
{"id":401,"date":"2011-07-26T15:38:09","date_gmt":"2011-07-26T14:38:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/txalotoloza\/blog\/?p=401"},"modified":"2011-07-26T15:38:09","modified_gmt":"2011-07-26T14:38:09","slug":"neoliberalismo-y-cultura-en-catalunya-de-jorge-luis-marzo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/txalotoloza\/blog\/2011\/07\/26\/neoliberalismo-y-cultura-en-catalunya-de-jorge-luis-marzo\/","title":{"rendered":"Neoliberalismo y cultura en Catalunya de Jorge Luis Marzo"},"content":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed os dejo un texto de Jorge Luis Marzo en el que reflexiona sobre el encuentro de celebrities culturales catalanas\u00a0 organizado por Mascarell, la semana pasada en el Centro de Arte Santa M\u00f3nica.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/soymenos.wordpress.com\/2011\/07\/26\/neoliberalismo-y-cultura-en-catalunya\/\" target=\"_blank\">Via Soymenos<\/a><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Neoliberalismo y cultura en\u00a0Catalunya<\/strong><\/span><\/p>\n<div><span>Publicado el<\/span> <a title=\"12:07 pm\" rel=\"bookmark\" href=\"http:\/\/soymenos.wordpress.com\/2011\/07\/26\/neoliberalismo-y-cultura-en-catalunya\/\"><span>julio 26, 2011<\/span><\/a> <span>por<\/span> <span><a title=\"Ver todas las entradas de soymenos\" href=\"http:\/\/soymenos.wordpress.com\/author\/soymenos\/\">soymenos<\/a><\/span><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>\u201cIII Reflexions Cr\u00edtiques. Canvi de paradigma: reptes i oportunitats  de la Cultura\u201d: es bien sintom\u00e1tico el t\u00edtulo con el que se han  bautizado las jornadas sobre pol\u00edtica cultural que organiz\u00f3 el  Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya en el Arts Santa  M\u00f2nica de Barcelona durante los d\u00edas 19, 20 y 21 de julio: habla de  \u201ccambio de paradigma\u201d. Paradigma\u2026 un t\u00e9rmino cuyo sentido contempor\u00e1neo  fue aportado por el fil\u00f3sofo de la ciencia Thomas Kuhn en la d\u00e9cada de  1960: \u201cConsidero a los paradigmas como realizaciones cient\u00edficas  universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan  modelos de problemas y soluciones a una comunidad cient\u00edfica\u201d. Desde  luego, el t\u00e9rmino no est\u00e1 puesto ah\u00ed porque s\u00ed. Y menos sabiendo qui\u00e9n  est\u00e1 detr\u00e1s del asunto. La idea es transmitir un \u201checho consumado\u201d, que  los diagn\u00f3sticos que gu\u00edan las jornadas son \u201cde caj\u00f3n\u201d, incontestables,  manifiestamente cargados de autoridad cient\u00edfica. No obstante, no se  pod\u00eda haber encontrado una expresi\u00f3n m\u00e1s desacertada para transmitir lo  que a todas luces era el objetivo oculto de estas jornadas: hacer pasar  como debate lo que ya ha sido dictado de antemano. Paradigma entonces se  revela como un lamentable abuso del lenguaje y de la ret\u00f3rica pol\u00edtica e  intelectual.<\/p>\n<p>Porque a l\u00e6s que asistimos en vivo o seguimos las jornadas por <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/culturacatalunya\" target=\"_blank\">streaming<\/a>,  no hubo nada m\u00e1s obvio que el hecho de que todo estaba perfectamente  preparado para legitimar y justificar no s\u00f3lo un determinado programa  pol\u00edtico, el dise\u00f1ado por Ferr\u00e0n Mascarell \u2013sobre el que ahora  entraremos-, sino tambi\u00e9n un peculiar modus operandi: la aplicaci\u00f3n de  razones cientifistas, categ\u00f3ricas, l\u00edmpidas y resueltas en el \u00e1mbito de  la cultura. O lo que es lo mismo: la cultura es un \u00e1mbito en el que todo  es confuso, embrollado, sin perspectiva, por lo que se necesita un  pol\u00edtica cultural que la aclare, la diseccione y le de esplendor. A\u00fan en  menos palabras: la pol\u00edtica cultural es la que hace que la cultura no  se hunda. El triunfo de la pol\u00edtica cultural como salvadora y garante  frente a una cultura desorientada y perdida entre referentes angostos e  in\u00fatiles: la cultura no existir\u00eda sin la pol\u00edtica cultural.