{"id":1527,"date":"2018-05-29T13:58:36","date_gmt":"2018-05-29T11:58:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/?p=1527"},"modified":"2018-06-15T14:02:47","modified_gmt":"2018-06-15T12:02:47","slug":"1527","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/2018\/05\/29\/1527\/","title":{"rendered":"Ang\u00e9lica is black"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry-meta\"><span class=\"meta-prep meta-prep-author\">Publicado en <a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2018\/05\/29\/angelica-is-blaack\/\">MAMBO <\/a>el<\/span>\u00a0<a title=\"7:54 pm\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2018\/05\/29\/angelica-is-blaack\/\" rel=\"bookmark\"><span class=\"entry-date\">mayo 29, 2018<\/span><\/a>\u00a0<span class=\"meta-sep\">por<\/span>\u00a0<span class=\"author vcard\"><a class=\"url fn n\" title=\"Ver todas las entradas de Pablo Caruana\" href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/author\/pablocaruana\/\">Pablo Caruana<\/a><\/span><\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<div id=\"attachment_1597\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1597 size-full\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/ESTA-BREVE-TRAGEDIA_-FOTO-ISABELLE-MEISTER-5.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 989px) 100vw, 989px\" srcset=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/ESTA-BREVE-TRAGEDIA_-FOTO-ISABELLE-MEISTER-5.jpg 989w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/ESTA-BREVE-TRAGEDIA_-FOTO-ISABELLE-MEISTER-5-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/ESTA-BREVE-TRAGEDIA_-FOTO-ISABELLE-MEISTER-5-300x300.jpg 300w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/ESTA-BREVE-TRAGEDIA_-FOTO-ISABELLE-MEISTER-5-768x771.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"989\" height=\"993\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Esta breve tragedia de la carne. Foto de Isabelle Meister.<\/p>\n<\/div>\n<p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em> L\u2019elefante indiano non teme le zanzare<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Malatesta<\/p>\n<p><strong>Proleg\u00f3meno<\/strong><\/p>\n<p>Llev\u00e1bamos a\u00f1os sin ver los trabajos esc\u00e9nicos de Liddell en Madrid. Desde el 2014, exactamente. Tan s\u00f3lo en el 2017 pudimos disfrutar de su instalaci\u00f3n fotogr\u00e1fica \u201cVia Lucis\u201d en el CDN dentro del Festival El lugar sin L\u00edmites. Madrid no sabe nada del Ciclo de las Resurrecciones (tres obras realizadas en 2014 y 2015); y nada de su \u201cDecameron\u201d o su \u201cOrgullo de la nada\u201d ambas realizadas en 2016.<\/p>\n<p>Su\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/economia\/2014\/12\/13\/actualidad\/1418480562_341275.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">decisi\u00f3n<\/a>, tomada en 2014 y que englobaba el no venir a \u00a0ning\u00fan teatro de Espa\u00f1a se basaba en el poco respeto y profesionalidad con el que se la trataba aqu\u00ed, algo que se hab\u00eda hecho patente trabajando fuera de Espa\u00f1a y que le hab\u00eda hecho sentirse \u201clesionada\u201d. Bien, yo creo que tambi\u00e9n hubo una peque\u00f1a desafecci\u00f3n con parte de un p\u00fablico fiel que la segu\u00eda desde sus inicios y que Liddell no lleg\u00f3 a comprender o no quer\u00eda m\u00e1s bien lidiar. Algo que por otro lado me parece comprensible: ese af\u00e1n del que conoce por desde\u00f1ar al que se despega es harto paleto y poco aguantable, la verdad. Pero tambi\u00e9n esconde un viraje de las obras de Liddell en su trilog\u00eda china que eran poco entendibles por un espectador que no sab\u00eda bien encajar la \u201cf\u00f3rmula\u201d en las obras de Liddell, aunque entendiese las necesidades de \u201cinternacionalizarse\u201d de una compa\u00f1\u00eda que ven\u00eda bregando con la precariedad y la exclusi\u00f3n de toda programaci\u00f3n en Espa\u00f1a durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Hubo cierto p\u00fablico al que le cost\u00f3 aceptar el rito esc\u00e9nico que ahora se da en sus obras con gente \u201cfan\u201d que le r\u00ede las gracias que exactamente est\u00e1n all\u00ed puesta para eso mismo. Aquella trilog\u00eda fue, creo, confusamente digerida por Madrid. Si bien ampli\u00f3 el p\u00fablico de Liddell tambi\u00e9n aquello enturbi\u00f3 la comprensi\u00f3n de su obra por parte de un sector del p\u00fablico\u00a0<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/perropaco\/blog\/2013\/10\/06\/a-quien-habla-angelica-o-el-solipsismo-del-sufrimiento\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">madrile\u00f1o<\/a>.