{"id":164,"date":"2011-02-10T17:37:32","date_gmt":"2011-02-10T17:37:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/?p=164"},"modified":"2011-02-11T16:49:11","modified_gmt":"2011-02-11T16:49:11","slug":"una-raza-septentrional-y-peninsula","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/2011\/02\/10\/una-raza-septentrional-y-peninsula\/","title":{"rendered":"Una raza septentrional y peninsular"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una raza septentrional y peninsular<br \/>\nObra: Pigmeos do Mondego, Nilo Gallego<br \/>\nPublicado en blog de CITEMOR, 1-8-09<\/strong><\/p>\n<div><a href=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_10Yr7KCdUMY\/SnW270gA-II\/AAAAAAAABPM\/8sD9c4LWhm8\/s1600-h\/Pigmeus_SPaiva_3redimensionada.jpg\"><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5365395669903276162\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/_10Yr7KCdUMY\/SnW270gA-II\/AAAAAAAABPM\/8sD9c4LWhm8\/s400\/Pigmeus_SPaiva_3redimensionada.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" \/><\/a><\/div>\n<div>fotografia de Susana Paiva<\/div>\n<div><!--more--><\/p>\n<div>Hacia el r\u00edo<br \/>\nLa  noche est\u00e1 hecha, cu\u00e1ntas veces ni la miramos. Ah\u00ed empieza, con un  camino entre huerta y maizales oscuros, \u201cPigmeos do Mondego\u201d. Un  comienzo caminado por estas tierras de chopos, brisa atl\u00e1ntica,  arrozales y un r\u00edo, el Mondego, amansado por canalizaciones. Un r\u00edo  pausado que refleja como un espejo n\u00edtido, donde las ranas se apostan en  sus remansos y los peces de vez en cuando boquean y suenan.<\/p>\n<p>Ya  antes de llegar al r\u00edo esta tribu paralela, septentrional y peninsular  de pigmeos, de cazadores recolectores, nos avisan que entramos en un  mundo de sonido y naturaleza. Diversos altavoces repartidos, escondidos  por la vereda del camino nos hablan a los pies, como los grillos, con un  sonido tambi\u00e9n entrecortado de arm\u00f3nica.<\/p>\n<p>Comunicarse con la  naturaleza a trav\u00e9s del sonido. Imitarla en sus reverberaciones, en su  ruido que es el reflejo de su vida. Estos pigmeos cazan sonidos y  recolectan ecos. Escuchar lo de fuera, hablarle con su mismo lenguaje.  Escuchar para situarse en el mundo.<\/p>\n<p>Ya en la vereda del r\u00edo  nos encontramos con el grillo transformado en hombre arm\u00f3nica. Que rodea  al p\u00fablico y lo llena de ese frotar de alas de macho que quiere atraer a  la hembra a trav\u00e9s de sus \u00f3rganos timp\u00e1nicos. Invitaci\u00f3n a la calma y  la escucha.<\/p>\n<p>De Pesca:<br \/>\nLlegamos  al r\u00edo, el p\u00fablico mira el cielo estrellado y recortado de chopos en  sus aguas. Chopos de llamas apagadas esperando que las enciendan (Miguel  Torga). Vemos a un pescador que atrapa pieza. La ca\u00f1a se dobla, el  hombre tira e impreca: \u201cHa ca\u00eddo uno gordo, uno gordo\u201d. El pez es una  barcaza, primer habitante del r\u00edo, habitante de otro mundo, en un barco  de percusi\u00f3n lleno de objetos imposibles, Katsunori Nishimura en kimono  canta una nana de madre ida, de tristeza de muerte que se va acercando y  surge de la oscuridad ante el ojo del p\u00fablico. Nana f\u00fanebre ante un  hijo muerto\u2026 Este percusionista imposible, de tres ritmos coincidentes y  simult\u00e1neos en cada golpe, va resucitando al r\u00edo, llen\u00e1ndolo de  imprecaciones y ecos. La barcaza mecida por buzos va siguiendo una  corriente inexistente. Asistimos a un encuentro, otra barcaza aparece.  