
{"id":836,"date":"2016-09-12T15:15:55","date_gmt":"2016-09-12T14:15:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/txalotoloza\/blog\/?p=836"},"modified":"2016-09-12T15:15:55","modified_gmt":"2016-09-12T14:15:55","slug":"he-escrito-desde-el-odio-pero-nuestro-deber-es-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.tea-tron.com\/txalotoloza\/blog\/2016\/09\/12\/he-escrito-desde-el-odio-pero-nuestro-deber-es-el-amor\/","title":{"rendered":"\u00abHe escrito desde el odio, pero nuestro deber es el amor\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"560\" height=\"315\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3SAT_eGdpFg\" frameborder=\"0\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">\n<p style=\"color: #000000;\">Chile, mucho antes de ser un pa\u00eds fue un poema. Es el \u201cChile f\u00e9rtil provincia se\u00f1alada\/ en la regi\u00f3n ant\u00e1rtica famosa\/ de remotas naciones respetada\/ por fuerte, principal y poderosa\u201d, de La Araucana de Alonso de Ercilla, ese soldado espa\u00f1ol que particip\u00f3 en la conquista y que despu\u00e9s de declarar que no ven\u00eda a cantarle al amor sino a la espada, vio en un territorio absolutamente desconocido, en el lugar m\u00e1s remoto del mundo, los bordes a\u00fan imaginarios de un pa\u00eds, uniendo para siempre nuestro destino con el destino de la poes\u00eda, de los grandes sue\u00f1os y de sus encarnaciones concretas, pero tambi\u00e9n con las trazas de una violencia extrema anidada en el centro de nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">\u00a0Soy un poeta chileno, soy un hijo de esa violencia y de esa delicadeza.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">\u00a0Se\u00f1ora Presidenta de la Rep\u00fablica Michelle Bachelet.\u00a0Se\u00f1or Ministro de Cultura Ernesto Ottone.\u00a0Se\u00f1or Presidente de la Fundaci\u00f3n Pablo Neruda.\u00a0Autoridades, amigos queridos:<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Agradezco este premio que lleva el nombre del m\u00e1s grande poeta de la historia de la lengua castellana, Pablo Neruda. Frente a su obra la sensaci\u00f3n a menudo no es distinta a la que podemos experimentar mirando las cumbres de los Andes o la inmensidad del mar. Poemas como\u00a0<i>Galope muerto<\/i>,\u00a0<i>Walking Around<\/i>\u00a0o\u00a0<i>Alturas de Machu Picchu<\/i>\u00a0nos hacen pensar en esas dimensiones. En sus momentos m\u00e1s altos su poes\u00eda m\u00e1s que la creaci\u00f3n de un autor se parece a un destino en cuya inexorabilidad est\u00e1n expresados todas las muertes, esperanzas, tragedias, sue\u00f1os y despertares, de millones y millones de hombres y mujeres que han requerido de los poemas para completar sus existencias. Pablo Neruda al escribir su\u00a0<i>Canto General<\/i>\u00a0no sab\u00eda que ese libro iba a ser la prueba de que los pueblos que a trav\u00e9s de \u00e9l lo escribieron y que all\u00ed se mencionan, deb\u00edan atravesar todav\u00eda otra \u201cmuerte general\u201d \u2013las nuevas dictaduras y su interminable secuela de asesinados y desaparecidos- d\u00e1ndoles a todas esas v\u00edctimas, a los oprimidos y marginados de nuestra historia la sanci\u00f3n p\u00f3stuma de encontrar en la poes\u00eda la vida nueva que deb\u00eda esperarlos y que no los esperaba.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Recibo entonces esta distinci\u00f3n con un sentimiento de gratitud pero tambi\u00e9n de dolor, de alegr\u00eda y al mismo tiempo de tristeza, de orgullo y a la vez de verg\u00fcenza. La tarea no era escribir poemas ni pintar cuadros; la tarea era hacer de la vida una obra maestra y los restos triturados de esa tarea cubren la tierra como si fueran los escombros de una batalla atrozmente perdida. La poes\u00eda es la m\u00e1s alta creaci\u00f3n humana, su fundamento es la celebraci\u00f3n de la vida, pero ha tenido demasiadas veces que relatar la desgracia. Nada de lo que cre\u00ed en mi juventud que ser\u00eda el mundo ha sido el mundo, nada de lo que imagin\u00e9 que ser\u00eda Chile despu\u00e9s del terrible paso de la dictadura es lo que ha sido Chile. Lo \u00fanico bueno que nos ense\u00f1aron esos a\u00f1os feroces: ese compa\u00f1erismo, esa lealtad, que nos hizo a tantos atravesar la noche un poco m\u00e1s guarecidos, mostr\u00e1ndonos en las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles que la solidaridad era posible, que el amor era posible, fue lo primero que se olvid\u00f3 y vimos surgir as\u00ed un pa\u00eds atomizado por el neoliberalismo, insolidario con los m\u00e1s d\u00e9biles, en muchos aspectos d\u00e9spota con los m\u00e1s despose\u00eddos.