<\/p>\n<p>A medida que discurr\u00edan los ponentes y las horas, parec\u00eda hacerse  cada vez m\u00e1s clara la estrategia de los organizadores: presentar a un  pu\u00f1ado de personas que hicieran el rid\u00edculo para precisamente se\u00f1alar la  necesidad de un poderosa pol\u00edtica cultural que pusiera fin a la  situaci\u00f3n. Sin embargo, no se acaba de entender muy bien una cosa:  Ferr\u00e0n Mascarell es ciertamente una persona inteligente y que conoce  bien el terreno que pisa. Se puede estar a las ant\u00edpodas de sus ideas e  imaginarios -como, por supuesto, much\u00e6s estamos- pero negarle m\u00e9ritos  intelectuales ser\u00eda un craso error. Es por ello mismo que no se alcanza a  entender c\u00f3mo ha permitido unas jornadas tan bochornosas como las que  hemos presenciado. Cuesta pensar que sea tan maquiav\u00e9lico, o peor, tan  tonto, como para pensar que desplegando sobre la mesa unas cuantas  chorradas y memeces puede luego presentarse como la alternativa  salv\u00edfica. No es su estilo. Aunque es igual, porque, al fin y al cabo,  por activa o por pasiva, el esperpento ha sido tan manifiesto que uno  tiende a sospechar m\u00e1s de la cuenta. Cabe, m\u00e1s bien, pensar en otro tipo  de maniobra: invitar a dos intelectuales como Vicen\u00e7 Altai\u00f3 y Xavier  Bru de Sala a organizar las jornadas le permit\u00eda al Conseller un  singular encaje de bolillos: quedaba al margen de las posibles cr\u00edticas,  se subrayaba su papel de autoridad moral en la sombra y, sobre todo, se  garantizaba la adhesi\u00f3n de dos personajes muy necesitados de cobijo y  amparo institucional para que desplegaran un programa pelotillero,  seguidista y sin aristas. La elecci\u00f3n de Altai\u00f3 y Bru de Sala para  organizar las jornadas era, ya desde el principio, una apuesta por la  \u201cnada\u201d, por un discurso plenamente acomodaticio, propio de dos  personajes carentes de aut\u00e9ntica informaci\u00f3n sobre la actualidad  cultural y social que existe fuera de sus despachos, de sus amigables  cenas y de las industrias culturales ac\u00f3litas, y totalmente empotrados  en las fantas\u00edas institucionales de ayer y hoy.<\/p>\n<p>Las jornadas fueron convenientemente vendidas a trav\u00e9s de constantes  referencias a otros encuentros culturales que en su d\u00eda marcaron parte  de la evoluci\u00f3n de la pol\u00edtica cultural catalana, en especial, las  promovidas por el Conseller de Cultura Joan Rigol en 1985 en el marco  del Pacte Cultural. No fue casualidad que los organizadores fomentaran  en todos los medios la foto de todos los exconsellers de Cultura  reunidos para la ocasi\u00f3n en el balc\u00f3n del Santa M\u00f2nica, con Rigol en el  centro y Mascarell, ufano en la sonrisa, a su lado.<\/p>\n<p>Se pretend\u00eda que las ponencias supusieran una actualizaci\u00f3n de  aquellos notables di\u00e1logos de anta\u00f1o, pero la realidad es que es  imposible camuflar que lo que est\u00e1 proponiendo Mascarell \u2013negro sobre  blanco- es un cambio radical de rumbo en la pol\u00edticas culturales  p\u00fablicas; o en todo caso, una certificaci\u00f3n radical y p\u00fablica del cambio  de rumbo expresado hace ya tiempo por algunos interesados. Quiz\u00e1 sea  bueno recordar que el Pacte Cultural promovido por Rigol supuso el  reconocimiento manifiesto del gobierno de Pujol de que la cultura era  cosa de la izquierda, y que, mediante el pacto, la derecha gobernante  deseaba sumar lo que entonces era el pensamiento m\u00e1s o menos alternativo  de la cultura al mundo de la pol\u00edtica. Un ejercicio que fue honesto,  sea dicha la verdad, gracias a la sinceridad y capacidad de  interlocuci\u00f3n de Rigol y tambi\u00e9n de la izquierda, en concreto, de la  procedente del PSUC, como se puso de manifiesto en los debates que se  construyeron a trav\u00e9s del PIS (Patronat d\u2019Investigaci\u00f3 Social), otro  proyecto inteligente de aquellos d\u00edas, tambi\u00e9n en la \u00f3rbita del Pacte  Cultural, hasta que todo se acab\u00f3 con el caso Banca Catalana.<\/p>\n<p>Que Mascarell pretenda hacer pasar estas jornadas de julio como las  sucesoras de aquellas de 1985 ya revela las quimeras y necesidades  derivadas de su propia situaci\u00f3n pol\u00edtica: un socialista en la corte del  Rey Arturo que necesita a toda costa persuadir a supuestos antiguos  compa\u00f1eros de viaje de la bondad, utilidad y universalidad de sus ideas,  cual nuevo Rigol en busca de consenso nacional. Y por lo que parece,  nadie de sus antiguos camaradas le ha hecho ni caso. Pero eso es harina  de otro costal, guerras que no nos incumben, comidas que no alimentan y  que, a la postre, m\u00e1s bien sirven para desviarnos de nuestras cuitas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos resumir los contenidos de las jornadas? Un c\u00famulo de  dislates, lugares comunes, compadreo y ausencia de exploraciones. No  tod\u00e6s se ofrecieron al espect\u00e1culo, cierto, pero s\u00ed una gran mayor\u00eda.  