Rubén Ramos

T E A T R O N

Archive for Septiembre, 2009

Crepushe  

Avance: los Venga Monjas acaban de anunciar que Joe Crepúsculo los ha puesto al mando del videoclip de su próximo disco y que mañana martes lo colgarán en primicia en su web.

The article has

no responses yet

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 21st, 2009 at 12:24 pm

Posted in General

Spanish Independent Festival  

Spanish Independent Festival September 25, 2009 in Gothenburg, Sweden
ACTS: Klaus & Kinski, Christina Rosenvinge and Hidrogenesse

Bien jugado, sí señor.

The article has

no responses yet

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 17th, 2009 at 7:57 pm

Posted in General

Notas que patinan #11  

Es curioso. Cuando el Festival Mapa publicó esta entrevista a Amalia Fernández me pareció super interesante. Me gustó mucho el formato, Amalia conduciendo el coche mientras Tomàs Aragay la entrevista filmándola desde el asiento de copiloto. Me pareció que estaba muy bien que la entrevistasen mientras ella estaba en pleno proceso creativo con su pieza, Kratimosha. Me pareció que ella se explicaba muy bien pero, aunque sabía quién era Amalia Fernández, yo no la había visto todavía en el escenario. Me quedé con algunas cosas de las que explicaba, más bien cosas anecdóticas, como que había trabajado con Juan Domínguez y Mónica Valenciano, por ejemplo, con su reflexión sobre lo conceptual y lo que ella llama la sangre, aunque no me acordaba de que le llamase así a eso. El viernes vi el estreno en Pontós, en el festival, y, aunque las circunstancias eran bastante adversas (era la última actuación, a las 10 de la noche, llevaba desde las 5 de la tarde viendo cosas, hacía mucho calor en la sala, me tocó en la última fila y casi me tenía que levantar para ver lo que pasaba en el suelo del escenario), la verdad es que me fascinó. Hoy vuelvo a ver la entrevista y para mí es como si fuese otra entrevista. Me fijo en otras cosas, me interesa dos mil veces más, la entiendo mucho mejor y saboreo mucho más lo que explica. Es como si esta entrevista, hecha antes de estrenar, fuese un artefacto diseñado para explotar cuando la ves después de haber visto el estreno. Igual es porque, como dice Eduardo Punset, después de presenciar el estreno de Kratimosha, he cambiado, las conexiones que mis neuronas han hecho mientras contemplaba el universo que Amalia crea en Kratimosha han modificado la estructura de mi cerebro. Sin exagerar, pero ya no soy el mismo y ahora ya estoy preparado para que Amalia me explique cómo prepara los platos que sirve en el escenario, con la ayuda y la voz de su vecina Katy (¿se escribe así su nombre? ¿cuál es su apellido?) y la colaboración de Lidia G. Zoilo y Nilo Gallego (el sonido es una parte importante de la pieza).

Me gustaría volver a ver la inquietante proyección/instalación de Marc Vives y Víctor Pérez, que vi por la tarde en Ca n’Oliver. Por la misma razón. Creo que es como un LP. Un disco, a no ser que la primera vez no te haya dicho nada, no te lo escuchas una sola vez, te lo escuchas varias. Incluso, a veces, la primera vez no le has acabado de pillar el rollo pero con el tiempo vas cogiéndole el tranquillo y descubriendo detalles que la primera vez te pasaron desapercibidos. Mientras veía el vídeo me di cuenta de que en las paredes de la sala había unos papeles colgados. Cuando acabó la proyección me acerqué a ver alguno de ellos. Parecían una especie de plan de trabajo del proceso de creación del vídeo. En algunas escenas habían escrito el nombre de algunas películas como si fuesen referencias: El Padrino, Bienvenido Mister Marshall, … Después de ver esos papeles más o menos indescifrables daban ganas de ver otra vez el vídeo con esa nueva información. No sé si ese vídeo se presentará en algún otro lugar porque parece un proyecto específicamente creado para Mapa (según la web del festival es un trabajo de campo con los vecinos de Pontós realizado durante dos meses). Me gustaría que lo publicasen en Internet y poder verlo tranquilamente un par de veces más. No sé si eso es posible.

La Evacuación de Alexandra Broeder tenía muy buena pinta pero llegué tarde y me la perdí. Sólo pude ver el inicio, cuando una niña con cara de mala leche daba instrucciones a los adultos participantes para que cogiesen de la mano a una persona desconocida. Luego, otros niños también con caras de muy mala leche, se llevaban a la tropa, cogiditos de la mano y en silencio, hacia el bosque, o hacia el campo de concentración, más bien daba esa impresión. Daba un poco de miedo. Por un momento casi me alegré de haber llegado tarde. Joder con los niños, qué buenos.

