Ningún Lugar. Orquestina de Pigmeos. Documentación.

Aquí va la documentación de Ningún Lugar, la última performance de Orquestina de Pigmeos presentada en Naves Matadero en septiembre del año pasado.
Podréis encontrar un video resumen de 10 minutos grabado por el Centro de Documentación Teatral, fotografías de Sara Janini y el video de la web de Jonas Mekas en el que habla de la Orquestina. También incluye textos sobre la pieza de María Salgado (publicado en su blog Globo rápido), Rubén Ramos Nogueira (en la revista Ajo Blanco), Fernando Gandasegui (en tea-tron) y Cecilia Molano (procedente de su diario personal).

Ningún lugar
Performance, 90 minutos.
Naves Matadero Centro Internacional de Artes Vivas, Madrid.
21 a 24 Septiembre 2017.

“Sin fecha, 1950
Camino por la calle. Sin ningún lugar adonde ir. Me paro a mirar las carteleras, los escaparates. Miro las etiquetas con los precios en las alas de los sombreros. ¿Necesito un sombrero? Quizás deba comprar uno. No. Quizás la próxima vez. Me sobra el tiempo.
Cruzo la calle y vuelvo hacia Broadway. El Broadway de las salas de cine, de los teatros, las tiendas de segunda mano, los tugurios.
No tengo absolutamente ningún lugar adonde ir, ningún lugar hacia dónde correr.
Cuando uno ha recorrido una distancia tan larga, ya no importa si está aquí o allí, o durante cuántas horas ha caminado. En diez años podría encontrarme en un lugar completamente distinto, quién sabe, y no importaría lo más mínimo. Una vez que se abandona el hogar, ya no se vuelve a estar en casa.”
Jonas Mekas, Ningún lugar adonde ir

En el libro Ningún lugar adonde ir el cineasta de vanguardia lituano Jonas Mekas relata su exilio a través de la Europa en guerra hasta llegar a Nueva York, donde ha de volver a comenzar su vida.
En ese momento, mientras Mekas recorre las calles en solitario, comienza Ningún lugar, una performance en la que sus textos y su obra se encuentran con un grupo de teatro amateur formado por mujeres rumanas, un músico colombiano que practica electrocumbia y noise, vídeos domésticos y montones de chatarra, para construir una ópera de lo cotidiano que celebra la vida.

Ficha artística
Idea y dirección: Nilo Gallego y Chus Domínguez
Creación colaborativa e interpretación: Luminita Moissi, Mirela Ivan, Angelica Simona Enache, Mariana Enache, Julian Mayorga y Claudia Ramos
Música y espacio sonoro: Julián Mayorga
Diseño de luces: Oscar Villegas
Con la colaboración especial de: Grupo de Teatro Equivalientes (Tetuán), Raquel Sanchez, Serrín (Raul Alaejos y Ana Cortés)
Agradecimientos: Biblioteca Musical Víctor Espinós, Alberto Nanclares, Iván Pérez, Filmadrid y Sebastian Mekas
Agradecimiento especial a Jonas Mekas
Textos adaptados libremente de los libros, películas y vídeo-diarios de Jonas Mekas
Idioma: Español, Rumano


Ningún Lugar
(Texto de María Salgado publicado en su blog Globo rápido).
Ayer fui a ver Ningún lugar, de Nilo Gallego y Chus Domínguez, también de Luminita Moissi, Mirela Ivan, Angelica Simona Enache, Mariana Enache, Julián Mayorga, Jonas Mekas, Claudia Ramos, Raúl Alejos, Ana Cortés y Óscar Villegas, porque esta obra, me parece, es de todxs, siendo cada unx diferente, y esta igualdad es sólo una de las muchas bellezas que tiene la pieza. A mí no me pudo gustar más, hasta las lágrimas, pero unas lágrimas no de pena sino de pura alegría ante la imagen de exilios, migraciones y mundos duros pero vividos con carne real, hacia el canto e, incluso, la risa. Me gustó que se cumplieron las promesas tan hermosas que sobre la pieza hizo Jonas Mekas en aquel vídeo del 11/7/2017 (the small, the small, the personal, así pronunciado como él, con temblor y firmeza), pero también que su autoría no mandara ni se impusiera como la más importante sobre el escenario: las frases sencillas de su diario de exilio abrían un tiempo histórico (la segunda guerra mundial) en el presente de migraciones que traían las frases de lxs performers en escena. Quiero decir que no había peso del nombre del autor. Los fragmentos del diario que escogieron hablaban de no querer ir al ejército una vez en américa porque se había huido de europa como “acto animal” frente a la guerra, de sangrar por la nariz en medio del tránsito por el continente en guerra, de no querer trabajar los sábados en una fábrica, y de la nieve en nyc. Y entonces se abre una portalón al fondo de la escena y nieva en madriz. Como si todos los lugares tuvieran derecho a nieve. Magia. Me gustó muchísimo la manera de estar, cantar, tocar y cocinar de las cuatro actrices sobre escena, ningún temor, ninguna impostación, ningún gesto disociado de su presencia. La experiencia de pasar más de la mitad de la obra sin poder entender el idioma que hablaban (rumano), y el momento (MARAVILLOSO: de lo mejor que he visto en mi vida en términos de Forma verbal en escena) en el que pasan al castellano porque sentadxs a la mesa con Julián Mayorga (que es colombiano) y Claudia Ramos (que por el acento parecía de aquí de la península) el idioma compartido era ese. Y era precario en sus tiempos verbales conjugados, y era, por eso, una viveza del hablar, del decir, con plena comunicación y muchísimos detalles increíblemente precisos. Papel verde, papel blanco, papel chiquito y papel grande son diferente versiones del NIE que se obtienen en un sitio llamado Padre Piquer: si algúnx castellanohablante dijera que lo entiende mejor que alguien que no habla ese idioma, creo que mentiría, porque esas palabras parecen que significan cosas concretas, pero su concreción real está en el uso que no tienen las personas que disfrutamos papeles de nacionalidad. Me gustó muchísimo la música, cómo Julián Mayorga cortaba las canciones para explicar cosas sobre ellas. Cosas como qué significa Tolima, o la diferencia entre el vals europeo, que viajó a américa, y su versión americana: el pasillo. Me dio muchísimo gusto observar el despliegue sobre el suelo y la recogida en un camión de cada uno de los objetos con partes de metal vendible y con partes de mundo (una cabeza de cartón piedra, un perro, un acordeón, unas señales de tráfico). No me aburrió nada ni tampoco me entretuvo porque pude mirar con gusto, estaba muy a gusto en esta obra. La alegría que sentí al salir, la emoción, aún me duran: son muy consistentes porque el contagio es muy real. Nada de espectáculo, nada de abuso ni maluso ni uso de unxs por otros (directores por ejemplo). Ninguna jerarquía, no al dinero en la forma.La valentía de poner en escena un material que podría haber sido manipulado de mil maneras; el éxito de que cada sujeto en acción, incluidx elx espectadorx, conservara su Agencia, es decir, su capacidad de pensar (el lenguaje) y hacerlo, a su manera, siendo esta manera tan singular como compartida (pues la lengua es más o menos de todxs cuando se le quitan capas de dominio/corrección/mando). En fin, que no sé, que qué de bien y de belleza y de justicia. Que la hostia. Que si la repiten vayáis a verla.