Fue un mezcolanza superior de provincianismo y globalizaci\u00f3n, de  apelaciones a la nostalgia de pa\u00eds y de referencias a lo de \u201cpatria  chica, cultura grande\u201d pero dichas en las tonalidades propias de la  gesti\u00f3n cultural o de quien vive demasiado cerca de ellas: mediante  t\u00e9rminos tecnicistas, que tan bien quedan orlados en el Departament, o  bien mediante las iron\u00edas inherentes a quien ya lo entiende todo o est\u00e1  por encima de todo, como buenos creador\u00e6s modernos y sagaces capaces de  diagnosticar el mundo en un frame o en un haiku. Un c\u00edrculo de invitad\u00e6s  en el que no hab\u00eda pr\u00e1cticamente nadie procedente de otros c\u00edrculos, de  entidades independientes o alternativas, de plataformas colectivas, de  contextos no empotrados. Abundaron, por consiguiente, aquellas m\u00e1ximas  que favorec\u00edan las tesis mascarelias: internacionalizar la cultura  catalana, emplazar a la crisis como una oportunidad \u00fanica y superar los  caducos modelos inertes de la subvenci\u00f3n paternalista; lo que traducido  para el corriente es: apostar por las grandes industrias y apuestas  globales, recortar el dinero a la cultura y reencauzar lo que queda a la  primera apuesta, y acabar con los creadores que no producen dinero.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos entrar en cada una de las ponencias, cosa que no haremos a  fondo, e ir bajando poco a poco los escalones de la desidia intelectual y  de la acriticidad pol\u00edtica: un tema como \u201cmodernidad y crisis\u201d s\u00f3lo dio  pie para hablar del t\u00f3pico sobre el estado permanente de la crisis: a  nadie se le ocurri\u00f3 decir que lo que est\u00e1 en crisis es \u201csu\u201d modelo de  pensamiento y an\u00e1lisis, y que por qu\u00e9 demonios debemos creer que esa  crisis es la de much\u00e6s de nosotros. Y lo m\u00e1s flagrante: confundieron  modernidad y modernizaci\u00f3n, cosa de la que me ocupar\u00e9 en unos instantes.  No me meto en las sandeces dichas por algunos, en clave de malsanos  esencialismos, como las expresadas por Francesc Marc-Alvaro.<\/p>\n<p>Lo de \u201cCatalunya como marca\u201d fue tambi\u00e9n de a\u00fapa. M\u00e1s o menos  expl\u00edcitos recados sobre la excepcionalidad cultural, la necesidad de  competir, siempre bordeando la clave esencial de la b\u00f3veda: la marca  como dinero constante y sonante. \u201cCapitalidad y territorio\u201d me produjo  simple hilaridad, en concreto la intervenci\u00f3n de Bienve Noya (me part\u00eda  cuando dijo que los elementos universitarios est\u00e1n siempre acechantes  sobre las tradiciones rurales). En \u201cresponsabilidades sociales de la  cultura\u201d, casi todos cayeron en el tradicional esl\u00f3gan sobre el papel de  la cultura: bienestar, consenso, ciudadan\u00eda. Nada de un cultura del  conflicto, ni de la disensi\u00f3n, ni de la oposici\u00f3n. A todos se les le\u00eda  en los labios: \u201cEs en la pol\u00edtica donde nos enfrentamos: en la cultura,  nos unimos\u201d. Aqu\u00ed s\u00f3lo cab\u00eda preguntarse: \u00bfa quienes representan estas  personas?<\/p>\n<p>En \u201ccultura digital\u201d, fue para mondarse la total ausencia de  referencias a los modelos de propiedad y conocimiento desarrollados en  formatos digitales y redes alternativos a los oficiales y empresariales:  se habl\u00f3 del precio de los libros, de la banalizaci\u00f3n que supone  facebook (Roberta Bosco aqu\u00ed se luci\u00f3 adem\u00e1s defendiendo la necesidad de  castellanizar el mercado digital catal\u00e1n), con definiciones de lo  digital propias de primaria (M\u00e0rius Serra). S\u00f3lo estuvieron algo a la  altura (desde la altura) Partal y luego Fontcuberta ya m\u00e1s bajando al  suelo y aprovechando la ocasi\u00f3n para denunciar la imposici\u00f3n de las  nuevas pol\u00edticas culturales.<\/p>\n<p>En fin, podr\u00edamos seguir un\u00e6 a un\u00e6, pero insto al lector\/a a observar por s\u00ed mism\u00e6 las ponencias en el <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/culturacatalunya\" target=\"_blank\">canal de youtube<\/a> en donde est\u00e1n colgadas.