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">A la poes\u00eda le concierne \u00edntimamente ese fracaso, el estado de una sociedad no puede medirse por lo bien que est\u00e1n los que est\u00e1n bien; felices los felices, dice Borges en la sentencia final de su \u201cFragmentos de un evangelio ap\u00f3crifo,\u201d sino por lo mal que est\u00e1n los que est\u00e1n mal, y los que est\u00e1n mal est\u00e1n muy mal. La poes\u00eda debe bajar con ellos, debe descender junto a lo m\u00e1s da\u00f1ado, a lo m\u00e1s tumefacto y herido para emprender desde all\u00ed, desde esas fosas de lo humano como quer\u00eda el peque\u00f1o Rimbaud, el arduo camino a una nueva alegr\u00eda, a una nueva esperanza, a un nuevo sue\u00f1o, pero no a un sue\u00f1o cualquiera, no a una esperanza d\u00e9bil, no a una alegr\u00eda cautelosa, sino para que desde el hambre, desde los asilos de ancianos pobres, desde cada ni\u00f1o y ni\u00f1a violadas, desde las c\u00e1rceles, desde los Sename de este mundo, emerja un sue\u00f1o tan fuerte que de vuelta la realidad y nos muestre de nuevo los infinitos resplandores de esta tierra que a\u00fan nos ama.<\/p>\n<p>Y nos ama, e incre\u00edblemente nos ama, pues habr\u00eda bastado que la cordillera de los Andes se hubiera desplazado unos pocos kil\u00f3metros m\u00e1s al oeste o que el nivel del Pac\u00edfico hubiese subido unos metros, para que nada de esto hubiese existido. Sin embargo algo quiso que fu\u00e9ramos, algo quiso que hubiese un pueblo m\u00e1s entre los otros pueblos, que hubiese un sue\u00f1o m\u00e1s entre los otros sue\u00f1os, que hubiese una voz m\u00e1s en la conversaci\u00f3n general que todas las cosas mantienen con todas las cosas. Por razones que son misteriosas ese di\u00e1logo tom\u00f3 en Chile la forma de la poes\u00eda.<\/p>\n<p>La pregunta crucial que plantean los grandes poemas es: si los seres humanos son capaces de escribir el C\u00e1ntico de todas las criaturas de San Fracisco, de pintar los retablos de Fra Angelico o la mujer con flores de Diego Rivera, si pueden ejecutar con zampo\u00f1as la m\u00fasica m\u00e1s profunda y bella del planeta; la m\u00fasica boliviana, \u00bfc\u00f3mo puede entenderse que al mismo tiempo asesinen a otros seres humanos? Si la sobrecogedora voz de Isabel Aldunate cant\u00f3 frente al pa\u00eds destrozado \u201cEl ayuno\u201d, si Violeta Parra, sabiendo que se iba a matar, compuso ese himno que se llama \u201cGracias a la vida\u201d, \u00bfc\u00f3mo, con qu\u00e9 palabras puede explicarse que otros hayan hecho de los estadios mataderos de hombres? Si el poeta Robert Desnos, uno de los fundadores del surrealismo, cruz\u00f3 los campos de exterminio, ejecutando, en las condiciones m\u00e1s infernales que se puedan concebir, el acto absolutamente delicado de corregir un poema de amor, \u00bfc\u00f3mo pueden comprenderse las gasificaciones masivas, los hornos crematorios, Auschwitz? Un estudiante adicto al surrealismo, que hab\u00eda entrado con los partisanos checos, Josef Stuma, reconoci\u00f3 a Desnos entre los moribundos y recogi\u00f3 el poema. No conten\u00eda ninguna referencia a los campos ni a las circunstancias en que fue escrito. Era solo un poema de amor, pero precisamente porque era solo eso; un poema de amor en medio del infierno, constituye la denuncia m\u00e1s feroz que alguien haya hecho del horror del genocidio. El poema se llama \u201cA la misteriosa\u201d, y pone frente a la monstruosidad de Treblinka la imagen de un sue\u00f1o. Lo leo:<\/p>\n<p>Tanto so\u00f1\u00e9 contigo que pierdes tu realidad.