{"id":184,"date":"2011-02-12T10:59:07","date_gmt":"2011-02-12T10:59:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/?p=184"},"modified":"2011-02-14T12:22:03","modified_gmt":"2011-02-14T12:22:03","slug":"castellucci-versus-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/2011\/02\/12\/castellucci-versus-europa\/","title":{"rendered":"CASTELLUCCI VERSUS EUROPA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cr\u00f3nica de &#8220;Purgatorio&#8221; en el Fest. de Avi\u00f1\u00f3n<br \/>\n&#8220;La Divina Comedia&#8221;, de Romeo Castellucci<br \/>\nPublicado en Publico 13-7-08<br \/>\n<\/strong><br \/>\n<em><a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/CASTELLUCCI-PURGATORIO2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-186\" title=\"CASTELLUCCI PURGATORIO2\" src=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/CASTELLUCCI-PURGATORIO2-300x287.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/CASTELLUCCI-PURGATORIO2-300x287.jpg 300w, https:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/CASTELLUCCI-PURGATORIO2.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"file:\/\/\/C:\/Users\/Usuario\/AppData\/Local\/Temp\/moz-screenshot-4.png\" alt=\"\" \/><em>El texto incluido en el blog difiere del del pdf ya que se incluye el texto sin editar. Es decir, es m\u00e1s amplio que el publicado.<\/em><br \/>\n<!--more--><br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/castellucci-cr\u00f3nica027.pdf\" target=\"_blank\">ver cr\u00f3nica en pdf<\/a><\/p>\n<p>A la espera de grandes potencias -el mi\u00e9rcoles llega a Avi\u00f1on el &#8220;Hamlet&#8221; de Ostermeier- y de, aunque m\u00e1s peque\u00f1os, bien conocidos maestros como Ricardo Bart\u00eds -el argentino estrena su \u00faltima obra, &#8220;La Pesca&#8221;, hoy mismo-, en Avignon sigue reinando Castellucci.<br \/>\nSi el italiano consigui\u00f3 comerse literalmente el &#8220;grandioso&#8221; espacio de la Corte de Honor de los Papas con la primera parte de su &#8220;Divina Comedia&#8221;, &#8220;Infierno&#8221;; con la segunda, &#8220;Purgatorio&#8221;, la bofetada teatral, desde otro lado, ha sido may\u00fascula.<br \/>\nEn &#8220;infierno&#8221;, el italiano despleg\u00f3 su teatro de imagen y acci\u00f3n. Una imagen se suced\u00eda a otra con la cadencia del anonimato, en un fluir melanc\u00f3lico lleno de abandono y sin fe. Valga el principio con Castellucci en escena diciendo su nombre y siendo atacado por una jauria de perros -bien protegido, eso s\u00ed-, para luego ser cubierto por un ser con una piel de leopardo, ser que inmediatamente y ante la boca abierta de toda la &#8220;corte&#8221; escal\u00f3 los m\u00e1s de cien metros de fachada del Palacio de los Papas para al final, desde uno de los tejados, lanzar una pelota de baloncesto hasta el escenario donde una ni\u00f1a la recog\u00eda y botaba mientras 60 personas iban rodando tumbados, sin cesar&#8230; Cadencia lenta de im\u00e1genes: ni\u00f1os enjaulados en un cubo de cristal aislado de exterior, pianos quem\u00e1ndose mientras los nombres de los actores muertos de la compa\u00f1\u00eda del italiano se suced\u00edan, televisiones cayendo de los muros, caballos chorreando sangre o cuerpos cayendo ante el espectacular sonido de Scott Gibbons fueron sucedi\u00e9ndose. Castellucci conform\u00f3 un espacio fuera del tiempo, donde la sucesi\u00f3n, la temporalidad, el montaje y la simbolog\u00eda de las im\u00e1genes iban tejiendo un sudario lento y triste. Un espa\u00f1olito no puede dejar de acordarse de aquel adefesio moderno que nos otorg\u00f3 el CDN hace dos temporadas de este &#8220;Infierno&#8221; de manos de Tomaz Pandur.<\/p>\n<p>MIRANDO A EUROPA<br \/>\nEn cambio, en Purgatorio la estrategia era otra. El purgatorio de Dante es un doble de la tierra, la repetici\u00f3n de la vida humana. Desde un escenario calcado de la \u00faltima dramaturgia alemana y sus copias -le\u00e1se Ostermeier y en Espa\u00f1a ciertos montajes de Rigola-, Castellucci despliega su especial purgatorio. En una casa moderna, as\u00e9ptica, vemos a una familia. Primero la madre -estrella 1- lavando los platos, despu\u00e9s al hijo -estrella 2- con dolor de cabeza y con su juguete preferido, un Mazinger Z. Los vemos a trav\u00e9s de un velo, la interpretaci\u00f3n es casi inexistente, ap\u00e1tica, de una sobriedad