 

Orquestina de Pigmeos (Texto de Ruben Ramos Nogueira publicado en la revista Ajo Blanco).
Jonas Mekas es un prestigioso cineasta lituano afincado en Nueva York. Tiene 94 años pero a pesar de su edad conserva una enorme vitalidad. Goza de un enorme reconocimiento. Muchos le admiramos. Ha visto muchas cosas en su larga vida. Ha conocido a muchos artistas. Mekas tiene un videodiario que actualiza de vez en cuando. Este verano nos sorprendió publicando un vídeo en el que hablaba de su reciente viaje a Europa, invitado por la Documenta de Kassel. En ese vídeo decía que había estado en ciudades grandes, en eventos grandes y que había visto cosas muy grandes. Y que estaba cansado de que todo fuese tan grande, excesivamente grande. Pero también decía que, afortunadamente, casi por casualidad, al pasar por Madrid, tuvo la oportunidad de presenciar un ensayo de Ningún lugar, lo que el músico Nilo Gallego y el creador audiovisual Chus Domínguez, los dos al frente de la Orquestina de Pigmeos, estrenaron a finales de septiembre en las Naves de Matadero, con unas actrices rumanas no profesionales en escena (Luminita Moissi, Mirela Ivan, Angelica Simona Enache, Mariana Enache), acompañadas del músico colombiano Julián Mayorga y Claudia Ramos, junto a otro puñado de gente más en la retaguardia (Óscar Villegas, Raquel Sánchez, Raúl Alaejos y Ana Cortés). Siempre mucha gente, porque así trabaja la Orquestina de Pigmeos, con un montón de gente, algo que en los últimos años se estaba volviendo muy complicado de ver en cierta escena de las artes en vivo (no sé ya cómo llamarla) no oficial, una escena que en los últimos años ha ido mutando el viejo concepto de compañía hasta destruirlo casi por completo, convirtiéndolo en algo más parecido a una constelación de individuos aislados, seguramente por razones económicas evidentes pero también probablemente por ciertas tendencias individualistas que posiblemente estén invirtiéndose de nuevo, quién sabe. Pero estábamos con Mekas. Jonas Mekas, en su videoblog, visiblemente emocionado, cuenta al mundo que ese ensayo de la Orquestina de Pigmeos es lo mejor de todo lo que él ha podido ver, por lo menos, en el último año. Y añade: eso sí que es arte. Está bien, podría ser que Mekas se sintiese halagado porque esas gentes hablan de su libro, Ningún lugar adonde ir, un libro en el que Mekas relata su exilio a través de una Europa en guerra hasta llegar a Nueva York y que la Orquestina de Pigmeos utiliza libremente en los textos proyectados que se superponen a lo que pasa en escena, una escena donde contemplamos pura vida, y también puro artificio (que nos permite volver de nuevo la mirada limpia hacia la vida, indistinguible ya de la ficción en la que, cada vez más, estamos inmersos), de la mano de gentes que, como Mekas, también abandonaron sus países de origen para llegar hasta Madrid. Pero es que, en el vídeo, a continuación, Jonas Mekas explica al mundo lo que para él es el arte, el arte que le interesa, y es una definición que me pone la piel de gallina: simple, pequeño, personal, no pretencioso, que toca a tierra, conectado con la vida. Algo así, dice Mekas. Y eso, después de dar muchas vueltas, Jonas Mekas lo encontró en un ensayo de la Orquestina de Pigmeos, una calurosa tarde de verano en Madrid. No se me ocurren mejores palabras que las de Mekas para hablar de cualquiera de los maravillosos trabajos de los que se nutre la ya larga trayectoria de la Orquestina de Pigmeos, perfectos representantes de todas esas gentes que llevan años haciendo cosas increíbles en el territorio de las raras artes sin que hasta el momento nadie les haya hecho demasiado caso. Me parece una gran hipocresía cuando oigo a muchos de los promotores del cambio político hablando del arte y de la cultura como el motor del cambio mientras sus actos, y los de sus aliados, delatan, en cambio, la gran traición que están cometiendo, la gran oportunidad que estamos perdiendo. Seguramente no saben ni de qué hablan. Pero sería tan fácil. Solo habría que prestarle algo de atención a lo que dice Jonas Mekas y a lo que hacen sus amigos.