<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00e1 tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo y besar sobre esa boca<\/p>\n<p>el nacimiento de la voz que quiero?<\/p>\n<p>Tanto so\u00f1\u00e9 contigo que mis brazos habituados a cruzarse sobre mi pecho<\/p>\n<p>abrazan tu sombra, quiz\u00e1 ya no podr\u00edan adaptarse al contorno de tu<\/p>\n<p>cuerpo.<\/p>\n<p>Y frente a la existencia real de aquello que me obsesiona y me gobierna<\/p>\n<p>desde hace d\u00edas y a\u00f1os seguramente me transformar\u00e9 en sombra.<\/p>\n<p>Oh balances sentimentales.<\/p>\n<p>Tanto so\u00f1\u00e9 contigo que seguramente ya no podr\u00e9 despertar. Duermo de pie,<\/p>\n<p>con mi cuerpo que se ofrece a todas las apariencias de la vida y del<\/p>\n<p>amor y t\u00fa, la \u00fanica que cuenta ahora para m\u00ed, m\u00e1s dif\u00edcil me resultar\u00e1<\/p>\n<p>tocar tu frente y tus labios que los primeros labios y la primera frente<\/p>\n<p>que encuentre.<\/p>\n<p>Tanto so\u00f1\u00e9 contigo, tanto camin\u00e9, habl\u00e9, me tend\u00ed al lado de tu sombra y de<\/p>\n<p>tu fantasma que ya no me resta sino ser fantasma entre los fantasmas,<\/p>\n<p>y cien veces m\u00e1s sombra que la sombra que siempre pasea<\/p>\n<p>alegremente por el cuadrante solar de tu vida.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Opongo entonces la infinita devoci\u00f3n de ese poema, su insobornable pureza, a todas las crueldades de la historia, porque si la poes\u00eda de Robert Desnos no existiera, si el arte no existiera, probablemente la violencia ser\u00eda la norma. Pero existe, y el solo hecho de que alguien en medio del holocausto, pudo escribir algo tan incre\u00edblemente bello como \u201cTanto so\u00f1\u00e9 contigo que pierdes tu realidad\u201d, hace que el crimen sea infinitamente m\u00e1s crimen y el asesino infinitamente m\u00e1s asesino.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Es lo que he tratado de mostrar en lo que he escrito. He imaginado en medio del terror de la dictadura sagas inacabables que se me borraban al amanecer, poemas alucinados donde el Pac\u00edfico flota suspendido sobre las cumbres de los Andes y donde el desierto de Atacama se eleva como un p\u00e1jaro sobre el horizonte. Imaginar esos poemas fue mi forma de resistir, de no enloquecer, de no resignarme. Sent\u00ed que frente al dolor y al da\u00f1o hab\u00eda que responder con un arte y una poes\u00eda que fuese m\u00e1s fuerte que el dolor y el da\u00f1o que se nos estaba causando. No se trataba de lanzar andanadas de peque\u00f1os poemas de combate, sino de algo mucho m\u00e1s arrasado, m\u00e1s luminoso, m\u00e1s sordo y violento. Hab\u00eda que hablar de amor, pero para hablar de amor hab\u00eda que aprender a hablar de nuevo, comenzar desde cada letra, porque ninguno de los lenguajes que exist\u00edan antes bastaban para dar cuenta de lo que hab\u00eda sucedido. Siento que los escombros de esos a\u00f1os est\u00e1n all\u00ed, en esos intentos, y que dictados por un deseo que nos sobrepasa, los poemas no son sino los sue\u00f1os que sue\u00f1a la tierra, los sue\u00f1os con los que intenta lavarse del sufrimiento humano, y que uno no puede nada frente a eso sino apenas grabar unas peque\u00f1as marcas, unos m\u00ednimos retazos que quiz\u00e1s sobrevivan al despertar.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Yo viv\u00ed en Chile en los a\u00f1os de la dictadura y sobreviv\u00ed a ella y a mi propia autodestrucci\u00f3n. El a\u00f1o 1975 despu\u00e9s de un episodio humillante con unos soldados me acord\u00e9 de la frase del evangelio de poner la otra mejilla y entonces fui y quem\u00e9 la m\u00eda. No supe bien por qu\u00e9 lo hac\u00eda, pero all\u00ed comenz\u00f3 algo. Record\u00e9 que de ni\u00f1o hab\u00eda visto un avi\u00f3n que volaba en c\u00edrculos trazando con humo blanco el nombre de un jab\u00f3n para lavar ropa e imagin\u00e9 de golpe un poema escribi\u00e9ndose en el cielo. Entend\u00ed entonces que aquello que se hab\u00eda iniciado en la m\u00e1xima soledad y desesperaci\u00f3n de un hombre que se quema la cara encerrado en un ba\u00f1o, deb\u00eda concluir alg\u00fan d\u00eda con el vislumbre de la felicidad. