{"id":1207,"date":"2017-10-23T13:02:07","date_gmt":"2017-10-23T11:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/?p=1207"},"modified":"2017-10-23T13:02:28","modified_gmt":"2017-10-23T11:02:28","slug":"no-one-is-an-island","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2017\/10\/23\/no-one-is-an-island\/","title":{"rendered":"No-one is an island"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1208\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-2-min.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-2-min.png 700w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-2-min-300x164.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Cada medio parece esconder los sue\u00f1os de su \u00e9poca, sus expectativas y deseos de emancipaci\u00f3n; as\u00ed fue con el libro, la fotograf\u00eda, la radio, el cine, la televisi\u00f3n y ahora con el medio digital. Pero con sus sue\u00f1os vienen tambi\u00e9n las pesadillas. En la realidad virtual se cifran hoy estos extremos. <em>No-one is an island<\/em>, un trabajo de Juan Navarro con Ferdy Esparza e Ignasi Duarte, se produjo en el marco del <a href=\"http:\/\/www.humaintrophumain.fr\/web\/events\/meq-festival-%E2%80%A2-presentation\/\">M\u00e9q<\/a>, un festival de artes digitales dirigido por Daniel Romero, quien tambi\u00e9n colabora en este proyecto, con sede en el teatro de Montpellier hth, que asume tambi\u00e9n la producci\u00f3n de esta obra. La muestra est\u00e1 dedicada a explorar la dimensi\u00f3n esc\u00e9nica de las artes digitales, dos mundos aparentemente contrarios que terminan parad\u00f3jicamente confluyendo, pero en qu\u00e9 lugar y de qu\u00e9 manera. Experiencias sonoras y atm\u00f3sferas visuales se presentan como un reencuentro con la tribu a trav\u00e9s de una aceleraci\u00f3n hacia un futuro sobre la que evidentemente hemos perdido el control, o preferimos pensar que lo hemos perdido. Es parte de la po\u00e9tica de estos mundos: disoluci\u00f3n de los sujetos, autonom\u00eda de los medios. Cada medio so\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n con poder funcionar con independencia del hombre, cansado quiz\u00e1 este de tener que hacerse cargo de sus propios desastres. Los medios son un alivio. La escena, sin embargo, sigue planteando la misma pregunta: \u00bfhay alguien ah\u00ed?, \u00bfqui\u00e9nes estamos?, \u00bfqu\u00e9 estamos haciendo? Estas y otras frases similares aparecen escritas a modo de pintadas indescifrables en los muros de un paisaje virtual por el que camina una ni\u00f1a.<\/p>\n<p><em>No-one is an island <\/em>muestra este viaje a trav\u00e9s de los ojos de esta ni\u00f1a, Emma Baraize, a la que, como si de un rito inici\u00e1tico se tratara, le colocan las gafas con las que entrar en la irrealidad de este entorno virtual. Sonidos vocales, frecuencias sonoras y ritmos en bucle anticipan el momento. Dos seres extra\u00f1os cubiertos con pajas secas al frente de varios micr\u00f3fonos suspendidos reciben al p\u00fablico con sonidos que vienen de lejos. Un peque\u00f1o invernadero con plantas funciona como el lugar secreto de la ceremonia. A ese lugar es conducida la ni\u00f1a para su preparaci\u00f3n, que el p\u00fablico sigue a trav\u00e9s de proyecciones. El invernadero ocupa un lugar singular en la historia del teatro como f\u00e1brica de invenciones oscuras. Es un sitio h\u00famedo y secreto que se alimenta con la tierra, hojas verdes y frutos. Uno de estos seres fant\u00e1sticos, N\u00faria Lloansi, acompa\u00f1a a la ni\u00f1a en este viaje, como un Virgilio llevando a Dante por los infiernos.<\/p>\n<p>Pero en <em>No-one is an island<\/em> las resonancias cl\u00e1sicas acaban ah\u00ed, tampoco se trata de una exploraci\u00f3n por el inconsciente freudiano, en todo caso dialoga con los arquetipos con los que Jung describiera los imaginarios colectivos, un terreno com\u00fan a todos los seres y \u00e9pocas del mundo. El viaje de la ni\u00f1a es distinto en cada ocasi\u00f3n, pero cualquiera podr\u00eda estar en su lugar. Esa ni\u00f1a es la infancia de una humanidad que tiene el lugar de los sue\u00f1os como su \u00faltimo reducto de sociabilidad no condicionada, la \u00faltima posibilidad de habitar paisajes fant\u00e1sticos y arquitecturas fantasmales te\u00f1idos a parte iguales por la melancol\u00eda y el deseo, la crueldad y la inocencia. Formas vegetales, apariciones animales y geometr\u00edas proteiformes conviven en un territorio en el que ya no queda nadie, pero en el que estamos todos, porque en <em>No-one is an island<\/em> todos estamos ya muertos. Como le dicen a la ni\u00f1a, es