Todo el mundo al suelo (Texto de Fernando Gandasegui publicado en Tea-tron).
Incluso la carne ya no arde.
Los ojos, ¿dónde están los ojos?
Quiero verlos.
Decidme,
no volváis la mirada hacia otro lado.
Quiero ver dentro de ellos.
Jonas Mekas, Réquiem por el siglo XX.

Si es cierto que vivimos en “tiempos interesantes”, como maldice un chino a otro al que odia, puede que el síntoma más evidente sea la correlación inversa entre la disposición radical de libertad para crear, acumular y desplazar capital, y la pérdida paulatina de todas las demás libertades; sobre todo, el caso más agudo, la de aquellas relacionadas con el desplazamiento de personas en el mundo que el propio capital ha conformado.
Sin margen para exilios interiores, nuevas guerras obligan a nuevos expatriados a buscar refugio en lo que Carlos Fernández Liria llamó “una especie de Auschwitz al revés”. “El sistema económico internacional hace de cámara de gas exterior” en los campos de concentración de hoy, Ningún lugar adonde ir desde donde millones sin territorio esperan, si consiguen llegar, a ser acogidos. Pues que esperen, allí o en el fondo mar, habrán solucionado. Entre medias, como siempre, la vida, las vidas. Sin ir más lejos, España (en el peor de sus sentidos) ha incumplido sin un solo seseo y faltan 15449 refugiados por acoger.

15449 vidas
denegadas por un estado criminal. Otra vez, “el precio de la libertad”, que dice ya sin remilgos la FAES.

En Ningún lugar de la Orquestina de Pigmeos vibra de fondo la historia del cineasta lituano Jonas Mekas. Más al fondo todavía, la necesidad de ser contada. Telón: la masacre después de la masacre, el gran exilio del siglo XX. Distintas guerras y criminales, hoy, pero consecuencias que se repiten, y artistas como Nilo Gallego y Chus Domínguez con la misma necesidad de contar la vida desde la vida, de nuevo obligada a reconstruirse en el desplazamiento, en Ningún lugar. Historias que no sólo atraviesan Siria, México o Birmania, vidas que al abrir los ojos están a la vuelta de cualquier esquina, en este caso de Madrid, en el barrio de Tetuán, o también en un teatro en el que la Orquestina de Pigmeos nos invita a no volver la mirada, y ver dentro. A ver si arde. Veamos.

Todo fue por azar y también por curiosidad.
Jonas Mekas, Ningún lugar adonde ir.

La Orquestina de Pigmeos se entiende como “un colectivo experimental dedicado a la intervención site specific”. Ya sea en un río, un museo, una fábrica, una montaña o un teatro, y trabajando con la gente del lugar, los proyectos que empiezan encabezando Nilo Gallego y Chus Domínguez acaban por hacerlos de las orquestinas, públicos y espacios conformados para cada ocasión. Por ejemplo, entre cigarros y mosquitos, paseando a la orilla del río Mondengo, uno de los directores de Citemor contaba con media sonrisa, cómo la Orquestina consiguió movilizar a un pueblo entero para Pigmeus do Mongendo, una de las obras que más recuerda de las 39 ediciones de festival al preguntarle.
Casi todo lo que toca Nilo Gallego, que es casi todo, entabla un vínculo particular con lo musical, ampliando el término e incluyendo otros, difuminando y echando pólvora, lo mismo que Chus Domínguez con lo cinematográfico. Juntos nos descubren performatividades insospechadas, lúdicas, contemplativas, señalando el botón rojo, normalmente en espacios no (convencionalmente) escénicos, aunque ambos mantienen una larga y honda relación con la escena, en especial con la danza. Una danza madrileta, la de los “tiempos laxos y asincopados”, la de la improvisación que, oye, al final nos sobrevivirá, nos sobrebailará, y que traspira en las acciones de los pigmeos. Danza o coreografía que no es más que una manera de leer o escribir, de componer, lengua y lenguaje, o en el caso de Nilo y Chus: “habla”, parole de Saussure. Por eso vivas. Ahora, paradojas, o parajodas, como decía un profesor después de un ictus, les llaman para trabajar en teatros, quizás, el entorno irónicamente menos “convencional” para la Orquestina. Y además, otra salvedad, con encargos de obras de esas que hay que repetir una noche después de otra. Entonces: Ningún lugar, un nuevo reto para la Orquestina de Pigmeos, esta vez formada en escena por: Luminita Moissi, Mirela Ivan, Angelica Enache, Mariana Enache, Julián Mayorga y Claudia Ramos.

¡Dejad de trabajar! ¡Parad! (…)
Dejad que todo se detenga.
Dejad que lleguen las serpientes y los tigres, y que se multipliquen.
Dejad que la hierba lo cubra todo.
Jonas Mekas, Ningún lugar adonde ir.

