
Ane Sagües y Cristina Tomás forman Las Nenas Theater, compañía de teatro radicalmente actual afincada en Pamplona, son el núcleo que reúne colaboraciones de diversas disciplinas para cada obra que reflejan el momento artístico de la ciudad, y llenan teatros no acostumbrados a recibir a la Generación Z. Tras la gran acogida de Torcidxs y su nominación al Premio Max, aunque ellas mismas pongan en crisis con humor la noción de éxito en sus trabajos, el 16 de mayo presentan en la Ciudadela de Pamplona junto con otras artistas su última creación, Oficina de turismo: Las Nenas free tour, dentro del programa Plazas y performances en el marco de España en Libertad. 50 años. Fernando Gandasegui les entrevista para la ocasión.
Fernando Gandasegui: Vuestra obra Torcidxs ha sido nominada al Premio Max como espectáculo revelación. ¿Cómo vivís esta nominación?
Ane Sagües: La verdad es que estamos tan ocupadas que se nos olvida, es como una gestión más. Nos apetece ir a la gala a Mérida, pero al mismo tiempo qué pereza un viaje de 7 horas. Está bien que se valore el trabajo.
Ganéis o no el premio, parece que tanto Torcidxs como vuestros demás trabajos están recibiendo una gran acogida y cariño, ¿es así?
Ane Sagües: Estamos teniendo un recibimiento muy bueno de la obra. Esta nominación, esperemos sirva para seguir haciéndola más tiempo. Tenemos miedo de que deje de interesar. Hasta ahora hay funciones cerradas hasta noviembre, pero luego ya no.
Cristina Tomás: Hace poco estuvimos en unas jornadas en las que alguien dijo que las obras tienen una vida de 2 años, y pensamos que qué bajón porque es el tiempo de Torcidxs, pero aún no ha tenido el recorrido que tendría que tener.
¿Cuál es el recorrido que deseáis para la obra? ¿Cómo sabríais que Torcidxs ya ha cumplido su tiempo?
Cristina Tomás: Cuando se presente en todas las comunidades autónomas, o cuando necesitemos un cambio de lenguaje, como pasó entre nuestra anterior obra y Torcidxs.
Ane Sagües: Cuando la obra ya no encaje con el contexto actual o con nosotras, cuando no nos represente.
Antes de Torcidxs, hicisteis vuestra primera obra que se llamó Ramos y gramos, pero también habéis creado conferencias performativas como Manual para dos cuerpos desorientados o el taller-performance inmersivo Soy yo 24h. ¿Cómo describís vuestro modo de entender y hacer teatro? ¿Qué teatro hacen Las Nenas Theatre?
Ane Sagües: Es como el triatlón. Las circunstancias y el contexto nos van ofreciendo cosas, y nosotras les damos nuestra teatralidad. Es una mezcla entre un lenguaje puramente teatral con otros mainstream, mamarrachos, de televisión, reality y de redes sociales. Luego siempre hay algo de supervivencia. Como Torcidxs es una obra de teatro con seis personas que cuesta mucho mover, luego hacemos una actividad paralela más fácil de presentar y desde lo performativo como Manual, que unas veces dura una hora y otras dos. Esa imprevisibilidad es parte de nuestro triatlón. A veces corremos mejor, otras nadamos y otras nos da por montar en bici.
Cristina Tomás: Nuestro trabajo está siempre en relación a lo que vivimos en cada momento, es un documental interminable de nosotras mismas.

Os conocisteis en el laboratorio de William Layton en Madrid, una de las escuelas en las que desde hace más de 60 años se habrán formado miles de intérpretes en metodologías clásicas, pero Las Nenas Theater se crean en Iruña, ciudad en la que vivís, de donde es Ane, y en donde Cristina hace el máster en Huarte, más vinculado al arte contemporáneo. ¿Cómo surgen Las Nenas y vuestro primeros trabajos?
Cristina Tomás: La primera vez que nos juntamos intentamos romper todas las normas que nos pusieron en la escuela de teatro, pero era el momento de la pandemia y no encontramos el contexto. Entonces nos cedieron espacio para ensayar en la Escuela Navarra de Teatro, y por eso surgió Ramos y gramos. La idea era crear la obra aquí porque teníamos espacio para hacerlo y luego irnos a Madrid, pero ya llevamos 5 años aquí.