Festival MAPA 09
Accions en el paisatge
11 de septiembre
Pontós (Alt Empordà)

Otras crónicas de Quim Pujol, Crítico con peluca, sobre el festival Mapa 09:

“Evacuació” de Alexandra Broeder, 11/9/2009, Festival MAPA
“Bicho” y “Kratimosha”, 11/9/2009, Festival MAPA
Segundo día en MAPA, 12/9/2009

The article has

4 responses

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 15th, 2009 at 12:59 am

Posted in Notas que patinan

jacqueline mata/angélica liddell  

The article has

no responses yet

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 14th, 2009 at 9:45 pm

Posted in General

Afrodita en Barcelona  

El sábado 12, Afrodita en el Apolo.

AFRODITA live! + ÚLTIMO CHINGÓN + EL TIGRE + KIDMAN + EL GUERRERO AZTECA + EL PERRO AGUADO + EL JALAPEÑO LÓPEZ + EL GINECÓLOGO ASESINO + EL HURACÁN GUTIÉRREZ

SÁBADO 12 DE SEPTIEMBRE A LAS 20:00 h.
Anticipada: 10€ | Taquilla: 15€
¡Viva México!

Gran concierto de mariachis y espectáculo de Lucha Libre mexicana. Ven a vivir con toda la comunidad mexicana este evento de luz, color y sabor. Habrá muestra gastronómica, venta de merchandising dedicada a la lucha libre, proyecciones, performance en el ring y mucha música tradicional de aquellas tierras. Contaremos además con la presencia de Afrodita, dúo dinámico vocal y electro musical formado por Karin Burnett e Immanuel Miralda. Tu entrada servirá también para entrar GRATIS el martes 15 de septiembre al Otto Zutz y celebrar el Grito (la más importante celebración en México).

Más información en la web de Apolo

The article has

one response

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 10th, 2009 at 7:13 pm

Posted in General

Notas que patinan #10  

Cartel de Blue, de Juan Domínguez, en Hau 2, Berlín

Copy/paste de la web del festival Tanz im August:

In BLUE the Spanish choreographer Juan Domínguez creates a language that is completely empty of meaning but still makes sense: “My interest in linguistics came from a curiosity about the unconscious side that is active in linguistic communication. Certainly, we are aware of the unconscious as we communicate to some extent, but can we gain freedom to change our reality once we learn how we perceive, understand and communicate it through language? I was also interested in relating this question to an understanding of the body and movement.” (Juan Domínguez)

Blue, de Juan Domínguez

Cuando salía del estreno de Blue, de Juan Domínguez, en Hau 2, en Berlín, me detuve en la puerta de la sala y le eché una última mirada al escenario, fascinado aún por lo que acababa de ver. Saqué el móvil del bolsillo y le hice una foto al escenario, pensando en que me gustaría publicarla aquí. Más tarde, me encontré con Juan Domínguez en el bar de abajo, me preguntó que qué me había parecido, le dije que de puta madre, y aproveché para decirle que pensaba escribir alguna cosa en TEATRON sobre el estreno, que le había hecho una foto al escenario y que si le parecía bien que la publicase. Juan se paró un momento a pensar y me dijo que no lo sabía. Le dije que no se preocupara, que también tenía otra foto que le había hecho a la fachada de Hau 2, con el cartel que anunciaba el estreno y él me dijo que prefería que publicase la de la fachada, no la del escenario, porque si alguien veía la del escenario le iba a dar una información sobre lo que allí había pasado que él prefería no desvelar.

Esto me ha hecho pensar bastante sobre el tema durante la semana que ha pasado desde que vi Blue. Sobre todo porque en un primer momento yo no pensé en pedirle permiso porque creía que a Juan le iba a dar exactamente igual. Me equivocaba y, si no fuera porque se lo comenté a una persona próxima a Juan Domínguez, que le conoce mucho más que yo, hubiese metido la pata, por decirlo de alguna manera. Este tema es peliagudo y se merece una reflexión a parte. Me interesa mucho. Por una parte están las ganas y la necesidad de visibilizar este tipo de creación artística y por otro el derecho del artista a desvelar sólo lo que él decida e, incluso en el caso más radical, a no aparecer y renunciar a la construcción de su identidad digital. Pasa que, en estos momentos, si uno no construye su identidad digital se la construyen los otros. Un día te buscas en internet y te encuentras con todo lo que la gente ha dicho sobre ti o sobre tu trabajo y ese material se convierte en tu carta de presentación. De pronto, pensé que qué marrón convertirte en uno de los responsables de crear la identidad digital de los demás y segundos después pensé que mejor no darle tanto peso a este tema, que dentro de poco tiempo estará superado. Pero creo que hay que tener cuidado.