<\/p>\n<p>Pero ahora, en este nuevo Madrid de presidentas idas, de directores que renuncian y de cartelera profusa llegaba su \u00faltima trilog\u00eda, la \u201cTrilog\u00eda del infinito\u201d: \u201cEsta breve tragedia de la carne\u201d de 2015, \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d de 2016, \u201cG\u00e9nesis 6, 6-7\u201d de 2017. Ya hemos podido ver las dos primeras. Hoy veremos \u201cGenesis 6, 6-7\u201d.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 el asunto para este espectador que escribe, el 23 de mayo, d\u00eda en que Liddell estrenaba \u201cEsta breve tragedia de la carne\u201d. Periodistas, programadores, gente del teatro, alboroto,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.teatroscanal.com\/espectaculo\/pablo-remon-la_abduccion\/\">Rem\u00f3n<\/a>\u00a0en una sala, Rigola con su\u00a0<a href=\"http:\/\/www.teatroscanal.com\/espectaculo\/alex-rigola-heartbreak-hotel-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pasolini<\/a>\u00a0de Cunill en otra,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.teatroscanal.com\/espectaculo\/el-conde-de-torrefiel-la-posibilidad-que-desaparece-frente-al-paisaje\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Conde de Torrefiel<\/a>\u00a0llegando para su estreno del s\u00e1bado, los eternos\u00a0<a href=\"http:\/\/www.teatroscanal.com\/espectaculo\/oligor-microscopia-la-maquina-de-la-soledad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Oligor<\/a>\u00a0tambi\u00e9n prepar\u00e1ndose\u2026 Y gente en el bar hablando de las alucinaciones octogenarias desde\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elespanol.com\/cultura\/escena\/20180522\/albert-boadella-teatros-canal-secuestrados-politica\/309219686_0.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tabarnia<\/a>, de la maravilla que ha hecho\u00a0<a href=\"https:\/\/naves.mataderomadrid.org\/es\/actividades\/temporada-2017-18-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00f3nica Valenciano<\/a>, del encuentro de\u00a0<a href=\"https:\/\/naves.mataderomadrid.org\/es\/actividades\/i-encuentro-internacional-de-programadores-naves-matadero\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">programadores<\/a>\u00a0del mismo Matadero (que parece han trabajado en consonancia con Teatros del Canal para que asistiesen a este pseudo-<a href=\"http:\/\/www.lavanguardia.com\/cultura\/20151219\/30905102106\/barcelona-sin-teatro-riesgo.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Radicals<\/a>\u00a0que mont\u00f3 Rigola). Actividad de la sociedad \u201cgentrificada\u201d del teatro moderno, \u201cya en Madrid vemos lo que ven en otras capitales europeas\u201d, parec\u00edan decir los rostros de los asiduos espectadores de la programaci\u00f3n de este a\u00f1o de Teatros del Canal\u2026 Uno se pregunta a qu\u00e9 precio y con qu\u00e9 continuidad, pero bueno, Canal bull\u00eda y uno pensaba: distracciones, distracciones de lo verdaderamente importante que no era otra cosa que lo que pas\u00f3 en la Sala Verde de Teatros del Canal: el estreno en nuestro pa\u00eds de \u201cEsta breve tragedia de la carne\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Frontispicio<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1593\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1593 size-full\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/san.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" srcset=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/san.jpg 500w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/san-256x300.jpg 256w\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"586\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">San Serapio, Zurbar\u00e1n, 1628.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y as\u00ed entr\u00e9 en ese frontispicio de 50 minutos, metr\u00f3nomo de im\u00e1genes, bautismo de Liddell convertido en acto amoroso a su Romeo.