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014<\/p>\n<p>Vayamos un poco m\u00e1s lejos: \u00bfen el marco de qu\u00e9 relato podemos  comprender lo sucedido estos tres d\u00edas? Se me antoja important\u00edsimo  analizar esto con cautela y precisi\u00f3n a fin de poder sacar en limpio  conclusiones sobre de d\u00f3nde venimos y, sobre todo, hacia d\u00f3nde nos  pretenden llevar. Hay que apartar el grano de la paja: las jornadas  fueron, en realidad, humo para divertir la mirada de lo verdaderamente  importante: el modelo, no s\u00f3lo de pol\u00edtica cultural, sino de cultura,  que proponen las elites pol\u00edticas gobernantes.<\/p>\n<p>En el redactado del \u201cAnteproyecto de Ley de Simplificaci\u00f3n, de  Agilidad y Reestructuraci\u00f3n Administrativa y de Promoci\u00f3n de la  Actividad Econ\u00f3mica\u201d propuesto por Converg\u00e8ncia i Uni\u00f3 al parlamento,  conocido como las \u201cLeyes \u00d3mnibus\u201d, se declaran una serie de cosas: la  remodelaci\u00f3n del Consell Nacional de les Arts, que pasar\u00eda a depender  directamente de los puntuales criterios de la Conselleria; la anulaci\u00f3n  de la autonom\u00eda de los centros culturales adscritos a la Generalitat; la  desposesi\u00f3n de ciertos derechos de algunas entidades de gesti\u00f3n  cultural y de actividades. Estas son algunas de los cuestiones que la  Ley propon\u00eda en su redactado original (aqu\u00ed nos gu\u00eda analizar las  intenciones originales, \u201cideol\u00f3gicas\u201d: otra cosa ya son los pactos  pol\u00edticos a los que haya llegado el gobierno con la oposici\u00f3n). Sin  embargo, no voy a entrar en estos puntos, por muy da\u00f1ina que sea su  aplicaci\u00f3n para la independencia de las programaciones, para la  salvaguarda de las manipulaciones pol\u00edticas y administrativas y la para  la salubridad del tejido cultural. Me interesa, por el contrario, en el  camino hacia la comprensi\u00f3n del problema de fondo, m\u00e1s all\u00e1 de la  natural querencia del poder por el control de las cosas, el siguiente  p\u00e1rrafo: \u201cSe entiende por empresas culturales las personas f\u00edsicas o  jur\u00eddicas dedicadas a la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n o la  comercializaci\u00f3n de productos culturales incorporados a cualquier tipo  de soporte, y tambi\u00e9n las dedicadas a la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n o  la comercializaci\u00f3n de espect\u00e1culos en vivo. Se incluyen dentro de este  concepto las personas f\u00edsicas que ejercen una actividad econ\u00f3mica de  creaci\u00f3n art\u00edstica o cultural\u201d.<\/p>\n<p>Esto ya tiene una enjundia bien diferente. Seg\u00fan este texto  propuesto, los artistas pasan a ser considerados \u201cempresas culturales\u201d,  incluso a t\u00edtulo individual, por lo que se deduce con claridad que s\u00f3lo  recibir\u00e1n financiaci\u00f3n p\u00fablica aquell\u00e6s creador\u00e6s que sean capaces de  producir obras comercializables. D\u00edas despu\u00e9s de la publicitaci\u00f3n del  Anteproyecto de Ley, el conseller Mascarell manifestaba en la radio:  \u201cQueremos acabar con la subvenci\u00f3n e impulsar la inversi\u00f3n\u201d, en una  clara alusi\u00f3n a que las subvenciones las entiende como \u201ca fondo perdido\u201d  y las inversiones como formas de productividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ciertamente el debate entre la inversi\u00f3n y la subvenci\u00f3n viene de  lejos y no es balad\u00ed. Ambos t\u00e9rminos reflejan, dependiendo de su  interpretaci\u00f3n, caballos de batalla sobre c\u00f3mo comprender la relaci\u00f3n  entre lo p\u00fablico y la cultura. Es en la interpretaci\u00f3n de esta  terminolog\u00eda en donde podremos averiguar los \u201clodos ideol\u00f3gicos\u201d. La  subvenci\u00f3n viene tradicionalmente definida entre dos acepciones  distintas: la francesa y la norteamericana. La primera se\u00f1ala una  voluntad del estado en garantizar las pr\u00e1cticas culturales en el marco  de una cierta noci\u00f3n de cobertura social derivada de las pol\u00edticas  keynesianas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo,  tambi\u00e9n reproduce el inter\u00e9s \u201cnacional\u201d en proporcionar los medios para  el mantenimiento de la expresi\u00f3n de las herencias culturales. La  segunda, desarrollada principalmente en los Estados Unidos, propone la  subvenci\u00f3n como una forma de impulsar la producci\u00f3n de iniciativa  privada y civil en el \u00e1mbito cultural que, dependiendo de la capacidad  para alcanzar masa cr\u00edtica por s\u00ed misma, sea capaz de constituirse como  polo de conectividad ciudadana.