En Tanz im August, el festival donde se presentó Blue, practican un juego al que le llaman Impersonation Game, que, de alguna manera, tiene que ver con esto que acabo de explicar. Al final del estreno, en la antesala donde está el bar, había una charla con los artistas. Pero en vez de la típica charla, con preguntas del público a los artistas y un moderador, lo que había era un Impersonation Game organizado por Everybodys. La cosa consiste en que ponen a los artistas a un lado (en este caso, Juan Domínguez, María Jerez y Luis Félix) y en el otro lado hay gente del público (en este caso Alice Chauchaut, Valentina Desideri, Petra Sabisch y Oscar Hernández, espero no equivocarme con los nombres). El juego es que los del público adopten el rol de los artistas, como si ellos fuesen los creadores de la pieza, para contestar las preguntas que los artistas (que van de público) y el resto del público les quiera hacer. En la página de Everybodys podéis encontrar ejemplos en audio y vídeo (la de Blue todavía no está colgada cuando escribo esto). El Impersonation Game es una manera de hablar sobre lo que se acaba de ver pero en el que todo lo que se diga no tiene por qué corresponder con lo que los creadores piensan y, además, ya sabemos que eso no va a ser así. Lo única información que podemos obtener directamente de los artistas son las preguntas que ellos hacen pero que no pueden contestar.

Bueno, puede que algún día los de Everybodys publiquen el Impersonator Game de Blue o puede que no. En todo caso, no voy a desvelar lo que allí se dijo porque las razones de Juan para no publicar la foto del escenario después de la función me da la impresión que también se aplican a este caso. Publicaré lo que Juan Domínguez escribió para el programa de mano:

Reversing the temporality of the events, putting them out of context, disassociating them, transforming their intentions, moving in its edges, extending their efficiency, eliminating the hierarchy between cause and effect, increasing awareness, reducing resistance, prolonging the pleasure, increasing effort to infinity, freezing the sensations, relaxing perception, experiencing the process of attribution of meaning, living in the satellites, bringing the background, tracing the amorphous, giving time to space, crawling analogically, imagining reality, transforming curiosity, exaggerating manner, appeasing the desire, astonishing more, segregating more, decoding more, intensifying more more more mor mo mmmmmmmmmmmmmmm, wink one eye! Wink the other! He was already smiling when he began to smile for the second time. Wait! Stay there for a moment, do not move… (Juan Domínguez)

Sí que creo que no hay razón para no decir que, durante la representación de Blue, el segundo día, hubo prácticamente una docena de deserciones entre el público que llenaba la sala, que tiene una capacidad de 250 localidades, si no me equivoco. Arriesgándome un poco a no ser coherente con las decisiones que estoy tomando a partir de la decisión de no publicar la foto, diré que las deserciones estuvieron relacionadas con la risa y con el sexo, aunque la pieza no va de eso. En las de la risa, los que abandonaban lo hicieron mofándose ostentosamente de lo que ocurría en escena, lo cual provocó la reacción de los intérpretes y el público, que tomó partido aplaudiendo. Me acordé de El nombre de la Rosa y el libro prohibido de Aristóteles sobre la risa. La risa es subversiva, la risa y el sexo siguen provocando el escándalo, esto es así y no parece que vaya a cambiar, qué le vamos a hacer.

Otra cosa más. Durante el Impersonation, alguien del público preguntó que por qué la pieza duraba una hora y media cuando lo que se quería explicar se podía haber explicado en 10 minutos. Evidentemente, a juzgar por esta pregunta, la persona que la formuló no entró en sintonía con lo que propone Blue. Para empezar, alguien del propio público le contestó que no era una hora y media, que sólo había durado una hora, lo cual me pareció muy divertido porque la diferencia en la percepción de la duración de esa pieza entre esas dos personas sí que tiene mucho que ver con esta pieza. Es inevitable participar de eso, conscientemente o no. Y hasta aquí puedo leer. Yo pensé que el día anterior Tristan e Isolda había durado 5 horas y que el argumento de esa ópera tampoco necesita más de 10 minutos para ser explicado. Pero en la ópera no se fue nadie.

