{"id":622,"date":"2020-11-26T21:03:02","date_gmt":"2020-11-26T20:03:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/?p=622"},"modified":"2020-11-26T21:07:58","modified_gmt":"2020-11-26T20:07:58","slug":"tanya-beyeler-hacemos-lo-que-nos-gustaria-ver-en-un-teatro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/2020\/11\/26\/tanya-beyeler-hacemos-lo-que-nos-gustaria-ver-en-un-teatro\/","title":{"rendered":"Tanya Beyeler: \u00abHacemos lo que nos gustar\u00eda ver en un teatro\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-623 size-full\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1684.jpeg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1066\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1684.jpeg 1600w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1684-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1684-768x512.jpeg 768w, https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/IMG_1684-1024x682.jpeg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elcondedetorrefiel.com\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">El Conde de Torrefiel<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> vuelve a Madrid, lleg\u00f3 en 2012 con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Observen c\u00f3mo el cansancio derrota al pensamiento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> al <\/span><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/sismo\/blog\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Festival Sismo<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Escenas para una conversaci\u00f3n despu\u00e9s del visionado de una pel\u00edcula de Michael Haneke<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> al antiguo Teatro Pradillo, obras que deslumbraron a una ciudad por aquel entonces des\u00e9rtica y hambrienta por descubrir y renovar lenguajes esc\u00e9nicos. Dicen que no hay mejor presentaci\u00f3n en sociedad que batirse en duelo, y El Conde lleg\u00f3 retando, cargado con la bilis amarilla, ir\u00f3nica y macarra de <\/span><a href=\"http:\/\/www.lenguablanca.net\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lengua Blanca<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> o Rodrigo Garc\u00eda, con los cuidados dispositivos y juegos de los conceptuales, y una est\u00e9tica influenciada por el cubo blanco y la literatura m\u00e1s contempor\u00e1nea. Los vimos estrenar una suerte de segundo disco en 2013 con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La chica de la agencia de viajes nos dijo que hab\u00eda piscina en el apartamento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> otra vez en Pradillo, hasta dar el salto de escala en 2015 en <\/span><a href=\"http:\/\/ellugarsinlimites.com\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">El lugar sin l\u00edmites<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La posibilidad que aparece frente al paisaje<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con Tanya Beyeler y Pablo Gisbert a la cabeza, El Conde se ha consolidado como una de las compa\u00f1\u00edas teatrales de referencia en Europa, tanto que, y a su pesar, resulta dif\u00edcil verlos hoy por Espa\u00f1a. Con una marca definida y un equipo estable, creador activo en el proceso de sus obras, resisti\u00e9ndose a formatos de producci\u00f3n y vida propios del mercado internacional, siguen siendo una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">troupe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de amigos que ahora recorren los teatros de todo el mundo. El a\u00f1o pasado pudimos ver en Teatros del Canal <\/span><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/2019\/02\/27\/guerrilla\/\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Guerrilla<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, m\u00e1quina despiadada, la pintura negra de El Conde de Torrefiel es una obra en la que descargan toda la munici\u00f3n acumulada durante a\u00f1os, marcando de alguna forma un final de ciclo, siendo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> un nuevo inicio. Producida y estrenada en 2018 en el <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Kunsten Festival des Arts de Bruselas, qu\u00e9 mejor lugar para volver a ver El Conde de Torrefiel en Madrid que en una plaza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta entrevista a Tanya Beyeler se realiz\u00f3 el marzo pasado, cuando <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se suspendi\u00f3 en los primeros d\u00edas de la pandemia. Mucho ha cambiado todo desde entonces, como por ejemplo la tendencia actual a la relectura hipocondr\u00edaca de las obras. Esta conversaci\u00f3n corresponde por tanto a la vieja normalidad, aunque como nos muestra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, nunca nada fue normal aunque lo pareciese.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 es <\/b><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b>?<\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un espacio de encuentro como el teatro, un lugar donde las personas se encuentran en tiempo presente. Compartir un presente es para m\u00ed uno de los grandes valores del teatro, en el que a diferencia de otras artes la obra y el p\u00fablico comparten un mismo presente. El teatro se hace y se ve al mismo tiempo. Este \u00e1gora es un fractal de la sociedad. La plaza en la cultura occidental o europea es el lugar de encuentro por antonomasia. Aqu\u00ed conviven lo pol\u00edtico, el ocio, lo social, lo familiar o lo ritual. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tambi\u00e9n es un lugar para reflexionar sobre el espacio com\u00fan o lo colectivo hoy en la era de la imagen y la tecnolog\u00eda. Internet es una nueva plaza hoy, la plaza digital de los avatares.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 ha cambiado entre <\/b><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b> y vuestras obras anteriores?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que tiene que ver con procesos vitales, nos hacemos mayores. Personalmente, quiz\u00e1s sea una derrota, considero que la \u00fanica verdad es la verdad subjetiva. El Conde de Torrefiel se ha caracterizado por elucubraciones mentales que intentan encontrar una soluci\u00f3n a un determinado tema o t\u00f3pico, y ya nos hemos cansado de eso. Al final, la verdad es la que tiene cada una. Me siento viviendo en una sociedad muy atomizada en la que cada uno habla su propio idioma y nadie se entiende. Esa sensaci\u00f3n est\u00e1 en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, junto con la frustraci\u00f3n de no poder conectar. Para m\u00ed este trabajo es impresionista, cada cual la recibe seg\u00fan su es. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es pasiva, en sentido positivo, no hace nada m\u00e1s que describir una subjetividad en la que te puedes reconocer en distintos porcentajes. En \u00c1msterdam despu\u00e9s de ver la obra una se\u00f1ora mayor dec\u00eda muy enfadada: \u201cEs que esta persona que sale del teatro, se va por la calle y no hace nada, solo mira\u2026 no ser\u00eda mi amigo\u201d. Respond\u00ed que por supuesto respetaba, apreciaba e incluso pod\u00eda compartir su opini\u00f3n, pero que esa sensaci\u00f3n de imposibilidad de acceder a lo que es la realidad com\u00fan, a esa plaza, es un sentimiento muy actual.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 ha cambiado teatralmente?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cada pieza intentamos distanciarnos de la anterior. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Guerrilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es muy contundente, lanza discursos lapidarios, concretos y aferrados a una visi\u00f3n defendida e impertinente, pero lo que hace en realidad es reproducir mecanismos violentos del lenguaje que quer\u00edamos describir. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en cambio hemos ido hacia todo lo contrario, a la volatilidad del pensamiento, a lo et\u00e9reo de aquello que me pasa por la cabeza y siento. Es la descripci\u00f3n de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">horror vacui<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un nihilismo que intenta plasmar a trav\u00e9s de las im\u00e1genes que todo lo que hagas es insuficiente. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">puede llegar a desesperar si no entras en el juego. Es lenta, est\u00e1tica y vac\u00eda. Hay que trabajar para participar en el juego mental de la evocaci\u00f3n. Es un duermevela, como cuando no sabes qu\u00e9 es sue\u00f1o o realidad, una sensaci\u00f3n que tambi\u00e9n tenemos con internet y los m\u00f3viles. \u00bfEs verdad lo que vemos?<\/span><\/p>\n<p><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b> se ha ido gestando, como ya es habitual en vuestra forma de trabajar, en diferentes experimentos esc\u00e9nicos, esta vez llamados <\/b><b><i>Movimientos c\u00f3smicos (M.C.)<\/i><\/b><b>. \u00bfQu\u00e9 queda de toda esa experimentaci\u00f3n de La Plaza?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mucho de lo que probamos no est\u00e1 en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de forma material pero s\u00ed en la biograf\u00eda de la pieza. Nos consideramos creadores pr\u00e1cticos, si nos ponemos a pensar demasiado, a hacer trabajo de mesa, mal. As\u00ed que empezamos a hacer cosas y cuando tenemos una bater\u00eda infinita seleccionamos las que a nivel econ\u00f3mico o de tiempo podemos llevar a cabo. Entonces los M. C. han sido intentos de acercarnos a ese universo que empezamos a pensar haciendo. \u00bfQu\u00e9 queda de todo eso? Frustraci\u00f3n. Por ejemplo con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M.C.: Las historias naturales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, presentada en el Festival S\u00e2lmon&lt; de Barcelona, quer\u00edamos hacer un dispositivo escenogr\u00e1fico que se qued\u00f3 en una tentativa. A\u00fan as\u00ed, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como en aquel experimento,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">todo son objetos, todo es materia sin alma. Los cuerpos en esta obra est\u00e1n despersonalizados, objetualizados, simple imagen como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las historias naturales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hicimos con la escenograf\u00eda.