Al poco rato, la niña sentada a mi lado pregunta a su padre: “¿va a ser siempre así?”. Ningún lugar se abre con la luz de la horabaixa que se filtra por la Nave 11 de Matadero, nada más. Ningún artificio, se puede empezar. Mirela sale del fondo violín en mano y recorre todo el espacio vacío, ¿butoh?, hasta situarse al pie de 400 butacas, y como en los interludios de Herzog en los que un niño toca el violín, frota cuerda mientras la orquesta despliega un mundo que, de ser una pieza musical, nos adelanta sus temas en la obertura. No hay afinación, una manera correcta. El tiempo lo sostenemos juntos. Tan lejos, tan cerca. Densidad y simultaneidad, tú eliges. Abúrrete conmigo, papi. Te recuerdo, hay un afuera. Así nos vamos adentrando en el equilibrio inestable de una obra que resiste la paradoja de resistirse a las convenciones de una obra, jugando a mostrarse frágil, supuestamente hecha con lo que está pasando, pero que en realidad ha medido al detalle la máquina teatral, y con valentía asume el riesgo no mesurable en calentar y calentar y calentar la escena por si acaso arde. Y ardió. Algunas nos rompimos, como a veces una cuerda bien frotada. La niña, después de dormirse en varios momentos, acabó comentando a gritos de entusiasmo la obra a su padre.
Van saliendo Luminita, Angélica, Mariana, Julián y Claudia. Claudia, regidora en escena, apuntadora visible con auriculares inalámbricos, se paseará toda la obra de un lado para otro, pareciendo que falta algo, que podría pasar de todo, ¿no debería ser así siempre? Así que, calidez aparte, su personaje desnuda cualquier arquitectura ilusionista, dando pie a pensar que desde cabina pueden componer y pulir en tiempo real. Luminita, Angélica y Mariana empiezan a llenar el espacio, que antes sólo era espacio, de objetos de toda clase. Acción sostenida en Ningún lugar, que podría parecer una parodia de ciertas prácticas performativas ensimismadas, pero que en realidad dibujará el arco de la pieza: el desplazamiento de objetos que operan como un leitmotiv infraleve, ya que como en escena todo significa sin cesar y muchas veces, sin darnos cuenta, éstos se van cargando de significados durante hora y media hasta que, boom, al final de la obra, explotan en todas direcciones.
Terminada la obertura, las cuatro se sientan a fumar, y no pararán, cigarro tras cigarro, como la secta blanca del Remanente Culpable en Leftovers. Pero cigarros de mentira, efecto brechtiano de rebote por la ley antitabaco. Metáfora de lo que suele ser el teatro. Julián, mientras tanto, ya ha montado su set. Cerca del público, pero a un lado irá, ligero y contundente, interviniendo y acompañando. Si alguien dijo que para hacer cine sólo hace falta un lápiz, quizás ahora para la música sólo se necesite una mesa. Entonces Julián empieza con Viejo Tolima, historia de pérdida y desplazamiento. La del campesinado colombiano, país de donde él viene, del que marchó. Julián se interrumpe y nos explica la canción, por si alguien se había dejado llevar. Distanciamiento que se revierte con el manejo de las intensidades en el transcurso de una obra que acaba por rendirnos emocionalmente. “Me quitaron el rancho con las vaquitas, y aunque eran tan poquitas, eran de mí, como te extraño entonces viejo Tolima, como quisiera ahora volver allí” nos canta suave un músico que empieza a sonar con gusto mucho por Madrid. Esta vez, su primera en un teatro, para un trabajo que por momentos lo sostiene paralelamente en sus intermezzi de Spinetta o Talking Heads.

Ningún lugar se hace en las dramaturgias de la densidad y la simultaneidad, en la multiplicidad de focos y la acumulación de signos. Las acciones sobre el escenario conviven con dos pantallas al fondo de la nave que apuntalan performatividades. A la izquierda, en vertical, nos lanzan vídeos. A la derecha, en horizontal, escritos de Jonas Mekas. Imagen/texto que abre Ningún lugar hacia afuera, escondiendo entre medias la sorpresa del final. Los vídeos grabados con el móvil nos enseñan las calles, las casas, las familias, la pequeña Rumanía de Luminita, Mirela, Angélica y Mariana. Escenas que han grabado ellas, invitándonos en plano subjetivo a meternos en sus vidas, protagonistas de Ningún lugar. Vidas que llenan de volumen todos los metros cúbicos de la Nave 11, que no son pocos. Cuatro mujeres que se van haciendo inmensas a todas las escalas de una obra en la que lo único que podemos echar de menos es que se rompan del todo las convenciones, y bajar a bailar y comer con ellas eso que de a poco van cocinando en una olla humeante que acaba haciéndonos llegar su olor, real, metiéndose dentro, metonimia de lo que pasa en Ningún lugar hasta que nos sirven a lo grande su traca de finales.

La vida sigue.
Están ocurriendo cosas horribles a nuestro alrededor,
y la única manera de no volverse realmente loco…
porque si empiezas a pensarlo y a sentirte culpable
por ser feliz y celebrar todo lo que ocurre a tu alrededor
cuando están ocurriendo todas esas cosas terribles…
Así que he cogido mi cámara y grabo,
y celebro lo único que veo y que encuentro hermoso ahora mismo:
La nieve.
Permitidme estar con la nieve.
Jonas Mekas, Carta a José Luis Guerín.