como si todos nos conoci\u00e9ramos ya desde siempre, porque de alg\u00fan modo nunca dejamos de estar en este lugar inventado por nuestras cabezas, un lugar \u00edntimo y extra\u00f1o, el lugar de los sue\u00f1os, y las pesadillas, el \u00faltimo rinc\u00f3n de nuestras cabezas para estar con los dem\u00e1s, con los extra\u00f1os y lo extra\u00f1o, de un modo no previsto, el \u00faltimo espacio tambi\u00e9n para ensayar otras formas de creaci\u00f3n. Como afirma Jonathan Crary en su apolog\u00eda del sue\u00f1o frente al capitalismo: \u201cen la despersonalizaci\u00f3n del sue\u00f1o, el durmiente habita un mundo com\u00fan, una actuaci\u00f3n compartida de la retirada de la praxis 24\/7 con su calamitosa nulidad\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1210\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-3.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-3.png 700w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-3-300x164.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>En alg\u00fan momento de la obra se empiezan a o\u00edr de forma intermitente golpes secos que llegan a la escena confundi\u00e9ndose con los sonidos vocales y las frecuencias graves; pero estos ruidos son distintos, cortos y secos, parecen venir de otro sitio, no est\u00e1n producidos ni por un sintetizador digital ni por la voz humana. Al final se desvela su origen, provienen de una acci\u00f3n violenta que est\u00e1 teniendo lugar dentro del invernadero, ese lugar secreto cuyo interior permanece oculto para el p\u00fablico. Ese es el lugar que le sigue quedando a la acci\u00f3n, un \u00e1mbito h\u00famedo y terroso donde las ideas pueden seguir siendo algo m\u00e1s que ideas, cuerpos inciertos que todav\u00eda sudan y lloran. Estos sonidos, y su lugar de proveniencia, son uno de los pocos elementos disruptivos que atraviesan este mundo de ficci\u00f3n desde un sitio pr\u00f3ximo y extra\u00f1o desestabiliz\u00e1ndolo. El lugar de la acci\u00f3n, que deslumbr\u00f3 al siglo XX, aparece ahora protegido en el \u00e1mbito secreto del que nacen los sue\u00f1os, y las pesadillas, el espacio de la ceremonia y la reproducci\u00f3n, el contacto f\u00edsico, la caricia, la transgresi\u00f3n y la violencia. En una obra en la que todo queda disuelto digitalmente, liberado de sus anclajes con el mundo, este rinc\u00f3n m\u00ednimo, a modo de espacio infiltrado en un universo irreal, parece hablarnos de otra \u00e9poca y otras posibilidades, un tiempo de los or\u00edgenes pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo seguir, por d\u00f3nde salir, c\u00f3mo estar en un mar de im\u00e1genes que se reproducen de forma autom\u00e1tica. El recorrido de la ni\u00f1a pod\u00eda hacernos pensar en alg\u00fan v\u00eddeo-juego si no fuera porque la capacidad de interacci\u00f3n de la ni\u00f1a con el medio se reduce a su pura presencia, su deambular sin una meta fija y sus propias manos que provistas de un dispositivo t\u00e9cnico le permiten mover algunos objetos, por lo dem\u00e1s, es en el propio paisaje en movimiento, saturado de vegetaci\u00f3n y geometr\u00edas, en el que recae una misteriosa capacidad de actuaci\u00f3n que nos envuelve.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1212\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-kb.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-kb.png 700w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/unnamed-kb-300x164.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>Cuando surge un medio nuevo siempre se plantea la misma pregunta: c\u00f3mo utilizarlo, qu\u00e9 se puede hacer con \u00e9l; no solo para qu\u00e9 sirve, sino para qu\u00e9 nos puede servir m\u00e1s all\u00e1 de las utilidades para las que ha sido programado. Qu\u00e9 hacer con el medio para que se convierta en el medio de otra cosa, o dicho de otro modo, d\u00f3nde queda la posibilidad de la creaci\u00f3n, de lo imprevisto y la p\u00e9rdida en un entorno donde todo ha sido previamente programado, acondicionado, previsto. El cruce entre la escena y las artes digitales, que en ocasiones corre el riesgo de quedar reducido a una exhibici\u00f3n de las habilidades t\u00e9cnicas del aparato, recupera esta pregunta a nivel colectivo. \u00bfPara qu\u00e9 nos puede servir la realidad virtual? No en el sentido de buscarle una rentabilidad l\u00f3gica, sino de confrontarla con sus l\u00edmites, bucear en su locura. La escena no es un espacio para las utilidades de manual. Conecta antes con el abuso que con el uso. La acci\u00f3n nunca fue un medio nuevo, sino el medio de los medios, un modo de