Vestido de mago, Markus Breuss, responde con viento. Con juguetes,  trompetas, carracas de pl\u00e1stico y miles de aparatos, estos dos seres  imaginarios del Mondego reproducen y se inventan fren\u00e9ticos los miles de  sonidos del entorno. El encuentro est\u00e1 hecho. Desde ah\u00ed, y en un bajar  pausado, un experimental y peque\u00f1o concierto se dar\u00e1 hasta que lleguen  al anfiteatro natural de esta obra: un puente de cemento en el que sus  bajos oficiar\u00e1n de anfiteatro.<\/p>\n<p>7 Acciones y un silencio<br \/>\nYa  hemos bajado y el p\u00fablico se asienta y mira. La contemplaci\u00f3n es acci\u00f3n  reflexiva. Las acciones que seguir\u00e1n tendr\u00e1n ese ritmo, esa  tranquilidad donde la lentitud buscar\u00e1 la limpieza y abrir\u00e1 la escucha  del detalle. La primera acci\u00f3n es declaraci\u00f3n de principios. Ana Cort\u00e9s,  con una resoluci\u00f3n de claridad concentrada, rema en su barcaza con un  tromb\u00f3n como herramienta, hundi\u00e9ndolo parsimoniosamente en el r\u00edo. Lenta  avanza y lenta se para. Introduce el tromb\u00f3n en el agua y le canta al  fondo. Fuera se nos devuelven sonidos hechos burbuja, alg\u00fan gemido.<\/p>\n<p>Las  acciones son sonoras, no hay en ellas m\u00e1s que la b\u00fasqueda de sonidos  que, esos s\u00ed, generan encuentro unas veces, contemplaci\u00f3n otras, emoci\u00f3n  contenida, emoci\u00f3n disparada\u2026 Acciones donde la disposici\u00f3n y energ\u00eda  del actuante las van marcando y dando sentido. Aunque tambi\u00e9n las  acciones est\u00e1n cargadas, como la del tromb\u00f3n, de un poder de met\u00e1fora,  de simbolog\u00eda ritual y significante.<\/p>\n<p>Noem\u00ed Fidalgo sale  detr\u00e1s de una de las patas (hasta el nombre es teatral) del puente. La  barcaza da una primera vuelta a la pata en silencio. Vuelve a aparecer  con un sonido de gaita sostenido y monocorde. El puente resuena y rebota  en el r\u00edo y la noche. Los coches rompen con luces y motor al cruzar el  puente. En una tercera vuelta se superponen dos sonidos, la resonancia  crece. La contemplaci\u00f3n, en este caso un estado de alma y o\u00eddo, est\u00e1  hecha.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_10Yr7KCdUMY\/SnW3TR6A-bI\/AAAAAAAABPU\/4VivK2sfBzg\/s1600-h\/Pigmeus_SPaiva_58redimensionada.jpg\"><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5365396072933947826\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/_10Yr7KCdUMY\/SnW3TR6A-bI\/AAAAAAAABPU\/4VivK2sfBzg\/s400\/Pigmeus_SPaiva_58redimensionada.jpg\" border=\"0\" alt=\"\" \/><\/a><\/div>\n<div>fotografia de Susana Paiva<\/div>\n<div>\n<div>\n<p>No  hay melod\u00edas reconocibles. Como si componer fuese en contra de la  relaci\u00f3n contra\u00edda con el r\u00edo y sus habitantes. Pero el r\u00edo est\u00e1 para  habitarlo, los Pigmeos tambi\u00e9n son sociedad. Llegan 9 canoas con remeros  y gaiteros por la parte superior del r\u00edo. Se encienden dos grandes  focos cruzados, se ilumina en vaho el r\u00edo, los chopos se encienden en  blanco. Movimiento y un sin fin de gaitas se confunden, la escena va  increschendo en viento y movimiento hasta llegar al sonido distorsionado  y el choque de piraguas\u2026 Se juega al contraste.