Al final se abre la puerta del fondo de la nave, y con ella, literalmente y en todos los sentidos, se abre el teatro a la calle, de donde quizás nunca debería haber salido, siendo la calle el mundo, cualquiera de sus formas, y la Orquestina de Pigmeos consigue lo que pocas veces ocurre: volver a meter la calle en un teatro. “Suelo. Nada más./Suelo. Nada menos.”, Salinas. Barroca la obra, como barroco el perro de cartón de Las meninas que nos ha estado mirando todo el rato. Afuera los paseantes se paran y nos miran sentados en las butacas, espectadores de otra obra, sinécdoque Ningún lugar, y la Orquestina se marca un 2×1. Entre el teatro y la calle, o al revés, o qué más da, dos mundos se unen por una licencia poética, o no, la nieve. Está nevando, y nos lo permitimos.
Un camión entra en el escenario y ellas recogen todos los objetos, ahora ya signos cargados. Acción que transforma el “trabajo” en trabajo, y que pese a que algunos se incomodaran por los estereotipos de la escena, ésta nos permite conjugar el verbo “politizar”, como sugiere López Petit, en vez de hablar tanto de la política o lo político. Mientras tanto, Julián lacera Psycho Killer de Talking Heads, el camión repleto sale del teatro vacío, la puerta se cierra, y dejamos de ver la nieve. Entonces la niña sentada a mi lado, ya de pie, gritó a su padre: “¡Que no la cierren, que no la cierren!”.


Ningún Lugar
(Texto de Cecilia Molano, procedente de su diario personal).
El espacio es muy bonito. Parece “Europa”. La gente también parece europea. En todas partes, europeo es una nueva categoría del ser.
Me gusta que no haya luces, que pase el tiempo y se oscurezca la tarde (afuera también pasan cosas). Luego cuando se abre el portón de detrás al final de la pieza, ves a la gente en la calle y sabes que pasan cosas afuera y eso a veces reconforta de alguna manera, pese a que pasen “cosas terribles a nuestro alrededor”, queda la posibilidad de intervenir o tal vez es que estos días hay incluso más agitación dentro y pasa la tarde y necesitamos luz. Un empeño en la realidad desde el escenario.
La visibilizacion, ¿quién es el dueño del lenguaje? Costa y los caboverdianos. La teoría y la práctica. El deseo de hacer algo en medio de la “situación”. Mekas -recuerdo ese vídeo, cuando habla de la tristeza- qué se puede hacer: “pasan cosas terribles a nuestro alrededor”. Nilo y Chus lo hacen.
La pregunta del arte, deseamos que parta desde una pregunta sobre una misma. No es solo el exilio, el extranjero, lo que se pone en escena. Es la clase. Es el trabajo. El texto de Mekas del final: el trabajo, ¡dejad el trabajo y salid a los campos! Ser panadero no me interesa, -dice Mekas- agradecer, obedecer… no me interesa. Y sin embargo, el italiano que tiene diez hijos va el sábado a trabajar.
En el escenario: cuatro mujeres rumanas que extienden su tiempo de ocio ante nuestra mirada, no entendemos lo que dicen, perfecto: no necesitamos entender. Y hay algo bonito en esa puesta en escena del trabajo: recoger chatarra, colocar cosas de un sitio a otro y el trabajo de la música en una misma línea de acción. Que no haya diferencia entre esos dos trabajos me interesa. Me conmueve. Incluso ellas pueden ser revolucionarias en la medida que “la cultura de los gitanos, -leo en un libro sobre los gitanos no recuerdo en casa de quién- desprecia el trabajo”. Algo así pienso… algo que aprender ahí. Las vemos “holgar”, el otro día descubrí que huelga viene de “holgar” pero también jolgorio y ambas se relacionan con respirar agitadamente, con jadear. Las mujeres resoplan humos blancos, ¿es una huelga? No las vemos trabajar más que al final. Colocar los trastos en el escenario no es trabajar, es hacer una caricatura no sólo de su trabajo, sino de lo que hacemos todos: mover cosas de un lado a otro, con un poco de suerte, transformarlas. Casi siempre a peor, por otro lado. Respetar el material. Pensar si hace falta transformarlo, eso sería una buena medida contra el arte. Preguntarse antes si es necesario. El árbol, el papel; la piedra, la escultura… el tiempo, lo escénico. Igual que la buena o la mala música, el desafine del violín. Los instrumentos o el arte que no son de unos pocos. El material. Las personas y un fragmento de realidad que se mira desde el patio de butacas. Mi mirada de blanca occidental y mis coartadas ¿me salvan? ¿Puedo mirar? ¿Puedo mirar a estas mujeres y sus trabajos? ¿Puedo entender sus angustias con las cartas verdes, blancas, pequeñas o grandes? ¿Hay superficialidad en la mirada? ¿Es snob? ¿Por qué no volver la acusación contra nosotras mismas? ¿Por qué no entender que tal vez la crítica tendría que empezar siempre por casa? Casa, comer, problema. ¿Qué me incomoda a mí de ver a estas mujeres en escena?¿mi ignorancia de cómo viven muchas personas a mi alrededor?
Y la presencia del diario, una línea que atravesaba la pieza, me gustó, aunque últimamente me preocupa cómo introducir esos materiales sin que se sepa, no sé cómo explicarme mejor, sin hacerlo manifiesto. Estaba bien no saber casi todo el rato, pensar, y vemos los pasillos, la calle, las fiestas y los bailes, mujeres que fuman, un vals colombiano al revés, ese chico de voz suave, sus canciones.

 

Jonas Mekas video-diario (enlace directo) hablando de Orquestina de Pigmeos/Ningún lugar:

http://www.tea-tron.com/orquestinadepigmeos/blog/ningun-lugar/

Publicado en General | Deja un comentario

The Mountain. 9 y 10 de marzo. Teatro Pradillo, Madrid.