<\/p>\n<p>Las dos acepciones han recorrido tradicionalmente los debates  culturales en Catalunya, al hilo del recurrente papel de la sociedad  civil esgrimido por convergentes y socialistas. Papel, desde luego,  inexistente en la pr\u00e1ctica, puesto que, en el periodo que ha  transcurrido de democracia, pocas han sido las concreciones realizadas  por el famoso sector: escueto papel de las galer\u00edas, ausencia de mercado  privado, fundaciones y festivales privados mantenidos con exclusivo  dinero p\u00fablico, etc.. Las subvenciones han sido interpretadas bajo un  paraguas singular: no pod\u00edan cargarse las subvenciones a esa gente  in\u00fatil llamados \u201cartistas\u201d porque entonces era dif\u00edcilmente justificable  la enorme cantidad de dinero disponible para las elites culturales  catalanas, o sea, la sociedad civil, marca tradicional de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por su parte, la inversi\u00f3n ha sido fomentada en clave de creaci\u00f3n de  industrias culturales, bueno, de una curiosa interpretaci\u00f3n de la  industria cultural: empresas que ya funcionan bien gracias a los  contratos p\u00fablicos que reciben; pel\u00edculas, obras de teatro y danza, que  tienen ya aseguradas su participaci\u00f3n en los programas de las  instituciones p\u00fablicas. As\u00ed que, en realidad, son industrias culturales  parap\u00fablicas, no tanto por la propiedad sino por la condici\u00f3n de su  existencia.<\/p>\n<p>Pues bien, ahora, llegada la crisis, su crisis, plantean un cambio  radical de \u201cparadigma\u201d. Podr\u00edamos, con relativa facilidad, sostener que  se trata del fin del modelo franc\u00e9s y un cierto triunfo del  norteamericano, pero nos quedar\u00edamos a medias. La ausencia de dinero en  la caja p\u00fablica evidentemente supone la adopci\u00f3n de discursos  justificadores de nuevos criterios de distribuci\u00f3n de recursos, en los  que naturalmente, todos sabemos quienes saldr\u00e1n malaparados y quienes  beneficiados: la \u201csubvenci\u00f3n\u201d pasa simplemente a asociarse a los  \u201cvestigios\u201d de una pr\u00e1ctica art\u00edstica gremial, incapaz de conectarse con  la ciudadan\u00eda, obsoleta en sus criterios funcionales: a la \u201cinversi\u00f3n\u201d  se le concede el beneficio del \u201cbeneficio\u201d: la capacidad para explorar  los terrenos de lo aut\u00e9nticamente moderno, de lo que est\u00e1 al d\u00eda, de las  conexiones con las nuevas industrias creativas y tecnol\u00f3gicas, repletas  de p\u00fablico entusiasta. La inversi\u00f3n (industria cultural) pasa a  denominarse I+D en detrimento de la subvenci\u00f3n (arte), subvirtiendo  profundamente el papel de ese mismo I+D propio de la creaci\u00f3n  contempor\u00e1nea y de su capacidad, ahora injustamente ninguneada, para  definir imaginarios colectivos, que a la postre, son lo que usan las  elites para ponerse medallas y generar marcas. En esa direcci\u00f3n es  necesario interpretar las palabras de Ferr\u00e0n Mascarell en una reuni\u00f3n  sostenida recientemente con algunos representantes de entidades  culturales catalanas, preocupados ante el nuevo giro. Dijo: \u201cSois  conservadores. Imped\u00eds el crecimiento y la transformaci\u00f3n del sistema  cultural\u201d. Ahora veremos la importancia de esa \u00f3ptica en el relato sobre  la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d y \u201cliberalizaci\u00f3n\u201d del discurso cultural.<\/p>\n<p>La paulatina desvinculaci\u00f3n de la clase pol\u00edtica catalana respecto al  arte contempor\u00e1neo viene de lejos, en concreto desde que el arte ya no  serv\u00eda como acto de resistencia social frente a la dictadura y desde que  fue domesticado a trav\u00e9s de instituciones como el MACBA, que represent\u00f3  el sue\u00f1o de un poder pol\u00edtico, una sociedad civil y una clase art\u00edstica  en plena comuni\u00f3n. No descubrimos nada diciendo esto. Tampoco es nuevo  el ver como se aprovecha la crisis para aplicar la puntilla a ese  proceso. Pero lo que s\u00ed que ha estado oculto y bien disimulado mediante  agudos n\u00fameros de ventriloqu\u00eda es el simple pero monumental proceso de  neoliberalismo emprendido durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas en Catalunya.