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b><i>La Plaza<\/i><\/b> <b>es la segunda producci\u00f3n de El Conde de Torrefiel en el <\/b><b>Kunsten Festival des Arts, uno de los festivales m\u00e1s prestigiosos del panorama esc\u00e9nico europeo\u2026 No parais de girar vuestros trabajos por todo el mundo. \u00bfEn qu\u00e9 lugar como creadores os encontr\u00e1is ahora? \u00bfC\u00f3mo compaginais realidades no siempre compatibles como son las grandes producciones y el deseo de seguir experimentando?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No podemos escapar de la imagen que tienen de nosotros. Como compa\u00f1\u00eda somos carne de obra en festivales del mercado de las artes esc\u00e9nicas contempor\u00e1neas. Tanto el p\u00fablico como los programadores te exigen un determinado tipo de obra. Entonces, para no encerrarnos directamente en ese resultado, nos permitimos el lujo y el capricho de hacer cosas que no responden a esa l\u00f3gica que por otro lado es la que nos da para vivir y seguir haciendo caprichos.<\/span><\/p>\n<p><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b> comienza con una instalaci\u00f3n en la que no pasa nada y pasa de todo. En la ficci\u00f3n de la obra se nos dice que ha permanecido as\u00ed un a\u00f1o en 365 ciudades. Realidad y ficci\u00f3n se confunden y la instalaci\u00f3n deja paso a lo que en teatro solemos entender por \u201cobra\u201d. En el caso hipot\u00e9tico de que El Conde de Torrefiel pudiera hacer aquella instalaci\u00f3n un a\u00f1o por todo el mundo, \u00bfpor qu\u00e9 hacer una obra de teatro? \u00bfPara qu\u00e9 os sirve el teatro?\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De El Conde de Torrefiel se espera un teatro de texto, una historia o dramaturgia con principio y final. Una estudiante del <\/span><a href=\"https:\/\/www.atd.ahk.nl\/en\/theatre-programmes\/das-theatre\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">DasArts<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> nos pregunt\u00f3 por qu\u00e9 ficcionaliz\u00e1bamos la instalaci\u00f3n inicial de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que a ella le hubiera gustado ver solo eso. A lo que le respond\u00ed que a m\u00ed tambi\u00e9n me hubiera gustado hacerlo, pero que nosotros no nos movemos en un circuito de artes pl\u00e1sticas que nos permita hacerlo. De ah\u00ed nuestra frustraci\u00f3n. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tambi\u00e9n tiene que ver con nuestra incapacidad de responder a lo que los dem\u00e1s esperan de nosotros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que todav\u00eda dependemos de un deseo que ten\u00edamos al principio de hacer piezas, con veintimuchos a\u00f1os, que era el de hacer cosas raras o teatro contempor\u00e1neo pero accesible. Esto nos lo permit\u00eda el formato teatral y el texto que a\u00fan no can\u00f3nico es narrativo. De hecho, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es una obra muy narrativa. Nos gustar\u00eda desprendernos de esta modalidad de contar las cosas alg\u00fan d\u00eda. \u00bfPara qu\u00e9 sirve el teatro? Para estar juntos, para congregar a gente en presente a trav\u00e9s de una ficci\u00f3n, no alrededor de algo concreto, real, pol\u00edtico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Tanto en<\/b><b><i> Guerrilla<\/i><\/b><b> como en <\/b><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b> hay un profundo trabajo sobre el tiempo. \u00bfQu\u00e9 temporalidad se encuentra en <\/b><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b>?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Romeo Catellucci dice sobre el oficio teatral: \u201cEl material pl\u00e1stico del teatro es el tiempo\u201d. Esto para nosotros es fundamental. Siempre cuando trabajamos, la manera de trabajar los materiales y de secuenciarlos en escena s\u00f3lo tiene sentido cuando distorsionamos el tiempo. Cuando se crea un portal espacio-temporal. En todas las piezas experimentamos con la percepci\u00f3n del tiempo, alter\u00e1ndola. As\u00ed como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Guerrilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> jug\u00e1bamos con el tiempo hist\u00f3rico, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">el tiempo se trabaja de manera perceptiva, creando una percepci\u00f3n temporal desesperada. La gente se pone muy nerviosa. En \u00c1msterdam, al final de la primera escena en la que supuestamente no pasa nada, un se\u00f1or grit\u00f3: \u201c\u00bfVa a pasar algo? \u00bfPero va a pasar algo? \u00a1Estafadores!\u201d Y el p\u00fablico crey\u00f3 que formaba parte de la obra. Yo sent\u00ed como un logro intervenir la percepci\u00f3n temporal de esta persona.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso viene de un proyecto que se llamaba <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Movimientos c\u00f3smicos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en el que intent\u00e1bamos representar o atrapar el tiempo no tiempo, el tiempo universal, el tiempo que es todo y nada a la vez. La temporalidad de lo que es el tiempo o la narrativa es muy sencilla y lineal. Una persona est\u00e1 en un teatro, se acaba la obra, sale y se va a casa. Pero en combinaci\u00f3n con la imagen este tiempo implosiona, se paraliza. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> queremos mostrar el peso del tiempo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Vuestro teatro se caracteriza por la relaci\u00f3n entre los textos proyectados y la imagen esc\u00e9nica. \u00bfC\u00f3mo es esa relaci\u00f3n en<\/b><b><i> La Plaza<\/i><\/b><b>?