{"id":483,"date":"2020-02-21T13:07:45","date_gmt":"2020-02-21T12:07:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/?p=483"},"modified":"2020-02-28T10:00:26","modified_gmt":"2020-02-28T09:00:26","slug":"magnificaat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/2020\/02\/21\/magnificaat\/","title":{"rendered":"Magnificat"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-485 size-full\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magnificat-77.jpg\" alt=\"\" width=\"1382\" height=\"937\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magnificat-77.jpg 1382w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magnificat-77-300x203.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magnificat-77-768x521.jpg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/magnificat-77-1024x694.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1382px) 100vw, 1382px\" \/><\/p>\n<p>Programa de mano para los Teatros del Canal sobre <em>Magnificat <\/em>de Marta G\u00f3rnicka y el Coro de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Virgen Mar\u00eda, madre de Dios<br \/>\n\u00a1hazte feminista, hazte feminista, hazte feminista!<br \/>\nPussy Riot, <em><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=z8DdMd1iq4g\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Virgen Mar\u00eda, aleja a Putin<\/a><\/em>.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para la cineasta Laura Mulvey1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, en la oralidad se esconde una posibilidad del cine feminista a trav\u00e9s de la que poder contar, inscribirse en el relato de otra manera. \u201c\u00bfNo lo ves?\u201d2<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, canta La Zowi, la Historia ha sido principalmente escrita y protagonizada a pu\u00f1o de hombres. La del teatro tambi\u00e9n. Ciertas oralidades permiten escapar de hegemon\u00edas, ejercicios de poder, y hacer emerger otras maneras de hacer historias. Pero para hablar, primero es necesario \u201ctener voz\u201d. Un privilegio, el del logos, arrebatado durante siglos a las mujeres, quienes hoy todav\u00eda tienen que escuchar a Donald Trump diciendo en una marcha pro-vida: \u201cSomos la voz de los sin voz\u201d. No fue as\u00ed en la antigua Atenas, sociedad machista y clasista otrora cultura oral, parad\u00f3jicamente muchas de sus tragedias fueron protagonizadas por mujeres que transgred\u00edan normas sociales impuestas. El origen del teatro, malentendido por todas las po\u00e9ticas logoc\u00e9ntricas desde Arist\u00f3teles que relegaron los elementos no textuales a la parateatralidad, se encuentra en el ditirambo, fiesta comunitaria y dionis\u00edaca, composici\u00f3n l\u00edrica en la que nace el coro, cuya naturaleza se filtra en el tiempo en otros coros y formaciones musicales y religiosas. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Marta G\u00f3rnicka y el Coro de mujeres vuelve al principio y reescribe cantando desde las ra\u00edces teatrales m\u00e1s profundas, recobrando la posibilidad de otras historias para <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201crecuperar la voz\u201d que las mujeres siempre tuvieron. Su turno ha llegado y no necesitan que nadie se lo ceda. Como en el teatro o en la iglesia, toca escuchar.\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reset<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nacida y formada en Polonia, Marta G\u00f3rnicka estudi\u00f3 teatro y m\u00fasica, campos que convergen en su pr\u00e1ctica art\u00edstica al fundar en 2009 el Coro de mujeres, una suerte de laboratorio para la creaci\u00f3n de un nuevo coro teatral. Un coro posmoderno, para su creadora, \u00abconcepto est\u00e9tico, formal e ideol\u00f3gico de teatro que fusiona el poder original de la voz y el cuerpo colectivo en la escena occidental con la cr\u00edtica contempor\u00e1nea al lenguaje como herramienta de poder\u00bb. Desde 2010 ha presentado una serie de trabajos cosechando reconocimiento, premios y pol\u00e9micas dentro y fuera de Polonia. Mediante distintas f\u00f3rmulas corales, a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n pol\u00edtica entre \u201cvoz, cuerpo y lenguaje\u201d, el teatro de G\u00f3rnicka nos se\u00f1ala injusticias y desigualdades de hoy, o como en el caso de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de siempre. Obra presentada en m\u00e1s de noventa ocasiones por todo el mundo, \u201cse enfrenta a la imagen m\u00e1s sagrada de la feminidad dentro de la iglesia, la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda\u201d. Seg\u00fan la autora, \u201cherramienta para el control ideol\u00f3gico de las mujeres\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se \u201cdesarma la imagen de la mujer, maldita en la imagen de la Virgen Mar\u00eda, para ver lo que se esconde debajo de aquel vestido azul\u201d. Con la Iglesia hemos topado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dice