<\/p>\n<p>Es esto lo verdaderamente sorprendente y de lo que, en el fondo,  trato de ocuparme aqu\u00ed. S\u00e9 que esto es importante, por un detalle: el  desmedido af\u00e1n del conseller Mascarell en rechazar cualquier acusaci\u00f3n  de ser neoliberal. Es f\u00e1cilmente detectable en la mayor\u00eda de entrevistas  que ha concedido y en muchas de sus \u00faltimas intervenciones. Se nota que  se calienta cuando alguien le llama \u201cneoliberal\u201d. Hasta cierto punto es  l\u00f3gico, cuando se ha formado en las filas del socialismo de l\u2019Eixample y  sus quimeras republicanas y afrancesadas, todas ellas finiquitadas de  un plumazo en la realidad palpable y sangrante del Forum de las Culturas  2004. Y tambi\u00e9n es l\u00f3gico, por supuesto, porque el neoliberalismo es el  marco, el relato, en el que hay que interpretar lo que est\u00e1 pasando:  hace a\u00f1os que las pol\u00edticas culturales catalanes son neoliberales, y de  lo que hay que pedir cuentas no es tanto de que as\u00ed haya sido (al fin y  al cabo, el problema es de quien no haya querido verlo) sino de por qu\u00e9 y  c\u00f3mo han enga\u00f1ado vistiendo la piel de una cultura al servicio del  bienestar, de la ciudadan\u00eda y del consenso.<\/p>\n<p>Creo que esta larga prestidigitaci\u00f3n encaminada a ocultar agendas  neoliberales, y que ahora se han desatado abiertamente, pueden ser  explicadas bajo algunos focos. Uno es que el proporciona cierta luz  sobre la idea de libertad asociada a la cultura. Otro ilumina la  confusi\u00f3n entre modernidad y modernizaci\u00f3n. Un tercero alumbra el tema  de la subjetivaci\u00f3n administrativa, y un \u00faltimo foco rastrea la  impotencia.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la relaci\u00f3n entre libertad y cultura en el proceso  de neoliberalismo cultural catal\u00e1n? Durante el Franquismo, la cultura  sufri\u00f3 un doble uso, pero con una misma funcionalidad: por un lado, las  elites del r\u00e9gimen esgrimieron una visi\u00f3n relativamente integracionista  de la cultura como v\u00eda alternativa a la pol\u00edtica. Por otro lado, la  cultura fue blandida como el estandarte de la resistencia: gracias a  ella, se pudo mantener viva la llama de la libertad y el sue\u00f1o de  recuperar las libertades civiles. Llegada la democracia, se produjo una  curiosa simbiosis: la cultura representaba una suerte de lugar de  encuentro, no tanto pol\u00edtico, pero s\u00ed de ciudadan\u00eda. El problema es  precisamente este: que las artes representan la libertad, pero nunca  nadie se ha preguntado sobre la funci\u00f3n de esas artes en el marco de un  sistema de libertades. La garant\u00eda institucional ofrecida a principios  de los a\u00f1os 80 en Espa\u00f1a y en Catalunya, en el sentido de dar cobertura  para que el arte se produzca \u201cen libertad\u201d ha venido acompa\u00f1ada de un  rechazo a pensar en la funci\u00f3n que tienen las pr\u00e1cticas culturales en  una democracia. Ha sido una pol\u00edtica garantista, no socialmente  discursiva. Ello ha creado un monstruo, cuya figura analic\u00e9 <a href=\"http:\/\/soymenos.wordpress.com\/2011\/06\/10\/hemos-creado-un-monstruo\/\" target=\"_blank\">en otro sitio<\/a>,  y que no es otro que la implementaci\u00f3n de la pol\u00edtica cultural como  sustituto de la cultura: la derivaci\u00f3n del necesario conflicto que  genera la pr\u00e1ctica cultural hacia el consenso impuesto que determina la  pol\u00edtica cultural. En esa derivaci\u00f3n tortuosa se fue escondiendo un  recorrido neoliberal que garantizaba la despolitizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas  art\u00edsticas, culturales y sociales.<\/p>\n<p>Tal y c\u00f3mo demostr\u00f3 Foucault(1), el liberalismo no garantiza la  libertad sino que la acota para que se pueda producir. Lo relevante no  es analizar si esos mitos, la libertad o la cultura, son verdad o  mentira, sino explorar la construcci\u00f3n del relato de \u201cveridicci\u00f3n\u201d de  los mismos. Y ese relato ha estado transcurriendo bajo las aguas  equ\u00edvocas de la pol\u00edtica cultural catalana de estas \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Segunda cuesti\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 confusi\u00f3n se ha producido entre modernidad y  modernizaci\u00f3n en las clases dirigentes culturales catalanas y c\u00f3mo ha  influido ello en los programas ocultos neoliberales? La confusi\u00f3n nace  de querer pensar lo posmoderno en un pa\u00eds que nunca fue posindustrial.  