Los valores de Israel son incompatibles con…

 

A mi amigo Juan Fran

 

Este texto empezó como tantas cosas últimamente, con un reel de Instagram. Uno en el que se mostraba un fragmento de una conversación entre Slavoj Zizek y Mehdi Hasan en el programa “Up front” de Al Jazeera. El tema era el nuevo libro del filósofo, en el que hace una defensa de el proyecto ilustrado europeo y se posiciona en contra de la romantización de los refugiados. Pero sobre todo pone sobre la mesa la idea, bastante extendida, de que el modo de vida de ciertos refugiados es incompatible con el horizonte del proyecto europeo.

Mientras veía el video y la arrastrada que el periodista le pone al filósofo me pregunté: ¿No son los valores y las acciones del Estado de Israel incompatibles con los de occidente? Y poco a poco lo que comenzó como una broma en mi cabeza, como un JuanFranismo, fue cobrando forma hasta convertirse en texto y  acabar en esto que ahora lees. Porque podemos discutir la hegemonía, la pertinencia, los sesgos y puntos ciegos de esa escala de valores, pero lo que me llama la atención es su incompatibilidad con lo que es es y hace Israel.

Abstract (Aaaaa verda)

Los valores sobre los que se erige Israel son incompatibles con el núcleo ético del sistema de derechos humanos de occidente y sus acciones, no solo desestiman los principios fundamentales del derecho internacional, sino que han establecido precedentes funestos en el ámbito multilateral, ampliando el campo de lo permisible a lo que era inaceptable.
Además, hoy en día Israel, es un factor fundamental del deterioro democrático en otros países, en los que referirse críticamente a ese Estado ha implicado la cancelación de la libertad de expresión y manifestación.

Etno Estado

Durante los siglos XIX y XXl, buena parte del mundo se lanzó hacia un ideal de organización social en en el que la etnicidad no determinara el lugar de las personas en la vida política y jurídica. Esa aspiración nunca se ha terminado de convertir en realidad pero sí ha sido un horizonte, una meta.
En Israel es diferente, al ser un estado etno-religioso, los ciudadanos están claramente diferenciados y jerarquizados en relación a su etnicidad. La discriminación para los no judíos es estructural y sistemática. Israel no tiene la aspiración de cerrar esa brecha, no es un Estado que busca ofrecer un marco institucional y normativo para la expresión de la pluralidad, sino sólo para quienes comparten idioma, religión y origen común. Esto dificulta su inscripción en la tradición moderna de los derechos universales.

Derechos bíblicos y régimen jurídico

En 1948 más de medio millón de palestinos fueron expulsados de sus tierras durante la creación de ese Estado. En 1967 por lo menos un cuarto de millón fueron desplazados en la guerra de los seis días. El proceso de expansión colonial no ha parado y es parte inseparable de lo que es y ha sido Israel. Para comprobarlo basta ver cualquiera de los mapas históricos de la región que inundan Internet y la forma en que el Estado sigue permitiendo, cuando no alentando, la proliferación de asentamientos en territorios palestinos.
Muchos israelíes (sionistas religiosos y colonos) afirman que esas tierras les pertenecen por derecho bíblico. ¿Cómo va a ser compatible con los valores del derecho internacional y el orden multinacional el justificar el expansionismo bajo el argumento de que son el pueblo elegido de Dios? La idea del gran Israel es de corriente uso, no solo entre unos cuantos chalados, sino entre muchos de los actuales dirigentes de aquel país.


Tratados internacionales

La destrucción de Gaza que perpetraron los israelíes entre octubre de 2023 y octubre de 2025 se llevo a cabo violando la Convención de Ginebra que busca imponer limitaciones al uso de la violencia en los conflictos armados. Principios como la distinción entre la población civil y los objetivos militares y la prohibición de ejercer castigos colectivos fueron violadas sistemáticamente por el ejercito de ese país. Los ataques repetidos a hospitales, escuelas, viviendas y sistemas de agua potable no pueden ser considerados mecanismos de defensa legítimos en ningún caso.

Daños colaterales

Israel y sus secuaces (gran palabra) hablan de que su ejercito actúa con parámetros éticos muy estrictos y que han desarrollado tecnologías de punta para llevar a cabo sus operaciones. Dicen una y otra vez que ellos no actúan al azar (como si lo hicieron los militantes de Hamas el 7 de octubre) que todo está planeado y calculado. Alimentan esa oposición tan tramposa entre civilización y barbarie. Pero lo que todos hemos visto es que Gaza es “tierra arrasada”. Lo opuesto a esas supuestas “operaciones quirúrgicas”. Según datos de UNICEF la cantidad de niñxs asesinados en Gaza ronda los 18,000. Ese ejército que se opone a “la barbarie” ha asesinado a 18,000 niños ¿por error? Han devaluado al absurdo, la de por si problemática idea de los daños colaterales.


