{"id":3721,"date":"2025-10-29T12:20:33","date_gmt":"2025-10-29T11:20:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/?p=3721"},"modified":"2025-10-29T12:26:18","modified_gmt":"2025-10-29T11:26:18","slug":"reminiscencia-de-malicho-vaca-valenzuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2025\/10\/29\/reminiscencia-de-malicho-vaca-valenzuela\/","title":{"rendered":"Reminiscencia de Malicho Vaca Valenzuela"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3722\" src=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Malicho-Vaca_Reminiscencia_Fran-Razeto-GAM-1-1024x683.jpeg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Malicho-Vaca_Reminiscencia_Fran-Razeto-GAM-1-1024x683.jpeg 1024w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Malicho-Vaca_Reminiscencia_Fran-Razeto-GAM-1-300x200.jpeg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Malicho-Vaca_Reminiscencia_Fran-Razeto-GAM-1-768x512.jpeg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primera visita de la temporada a Condeduque para ver el estreno en Madrid de <\/span><a href=\"https:\/\/www.condeduquemadrid.es\/actividades\/malicho-vaca-valenzuela-reminiscencia\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reminiscencia<\/span><\/i><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">, la obra con la que el creador chileno Malicho Vaca Valenzuela lleva tres a\u00f1os recorriendo Am\u00e9rica y Europa, y que vaya a saber por qu\u00e9 tard\u00f3 tanto tiempo en llegar a esta ciudad en la que vivo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Malicho Vaca naci\u00f3 en Santiago de Chile en un hospital antiguo y medio en ruinas. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reminiscencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos lleva desde la V\u00eda L\u00e1ctea hasta ese hospital para contarnos partes de su vida que tambi\u00e9n son partes de la historia reciente de la ciudad que habita. En el relato aparecen, adem\u00e1s, los abuelos que lo criaron y un\/a artista que durante treinta a\u00f1os dej\u00f3 mensajes de amor escondidos a la vista de todos en diferentes puntos de la ciudad.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reminiscencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es una pieza que naci\u00f3 durante el confinamiento pand\u00e9mico. Un experimento que comenz\u00f3 como una presentaci\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">online<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de ocho minutos y que fue creciendo a medida que se configuraba su lenguaje de ventanas que se abren, superponen y multiplican en la pantalla de un ordenador. Despu\u00e9s de hacer funciones v\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">streaming<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> durante m\u00e1s de un a\u00f1o la obra estren\u00f3 su formato esc\u00e9nico en el FIBA, en Buenos Aires, en 2022. El paso de la pantalla al teatro no la modific\u00f3 demasiado, lo que hace que esta obra traiga consigo una buena parte de la atm\u00f3sfera excepcional que le dio origen.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sentado en un escritorio a un costado del escenario, frente a un ordenador cuya pantalla se proyecta en el ciclorama, introduci\u00e9ndonos en v\u00eddeos, fotos, canciones y recorridos espaciotemporales por Google Earth, Malicho recrea para nosotros una b\u00fasqueda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de la obra vemos, entre otras cosas, fragmentos de reportajes televisivos de 2006 y 2011 que dan noticia de dos levantamientos estudiantiles de los que el creador form\u00f3 parte, como alumno de liceo primero y universitario despu\u00e9s. Tambi\u00e9n vemos a periodistas informando sobre el estallido social de 2019, cuando a partir del malestar ocasionado por el aumento de las tarifas del transporte p\u00fablico se desencaden\u00f3 una protesta masiva que paraliz\u00f3 al pa\u00eds durante meses y modific\u00f3 temporalmente la fisonom\u00eda de la capital chilena. De esa misma \u00e9poca tambi\u00e9n es un v\u00eddeo en el que vemos una avenida por la que los manifestantes corren escapando de las fuerzas del estado que disparan balas de goma y gases lacrim\u00f3genos. Por esa avenida, a lo lejos, viene Malicho en bicicleta, se ha quedado rezagado, avanza lento y se lo ve luchar por evitar el desmayo. Finalmente se detiene y se lo ve desvanecerse, hasta que entra en el plano un desconocido que lo abraza y se lo lleva mientras la persona que captura la escena con su tel\u00e9fono desde una ventana grita aguanta, hermano; aguanta, compa\u00f1ero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estas historias se mezclan con fragmentos de v\u00eddeos que Malicho hizo con sus abuelos, que tambi\u00e9n son sus vecinos, y que cantan boleros, enamorados. M\u00e1s tarde nos enteraremos de que ese cantar es met\u00f3dico, que es un ejercicio para mantener en su sitio a una memoria en fuga.