Blue
Concepto/coreografía/producción: Juan Domínguez
Intérpretes: Luís Miguel Félix, Maria Jerez, Arantxa Martínez, Naiara Mendioroz, Emilio Tomé
Diseño de luces: Gilles Gentner
Agradecimientos: Oscar Hernández
Hau 2, Berlín
Visto el 30 de agosto de 2009

The article has

one response

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 6th, 2009 at 9:18 pm

Posted in Notas que patinan

Notas que patinan #9  

Me despierto un viernes por la mañana en Berlín en una casa maravillosa, en Mitte, recién llegado, entra la luz por la ventana y, no sé aún cómo, mientras me voy despertando, acabo pensando y hablando de Tristán e Isolda, la ópera de Wagner. Pienso en que me gustaría ir a la ópera en Berlín. No se me ocurre mejor sitio que Berlín si quieres ver (y sobre todo escuchar) una ópera. Estoy en pleno corazón germánico. Más tarde, como aún no me he alquilado una bici, cojo un taxi para ir a Hau 2, la sala donde en ese momento Juan Domínguez está ensayando Blue, que se estrena al día siguiente. El taxi pasa por la Statsoper Unter den Linden y, de refilón, veo anunciado Tristán e Isolda dirigido por Daniel Barenboim. Vaya. Me informo en Internet y descubro que sólo van a hacer una representación, justo al día siguiente, a las 5 de la tarde. Compro por Internet un par de las últimas entradas que quedan sin tener muy claro si mis entradas para lo de Juan Domínguez están reservadas para ese mismo día o para el siguiente. La ópera dura 5 horas, con dos pausas, tiene 3 actos. Me da igual porque pienso que lo de Juan será a las 8 como muy pronto, quizá más tarde. En el peor de los casos, veo el primer acto y con la bici me planto en un plis en Hau 2. Lo mejor de Tristán e Isolda es el preludio del primer acto, escuchar el acorde de Tristán, ese acorde que seguramente inició una revolución en la música de su tiempo sin vuelta atrás. Ese acorde que el profesor de armonía de Schönberg les recomendaba a sus alumnos que no fuesen a escuchar, no sea que se corrompiesen escuchándolo.

El acorde de Tristán

En fin, Schönberg se moría de curiosidad, lo escuchó y se corrompió, claro. Le dio por buscar los límites de la tonalidad, del sistema musical con el que trabajaban a finales del siglo XIX y comienzos del XX, y cuando llegó a la frontera, decidió traspasarla y se armó. Luego vino el nazismo, Schönberg emigró a Estados Unidos, Cage fue un día a visitarlo a su casa y le pidió ser su alumno, aunque no tenía ni un duro. Schönberg le dijo que sí a condición de que Cage prometiese dedicar toda su vida a la música. Luego Cage quiso ir más lejos, se volvió a armar, y Schönberg ya no quiso seguirlo. Pero esa es otra historia, aunque yo la tuve superpresente mientras asistía a la representación.

Escuchar el primer acto de Tristán interpretado por la Staatskapelle dirigida por Barenboim inaugurando la temporada en Berlín y luego irse a ver el estreno de Juan Domínguez me parecía un buen plan bastante divertido. Pero al final resultó que las entradas para Blue eran para el domingo, así que mi acompañante y yo íbamos a poder asistir tranquilamente a las 5 horas de Tristán e Isolda. Una tarde en la ópera.

Lo primero que nos encontramos fue una multitud de curiosos agolpada en la entrada esperando la llegada de los VIP que iban llegando en lujosos BMW, que era la marca que patrocinaba el evento, Oper für Alle, le llaman. Colocan un escenario fuera y retransmiten gratis la ópera en directo. Ese día llovió un poco pero la multitud aguantó estoicamente ahí fuera, con chubasqueros de esos que parecen bolsas de plástico. Dentro, mientras todo el mundo ocupaba sus localidades, los VIP iban llegando al palco, todos bien emperifollados, y se saludaban siguiendo el protocolo centrando la atención del resto de público. Parecía el Hola. Luego, en una pantalla gigante, en el escenario de la ópera conectaron en directo con la señal de las cámaras que seguían a un presentador como de show de televisión que no paraba de gritar en el escenario exterior. Cuando lo cortaron hubo ovación en la sala.