Ignorar los marcos normativos internacionales

La Corte Internacional de Justicia de la ONU, expresó que existe riesgo de genocidio en Gaza desde el 26 de enero de 2024 y la Corte Penal Internacional giró ordenes de aprehensión contra Netanyahu y Yoav Galant el 21 de noviembre de 2024. El hecho de que potencias como EUA y Alemania (entre otros) ignoren los dictámenes y recomendaciones de estas instituciones fija un parámetro de lo que es posible y tolerable en la arena internacional. De facto, Israel ha conseguido que los contrapesos internacionales pierdan valor. Relativizar las resoluciones de las instituciones internacionales y las ONG hace que perdamos marcos de referencia en las reglas que rigen la convivencia entre países y que se diluyan los parámetros mediante los que se establecen límites al uso de la fuerza.

Ayuda humanitaria

Se les llama así a los recursos destinados a salvar vidas: agua potable, atención médica, medicamentos y refugios de emergencia. Israel ha sido un obstáculo  para que esa ayuda internacional llegue a la población de Gaza. Calificaron a la UNRWA como organización vinculada al terrorismo y desestimaron la labor de otras estructuras que tienen experiencia distribuyendo ayuda, aun cuando bloquear la ayuda humanitaria constituye una violación grave del derecho internacional.


Acceso a la información

Israel ha asesinado a entre 240 y 270 periodistas palestinos en los últimos dos años, eso rompe, una vez más, todos los protocolos internacionales. Además prohibieron la entrada a reporteros extranjeros para informar lo que estaba sucediendo en Gaza. Menos de diez periodistas fueron autorizados a ver lo que pasaba, todos en itinerarios diseñados y vigilados por el ejército israelí.
Prohibir la presencia de periodistas y observadores neutrales es evadir la transparencia y negar la posibilidad de se pueda documentar lo que sucede en el terreno y por lo mismo juzgarlo, es romper el derecho colectivo a la información, es impedir la documentación de crímenes de guerra, es en el fondo, una confesión.

La culpa 

Es difícil desvincular la creación del Estado de Israel de una de las mayores aberraciones que ha cometido la humanidad: el holocausto. El exterminio perpetrado por los nazis en contra de 6 millones de judíos (a los que hay que sumar a los gitanos, eslavos, comunistas, homosexuales, discapacitados etc.) Ese horror generó las condiciones políticas para la cristalización de un proyecto que venía desde antes, pero que encontró las condiciones para su realización en el aftermath de aquel horror. El apoyo de muchos países a la creación de ese Estado fue resultado de la culpa por acciones u omisiones.

La eterna víctima

Muchos países dan a ese Estado un estatus de inocencia perpetua por los sufrimientos padecidos por los judíos en el pasado. Una condición que pretende blindar a Israel contra cualquier crítica posible y justificar cualquiera de sus acciones. Una retórica que le da un lugar de excepción y le exime de hacerse responsable de sus actos. Como si el sufrimiento del pasado fuera una “carta blanca” para los actos que se cometan en el porvenir.
Sus defensores y cómplices, ya sea por lealtades políticas, por culpas históricas o por complicidades estratégicas han contribuido a normalizar esta deriva, socavando la vida democrática en sus propios países.

Alemania siempre del lado equivocado de la historia

Alemania ha declarado que el apoyo a Israel es “razón de Estado”, un principio político que  legitima medidas excepcionales, incluso inmorales o ilegales, en nombre de la seguridad.
Al adoptar este principio, implícitamente reconoce que lo que hace Israel es inmoral e ilegal. Esta decisión ha erosionado principios fundamentales de la propia democracia Alemana, como la  libertad de manifestación, de expresión o el derecho al pluralismo de ideas.
Son cientos los videos de la policía alemana golpeando y deteniendo a manifestantes pacíficos que llevan una bandera Palestina o una kufiya. Son cientos los ejemplos de censura en medios de comunicación y espacios culturales. Alemania prefirió empeñar su democracia antes que lidiar con su culpa histórica.

Estados Unidos

Israel está destruyendo Gaza con armas, en buena parte, suministradas por EUA. Estudiantes de muchas universidades se han manifestado contra el genocidio y han sufrido represalias: listas negras, detenciones y hasta deportaciones, son las herramientas que han usado las universidades para disuadir a los alumnos de manifestarse. Durante la guerra de Vietnam se acusaba a los estudiantes de comunistas, hoy de antisemitas. En la “land of freedom” el antisemitismo se ha convertido, en demasiados casos, en una carta que busca blindar a Israel.