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde pens\u00e9 en una escritura sobre el desierto que solo pudiese ser vista desde lo alto. Solo dir\u00eda \u201cni pena ni miedo\u201d, y estar\u00eda surcando un pa\u00eds donde casi lo \u00fanico que hab\u00eda era pena y miedo. A\u00f1os m\u00e1s tarde vi la frase recortada sobre el desierto y, efectivamente, por su extensi\u00f3n solo se pod\u00eda leer completa desde el cielo. Alguien repar\u00f3 que el surco de las letras en la tierra se parec\u00eda al surco de la cicatriz en mi cara. Hab\u00edan pasado dieciocho a\u00f1os y me sorprendi\u00f3 haber sobrevivido. Recibo esta distinci\u00f3n en nombre de nuestros ausentes.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Yo trabajo con mi vida y trato de que eso no sea una consigna. No porque mi vida tenga algo ejemplar, el diablo me libre de ser ejemplo de nada, sino porque creo que si podemos llegar al fondo de nosotros mismos, sin autocompasi\u00f3n ni falsa solidaridad, mirando nuestra zona de luz, nuestra sed de amor, pero tambi\u00e9n toda nuestra reserva de odio, violencia y de crimen, es posible que lleguemos al fondo de la humanidad entera. Creo que todo lo que puedo haber hecho est\u00e1 all\u00ed. He escrito desde un cuerpo que se dobla bajo los efectos del Parkinson, que se rigidiza, que tiembla, que se va para adelante y que cae y he encontrado hermosa mi enfermedad, he sentido que mis temblores son bellos, que mi dificultad para sostener estas hojas que ahora leo es bella. He escrito sobre ese cuerpo, sobre los dolores que les he causado a otros y los que yo mismo me he infligido, he grabado con fuego mis poemas sobre mi piel. Solo los enfermos, los d\u00e9biles, los heridos, son capaces de crear obras maestras. Siento que he escrito desde una cierta irreparable desesperaci\u00f3n y, a la vez, desde una incontenible alegr\u00eda. Una alegr\u00eda extra\u00f1a porque es como si naciera de la dificultad de ser felices. Del encuentro de esos fantasmas nace mi escritura. La escritura es como las cenizas que quedan de un cuerpo quemado. Para escribir es preciso quemarse entero, consumirse hasta que no quede una brizna de m\u00fasculo ni de huesos ni de carne. Es un sacrificio absoluto y al mismo tiempo es la suspensi\u00f3n de la muerte. Es algo concreto, cuando se escribe se suspende la vida y por ende se suspende tambi\u00e9n la muerte. Escribo porque es mi ejercicio privado de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">Dec\u00eda al comienzo que esta tierra a\u00fan nos ama, todav\u00eda quiere verse en nosotros, todav\u00eda el mar, el desierto, las monta\u00f1as, quieren mirarse en nuestras miradas, todav\u00eda el sonido de las rompientes y del viento quiere reconocerse en nuestros o\u00eddos, todav\u00eda sus estrellas quieren reflejarse en nuestros ojos. En sus momentos m\u00e1s felices mi poes\u00eda ha tratado de expresar ese amor de la tierra, no siempre ha sido as\u00ed. He escrito desde la herida y del da\u00f1o en un mundo herido, enfermo, sin compasi\u00f3n. He escrito desde el dolor, pero nuestro deber es la felicidad. He escrito desde el odio, pero nuestro deber es el amor.<\/p>\n<p>Termino con el poema con que quisiera cerrar mi vida:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">Entonces, aplastando la mejilla quemada<\/p>\n<p align=\"center\">contra los \u00e1speros granos de este suelo pedregoso<\/p>\n<p align=\"center\">-como un buen sudamericano<\/p>\n<p align=\"center\">alzar\u00e9 por un minuto m\u00e1s mi cara hacia el cielo<\/p>\n<p align=\"center\">llorando<\/p>\n<p align=\"center\">porque yo que cre\u00ed en la felicidad<\/p>\n<p align=\"center\">habr\u00e9 vuelto a ver de nuevo las irrefutables estrellas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Te amo Paulina, t\u00fa eres las estrellas irrefutables de mi noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chile, mucho antes de ser un pa\u00eds fue un poema. 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