utilizar, de pensar y situarnos de otras maneras frente al entorno. El aparato, convertido ahora en una compleja red de c\u00f3digos y frases de programaci\u00f3n, de d\u00edgitos y l\u00edneas, nos deslumbra tanto como el mundo que genera. Todos los aparatos tuvieron algo de fascinante, como si escondieran un secreto o una promesa. Mundos encantados que nos permitieron volver a ser ni\u00f1os, trastear con la primera c\u00e1mara de fotografiar, la primera radio, el primer aparato de televisor, el primer ordenador o dispositivo m\u00f3vil. Juguetes para adultos. Los medios, en la medida en que no dejan de reinventarse, tratan de conservar esa emoci\u00f3n de la primera vez, de un territorio virgen, un mundo que en el fondo somos nosotros mismos con nuestros deseos infantiles de poner en crisis las posibilidades de nuestro entorno, de ponerlo patas arriba, de saltarse las reglas. Hay una dimensi\u00f3n po\u00e9tica en todo esto. Los medios son tambi\u00e9n un lugar para so\u00f1ar. \u00bfC\u00f3mo explicar tantas noches solitarias delante de una pantalla de ordenador? El sitio que ocupan en el centro de la escena esas extra\u00f1as gafas expresan este interrogante y al mismo tiempo esta fascinaci\u00f3n por una atm\u00f3sfera que tiene algo de irreal y de monstruoso, nos atrae y nos da miedo. Porque la pregunta que nos hace la m\u00e1quina no ofrece una posibilidad frente a la que optar con libertad \u2014nadie est\u00e1 fuera del medio, esta es su promesa y su amenaza\u2014. Cada medio es un destino hist\u00f3rico, \u00bfpo\u00e9tico, pol\u00edtico, econ\u00f3mico? Aunque uno decida no ponerse las gafas, las gafas est\u00e1n ah\u00ed, <em>no-one is an island<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1213\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/las.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/las.png 700w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/las-300x164.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p>El trabajo de Juan Navarro y su equipo tiene algo de todo esto. Te sientes atra\u00eddo, pero al mismo tiempo te inquieta. Es po\u00e9tico, pero no deja de conectarnos con lo monstruoso. Seduce y cuestiona. El estreno acab\u00f3 con un aplauso cerrado, pero m\u00e1s de uno se fue con las dudas en el cuerpo. \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo aqu\u00ed? Esto es lo que hay, parece decirnos una obra en la que el viaje por lo virtual se impone con ese car\u00e1cter inevitable que tiene todo ritual. El medio digital no deja de constituirse como otro tipo de ritual. Este es el lugar que nos queda, ceremonias para celebrar nuestra desaparici\u00f3n como especie. Y esta respuesta nos inquieta\u2026 o nos seduce.<\/p>\n<p><em>No-one is an island<\/em> es el comienzo de un proceso de investigaci\u00f3n sobre la realidad virtual, un trabajo que ir\u00e1 adoptando formatos distintos en espacios y contextos de producci\u00f3n diversos, de donde ir\u00e1n surgiendo otras respuestas a todas estas preguntas. El proyecto abre para sus creadores, algunos de ellos, como Juan Navarro, verdaderos pioneros del teatro de acci\u00f3n, una puerta a un pa\u00eds de las maravillas donde, como en el relato cl\u00e1sico, nada es lo que parece. Detr\u00e1s de cada paisaje se esconde un abismo, detr\u00e1s de cada imagen un pasadizo y detr\u00e1s de cada figura un momento de perplejidad. Detr\u00e1s de este vac\u00edo, estamos todos. Es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n biol\u00f3gica. Todo ha sido previamente programado, incluido el cuerpo, y sin embargo siempre est\u00e1 todo por hacer. Cada medio, como cada \u00e9poca y cada edad, plantea nuevos horizontes.<\/p>\n<p>Dentro de este mundo irreal el yo y el t\u00fa se confunden en un paisaje cambiante de sensaciones en el que el nosotros es apenas las ruinas de un pasado que no sabemos c\u00f3mo sostener. Un sentimiento de fracaso, pero tambi\u00e9n de belleza, de cansancio y al mismo tiempo de ganas de seguir, se dejan sentir a lo largo de este viaje que puede conducir a cualquier lugar. Proteger esta posibilidad, no la de un lugar cualquiera, sino la de cualquier lugar como posibilidad de lo maravilloso, es de lo que, en definitiva, nos habla, con amor este <em>no-one is an island<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada medio parece esconder los sue\u00f1os de su \u00e9poca, sus expectativas y deseos de emancipaci\u00f3n; as\u00ed fue con el libro, la fotograf\u00eda, la radio, el cine, la televisi\u00f3n y ahora con el medio digital. 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