Entra Barenboim, ovación tremenda, esta costumbre que tiene el público musical de aplaudir para recibir a los músicos. Luego, silencio sepulcral. Como dice Mei en esta crónica a la cual he robado algunas fotos que yo no hice, no se me ocurre mejores intérpretes para esta obra que la Staatskapelle y Barenboim. Es un verdadero gustazo, un placer enorme escucharlos ahí en el foso, una maravilla que te acompañen durante 5 horas, en medio de esa penumbra que invita a echar alguna que otra cabezadita (¡son 5 horas!), ahí, amodorrado, mientras toda esa peña realiza un curro enorme para ti.

Y ya digo que los músicos estupendos, la partitura es un monumento del siglo XIX, los cantantes de primera, a mí me gustó especialmente René Pape como Rey Marke, aire fresco cada vez que intervenía. Bueno, cada uno tiene sus gustos. A mí me gustan sobre todo los preludios del primer y del tercer acto, se me ponía la carne de gallina. Pero de vez en cuando, entro en un estado de sopor similar a cuando estoy viendo una peli de Albert Serra o algunas de Godard (que por otra parte me encantan), no sé si veis por donde voy. Es lícito echarse cabezaditas en esas ocasiones, no me parece mal. A ver, Wagner buscaba el arte total a través de la ópera: música, dramaturgia, escenografía… Era lo más de su época, aún no se había inventado el cine. Pero visto en perspectiva, para un observador del siglo XXI, lo siento, Richard, pero me parece que no lo conseguiste.

El libreto es del tipo culebrón venezolano. Tristán viene de matar al novio de Isolda y se la lleva en barco para casarla con su tío. La amiga de Isolda les da a beber un filtro mágico y Tristán e Isolda se enamoran perdidamente. Cuando se entera su tío se arma la de Dios y acaban pegándole una puñalada a Tristán. Su compañero se lo lleva en barco pero Tristán está fatal. Isolda va a buscarlo y cuando lo encuentra él se muere. Isolda se suicida y en ese momento llega el tío de Tristán, que había decidido casarlos. Una tragedia, vamos. Es cierto que no entiendo el alemán y que a los alemanes eso les da igual (me parece estupendo) y los sobretítulos los ponen en alemán. Es cierto. Pero también es cierto que la escenografía, que es antigua, del 2000, por mucho ángel caído gigante y giratorio, no me ayuda demasiado (qué le vamos a hacer). También es cierto que los cantantes se mueven con esa lentitud y esa sobreactuación que me da grima. Pero a nadie parece importarle porque seguramente lo importante es la música, el resto es un puro adorno sin demasiada importancia. Lo que pasa es que la música está apoyando en muchos casos al texto y, aunque hay cien mil sutilezas en ese apoyo, para un público educado en otra sensibilidad todo esto puede convertirse en una verdadera tortura, embutido en unas butacas del siglo XIX durante 5 horas. Exige un esfuerzo. Hay que ponerse en el lugar de un espectador del siglo XIX o buscarse la vida y agarrarse a los cien mil detalles que uno puede encontrar si se fija bien. Durante 5 horas. Es un esfuerzo enorme para los paladares no acostumbrados. Pero nadie deserta, nadie se mueve, nadie hace ruido. En los descansos muchos salen fuera y se piden unas rosquillas o unas salchichas y una cerveza enorme en vasos de plástico en los chiringuitos puestos para la ocasión y hacen botellón delante de la ópera, vestidos de domingo o directamente de gala. Una escena curiosa. Y luego entran y se tragan otro acto y al final aplauden con una ovación que dura 10 minutos, los músicos suben al escenario, la gente patea las gradas y parece que todo se va a venir abajo. Qué curioso, ¿no? A mí me encanta pero no deja de ser raro. ¿Pero mucho más que asistir a un estreno de Juan Domínguez? ¿Menos raro? ¿Igual?

Tristan und Isolde de Richard Wagner

Statsoper Unter den Linden, Berlin

Conductor: Daniel Barenboim
Director: Harry Kupfer
Tristan: Ian Storey
König Marke: René Pape
Isolde: Waltraud Meier
Staatskapelle Berlin
Staatsopernchor