<\/p>\n<p>Aparece en escena un monje\u00a0<em>zurbariano<\/em>\u00a0sin rostro y con lentitud de ritual dispara tres flechas al infinito cielo del teatro, apuntando quiz\u00e1 a la \u201c<a href=\"https:\/\/es.thefreedictionary.com\/diablas\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">diabla<\/a>\u201d. Momento inaugural de la decisi\u00f3n que Liddell abre con esta \u201cTrilog\u00eda del infinito\u201d. Hay im\u00e1genes que son s\u00edntesis y frontispicio en la creaci\u00f3n de un artista o del mismo devenir del arte en el ser humano. Contaba Andres Malraux el momento rompedor, revolucionario, de aquel escultor del medievo que por primera vez se atrevi\u00f3 a tallar la cara de Cristo, o de aquel escultor del rom\u00e1nico que por primera vez esculpi\u00f3 a una virgen sonriendo\u2026 A partir de entonces ya nada fue lo mismo. Algo de esto hay en esta imagen de arquero apuntando a la transcendencia en el comienzo de la obra. Por un lado, define el acto volitivo y definitorio de Liddell frente al teatro semejante a aquel primero libro de Ernst Bloch en el que sosten\u00eda frente a la verdad cient\u00edfica que la lluvia no ca\u00eda del cielo a la tierra, sino que ca\u00eda hacia el cielo. Y por otro, esta imagen es s\u00edntesis del momento de cambio en el teatro de Liddell en el que la \u201cimagen\u201d cobra una posici\u00f3n e importancia diferente en el lenguaje de esta creadora.<\/p>\n<p>Liddell, con silencio expectante, manifiesta en esta imagen varios conceptos y decisiones que estar\u00e1n presentes en (por ahora) las dos primeras partes de la Trilog\u00eda: la importancia de componer a partir y en base a im\u00e1genes; y la indagaci\u00f3n en esta trilog\u00eda de un teatro de la trascendencia frente a un teatro de la raz\u00f3n. Algo que se convertir\u00e1 en misa negra \u201clautreamontiana\u201d en \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d pero que en \u201cEsta breve tragedia de la carne\u201d, pieza donde casi es inexistente la palabra hablada o escrita y predomina la imagen, vuela con mayor ingravidez y luminosidad.<\/p>\n<p>Parecen sobrevolar en esta pieza dos motores principales. Uno manifiesto y proveniente de la poes\u00eda: Emily Dickinson. Y otro esc\u00e9nico: Romeo Castellucci. Con el universo de la Dickinson (soledad, determinaci\u00f3n hecha palabra y deseo que quiere sobrevivir ahogado bajo el reino del puritanismo colonial calvinista), Liddell comienza a trabajar sobre un imaginario propio, con im\u00e1genes que son apariciones alucinadas con las que Liddell decide ir trabajando, con im\u00e1genes que en un comienzo no tienen significado pero con las que se decide jugar con su materia, hacerlas espacio en el teatro: unas abejas con apicultores con s\u00edndrome de down, unos puritanos mutilados, un pene escult\u00f3rico y dorado que Liddell engulle con su cl\u00edtoris y con dolor en la segunda escena de la obra, la imagen del hombre elefante corporeizada en el actor Fabian Augusto, dos planetas negros que arden y dos gemelas rubias vestidas en rojo Kubrick que mesuran y retuercen el espacio (Paola Cabello Schoenmakers, Sarah Cabello Schoenmakers).<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes se van construyendo, conversando, habitando el escenario en una luz clara y renacentista que continuar\u00e1 en la siguiente pieza \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d y que con modestia y sin alaracas va introduciendo Marquerie y David Benito.<\/p>\n<p>Comentario detallado merecen los dos planetas negros que dominan colgados del techo en la escena. Su per\u00edmetro se enciende en escena y durante mucho tiempo sus llamas van goteando la grasa que los ilumina sobre dos s\u00e1banas que en la parte final de la pieza ser\u00e1n colgados como estandarte de dos pa\u00edses inversos. Uno de ellos, el que en s\u00e1bana queda transformado en circunferencia plena y negra, ser\u00e1 icono, s\u00edmbolo de la segunda pieza de la obra: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d.