Antisemitismo

Casi todas las críticas a Israel son atajadas usando la carta del antisemitismo. Espero que nadie niegue que esa pulsión haya existido y aún exista. Pero estamos hablando de otra cosa: no es posible que no se pueda criticar a un Estado sin que se nos acuse de discurso de odio hacia la identidad de una comunidad. El rechazo a las políticas de Israel no se basa en ningún factor étnico ni religioso, es una animadversión política. En los judíos hay posturas diversas. Personas religiosas y no religiosas, sionistas y anti sionistas, progresistas y conservadoras, etc. El Estado israelí no representa ni honra esa pluralidad y muy por el contrario busca amalgamar e igualar la identidad judía con la israelí.

7 de octubre

Condeno de manera categórica las acciones de Hamas del 7 de octubre, por su brutalidad y por estar dirigidas contra población civil. Pero eso no significa que yo deslegitime la resistencia a la ocupación en su conjunto. Lo que Israel ha hecho y sigue haciendo en los territorios palestinos es inhumano y cualquier pueblo que sea sistemáticamente oprimido terminará por generar mecanismos de auto defensa. Más de 50 años de ocupación, dependencia, subordinación, encarcelamientos, expulsiones y humillaciones no pueden ser obviados. Además equiparar a Hamas con el ejército israelí es borrar una asimetría fundamental. No se puede comparar a una milicia con el ejército de un Estado plenamente reconocido por la ONU. Sus capacidades, su posición de poder y sobre todo, sus responsabilidades jurídicas, son radicalmente distintas.

El Alto al fuego

Claro que el alto al fuego del 10 de octubre de 2025 ha sido un alivio para los gazatíes. Pero eso no implica de ninguna manera que la violencia contra ellos haya parado, ni que Israel haya dejado de atormentar a la población de múltiples formas. Pensar que ese conflicto se ha detenido es obviar los planes israelíes de traslado forzoso de población, de control militar sostenido y la absoluta negativa de a dar a Palestina autonomía sobre su territorio, además de que la política de anexión que se despliega al otorgar permisos para construir más asentamientos ilegales en Cisjordania sigue en pie. Asemejar el “alto al fuego” con el “fin del conflicto” sirve para ocultar la continuidad del proyecto de dominación.

Memoria y porvenir

Israel entró en un callejón sin salida porque se han despegado de un orden de valores que dicen defender. Se han colocado del lado de la «barbarie» que tanto dijeron criticar. Con sus acciones, han erosionado la autoridad moral de la memoria que representan y han habilitado la comparación entre el holocausto sufrido y el genocidio que hoy perpetran. Serán vistos, por una enorme parte del mundo, como los responsables del horror, antes que como las víctimas del mismo. Han faltado al respeto al holocausto como memoria y como pedagogía y han traicionado aquella promesa que fue el “nunca más”… porque ya fue otra vez y a menos que se le pongan límites a ese Estado… seguirá siendo.

 

Lázaro G. Rodríguez

 

 

Postdata: A partir del 7 de octubre de 2023 he intentado pensar lo que pasa en Gaza. Este texto es un paso en una reflexión más amplia que se ha ido construyendo a tientas, si es de tu interesacá se puede seguir.

“Oración de guerra” del 26/12/ 2023:

“No queremos justicia ni verdad les rogamos piedad” del 13/2/2024

No queremos ni justicia ni verdad, les rogamos piedad

“Las mentiras de mis maestros” del 16/4/2025

Las mentiras de mis maestros

“La violencia de las víctimas“ del 9/7/2025

La violencia de las víctimas

“¿Es odio lo que siento?” del 13/8/2025:

¿Es odio esto que siento?

Acerca de lagartijastiradasalsol

Lagartijas Tiradas al Sol somos una cuadrilla de artistas. Trabajamos en escena, hacemos libros, radio, videos y procesos pedagógicos. Desde 2003, empezamos a desarrollar proyectos como un mecanismo para vincular el trabajo y la vida, para borrar y trazar fronteras. Nuestro trabajo busca crear narrativas a partir de hechos de la realidad. No tiene nada que ver con el entretenimiento; es un espacio para pensar, articular, desplazar y desentrañar lo que la vida cotidiana funde, pasa por alto y nos presenta como dado. Las cosas son lo que son, pero también pueden ser de otra manera.
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