Lloré cuando escuché el álbum. Lloré por la flauta. ¡La odio tanto! Es un gran error. Los arreglos musicales en general no fueron nada buenos. Aun así, podía soportar el sonido de los violines. Pero me encantaría poder quitar la flauta. Debería haber un botón en los tocadiscos, un botón “Quitar flauta”. También podría haber un botón “Añadir batería”, ¿por qué no?  Sería divertido orquestar algunas cosas y desorquestar otras. Bueno, desearía poder desorquestar el álbum Chelsea Girl. Quitar la flauta al menos. Todo lo que quería para esa grabación me lo negaron. Pedí la batería, me dijeron que no. Pedí más guitarras, dijeron que no. ¡Pedí simplicidad y lo llenaron de flautas! Añadieron violines y no me gustaron, aunque podría vivir con ellos. ¡Pero la flauta! ¡Oh, la flauta!, ¡oh Dios mío! Ellos la grabaron encima por alguna razón inexplicable. Estaba tan deprimida cuando escuché la mezcla final con esa flauta sobrevolando por encima de todo… Era mucho mejor sin ella, quiero decir, le daría un sonido más unificado, estoy segura. Sería bueno escucharlo sin flauta, si pudieran volver a imprimir el disco sin esa flauta.
Nico

The Mountain, una pieza de musica y teatro preparada con urgencias para el teatro Pradillo e interpretada por Luz Prado, Silvia Zayas, Vito Gil Delgado y Nilo Gallego.

Teatro Pradillo, Madrid
9 y 10 de marzo a las 21h.

Publicado en General | Comentarios desactivados en The Mountain. 9 y 10 de marzo. Teatro Pradillo, Madrid.

Orquestina de Pigmeos en los Encuentros AVALAB, Medialab-Prado, Madrid. 16/12/2017


Este sábado 16 de diciembre la Orquestina de Pigmeos estaremos en los Encuentros AVALAB dedicados en esta ocasión al cuerpo como instrumento de experimentación escénica. Participaremos en esta propuesta los componentes del equipo de “Ningún Lugar” presentada en el teatro Naves Matadero en septiembre pasado: Luminita Moissi, Claudia Ramos, Mariana Enache, Mirela Ivan, Julián Mayorga, Angelica Enache, Chus Domínguez y Nilo Gallego.
Hablaremos de la Orquestina, del proceso de trabajo de Ningún Lugar y realizaremos ejemplos prácticos sobre la marcha.

El programa estará compartido con Marisa Pons y Rolando San Martin y el Grupo de investigación escénica de Medialab-Prado. Yeepa.

Encuentros AVALAB en Medialab-Prado, Madrid
16/12/2017 a las 19h.
Más información

Publicado en General | Comentarios desactivados en Orquestina de Pigmeos en los Encuentros AVALAB, Medialab-Prado, Madrid. 16/12/2017

Orquestina de Pigmeos presenta Ningún Lugar del 21 al 24 septiembre. Naves Matadero. Madrid


Orquestina de Pigmeos estaremos en el teatro Naves Matadero presentando nuestra última performance Ningún Lugar. Aquí un video-avance con algunas imágenes de ensayos.

Ningún Lugar. Orquestina de Pigmeos
Naves Matadero. Nave 11.
21, 22, 23 y 24 de septiembre. 20 horas
8 euros.

Ningún Lugar, una performance que reflexiona sobre el desplazamiento y el exilio, inspirada en los libros y películas del cineasta de vanguardia Jonas Mekas.
Orquestina de Pigmeos estará formada en esta ocasión por Nilo Gallego y Chus Dominguez y también Luminita Moissi, Mirela Ivan, Angelica Simona Enache, Mariana Enache, Julian Mayorga, Claudia Ramos, Raul Alaejos y Ana Cortés.

En el libro Ningún lugar adonde ir el cineasta de vanguardia de origen lituano Jonas Mekas relata su exilio a través de la Europa en guerra hasta llegar a Nueva York, donde ha de volver a comenzar su vida.
En ese momento, mientras Mekas recorre las calles en solitario, comienza Ningún lugar, una performance en la que sus textos y su obra se encuentran con un grupo de teatro amateur formado por mujeres rumanas, un músico colombiano que practica latinofuturismo y noise, vídeos domésticos y montones de chatarra, para construir una ópera de lo cotidiano que celebra la vida.
Orquestina de Pigmeos, colectivo formado por el músico Nilo Gallego y el creador audiovisual Chus Domínguez junto con diversos integrantes que colaboran en cada nuevo proyecto, ha sido invitado desde 2009 por festivales nacionales e internacionales de Bélgica, Reino Unido o Portugal para convertir situaciones cotidianas en extraordinarias vivencias artísticas desplegadas en el entorno: en el curso de un río, en el paseo de un pastor con el rebaño, sobre un volcán a la salida del sol o en un embarcadero mientras sube la marea.
En esta ocasión la Orquestina de Pigmeos se adentra en Naves Matadero para ejercer de médiums en una creación colectiva que reflexiona sobre el desplazamiento y el exilio, una experiencia que transforma a los creadores, a la gente con la que se cruzan y al lugar donde actúan, un diálogo entre sonidos, cuerpos y acciones, un paseo hacia ningún lugar.

Más información en la web de Naves Matadero

Publicado en General | Comentarios desactivados en Orquestina de Pigmeos presenta Ningún Lugar del 21 al 24 septiembre. Naves Matadero. Madrid

Orquestina de Pigmeos. Género Chico y Vuelvo de ver una película. Documentación.