<\/p>\n<p>Pero estos dos planetas negros, estos dos universos que son espejo inverso el uno del otro, enlazan con otro de los elementos de esta obra: Romeo y Julieta. Una historia de amor en la que entra en juego el alma solitaria de Liddell, y por ende de Dickinson, pero que en esta pieza (no como en otras m\u00e1s autobiogr\u00e1ficas de Liddell a trav\u00e9s de sus textos) queda en penumbra y no identificada. Y que incluso Liddell, en un movimiento solipsista y oscurecedor, entrelaza con el hombre elefante o acaba transformando a Romeo y Julieta en dos de los apicultores que se declaran amor furtivo en escena. Toda una deformaci\u00f3n esta de ir mezclando la figura de Romeo y Julieta con dos actores a lo Pippo del Bono (de quien fue fan Liddell declarada), que me imagino es polis\u00e9mica pero que por la manera de deformar a la inversa de la Liddell, por el tiempo en que est\u00e1 creada la pieza y por el final de la misma, retrotraen en todo momento a Castellucci.<\/p>\n<p>Si obviamos la deformaci\u00f3n esc\u00e9nica a la que somete Liddell las figuras y los temas que introduce en sus obras se nos apercibe esta pieza fundadora de la \u201cTrilog\u00eda del Infinito\u201d como un canto de respeto y amor al trabajo y los postulados teatrales basados en la belleza y el esp\u00edritu del italiano.<\/p>\n<p>Ese final con Liddell dentro de una cabina inundada de abejas me retrotrajo a la pieza presentada en Avignon en el a\u00f1o 2009: \u201cInferno\u201d. Este final es en s\u00ed un oximor\u00f3n de aquel en que en la Corte de los Papas ve\u00edamos a ni\u00f1os jugar dentro de una cabina aislada e ignorante de la torva de cuerpos innumerables y condenados que rodaban por escena sin cesar. El final de Liddell es opuesto: uno de los momentos m\u00e1s oscuros de Castellucci se convierte posiblemente en una de las im\u00e1genes m\u00e1s luminosas de todo el teatro de Liddell, una Liddell aislada buscando la belleza, feliz, salvada de la condenaci\u00f3n por el acto po\u00e9tico. As\u00ed comienza la trilog\u00eda, con una salvaci\u00f3n. Estupefacto y maravillado estaba yo en mi butaca ante tal acto soteriol\u00f3gico de la bruja negra del teatro hispano. Acto seguido sobre la cabina se proyectaron unas palabras que eran otra vuelta de tuerca, otro ox\u00edmoron, otro espejo invertido para con el trabajo de Castellucci. Si Castellucci comenzaba su \u201cInfierno\u201d de Dante (otra de las figuras clave en las dos obras ya estrenadas por Liddell en Madrid: Dante y su Infierno -perdonen la cita continua pero el trabajo de Liddell campa hoy en la acumulaci\u00f3n referencial-) con unas breves palabras:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=LOv3QsyJG2I\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cJe m\u2019apelle Romeo Castellucci\u201d<\/a>, Liddell terminar\u00e1 su pieza con estas otras: \u201cMr. Merrick, you are not the Elephant Man, you are Romeo\u201d.<\/p>\n<p>El final de la obra fue contestado con un respetuoso pero no entregado aplauso. El p\u00fablico, variopinto y plural (las tres obras llevan con el cartel de \u201cno hay entradas\u201d desde hace meses) parec\u00eda un tanto contrariado: ritmo lento, sin aspavientos, sin violencia, sin palabra, luminosos\u2026 Queda en mi memoria una obra para ir masticando durante largos d\u00edas, abierta y fundacional; y aventuro que en ella podr\u00e9 encontrar muchas de las claves que me permitan entender el teatro de Liddell que nos viene.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El cielo estrellado inverso de: \u201cQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada\u201d<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1594\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1594 size-large\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/c-1024x599.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" srcset=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/c.jpg 1024w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/c-300x175.jpg 300w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/c-768x449.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"374\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Cielo Estrellado de la Biblioteca de la Universidad de Salamanca, Fernando Gallego.