{"id":405,"date":"2012-09-07T16:14:54","date_gmt":"2012-09-07T16:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/teatropradillo.com\/comunidad\/?p=405"},"modified":"2014-09-08T19:35:23","modified_gmt":"2014-09-08T17:35:23","slug":"405","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/2012\/09\/07\/405\/","title":{"rendered":"La huida del virtuosismo\/ Cridacompany (on the edge)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/teatropradillo.com\/comunidad\/?attachment_id=398\" rel=\"attachment wp-att-398\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-398\" title=\"2012-07-27 22.10.01\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/2012-07-27-22.10.01-1024x768.jpg\" width=\"960\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/2012-07-27-22.10.01-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/2012-07-27-22.10.01-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/2012-07-27-22.10.01.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante julio y agosto, Teatro Pradillo dedic\u00f3 sus fines de semana a presentar tres espect\u00e1culos de circo contempor\u00e1neo: <em>On the Edge<\/em>, de Cridacompany (Toulouse, Francia), <em>My!Laika<\/em> de Popcorn Machine (a domestic apocalypse) (Tourefeuille, Francia Catalu\u00f1a) y <em>Mirando a Yukali<\/em> de Alba Sarraute (Catalu\u00f1a). Fue una oportunidad para actualizarnos y aproximarnos a los procesos de esta disciplina.<\/p>\n<p>Sin \u00e1nimo de hacer comparaciones, el trabajo de <em>Cridacompany<\/em> me interes\u00f3 en particular porque junto con desarrollar un lenguaje expresivo que limita con el circo, la danza, la m\u00fasica y el teatro (al igual que las otras dos piezas) propone un trabajo que pone en tensi\u00f3n un aspecto central del circo: el virtuosismo.<\/p>\n<p>Muchos sabemos que lo transdisciplinar en escena no es un asunto que a estas alturas se discuta. Desde sus or\u00edgenes el circo se articul\u00f3 a partir del cruce de manifestaciones art\u00edsticas, incluso, a fines del siglo XIX, las barracas de circo incluyeron en sus programaciones las primeras proyecciones cinematogr\u00e1ficas. Pero no todos saben que la Modernidad, en su af\u00e1n racionalista, ha rotulado sistem\u00e1ticamente el conocimiento, sus disciplinas y pr\u00e1cticas, obligando continuamente al arte a tener que reivindicar sus procedimientos abiertos y m\u00f3viles, su resistencia a la clasificaci\u00f3n, su inquietud por pensarse y replantearse asuntos de forma y fondo, de crearse a partir del presente, de dialogar con el contexto y utilizar sus potencias como un medio y un fin.<\/p>\n<p>En este sentido, la pieza de <em>Cridacompany<\/em> desplaza el lenguaje convencional del circo -que durante mucho tiempo ha definido sus pr\u00e1cticas- con un procedimiento radical y, a mi modo de ver, pol\u00edtico que apunta en una direcci\u00f3n bien distinta. Tard\u00e9 en comprender y m\u00e1s en nombrar de qu\u00e9 se trataba esta manera de hacer hasta que le\u00ed el comentario que escribi\u00f3 Javier Vallejo en El Pa\u00eds del 28 de julio.\u00a0 All\u00ed afirma -entre otras cosas y sin profundizar- que <em>On the Edge<\/em> era un trabajo que hu\u00eda constantemente del virtuosismo.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el circo renuncia a esa manera virtuosa de tratar los cuerpos y la escena que durante tanto tiempo fue una de sus caracter\u00edsticas? \u00bfPor qu\u00e9 han suprimido las espeluznantes maniobras que por aire o tierra ejecutaban artistas que no parec\u00edan personas corrientes, sino dotadas de unas habilidades especiales? \u00bfPor qu\u00e9 el circo contempor\u00e1neo ha humanizado a sus protagonistas y escenarios?<\/p>\n<p>Me aventuro a decir que es porque el mundo que hizo posible que esas pr\u00e1cticas llegaran a l\u00edmites casi imposibles ha fracasado. El impulsor de ese mundo que promet\u00eda una escalada de \u00e9xitos sin fin, el hombre <em>prometeico<\/em>, la cabeza y el m\u00fasculo del progreso, ha visto que los resultados de su proyecto han redundado en \u00f3rdenes mayoritariamente injustos, desiguales y dominados por relaciones de violencia y abuso de poder, es decir, que no ha creado un mundo mejor sino que ha perpetuado los procedimientos de nuestra historia. En inter\u00e9s de llevar nuestras posibilidades hacia un crecimiento infinito nos hemos convertido en nuestra propia representaci\u00f3n. A estas alturas nadie se deja convencer del todo por la agotada y torpe\u00a0ret\u00f3rica espectacular, alejada de su realidad, ineficaz en su comunicaci\u00f3n. En consecuencia, pienso que es esta una de las razones que ha motivado al circo a desplazar sus pr\u00e1cticas hacia otros procedimientos en busca de un lenguaje m\u00e1s eficaz que eluda la neutralizaci\u00f3n de la escena. Qui\u00e9n est\u00e9 m\u00ednimamente conciente de esta situaci\u00f3n querr\u00e1 actuar en consecuencia.