Aquí va la documetación de nuestras dos últimas apariciones públicas. La primera es la pieza Genero Chico presentada hace un año en el CDN de Madrid en el Festival El Lugar sin Límites, la segunda es una lectura-performance dedicada al libro “Ningún Lugar a donde ir” de Jonas Mekas en la Biblioteca Nacional en febrero de este año dentro del ciclo Transfusiones Escénicas.

Género Chico
Performance, 37 minutos
CDN Centro Drmático Nacional / Teatro Valle-Inclán
Festival El lugar sin límites.
6 y 7/10/2016 Madrid.

El género chico es un género español de arte escénico y lírico. Es un subgénero de la zarzuela de formato breve, típicamente en un acto, caracterizado por la escasa trascendencia de su contenido, con pocos personajes y un solo decorado. Su temática suele ser mayoritariamente costumbrista, acerca de la vida cotidiana en Madrid.
El argumento, muy sencillo, apenas sostiene la obra. En la mayoría de los casos consiste en una simple historia de amor: una pareja se ama pero alguna dificultad externa les impide culminar este amor; se supera esa dificultad y termina la historia con un desenlace público, final feliz y moraleja. (Wikipedia).

Orquestina de pigmeos está formada en esta ocasión por: Nilo Gallego y Chus Domínguez junto con Jesús Macías, Manuel Polo Báez, Javi Rosa, Anouk Devillé y Pelayo Arrizabalaga.

Crónica de Ruben Ramos en el blog de El lugar sin límites.

Vuelvo de ver una película. En realidad no la vi.
Lectura-performance. 32 minutos.
Salón de Actos de la Biblioteca Nacional de España, Madrid.
Ciclo Transfusiones escénicas: usos domésticos de la palabra y la acción poéticas aquí y ahora.
28/02/2017 Madrid.

¿La “búsqueda” de lo nuevo? ¿Estamos realmente buscando? ¿Qué significa “buscar”? Lo llaman búsqueda: nosotros lo llamamos vivir intensamente. O jugar. ¿Por qué no jugar? ¿Dónde empieza la obra “seria” y dónde termina el juego? Quién sabe… Como si el trabajo fuera más valioso que el juego. Como si la creación fuera sólo un objetivo, y no el resultado.
Lo único que deseo es recostarme en el campo y mirar hacia el cielo más allá de los tallos de la hierba. Y después morir… O caminar descalzo por la tierra arada, negra y húmeda, y después, a la noche, soñar.
Dirás que nuestros textos son incomprensibles. La comprensión no es la medida de todas las cosas. La realidad mensurable termina en la punta de los dedos: más allá está el abismo…

Jonas Mekas, Ningún lugar a donde ir

Lectura-performance del libro de Jonas Mekas “Ningún lugar a donde ir”
Chus Domínguez: Proyección de video en directo a partir de la captación de imágenes del libro de Jonas Mekas.
Nilo Gallego: Captación en directo mediante micrófono inalámbrico de sonidos del exterior en las proximidades de la Biblioteca Nacional, percusiones.

Más información en el blog-teatron de Orquestina de Pigmeos

Publicado en General | Comentarios desactivados en Orquestina de Pigmeos. Género Chico y Vuelvo de ver una película. Documentación.

Dear Jonas Mekas (Orquestina de Pigmeos)

El pasado 14 de junio invitamos a Jonas Mekas a que se acercara hasta la sala de Naves Matadero donde estamos ensayando la performance Ningún Lugar. Nos sentimos muy afortunados de compartir nuestro proceso con él y con su hijo Sebastian, y de conversar sobre teatro, cine, arte y vida mientras comíamos un menú en el gallego de enfrente.
Estos días nos ha sorprendido la entrada sobre Orquestina de Pigmeos en el vídeo-diario de su web. Enlazamos aquí el video (aunque sus elogios nos dan más que pudor) y agradecemos mucho su implicación y apoyo.
Agradecemos también a la dirección del Festival Filmadrid su generosidad para que este encuentro fuera posible.

Puedes ver el video de Jonas Mekas sobre Orquestina de Pigmeos pinchando en la siguiente imagen:



On Friday, June 2, 2017 at 6:31 AM, Jesús Domínguez wrote: 
Orquestina de Pigmeos from Spain. Live Performance inspired by your works
Dear Jonas Mekas,
we are part of the Spanish live arts collective Orquestina de pigmeos, and we are preparing a new performance in which we’d like to work, among other materials, with some of your texts, from your books, films, statements, etc.
The performance will take place in Naves Matadero at the end of september 2017, mixturing live action, live music and video projection, and it will be developed by an amateur theater collective of rumanian inmigrant women with a number of musicians. We send attached a photo of an rehearsal in which we are watching “Reminiscences…” in a tv monitor.
By the way, some months ago we were invited by the National Library to make a performance around “domestic uses of the word and the poetic action here and now” and we chose your incredible book “Ningún lugar adonde ir” to make a kind of “performative cinema reading“.
We want to express our gratitude for your work, that we really admire, and let you know our project.
We have just known that you’re coming to Filmadrid Festival. It would be great to meet you. We´d like to invite you to a rehearsal in Matadero with the Rumanian ladies and musicians (the place is just opposite to Cineteca), or we could meet in another place if it was better for you.
All the best for your travelling to Madrid and your days here, dear friend,
Chus Domínguez and Nilo Gallego

On Friday, June 2, 2017 at 21:21 Jonas Mekas wrote:
Re:Orquestina de Pigmeos from Spain. Live Performance inspired by your works
CD & NG: OK with me.  Check with the Festival people about when I may be free to meet with you. My schedule will be VERY tight…
–jonas


Fotos de los ensayos junto a Jonas Mekas de Mamen Adeva.