<\/p>\n<\/div>\n<p>As\u00ed, masticando abejas en est\u00f3magos puritanos llegamos al s\u00e1bado en el que ya en la sala grande de Teatros del Canal llegaba el momento m\u00e1s esperado de Liddell en Madrid, el estreno de \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d. Confabulaci\u00f3n m\u00edstica, la obra comenz\u00f3 15 minutos antes que la sempiterna final de la Champions madridista. Una obra que dur\u00f3, con tres intermedios y aplausos finales, cinco horas y pico y en la que Madrid se entreg\u00f3 a la densidad esc\u00e9nica de una Liddell excesiva y m\u00edstica.<\/p>\n<p>Pero antes de entrar en este obr\u00f3n lleno de meandros y lagunas estigias quepa un agradecimiento a la editorial la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.larota.es\/autores\/autores\/ang%C3%A9lica-liddell\">U\u00f1a Rota<\/a>\u00a0y a sus dos \u00faltimas publicaciones: \u201cTrilog\u00eda del infinito\u201d y \u201cUna costilla sobre la mesa\u201d (libro \u00faltimo de poes\u00eda de Liddell).<\/p>\n<p>Es un verdadero regalo poder estar enfrent\u00e1ndose como espectador a una obra tan compleja como \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?\u201d y al mismo tiempo poder leer en un libro perfectamente editado y concebido un texto que desborda la escena de tal manera. El libro contiene much\u00edsimos m\u00e1s textos que la pieza esc\u00e9nica, un diario extenso que no est\u00e1 en la pieza, por ejemplo, que dan muchas m\u00e1s pistas del universo de donde nace esta pieza y de las elecciones esc\u00e9nicas que Liddell ha ido haciendo. Adem\u00e1s, me reitero, est\u00e1 muy bien editado (cuerpo, separatas, concepci\u00f3n, portada, materiales, puntuaci\u00f3n, sangr\u00edas, etc.). Algo que es complicado y muchas veces pasa desapercibido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Campus Stellae<\/strong><\/p>\n<p>Habl\u00e1bamos de la importancia que ha tomado la imagen en la creaci\u00f3n de esta creadora. No quiere decir que antes no se trabajasen im\u00e1genes en su teatro, sino que ahora operan de manera diferente y hacen mutar el lenguaje esc\u00e9nico de Liddell en muchos momentos. Ese tratamiento de la imagen, que relacion\u00e1bamos con Castellucci en la anterior pieza sigue aqu\u00ed presente, mezclada con el universo del cineasta K\u014dji Wakamatsu (antecesor gore de Kitano en el cine japon\u00e9s), pero enraiz\u00e1ndose a\u00fan m\u00e1s en el mundo pict\u00f3rico g\u00f3tico y renacentista del italiano. No es balad\u00ed el suelo elegido de esta obra, ese suelo en el que va a trascurrir estas cinco horas de misa negra donde los santos ser\u00e1n los asesinos, donde el escarnio ser\u00e1 adoraci\u00f3n, donde la ley ser\u00e1 simple mediocridad cobarde. La quincena de actores y bailarines pisar\u00e1n, accionar\u00e1n, botar\u00e1n, gemir\u00e1n, se correr\u00e1n y sangrar\u00e1n sobre un suelo que no es otro que un campo estrellado invertido. Un campo estrellado que no est\u00e1 en las b\u00f3vedas de nuestras iglesias sino sobre el que se pisa y se funda un mundo nuevo, una religi\u00f3n como en Espa\u00f1a se fund\u00f3 la religi\u00f3n cat\u00f3lica, apost\u00f3lica y romana sobre el campo estrellado de Santiago.<\/p>\n<div id=\"attachment_1595\" class=\"wp-caption aligncenter\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1595 size-full\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/a.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" srcset=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/a.jpg 800w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/a-300x200.jpg 300w, http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/a-768x512.jpg 768w\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"533\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">\u00bfQu\u00e9 har\u00e9 yo con esta espada?<\/p>\n<\/div>\n<p>Sobre ese campo estrellado comenzar\u00e1 la adoraci\u00f3n de la m\u00edtica, el infinito, la belleza, el alma y sus santos negros.<\/p>\n<p>(<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/mambo\/blog\/2018\/06\/06\/canto-sordo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">continuar\u00e1<\/a>)<\/p>\n<p><strong>Pablo Caruana<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado en MAMBO el\u00a0mayo 29, 2018\u00a0por\u00a0Pablo Caruana Esta breve tragedia de la carne. 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