<\/p>\n<p><em>On the Edge <\/em>propone un lenguaje y una est\u00e9tica lejana de las tensiones del circo tradicional. No nos distancia a trav\u00e9s de procedimientos que reflejan la vieja aspiraci\u00f3n a nuevos horizontes esc\u00e9nicos, algo as\u00ed como una tecnolog\u00eda que empuja al cuerpo y la escena a los l\u00edmites de su verosimilitud. Esta vieja aspiraci\u00f3n a \u201cm\u00e1s\u201d traducida \u00a0a m\u00e1ximos espectaculares, parece reaparecer una y otra vez en momentos en que la historia lo ha necesitado. Una de sus consecuencias en la actualidad es que provoca una interrupci\u00f3n en el ritmo vital del espectador que experimenta un sentimiento de vac\u00edo al sentir la enorme distancia entre la escena y su vida, entre lo que es y podr\u00eda ser si fuera como uno de esos dioses del circo. Dominar a la fiera m\u00e1s peligrosa del reino animal, volar como un p\u00e1jaro haciendo piruetas por los aires\u2026todo eso suena a violencia y poder.<\/p>\n<p>Coincidiendo, en las mismas fechas se realizaban los juegos ol\u00edmpicos de Londres, otro festival, pero rotulado de \u201cdeportivo\u201d. Una puesta en escena que hace pensar en Roma al estilo Hollywood en todo su desparpajo y ostentaci\u00f3n. Una saturaci\u00f3n de demostraciones corporales virtuosas en los que una minor\u00eda le demuestra a la mayor\u00eda su superioridad f\u00edsica y moral avaluada en oro y plata (\u00bfpor qu\u00e9 se asocia a un buen deportista con una buena persona?). Es decir, las olimp\u00edadas reproduciendo a escala nuestro orden social competitivo y desigual en el que unos pocos, los \u201cm\u00e1s\u201d fuertes y \u201cm\u00e1s\u201d en todo gozan de poder y \u00e9xito porque como suelen decir, se lo han ganado con el \u201csudor de su frente\u201d. Esas pr\u00e1cticas deportivas nos refriegan\u00a0en la cara lo jerarquizados que vivimos dando por natural lo artificial. Son viejas ataduras a manifestaciones herederas de la esclavitud humana y divina que no hacen m\u00e1s que separarnos de la dignidad que nos debemos los unos a los otros. Y para m\u00e1s, un espect\u00e1culo envuelto en la ret\u00f3rica enga\u00f1osa del chorreo capitalista: \u201csi uno gana, ganamos todos\u201d\u2026\u00bfqu\u00e9 ganamos?<\/p>\n<p>Entonces, cuando afirmo que <em>Cridacompany<\/em> apunta en una direcci\u00f3n distinta con su trabajo me refiero a que renuncia al virtuosismo como lo entendemos, como una herramienta de poder, \u00a0subvirtiendo\u00a0la estrategia dominante de progreso que supone aplicar una fuerza excesiva sobre un cuerpo, incluidos el de los espectadores, para establecer control a partir de jerarqu\u00edas. Es as\u00ed que no exhiben cuerpos virtuosos ni ejercicios imposibles que llevan al m\u00e1ximo a la escena como met\u00e1fora de la rentabilidad de nuestras propias vidas y acciones. No se juegan la vida en un salto mortal. No apremian al espectador con el ritmo y el fervor de la incertidumbre de una maniobra riesgosa. No hay agotamiento, no hay triunfos que le den un chute a nuestra moral\u2026<\/p>\n<p>Al contrario, es una escena que propone por espacio de una hora \u00a0que nos relacionemos con dignidad.<\/p>\n<p>Por eso creo que <em>On the Edge<\/em> (Sobre el borde) es pol\u00edtico, porque modifica la forma de reunirnos invitando a organizarnos en torno a cuerpos reales con los que nos reconocemos de inmediato, renunciando en parte a demostrar que conocen la dimensi\u00f3n \u201cvirtuosa\u201d del oficio -porque las escuelas lo ense\u00f1an-. Utilizan la sencillez para hacer peque\u00f1as complejidades que podemos admirar sin apuro, como cuando recuperamos la capacidad de sorprendernos al encender una cerilla. As\u00ed mismo, pasa que imaginamos nuestros cuerpos dentro de sus l\u00f3gicas, es decir, imaginamos que nuestros cuerpos pueden ser parte de ese artificio esc\u00e9nico humanizado.<\/p>\n<p>La ausencia de una ret\u00f3rica de progreso en el lenguaje, en el uso de un espacio sencillo y un tiempo tranquilo, hace pensar que los moviliza el deseo de un encuentro y no un choque, de un \u201centre\u201d y no una imposici\u00f3n. Un \u00e1mbito humanizado escuchante y po\u00e9tico en el que podamos reconocernos en nuestra fragilidades semejantes.<\/p>\n<p>Huir del virtuosismo implicar\u00eda reconciliarnos con la debilidad, con la falta de ambici\u00f3n, con el presente para dejar que el futuro venga a su ritmo, con lo peque\u00f1o y lo insignificante, con las preguntas de siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Durante julio y agosto, Teatro Pradillo dedic\u00f3 sus fines de semana a presentar tres espect\u00e1culos de circo contempor\u00e1neo: On the Edge, de Cridacompany (Toulouse, Francia), My!Laika de Popcorn Machine (a domestic apocalypse) (Tourefeuille, Francia Catalu\u00f1a) y Mirando a Yukali &hellip; <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/2012\/09\/07\/405\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":398,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[153],"tags":[15,202,18,22,8,201],"class_list":["post-405","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-huellas","tag-circo","tag-circo-contemporaneo","tag-cridacompany","tag-jur","tag-paulina-chamorro","tag-tres-pistas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=405"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1397,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/405\/revisions\/1397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/398"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=405"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=405"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.tea-tron.com\/teatropradillo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=405"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}