Visto el sábado 29 de agosto de 2009

The article has

3 responses

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 5th, 2009 at 4:44 am

Posted in Notas que patinan

Notas que patinan #8  

Txalo Toloza, Todos los grandes tienen problemas de piel

Le pidieron a Txalo Toloza que presentase la exposición Around Berlin en el Convent de Sant Agustí de Barcelona y montó una pequeña performance que fue la primera presentación pública de su nuevo proyecto Todos los grandes tienen problemas de piel. Justo a la misma hora Masu Fajardo presentaba una nueva versión de Micro-ficciones a pocas calles de allí, en un espacio estupendo que se llama El escaparate. Había que escoger. Masu lleva bastantes meses dándole vueltas a las Microficciones. Esta primavera se pudo ver en La Poderosa y en TEATRON ha ido publicando vídeos de ese trabajo. En cambio, Txalo era la primera vez que mostraba algo sobre su nuevo proyecto, aunque hace un tiempo que le ronda por la cabeza, y dice que montó la presentación el día antes. El ambiente era de vernissage, en el propio espacio de la exposición, con pica pica y barril de cerveza alemana a disposición del público. La cerveza alemana por lo de Around Berlin. Ni sillas ni escenario pero sí pantalla al fondo, un portátil, una mesa de sonido y un micro.

El inicio me recordó lo que dijo Teo Baró sobre una escena de The Croquis, de Cuqui Jerez, en la que Cristina Blanco presenta la performance de tres maneras diferentes y una de ellas es casi como disculpándose y pidiendo perdón (aquí podéis ver el vídeo). Teo dice que todos los espectáculos deberían comenzar así, pidiendo perdón (¿a qué esperas para publicar en TEATRON, Teo?, sabemos que tienes un blog). Bueno, pues Txalo comenzó justo así, disculpándose por la poca preparación de la performance y por los problemas técnicos que preveía que iba a tener.

Luego nos explicó que el proyecto se llamaba en un principio Todos los grandes artistas escénicos tienen problemas de piel pero que le ha cambiado el nombre para no ser tan directo (¿era esa la razón?, no me acuerdo muy bien, que lo aclare Txalo).

El proyecto se centra en el sampler, un tema más que asumido entre los músicos desde hace años pero que no es nada habitual entre los artistas escénicos, aunque hay casos si los buscas. En este caso Txalo samplea a Experiencias con un desconocido de Sònia Gómez y Domini Públic de Roger Bernat, dos proyectos en los que él colabora, y también a Bob Dylan. Dice que quería samplear a Angélica Liddell pero no se atrevió. Otra fuente de inspiración, según él, son las Rigoladas de Quim Pujol. Aunque en este caso no se limita a copiar la estructura de una obra sino que lo samplea tal cual, manipulando el original para sus propios y oscuros intereses, aunque declarados y compartidos con el público, que no son más que convertirse en un performer y dedicarse a ello durante unos diez años más. Y nos cuenta que comparte la opinión de una persona que le dijo que nadie debería dedicarse más de diez años a la misma profesión. Si en diez años un científico no ha conseguido encontrar la solución para luchar contra el SIDA mejor poner a disposición de la comunidad el resultado de sus investigaciones y dejar que sean otros los que lo consigan. Si en diez años un artista no ha dicho lo que tenía que decir mejor dejar paso a la siguiente generación para que haga oír su voz. Una opinión controvertida pero que le da un margen suficiente para venderse durante un cierto tiempo a cualquier programador que desee contratarlo utilizando el mismo método que Sònia Gómez utiliza con los desconocidos que la contratan. Pero bueno, no sabemos si podemos fiarnos de él porque en el sampler de Domini Públic reconoció haber robado alguna vez a un amigo, aunque luego también me pareció que reconocía haber mentido en alguna de las respuestas. Por cierto, que Domini Públic también tiene una versión porno , realizada por Maria Llopis. Es curioso que los dos artistas escogidos por Txalo ya han sido versionados en otras ocasiones (Sònia Gómez por Quim Pujol y Roger Bernat por Maria Llopis).

El campo que abre Txalo es enorme. Siento mucha curiosidad por ver qué caminos va a tomar. Es verdad que si no conoces las fuentes a las que hace referencia, hay cosas que te pierdes pero, incluso así, creo que la performance de Txalo se puede ver sin ningún problema. Como Homework, de Daft Punk, que está repleto de samplers pero ni te paras a pensarlo. Hace un tiempo, en el Ambigú de Radio 3 pusieron los temas originales que samplean los de Daft Punk y tenía mucha gracia ir reconociendo unos originales que conocíamos por su copia.


Todos los grandes tienen problemas de piel (intro)

Txalo Toloza
Convent de Sant Agustí, Barcelona
Visto el jueves 3 de septiembre 2009

The article has

5 responses

Written by Rubén Ramos Nogueira

Septiembre 4th, 2009 at 10:02 pm

Posted in Notas que patinan