{"id":1276,"date":"2014-11-25T14:26:29","date_gmt":"2014-11-25T13:26:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/?p=1276"},"modified":"2014-11-26T14:42:18","modified_gmt":"2014-11-26T13:42:18","slug":"la-memoria-es-una-ruina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/2014\/11\/25\/la-memoria-es-una-ruina\/","title":{"rendered":"LA MEMORIA ES UNA RUINA"},"content":{"rendered":"<h5><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/casino-nov\u00e9s.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1277\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/casino-nov\u00e9s.jpg\" alt=\"casino nov\u00e9s\" width=\"1152\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/casino-nov\u00e9s.jpg 1152w, https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/casino-nov\u00e9s-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/casino-nov\u00e9s-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1152px) 100vw, 1152px\" \/><\/a><\/h5>\n<h5><strong>Fotograf\u00eda: Javier Marquerie<\/strong><\/h5>\n<h4><\/h4>\n<h4><em>Ir a Nov\u00e9s era crearme un aislamiento para escapar del aislamiento enervante que me rodeaba a diario. Te\u00f3ricamente me hab\u00eda resignado a ser un buen burgu\u00e9s, soportar la mujer y la casa en apariencia, disfrutar unos ratos agradables con Mar\u00eda y costearme los caprichos que quisiera. Pero en realidad las dos mujeres me ten\u00edan harto y me forzaban a una comedia constante; y el dinero no era ni hab\u00eda sido nunca de gran importancia para m\u00ed. En cambio, mis deseos de haber sido un ingeniero, mis deseos de escribir, ten\u00eda que darlos ya por imposibles. Me hab\u00eda asomado a la pol\u00edtica y aun hab\u00eda tenido ilusiones en 1921, cuando trataba de formar el Sindicato de Empleados de Madrid. Pero indudablemente yo carec\u00eda de la flexibilidad que es necesaria para someterse a un partido y hacer carrera pol\u00edtica. Pretender que la buena voluntad es bastante para hacer una labor provechosa era ingenuidad. Sin embargo, no pod\u00eda renunciar a ninguna de estas cosas y resignarme a ser un burgu\u00e9s satisfecho.<\/em><\/h4>\n<h4><em>\u00a0<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La forja de un rebelde, <\/em>de Arturo Barea<br \/>\n(Cap\u00edtulo I, \u201cEl pueblo perdido\u201d, del tercer tomo de la triolog\u00eda, \u201cLa Llama\u201d).<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Noves 23 de noviembre del 2014.\u00a0\u00a0 Acabamos de estar en Nov\u00e9s, Javier, mi amigo, Manuela, mi hija, y yo. El pueblo al que Arturo Barea ven\u00eda a descansar los d\u00edas previos a que comenzase la Guerra Civil. Peque\u00f1o pueblo donde desdobl\u00f3 su vida de burgu\u00e9s con mala conciencia. Barea hab\u00eda conseguido sobrevivir a la guerra de \u00c1frica, de donde sali\u00f3 espantado y ya enfermo para toda la vida.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a este pueblo casado y\u00a0con hijos, en un matrimonio en declive, trabajando en una casa de patentes alemana, yendo a tomar chatos a Lavapi\u00e9s para ver a antiguos amigos y a su madre, lavandera del barrio, a quien por fin pod\u00eda ayudar pecuniariamente. Pero inquieto por una vida que le parec\u00eda mentirosa, la suya, una vida acomodada, con mujer\u00a0y amante, al mismo tiempo que ve\u00eda un pa\u00eds que se estaba jugando identidad, futuro y vida.<\/p>\n<p>Nov\u00e9s es hoy un pueblo peque\u00f1o, de horror\u00edfica estampa urbana, como toda la comarca. Nos paramos en su plaza principal, Plaza Espa\u00f1a: el Ayuntamiento, cuatro bares y dos peque\u00f1as casas solariegas. Intentamos mirarla con ojos de hace 80 a\u00f1os y todo se desdibuja, no conseguimos imaginar c\u00f3mo ser\u00eda este peque\u00f1o pueblo a comienzos de la Rep\u00fablica, aunque tengamos la impresi\u00f3n de que todo, en cierto modo, sigue igual. Tampoco debi\u00f3 tener mucha casa solariega y se\u00f1orial este pueblo castellano manchego, toledano, a 70 kil\u00f3metros de Madrid. Barea describe un pueblo pobre, m\u00e1s bien conformado por una muchedumbre harapienta y llena de hambre y cuatro potentados brutos y auspiciados por el cura y la Guardia Civil.<\/p>\n<p>En este pueblo Barea comienza sus peque\u00f1os ensayos de rebelde. Probatinas en microcosmos controlado. Abandona el casino, espacio que es el que le corresponde como empleado capitalino, y opta por ir a una tasca donde el campesinado se ahoga y refresca a base de chatos. Trasgresi\u00f3n idiota, vista hoy en d\u00eda, pero que en la Espa\u00f1a de comienzos de los a\u00f1os treinta pod\u00eda tener muchas consecuencias. Barea elige su sitio y all\u00ed organiza y ayuda a organizar una lucha opositora al caciquismo que viene desde hace lustros cegando vidas y posibilidades de cualquier mejora.