<\/p>\n<p>La vida  social contin\u00faa en el puente con un video donde se juega a la relaci\u00f3n  de la imagen proyectada a ras de agua en la pata del puente. Desde ah\u00ed,  vemos (como antiguamente antes de que se canalizase este Mondego) un  Montemor inundado, sus calles, sus plazas. Desde ellas se tiran pigmeos  al r\u00edo, con despreocupaci\u00f3n. Desde tejados, ventanas, toboganes, estos  habitantes parecen admitir de buen grado lo que pudiera ser una  tragedia. Se lavan el pelo en sus calles inundadas, nadan, descansan\u2026 Al  mismo tiempo, tres int\u00e9rpretes se tiran al r\u00edo e imitando la percusi\u00f3n  en el agua que practican los otros pigmeos, los africanos, acompa\u00f1an con  ritmos y sonido.<\/p>\n<p>En el final se vuelve a la calma. Surge  otra vez la barcaza del mago, que sigue y contin\u00faa buscando y  encontrando sonoridades en el paraje. El agua se calma y parece que el  espacio se ensanchara. Para acabar, aparece una maquina \u201cduchamptiana\u201d,  s\u00edntesis del quehacer y lenguaje del creador de esta pieza, Nilo  Gallego. Inter\u00e9s por la tradici\u00f3n folk (la m\u00e1quina, una barcaza  flotante, es un circuito con motor que mueve un sistema de cuerdas donde  cuelgan cencerros leoneses de diferente tama\u00f1o), mirada \u2013no exenta de  humor- a la tradici\u00f3n del arte contempor\u00e1neo con este readymade flotante; y final objetual y teatral con esta barcaza iluminada en el centro del r\u00edo, solitaria y reflexiva.<\/p>\n<p>Un  aspecto destaca entre los muchos buenos haceres en este trabajo. La  sensaci\u00f3n de que el proyecto, dirigido por Nilo Gallego, le ha supuesto a  este creador leon\u00e9s poder estructurar y desarrollar un trabajo propio,  de muchas cosas que ten\u00eda metidas dentro y que entre tanto trabajo con  otros, por generosidad propia de su car\u00e1cter y por la idiosincrasia del  arte sonoro en Espa\u00f1a, no hab\u00eda podido trabajar. Ah\u00ed queda una manera de  hacer y entender la acci\u00f3n sonora, la relaci\u00f3n con la composici\u00f3n en  escena, el tiempo con el que establecer v\u00ednculos con el p\u00fablico, la  capacidad po\u00e9tica\u2026<\/p>\n<p>Esta raza pigmeniana, fruto del cruce  ib\u00e9rico entre el Reino de Le\u00f3n y el de Mondego, es raza que se quiere  aparte y reinventada. Es respuesta a los hombres sin cara y apretados.  Es una vuelta, sin edad de oro en la cabeza, a disfrutar de la relaci\u00f3n  perdida del hombre con lo que le rodea. Nunca dicho a lo largo de toda  la obra, nunca remarcado en significaciones, sino a trav\u00e9s de la acci\u00f3n,  de la investigaci\u00f3n y de la b\u00fasqueda de entendimiento con el r\u00edo y su  espacio, toda esa mirada est\u00e1 ah\u00ed: muda y presente. Sin desde\u00f1ar quienes  somos, con toda la tecnolog\u00eda posible al frente, mezclada con la  percusi\u00f3n y el viento, \u201cPigmeos do Mondego\u201d, en el fondo, est\u00e1 abogando  por otro tipo de vida. Mejor, donde la ra\u00edz existe y no es opuesto de  modernidad. Un mundo no explicitado pero en el que uno intuye que las  enfermedades contempor\u00e1neas tienen quiz\u00e1 cura.<\/p>\n<p>Pablo Caruana H\u00fader<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una raza septentrional y peninsular Obra: Pigmeos do Mondego, Nilo Gallego Publicado en blog de CITEMOR, 1-8-09 fotografia de Susana Paiva<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,25],"tags":[],"class_list":["post-164","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cronica","category-nilo-gallego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=164"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":166,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/164\/revisions\/166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}