Los debates que se produjeron sobre la cuesti\u00f3n a partir de mediados de  los a\u00f1os 80 impusieron premisas completamente falsas. Por un lado, las  referencias de la derecha nacionalista eran noucentistas: las de la  izquierda derivadas de unas ciencias sociales estructuralistas. Todos  hablaron de modernidad, espejando debates for\u00e1neos en un espectro cada  vez m\u00e1s global y adem\u00e1s interesado en escapar a los grilletes de rancias  lecturas espa\u00f1olistas; pero no hablaban de modernidad, hablaban de  modernizaci\u00f3n: de c\u00f3mo alcanzar los est\u00e1ndares de producci\u00f3n, de c\u00f3mo  adecuar estructuras obsoletas, de c\u00f3mo recabar inversiones. Se estiraba  m\u00e1s el cerebro que las ideas. Ello conllev\u00f3 la pronta asunci\u00f3n de la  cultura en t\u00e9rminos de marca, de logo productivo, de modernizaci\u00f3n, pero  nadie emprendi\u00f3 la, s\u00ed, \u00e1rdua y penosa tarea de pensar que la  modernidad es un conjunto complejo de tensiones y contradicciones que en  su misma vivencia la hace productiva socialmente. En este marco  conceptual cabe la acusaci\u00f3n realizada por Mascarell, antes se\u00f1alada, a  los sectores que impiden la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d. Porque nuestra econom\u00eda se  hizo financiera y no productiva se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que tambi\u00e9n  la cultura deb\u00eda responder a los mismos criterios, y m\u00e1s cuando el  producto interior bruto depende tanto del turismo y de la marca  identitaria y cultural asociado a \u00e9l.<\/p>\n<p>En pocas palabras, la pol\u00edtica cultural en Catalunya pas\u00f3 a depender  de la informaci\u00f3n, no de las pr\u00e1cticas que constituyen la cultura. La  informaci\u00f3n es la tecnolog\u00eda privilegiada del neoliberalismo, ha  se\u00f1alado David Harvey(2). Resulta mucho m\u00e1s \u00fatil para la actividad  especulativa y para la maximaci\u00f3n a corto plazo del n\u00famero de contratos  celebrados en el mercado institucional que para la mejora de la  producci\u00f3n. Como Harvey tambi\u00e9 se\u00f1ala, resulta interesante el hecho de  que las \u00e1reas de producci\u00f3n que m\u00e1s crecen en las pol\u00edticas neoliberales  son las industrias culturales (pel\u00edculas, videos, videjuegos, m\u00fasica,  publicidad y espect\u00e1culos art\u00edsticos), que utilizaban la tecnolog\u00eda de  la informaci\u00f3n como base para la innovaci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n de sus  productos, as\u00ed como para el sustento de la marca de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d m\u00e1s  all\u00e1 del debate sobre lo moderno. La expectaci\u00f3n que suscitan estos  nuevos sectores desv\u00edan la atenci\u00f3n sobre la ausencia de de inversi\u00f3n en  el tejido de base de la producci\u00f3n cultural, que a menudo es el  aut\u00e9ntico vivero de la exploraci\u00f3n de las realidades sociales y que  constituyen fundamentales herramientas de construcci\u00f3n cr\u00edtica de  imaginarios.<\/p>\n<p>Tercera cuesti\u00f3n: la subjetivaci\u00f3n. El esfuerzo realizado por much\u00e6s  representantes tanto del arte como de la pol\u00edtica cultural oficiales en  sancionar la \u201crepresentatividad\u201d de las pr\u00e1cticas creativas es profundo y  de calado. Por un lado, la progresiva \u201cmuseizaci\u00f3n\u201d del tejido  art\u00edstico p\u00fablico ha conllevado una paralela sanci\u00f3n sobre los que \u201cson  capaces\u201d, los \u201cbuenos artistas\u201d y los que no, en el marco de programas  categorizados de\u201cnivel internacional\u201d. La ausencia de inversi\u00f3n y apoyo a  plataformas m\u00e1s locales, peque\u00f1as y aut\u00f3nomas ha supuesto la aceptaci\u00f3n  impl\u00edcita por parte de much\u00e6s creador\u00e6s del restringido marco  institucional para desplegar sus investigaciones y sus fuentes de  financiaci\u00f3n. Esto, junto a la asunci\u00f3n plena de los procedimientos  administrativos impuestos por las instituciones p\u00fablicas, ha dado como  resultado una nefasta identificaci\u00f3n entre ciertas formas creativas y  ciertos modos de gesti\u00f3n, cuya conclusi\u00f3n \u00faltima es que los artistas  trabajan para las instituciones y no al rev\u00e9s. Este proceso, larvado y  recreado gracias a la condici\u00f3n