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A trav\u00e9s de la relaci\u00f3n distorsionada entre imagen y texto que siempre utilizamos, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> intentamos reproducir los mecanismos enga\u00f1osos del ojo, y por lo tanto de la mente. Yo creo que estoy viendo algo y lo proceso mentalmente, pero ese algo no es lo que yo creo que estoy viendo. Trabajamos con el poder de la imagen, pero la imagen como enga\u00f1o, sobre un lenguaje enga\u00f1oso que no sabemos dominar ni procesar. Nuestros mecanismos animales no nos permiten ver la realidad tal y como es, sino que \u00e9sta est\u00e1 distorsionada por nuestro instinto de supervivencia o la necesidad de que la realidad responda a nuestras necesidades.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>En uno de vuestros primeros trabajos, en el fanzine-obra esc\u00e9nica <\/b><b><i>Orxata, <\/i><\/b><b>hablabais de<\/b> <b>\u201chistorias reales de gente muy cercana que espero nunca lea esto porque se va a sentir identificada y vamos a tener problemas\u201d. \u00bfA qui\u00e9n habla El Conde de Torrefiel hoy?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siendo honesta, El Conde no deja de hablar al p\u00fablico de El Conde, que es un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">target<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> muy reconocible. El teatro es elitista, lo consumen pocos y caben trescientas personas que son un fractal muy peque\u00f1o de la sociedad. Muy poca gente consume cultura, menos teatro y todav\u00eda menos teatro contempor\u00e1neo. Aunque nos gustar\u00eda hablar a gente muy diversa, al final hablamos a gente como nosotros, a un espejo de nosotros mismos. Ojal\u00e1 no fuera as\u00ed. Hacemos lo que nos gustar\u00eda ver en un teatro.<\/span><\/p>\n<p><b>El sentido del humor \u00e1cido y directo fue uno de los principales veh\u00edculos de expresi\u00f3n de El Conde de Torrefiel. Pareciera que ya no \u201c<\/b><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=CjNg-5-sT44&amp;ab_channel=teatronTV\"><b>todo da mucha puta risa<\/b><\/a><b>\u201d como se titulaba uno de vuestros experimentos esc\u00e9nicos, que con El Conde ahora nos re\u00edmos menos, o por lo menos de otra manera.<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aquello respond\u00eda a una \u00e9poca vital, a una edad o un car\u00e1cter m\u00e1s juvenil o irreverente con el que te crees que tienes la inteligencia o la vitalidad para cambiar el mundo. Ahora ya somos cuarentones y nos hemos dado cuenta de que no es as\u00ed y que quiz\u00e1s ya no podemos hacer bromas desde la distancia o la salvaguardia de la juventud. Ahora ya nos enfrentamos a miedos m\u00e1s vitales como la muerte, la falta de salud, de calidad de vida, el bienestar de tu entorno. Ya no estamos en ese lugar, no somos tan inconscientes, tambi\u00e9n con la palabra. Y no pasa nada, nos re\u00edmos pero de otra manera.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b><i>La Plaza<\/i><\/b><b> se estrena en 2018. Por aquel entonces no hab\u00eda ning\u00fan diputado expl\u00edcitamente fascista con poder en Espa\u00f1a. La obra se presenta ahora en Madrid, ciudad y comunidad aut\u00f3noma gobernada en coalici\u00f3n con un partido de extrema derecha, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1 esta plaza?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Partiendo del presupuesto de que el p\u00fablico que vendr\u00e1 a ver la obra en Madrid ser\u00e1 el mismo que hubiera venido en 2018, con otro tipo de gobierno o dibujo pol\u00edtico\u2026 Si por casualidad hubiera alg\u00fan infiltrado esta obra le va a molestar mucho. Desde la primera escena con las musulmanas a la persona que se masturba viendo porno. Lo que no dejan de ser ofensas burguesas. Esta obra es carne de ca\u00f1\u00f3n para pol\u00e9micas sin fundamento. Aunque s\u00ed es cierto que en 2018 en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Plaza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hab\u00eda temas que todav\u00eda no eran candentes, ahora ciertas im\u00e1genes que representa son de brutal actualidad: la inmigraci\u00f3n, la imagen como arma ling\u00fc\u00edstica de confusi\u00f3n o la violaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Conde de Torrefiel vuelve a Madrid, lleg\u00f3 en 2012 con Observen c\u00f3mo el cansancio derrota al pensamiento al Festival Sismo y Escenas para una conversaci\u00f3n despu\u00e9s del visionado de una pel\u00edcula de Michael Haneke al antiguo Teatro Pradillo, obras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/2020\/11\/26\/tanya-beyeler-hacemos-lo-que-nos-gustaria-ver-en-un-teatro\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[20,188,187,186,112],"class_list":["post-622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-el-conde-de-torrefiel","tag-la-plaza","tag-pablo-gisbert","tag-tanya-beyeler","tag-teatros-del-canal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=622"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":624,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/622\/revisions\/624"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/fernandogandasegui\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}