San Pablo en su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Carta a los Corintios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (14: 33-39): \u00ablas mujeres, en la iglesia, callan\u00bb. No callaron las Pussy Riot, colectivo punk ruso y feminista, y fueron condenadas a dos a\u00f1os de c\u00e1rcel por cantar en la Catedral del Cristo Salvador en Mosc\u00fa. En el juicio, una de sus miembros bautizaba la relaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado como \u201cla santa mierda\u201d. Durante los \u00faltimos 2000 a\u00f1os el poder de la iglesia se ha filtrado en todos los campos de la vida, desde el estado hasta el arte. El arte, que desde todas sus manifestaciones ha hecho m\u00e1s por la religi\u00f3n que muchos Papas, parece a veces un territorio de nuevas cruzadas. Se acaban de cumplir 35 a\u00f1os de aquella noche en que manifestantes arrodillados rezaban delante de los cines Alphaville gritando \u201c\u00a1Espa\u00f1a, cat\u00f3lica!\u201d en un pa\u00eds aconfesional mientras se proyectaba <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Yo te saludo, Mar\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Jean-Luc Godard; o sin ir tan lejos, la temporada pasada grupos de cat\u00f3licos intentaron censurar, colgar un \u201cpin teatral\u201d en Naves Matadero por la obra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dios tiene vagina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de V\u00e9rtebro. Como Ant\u00edgona, Medea, Ciltemnestra, Fedra, las Pussy Riot y tantas otras mujeres, el Coro de mujeres tampoco calla en esta valiente y necesaria nueva misa reparadora estrenada en un estado ultracat\u00f3lico y totalitario3<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> como el polaco, y que de forma tan contundente como sofisticada consigue sacar a la iglesia y otros poderes del mayor campo de batalla: el cuerpo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dice Juan Pablo II que el \u201c<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> es el espejo del alma de Mar\u00eda\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Canto cat\u00f3lico que reproduce algunas de las discretas palabras de la madre de Dios en las escrituras, para el Papa polaco tambi\u00e9n en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cMar\u00eda se nos manifiesta vac\u00eda de s\u00ed misma poniendo toda su confianza en la misericordia del Padre\u201d4. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Marta G\u00f3rnicka es una post-\u00f3pera desnuda que desnuda, una oraci\u00f3n que levanta el vestido azul de la Virgen y nos muestra que debajo se esconde la culpa y verg\u00fcenza del relato biopol\u00edtico del catolicismo. Como podemos ver en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> La Anunciaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Fra Ang\u00e9lico restaurada en el Prado, la humanidad fue desterrada del para\u00edso por el deseo de una mujer, pecado original de cuya culpa nos podemos redimir gracias a la gracia de Dios que llen\u00f3 a la \u201cvac\u00eda\u201d, virgen, hija, madre, esposa, blanca y silenciosa Mar\u00eda. \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u201d, respondi\u00f3 al \u00c1ngel Gabriel. Dicho y hecho, hacer cosas con palabras, enunciado performativo puro, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 25 mujeres cantan y bailan como el coro del ditirambo, devolviendo la performatividad al sentido originario del logos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pathos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en la tragedia: la voz, femenina, en contraposici\u00f3n al logos l\u00f3gico, el de la palabra, la raz\u00f3n y el poder de los hombres antiguos y no tan antiguos.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dicen que el teatro5<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> nace cuando Tespis, el primer \u201cactor\u201d, sali\u00f3 del coro y empez\u00f3 a replicarse con \u00e9ste. El coro griego funcionaba como un mediador o juez entre la acci\u00f3n de los protagonistas y los espectadores, ciudadanos preocupados por el destino de la polis. El coro replicaba desde la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">orchesta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, lugar para el canto y el baile tan importantes por lo menos como los textos que nos han llegado, al actor o actores situados en la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">skene<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, futuro escenario. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">el Coro de mujeres parece dirigirse por un lado a los personajes ausentes de esta renovada tragedia, como las mujeres de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bodas de sangre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hac\u00edan con Pepe el Romano o como las miles de mujeres que cantan por el mundo \u201cEl violador eres t\u00fa\u201d6<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Por otro, es a nosotros y nosotras, a los espectadores y espectadoras a quienes nos se\u00f1alan, convirti\u00e9ndonos en su ag\u00f3n o contrincante dial\u00e9ctico sin opci\u00f3n a respuesta, ahora toca escuchar. Entonces el teatro, del griego<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> theatron<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, lugar para contemplar, desaparece. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> estamos dentro del escenario, el teatro entero se convierte en un escenario, cuya forma se debe al \u00e0gora p\u00fablico. Polis de una noche, formamos parte de esta representaci\u00f3n de la que tambi\u00e9n depende el destino de la ciudad afuera.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para Marta G\u00f3rnicka en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Manificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se crea un \u201cremix sonoro-ideol\u00f3gico\u201d. En ella los \u201cdiscursos r\u00edtmicos se entrelazan con formas tradicionales y sagradas\u201d, pasajes de la Biblia, recetas de comida, textos de Elfriede Jelinek o Adam Mickiewicz con sonidos de ordenador, flashes y citas de peri\u00f3dicos o partes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las bacantes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Eur\u00edpides. Al final de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Las bacantes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cuyo t\u00edtulo se debe al coro de mujeres que vehicula la obra, \u00c1gave mata a su hijo Penteo, quien no reconoce los ritos dionis\u00edacos en los que participa su madre junto con otras m\u00e9nades. Penteo, que ha de travestirse para mirar escondido los ritos en honor al dios del teatro, cae del \u00e1rbol desde el que contemplaba y sufre a manos de su madre un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sparagmos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">o descuartizamiento. Al salir de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Magnificat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y juntar los pedazos de este <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sparagmos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> esc\u00e9nico, nuestros cuerpos caen rendidos al redentor Coro de mujeres que anuncia otras historias posibles, un nuevo relato que nunca m\u00e1s callar\u00e1, \u00bfno lo ves? H\u00e1gase en nosotros seg\u00fan su voz.<\/span><\/p>\n<p>1.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">A partir de la entrevista a Laura Mulvey en R\u00e0dio Web MACBA: <a href=\"https:\/\/rwm.macba.cat\/en\/sonia\/sonia-244-laura-mulvey\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/rwm.macba.cat\/en\/sonia\/sonia-244-laura-mulvey<\/a><\/span><\/p>\n<p>2.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Letra de <\/span><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=mfX5g4-Vm2w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfNo lo ves?<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> de La Zowi.<\/span><\/p>\n<p>3.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Informes de Amnist\u00eda Internacional sobre las injerencias pol\u00edticas y religiosas en derechos sociales y sexuales en Polonia: <a href=\"https:\/\/www.amnesty.org\/es\/countries\/europe-and-central-asia\/poland\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.amnesty.org\/es\/countries\/europe-and-central-asia\/poland\/.<\/a><\/span><\/p>\n<p>4.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (1979). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La evangelizaci\u00f3n en el presente y en el futuro de Am\u00e9rica Latina &#8211; Documento de Puebla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Buenos Aires: Sociedad de San Pablo.<\/span><\/p>\n<p>5.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Para cuestiones relativas al origen y desarrollo del teatro en Grecia, v\u00e9ase <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fiesta, Tragedia y Comedia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Francisco Rodr\u00edguez Adrados. <\/span><\/p>\n<p>6.\u00a0<span style=\"font-weight: 400;\">Letra de la performance<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=aB7r6hdo3W4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un violador en tu camino<\/a><\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del colectivo chileno Las Tesis. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Programa de mano para los Teatros del Canal sobre Magnificat de Marta G\u00f3rnicka y el Coro de mujeres. Virgen Mar\u00eda, madre de Dios \u00a1hazte feminista, hazte feminista, hazte feminista! Pussy Riot, Virgen Mar\u00eda, aleja a Putin. 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