Traducción al español de los emails y más información en el blog de nuestro proceso de Naves Matadero.

Web de Orquestina de Pigmeos en Teatron

 

Publicado en General | 1 comentario

Ruido y ciudad. Taller escolar en CA2M.

Todos los miércoles Magda LaBarga y yo realizamos en el CA2M de Móstoles el taller Ruido y Ciudad donde exploramos las posibilidades de la escucha, el ritmo y el ruido, así como sus conexiones con la vida urbana y la ciudad. Éste es nuestro segundo año realizando esta experiencia en una sesión para alumnos del ciclo de primaria de colegios de la Comunidad de Madrid.
Aquí podeis ver un video resumen corto del taller realizado por Diego López Bueno.
Información del Taller Ruido y ciudad en CA2M, Centro de arte dos de mayo.

Por otra hemos sido invitados por el proyecto Educación y escucha activa a realizar Ruido y ciudad en Lucena , Córdoba para dos colegios el 27 de marzo. Aquí la información.

 

Publicado en General | 2 comentarios

Orquestina de Pigmeos en el Encuentro Aronías, Tenerife 18/03/17

Aronías (Encuentro Internacional de Cineastas en Arona).
Presentación de los proyectos finales: Sábado 18 a las 20h.
Auditorio Infanta Leonor de Los Cristianos, Tenerife.

Chus Dominguez y Nilo Gallego, Orquestina de Pigmeos, estamos participando en el primer Encuentro Internacional de Cineastas en Arona, Tenerife. Durante esta semana realizaremos el taller Oído Cinema! en el Instituto de la localidad Las Galletas. La presentación final de los talleres que han tenido lugar durante los encuentros será el sábado 18 en el Auditorio Infanta Leonor de Los Cristianos.
Junto a nosotros también participan en el encuentro los cineastas Xurxo Chirro, David Pantaleón, Helena Girón y Miguel Aparicio.


Oido Cinema! (Taller de Orquestina de Pigmeos)
“El enemigo usa muchas imágenes y nada de sonidos, y nosotros tratamos ahora de hacer lo contrario”. Godard, 1971.
¿Podemos imaginar un cine sin imágenes? ¿Cómo realizar un travelling, una secuencia o un primer plano sin una cámara? ¿Cómo reflexionar sobre las imágenes desde su ausencia? En realidad, ¿necesitamos más imágenes?.
Oído Cinema! propone la experiencia de preparar una película-performance sobre la imagen de Arona, un film imaginado que realizaremos en directo utilizando materiales sonoros y musicales de la realidad local intervenida dentro y fuera de la sala de proyección. Una película cuyas imágenes serán las que cada espectador proyecte desde su butaca en la oscuridad de la sala de cine.

Más información en la web de Aronías.

Publicado en General | Comentarios desactivados en Orquestina de Pigmeos en el Encuentro Aronías, Tenerife 18/03/17

Orquestina de Pigmeos en la Biblioteca Nacional. Ciclo Transfusiones escénicas. 28/02/17

Chus Domínguez y Nilo Gallego, también Orquestina de Pigmeos, participaremos en el ciclo Transfusiones escénicas organizado por Carlos Rod que se celebra en la Biblioteca Nacional de Madrid.

Martes 28 de febrero 2017. 19 horas.
Auditorio de la Biblioteca Nacional. Madrid.

Vuelvo de ver una película. En realidad no la vi.
¿La “búsqueda” de lo nuevo? ¿Estamos realmente buscando? ¿Qué significa “buscar”? Lo llaman búsqueda: nosotros lo llamamos vivir intensamente. O jugar. ¿Por qué no jugar? ¿Dónde empieza la obra “seria” y dónde termina el juego? Quién sabe… Como si el trabajo fuera más valioso que el juego. Como si la creación fuera sólo un objetivo, y no el resultado.
Lo único que deseo es recostarme en el campo y mirar hacia el cielo más allá de los tallos de la hierba. Y después morir… O caminar descalzo por la tierra arada, negra y húmeda, y después, a la noche, soñar.
Dirás que nuestros textos son incomprensibles. La comprensión no es la medida de todas las cosas. La realidad mensurable termina en la punta de los dedos: más allá está el abismo…

En la foto salta Jonas Mekas, el título y el texto lo hemos sacado de su libro “Ningún lugar a donde ir”

Más info aquí
También se retransmitirá en directo (en streaming) desde la página web de la Biblioteca Nacional.

Publicado en General | Comentarios desactivados en Orquestina de Pigmeos en la Biblioteca Nacional. Ciclo Transfusiones escénicas. 28/02/17

Drum Invocation


David Bowie: Voice (through speaker)
Nilo Gallego: Drums
Pelayo Arrizabalaga: Sax
Hace 2 semanas estuve en el teatro Pradillo participando en el ciclo “El imitador de voces” ideado por Antonio Menchen y Paulina Chamorro. Allí presenté para la ocasión Drum Invocation , acompañado en la segunda parte por el gran gran Pelayo Arrizabalaga.
Algunos fragmentos fueron capturados en video por Antonio Menchen con su móvil.
Muchas gracias a Marta Blanco por esas luces.

Publicado en General | Comentarios desactivados en Drum Invocation