<\/p>\n<p>Y cuando se acercan las \u00faltimas elecciones organiza actos pro republicanos y pro frente popular, actos de informaci\u00f3n al campesinado y que sean demostraci\u00f3n de fuerza suficiente para convencer al votante que est\u00e1 vez es posible. Nov\u00e9s, una vez comenzada la guerra, se declara nacional y sanguinaria, muchos ser\u00edan fusilados, muchos reprimidos o simplemente borrados de la faz de la tierra. Pero esa es otra historia, o no tanto, este pueblo sigue oliendo a 40 a\u00f1os de franquismo y 36 de pseudo democracia hortera y urban\u00edstica.<\/p>\n<p>Pasamos por la Iglesia donde sigue quedando una cruz de granito donde se intuye el omnipresente \u201cCa\u00eddos por Dios y por Espa\u00f1a\u201d en un puzzle donde faltan m\u00e1s de la mitad de las letras. Todav\u00eda se notan los huecos de los clavos herrumbrosos que deb\u00edan sujetar la placa con los nombres de los muertos.<\/p>\n<p>Nos informan d\u00f3nde sigue estando el casino, \u00bfser\u00e1 el mismo? Hablamos con otro lugare\u00f1o con gorra militar con estrella de cinco puntas y bandera cubana, en la conversaci\u00f3n dejo caer el nombre de Barea pero no se da por enterado. Entramos en el casino, casona pobre de unos 50 metros cuadrados que ahora regenta una familia marroqu\u00ed, que nos recibe con un buen vino de M\u00e9ntrida y unas sabrosas migas. La parte de atr\u00e1s guarda algo de lo que fue, un lugare\u00f1o nos informa que esa zona es la \u00fanica que se ha conservado, que all\u00ed es donde los potentados se jugaban los cuartos y las tierras. En la parte de adelante, en la barra, tres grupos de campesinos del lugar hablan con lenguaje de reales y arrobas aunque digan euros y sue\u00f1en en metros cuadrados.<\/p>\n<h5><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/interior-casino-noves.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1278\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/interior-casino-noves.jpg\" alt=\"interior casino noves\" width=\"1152\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/interior-casino-noves.jpg 1152w, https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/interior-casino-noves-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/interior-casino-noves-1024x682.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1152px) 100vw, 1152px\" \/><\/a> <strong>Fotograf\u00eda: Javier Marquerie<\/strong><\/h5>\n<p>Javier se queja de que en la serie de Mario Camus sobre \u201cLa forja de un rebelde\u201d el casino de Nov\u00e9s ten\u00eda sillones y columnas. Pero nos da igual, uno puede ver de qu\u00e9 iba esto y de qu\u00e9 sigue yendo. A Manuela, a la que le hemos contado la historia de Barea para introducirla en la jornada, ya le da todo igual y canturrea una canci\u00f3n pop. Aun as\u00ed, nos pregunta con desgana qu\u00e9 es \u201ccomunismo\u201d. Le damos la versi\u00f3n cristiana, por algo hay que empezar, y decidimos irnos a Torrijos a comer.<\/p>\n<p>Javier se retrasa y me quedo a solas con Manuela en direcci\u00f3n al coche. Le cuento el d\u00eda que acab\u00e9 la novela de tres libros de Barea en mi casa de la calle Monserrat. C\u00f3mo me emocion\u00e9 como nunca antes por lo que hab\u00eda le\u00eddo, por el empe\u00f1o de aquel hombre en revolverse por lo que cre\u00eda justo, por lo que en aquellas p\u00e1ginas hab\u00eda aprendido y c\u00f3mo hab\u00eda ampliado mi idea de lo que era y es Espa\u00f1a y por ende de mi mismo que, en definitiva, soy espa\u00f1ol. Le intentaba explicar ese momento en el que se me amontonaban en el pecho todo el peso de la pesadilla de este puto pa\u00eds, la pena por la triste historia de Barea, y la m\u00eda propia, pos burguesito bien pensante. Y le cont\u00e9 c\u00f3mo fue acabar el libro y ponerme a llorar como un ni\u00f1o chico.<\/p>\n<p>Dejamos Nov\u00e9s sin a\u00f1oranza, sin sensaci\u00f3n de haber cumplido, ni siquiera de haber cumplimentado, sin esperanza ni conclusiones, con impresiones vagas y el cielo encapotado, cubierto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fotograf\u00eda: Javier Marquerie Ir a Nov\u00e9s era crearme un aislamiento para escapar del aislamiento enervante que me rodeaba a diario. 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