamos, no estamos tan lejos de pensar, como dec\u00eda David Lewis, en el Universo existente ya en las cosas y en que, cada cosa, es un universo de infinidades que se pone en relaci\u00f3n a otros universos de infinidades. Es ese exactamente uno de las obsesiones del trabajo, entender lo que vemos como universos, como individualidades que se ponen en com\u00fan a partir de las dimensiones de nuestra percepci\u00f3n, a partir de la profundidad. Es cierto que el ojo es el que ajunta los puntos y dilata el tiempo; en muchos casos, ya es sabido que no vemos en tiempo real. El ojo genera pliegues.<br \/>\nEntre esos puntos, entre lo que vemos, hay toda una ecolog\u00eda que no percibimos. Tampoco percibimos el aire (como muy bien plantea Carme Torrent en sus trabajos), ni tampoco vemos las partes traseras de los objetos. Curiosamente, los objetos se han hecho con una cara, con una direcci\u00f3n frontal y casi bi-direccional; de todas formas, muchos objetos tienen partes escondidas, tienen sombras&#8230; me parece un hecho muy relevante a la hora de entender como hemos producido significados, c\u00f3mo hemos entrenado la mirada a buscar por un sentido de lo correcto, de buscar por funcionalidad. El polvo es el cementerio de algo que ya se ha hecho. Entender ese aspecto sobre de lo infra-leve, pertenece a ese dominio el cual permite, al que observa, entender la gravedad, el mundo, la muerte, lo temporal, lo \u00fatil, lo olvidado, los restos, etc. Y en este momento entra el personal de limpieza a borrar huellas. Curiosamente, en muchos espacios se le pide al asistente no dejar huellas; como asumiendo que la \u00fanica huella que se puede dejar es f\u00edsica y material.<br \/>\nEs precisamente al decir silla cuando empezamos a nombrar lo visto y no visto, cuando empezamos a generar una relaci\u00f3n de ignorante justicia a los lugares que habitamos. Cuando a alguien se le pide observar, se le pide que mire los detalles; cuando APPRAISERS\u00a0 pide que observemos es porque todo genere unidades e individualidades, que genere pliegues e infinitos. As\u00ed pues, nombrar da espacio al no-existir y ya entramos en la historia, en la legitimidad del papel (incluso la f\u00edsica cu\u00e1ntica hace sus ejemplos a partir de papel!). Y el papel, que a menudo se ha relacionado con el espacio, legitima y da visibilidad a los aspectos a los que damos justicia y a los aspectos que est\u00e1n fuera de \u00e9l.<br \/>\nJusto hoy he visto un proyecto muy interesante de J.Cardiff.\u00a0Como vemos, el pasado y el presente se vuelven en esencias infra-leves; nosotros y el polvo que dejamos.<br \/>\nMirar\u00e9 el texto en los pr\u00f3ximos con los afectos de esta conversaci\u00f3n y le dar\u00e9 un poco m\u00e1s de presencia; le dar\u00e9 lugar a este encuentro. Esto es muy bonito. Te doy las gracias por tu tiempo y por tu mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un abrazo enorme!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguna que otra observaci\u00f3n m\u00e1s alrededor del protocolo Appraisers. 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