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre todo este material aparecen unas misteriosas placas de metal, parte del mobiliario urbano de Santiago, en las que a lo largo de treinta a\u00f1os alguien grab\u00f3 mensajes que ah\u00ed quedaron, escondidos a la vista de todos. Malicho rastre\u00f3 y fotografi\u00f3 esas placas, sin llegar a conocer nunca la identidad de su autor\/a ni saber a qui\u00e9n estaban dirigidas ni si estaban dirigidas a alguien en particular o solo eran ideas sobre el amor lanzadas al universo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante este recorrido la obra va dando una respuesta provisional a las preguntas que plantea al principio:<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 va a pasar con nuestras huellas cuando ya no estemos aqu\u00ed? \u00bfQuedar\u00e1n nuestras voces en las calles en la carpeta de una memoria externa? \u00bfQu\u00e9 relato de nosotros contar\u00e1 Google cuando ya no estemos ac\u00e1?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y tambi\u00e9n<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 significa dejar un mensaje en un lugar que no est\u00e1 pensado para ser mensajero?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Digo que esta respuesta es provisional porque el estado de los lugares que vemos y de las personas de las que se nos habla es mutable, porque a medida que avanza la pieza veremos a muchas cosas desaparecer sin dejar m\u00e1s rastro de su existencia que una imagen en la nube que podr\u00eda ser borrada en cualquier momento: hace tiempo que sabemos que Internet no es un lugar democr\u00e1tico y que no tenemos mucho control sobre lo que aqu\u00ed permanece y lo que no.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una charla que dio hace unos d\u00edas sobre su pieza <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La dignidad del insecto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la artista mexicana Hebzoariba Hern\u00e1ndez mencion\u00f3 el S\u00edndrome de la Referencia Cambiante. Con este nombre se designa en el campo de la ecolog\u00eda a un fen\u00f3meno seg\u00fan el cual cada generaci\u00f3n acepta como estado natural de un ecosistema las condiciones en las que lo conoci\u00f3, no llegando nunca a ser consciente de la verdadera magnitud de lo que se ha perdido antes de su llegada. El problema de esto radica en que cuando se establecen objetivos para la recuperaci\u00f3n de ese ecosistema estos son siempre insuficientes porque aspiran a volver a un estado que ya era de degradaci\u00f3n. El mecanismo es f\u00e1cilmente extrapolable a lo social, lo econ\u00f3mico y lo pol\u00edtico y es consecuencia en parte de la falta de comunicaci\u00f3n entre generaciones. Esta especie de amnesia colectiva hace que sea muy dif\u00edcil imaginar futuros radicalmente distintos al presente porque el abanico de referencias es cada vez m\u00e1s estrecho. Es responsabilidad de las generaciones mayores, entonces, hablarle a los j\u00f3venes de que la casa que ahora cuesta 130 salarios mensuales netos hace cuarenta a\u00f1os se compraba con 36 para que puedan ser conscientes de que ese estado de las cosas fue posible y de que son ocho a\u00f1os de salarios lo que perdieron (perdimos) en el camino, y sepan a qu\u00e9 pueden aspirar en vez de conformarse con que se les conceda acceso a una hipoteca.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reminiscencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un trabajo autobiogr\u00e1fico que habla de historia colectiva. M\u00e1s all\u00e1 del arranque de nostalgia que podamos experimentar al pensar que el tiempo es un ladr\u00f3n que nos roba el presente para convertirlo en pasado y que a veces ni con eso se conforma y vuelve para meterse en nuestras cabezas y llevarse tambi\u00e9n lo que recordamos, que es lo que aparece a trav\u00e9s de la parte m\u00e1s personal del relato, creo que esta pieza viene a hablar de que la memoria es algo que debe ser cuidado por la comunidad y practicado en conjunto, porque a ning\u00fan poder le conviene que aquellos sobre los que gobierna recuerden nada: hay que ver si no lo r\u00e1pido que se limpiaron en Chile todos los rastros de la \u00faltima revuelta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Mar\u00eda Cecilia Guelfi<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera visita de la temporada a Condeduque para ver el estreno en Madrid de Reminiscencia, la obra con la que el creador chileno Malicho Vaca Valenzuela lleva tres a\u00f1os recorriendo Am\u00e9rica y Europa, y que vaya a saber por qu\u00e9 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2025\/10\/29\/reminiscencia-de-malicho-vaca-valenzuela\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3721","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3721"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3723,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3721\/revisions\/3723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}