irreal, repetitiva. En una proyecci\u00f3n vamos leyendo lo que estos personajes van a hacer incluso con anterioridad a que lo hagan&#8230; El ni\u00f1o pregunta si puede irse a la cama antes de que llegue \u00e9l. As\u00ed lo hace. El sal\u00f3n, entonces, se llena de los mounstros del peque\u00f1o y vemos un inmenso Mazinger de m\u00e1s de 3 metros moverse lentamente en escena. Llega el padre -estrella 3-, m\u00e1s movimientos cotidianos y repetidos a baja frecuencia, cena, beso, wishky&#8230; hasta que \u00e9l dice que le traigan su sombrero, estrella 1 se resiste, no quiere, le suplica, \u00e9l lo busca, un sombrero de cowboy, se lo pone y sube al cuarto que queda, digamos, fuera de plano. Aqu\u00ed, ante el espacio vac\u00edo el p\u00fablico oye. En el letrero vemos escrito: &#8220;La m\u00fasica&#8221;. &#8220;Est\u00e1te quieto, para, abre la boca, as\u00ed&#8221;, estrella 3, el padre, gime; estrella dos, suplica. El p\u00fablico se las ve y se las tiene. Una persona abandona la platea como nunca he visto correr a alguien. Baja el padre y destrozado deja caer sus manos sobre el teclado del piano. Baja el hijo,\u00a0 al verlo destrozado le apoya la mano en la espalda y le dice: &#8220;No te preocupes, ya se ha acabado&#8221;. La escena acaba con estrella 2 subido al regazo de estrella 3.<br \/>\nA partir de ah\u00ed, todo cambia. Despu\u00e9s de este teatro m\u00ednimo, fr\u00edo, de esta danza fantasmal, de este doble de la vida y de lo que es nuestro teatro, de haber explicado seg\u00fan las leyes del purgatorio el pecado, la violaci\u00f3n que todo ser humano hemos hecho con lo que de inocencia se no ha dado; Castellucci mira a Europa, rompe el teatro constre\u00f1ido y parece gritar que en la vida terrestre tambi\u00e9n manda lo desconocido, lo inexplicable, la imaginaci\u00f3n. Como Goya al neoclasicismo reinante en Europa, Castellucci otorga al espectador un teatro de imaginaci\u00f3n y poder\u00edo visual y sem\u00e1ntico que no ilustra pero se instala y afecta el cuerpo y la mente del espectador que sin saber identificar se ve inundado. La escena se llena de luz y flores proyectadas, mundo on\u00edrico donde la belleza va pudr\u00edendose y esconde mounstros pero que quiz\u00e1 es el primer vislumbre de un ya cercano paraiso, mundo mental de quiz\u00e1 el ni\u00f1o, aunque a qui\u00e9n le importa ya eso. La plasticidad es inimaginable.<br \/>\nDe lo que cre\u00edamos una proyecci\u00f3n surge, entre tallos de rosas y amapolas, el padre, ahora subnormal, empeque\u00f1ecido y que agoniza en un baile compulsivo y lento ante un nuevo ni\u00f1o, ahora gigante. Una esfera de ecos &#8220;da vincianos&#8221; gira y domina la escena. Mientras el gigante aplaca dulcemente los espasmos del padre, la esfera se va manchando de tinta y girando, un gran ojo negro lo domina, todo, se apaga la luz, oscuro. Doble de la vida, la pesadilla.<br \/>\nA partir, dos minutos de silencio, peque\u00f1os aplausos, y de repente un sector que grita, que bufa, que protesta, los otros responden, se monta un girigay, y al final reina un aplauso de m\u00e1s de diez minutos. Quiz\u00e1 uno de los momentos m\u00e1s impresionantes que haya visto fue el autob\u00fas de regreso a Avi\u00f1\u00f3n de aquel horrible Parque Ferial, espacio de la nada moderna, donde tuvo lugar la representaci\u00f3n. Un autob\u00fas repleto de p\u00fablico, veinte minutos, situaci\u00f3n muy dada a la opini\u00f3n acelerada o el comentario transversal o frugal. En cambio, en aquella lata rein\u00f3 uno de los silencio m\u00e1s extra\u00f1os, \u00edntimos y absortos.<br \/>\nLa tercera parte de la Divina Comedia, &#8220;Paraiso&#8221;, una instalaci\u00f3n prevista para la Iglesia de los Celestinos, por problemas t\u00e9cnicos ha quedado suspendida, retrasada hasta nuevo aviso.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.tea-tron.com\/pablocaruana\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/castellucci-cr\u00f3nica027.pdf\" target=\"_blank\">ver cr\u00f3nica en pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00f3nica de &#8220;Purgatorio&#8221; en el Fest. de Avi\u00f1\u00f3n &#8220;La Divina Comedia&#8221;, de Romeo Castellucci Publicado en Publico 13-7-08 El texto incluido en el blog difiere del del pdf ya que se incluye el texto sin editar. 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