falsamente garantista de la  administraci\u00f3n p\u00fablica, ha sido inteligentemente aprovechado por los  discursos neoliberales para legitimar el hecho de la supresi\u00f3n de toda  ayuda a aquellos procesos creativos que no sean capaces ni de producir  directo valor mercantil ni de insertarse en los circuitos de la  industria cultural global. No se trata en \u00faltimo lugar, cuidado, de  someter a l\u00e6s creadores al efecto mercanc\u00eda, sino a someterlos a una  din\u00e1mica competitiva, precisamente gracias a los mecanismos  administrativos. La apuesta por la internacionalizaci\u00f3n de Mascarell  responde directamente a esto: una mala comprensi\u00f3n del papel del tejido  local le lleva a declarar solemnemente una apuesta radical por la  internacionalizaci\u00f3n, administrada competitivamente. No se apuesta por  el mercado, sino con la intenci\u00f3n de que l\u00e6s creador\u00e6s comprendan que  s\u00f3lo son mercado.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el cuarto foco: la impotencia. Esto est\u00e1 conectado  directamente con lo que hemos mencionado de una falta de comprensi\u00f3n del  tejido creativo. Ya a principios de los a\u00f1os 80, el primer gobierno de  Pujol se propuso hacer una exposici\u00f3n de los artistas catalanes m\u00e1s  actuales. El primer debate se encontr\u00f3 ya con un \u201cescollo\u201d: \u201cno hay  artistas catalanes\u201d. Analizaron la situaci\u00f3n y declararon que, en  realidad, debido a la condici\u00f3n hist\u00f3rica y social de Catalunya, muchos  de sus artistas viv\u00edan fuera y que casi siempre hab\u00eda sido as\u00ed. Tuvieron  que ir a Nueva York y Par\u00eds, e inauguraron la muestra con el t\u00edtulo  \u201cParis-NYC-Barcelona\u201d. Las elites, cuando piensan en los artistas, son  incapaces de escapar a los iconos medi\u00e1ticos, a los grandes nombres, a  las marcas consagradas, de las que insisto, tanto abusan siempre. Son  incapaces de comprender el tejido art\u00edstico en otras claves: como  motores de investigaci\u00f3n, que no siempre acaban con la firma o con un  producto; como motores de disensi\u00f3n, articuladores de exploraciones  diferentes a las previstas; como formas de expresividad que cultivan la  imaginaci\u00f3n colectiva, esa facultad para desarrollar miradas sobre las  relaciones ocultas de las cosas, lejos de fantas\u00edas espectacularizadas.  Son incapaces de pensar en la creatividad a largo plazo, con inversiones  no cortoplacistas, sino como procesos en perp\u00e9tua gestaci\u00f3n capaces de  irse adaptando a realidades cambiantes. Mascarell y los suyos buscan la  globalizaci\u00f3n porque se mantiene la impotencia interesada frente a lo  que no es un nombre y un apellido, o una marca consolidada, que se puede  llevar por el mundo acompa\u00f1ando una visita del presidente de la  Generalitat. Esa impotencia es una de las venas por las que corre el  neoliberalismo.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1998, Ferr\u00e0n Mascarell declaraba en una entrevista (3): \u201cEl  buen debate reside en c\u00f3mo se hace esa mixtura [entre lo p\u00fablico y lo  privado] desde una lectura al m\u00e1ximo participativa, democr\u00e1tica,  creativa, ya no en el sentido art\u00edstico, sino social de la palabra\u201d.   Hoy sabemos que era un suave ejercicio de ilusionismo que escond\u00eda una  clara voluntad de encontrar el momento oportuno para desvelar su verdad.  Ha llegado ese d\u00eda. Al menos, ahora ya sabemos a qu\u00e9 atenernos.<\/p>\n<p>(1) Michel Foucault, Nacimiento de la biopol\u00edtica, Akal, Madrid, 2009<br \/>\n(2) David Harvey, Breve historia del neoliberalismo, Akal, Madrid, 2007 (2005)<br \/>\n(3) Jorge Ribalta (ed), Servicio P\u00fablico. Conversaciones sobre  financiaci\u00f3n p\u00fablica y arte contempor\u00e1neo, Ediciones Universidad de  Salamanca y Uni\u00f3n de Asociaciones de Artistas Visuales, Barcelona, 1998,  p. 109<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed os dejo un texto de Jorge Luis Marzo en el que reflexiona sobre el encuentro de celebrities culturales catalanas\u00a0 organizado por Mascarell, la semana pasada en el Centro de Arte Santa M\u00f3nica. &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; Via Soymenos Neoliberalismo y cultura en\u00a0Catalunya Publicado el julio 26, 2011 por soymenos \u201cIII Reflexions Cr\u00edtiques. 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