Ane Sagües: Gracias a estar en Pamplona, por el contexto que ahora mismo hay aquí, nos juntamos con muchas personas durante los procesos de creación. En Ramos y gramos, por ejemplo, todas las semanas hacíamos talleres abiertos en los que compartimos los materiales con personas del arte contemporáneo, del ballroom o de la música, pero también con otras que nos encontrábamos de fiesta y de otros contextos. Siempre hay algo de ser muy generosas con los procesos y compartirlos y dejar que sean manoseados por personas distintas a nosotras, eso enriquece mucho todo, permite verlo desde otros lugares y que no se convierta en una paja.
En concreto creo que Navarra es una provincia que da un montón de ayudas. Tanto a nivel económico como de espacios hay posibilidades. Nos sentimos arropadas. En mi caso hay un miedo muy grande a quedarme aislada. Pamplona es como una isla amurallada. A veces pienso que estamos teniendo suerte, pero que se va a acabar, y que nos quedaremos encerradas.
Cristina Tomás: Tenemos miedo a que Instagram nos vete y no lleguemos a nadie.
Parece que actualmente quienes trabajamos en el contexto cultural en este estado estamos obligados a vivir en Madrid, Barcelona o unas pocas ciudades más. Vosotras que vivís en Pamplona, ¿veis otro horizonte de futuro?
Ane Sagües: Sería tan icónico llegar al punto en que solo actuáramos en Navarra y quien quisiera vernos tuviera que venir aquí. Esa sí que es una meta. Que se descentren las capitales y que la gente tuviera que trasladarse en masa para ver algo.
Cristina Tomás: Si ganamos el Max, yo se lo quiero dedicar a las provincianas.
Ane Sagües: En provincias se tiende mucho a glorificar a las personas que están fuera. Aquí pasa con Alfredo Sanzol, que es de Pamplona y ha conseguido dirigir el Centro Dramático Nacional y cuando viene es como ¡oh!, éxito. Pero los que se han quedado es como que hacen lo que pueden.

Llama la atención la edad del público que llena teatros para ver vuestras obras. ¿A quién va dirigido vuestro trabajo? ¿Cómo os relacionáis con la idea de juventud? ¿Por qué creéis que va tan poca gente joven a los teatros?
Ane Sagües: Yo primero tengo la duda de qué es la juventud. Da la sensación de que cada vez es más amplia, como que hasta los 40 eres joven, pero quizás pienso así porque estoy llegando a los 30. Nosotras vamos a ser emergentes hasta los 40, porque una vez que te dan ese título ya se te queda, pero si hablamos de emergencia real ya no lo somos, creo, estamos más consolidadas. Hay cierta juventud que sí que acude a vernos, de 25 años para arriba, pero con la más joven, como ahora que hemos hecho la obra en un instituto, ahí sí que sentimos una brecha. Nos sentíamos un poco boomers, como si no nos entendieran, como a veces nos pasa a nosotras.
Cristina Tomás: Yung Beef será un viejo para ellos. Siento que estamos un poco entre medias, como que los adolescentes pillan cosas, y la gente más mayor también. Abarcamos distintas generaciones.
Ane Sagües: Ahora somos jóvenes para el contexto teatral más consolidado. ¿Cuándo te empiezas a consolidar en el teatro? ¿A los 30? Nosotras estamos empezando a entrar en esa edad.
Cristina Tomás: Nosotras trabajamos con la generación que nos ha tocado vivir, y eso lo plasmamos constantemente. Para que la gente más joven vaya al teatro tiene que haber gente de su edad haciéndolo. Eso nos pasó a nosotras cuando empezamos, y se ha convertido en nuestro público más fijo. Hay que darle paso a las compañías de gente de 20 años, y que las estructuras les ayuden a profesionalizarse, y a que lo que hagan tenga calidad, que la tiene. ¿Por qué no puede pasar como en la música donde la gente que canta tiene 20 años y mueve a esa generación? Me encantaría poder ayudar en este sentido.
Ane Sagües: Tiene que haber una estructura que los avale. Pero que no solo las avale artísticamente, también a nivel de producción, de trabajar con equipos, de distribuir y de comunicación. Nosotras tuvimos la suerte de que ya sabíamos algo al empezar.
¿Qué artistas de vuestra generación o más jóvenes os interesan?
Ane Sagües: Tenemos unas amigas titiriteras que se llaman La dona calba.
Cristina Tomás: La Perrerie, que son las amigas con las que hicimos Soy yo 24h. Unas chicas que se llaman A Ciegas que son de mi zona, pero viven en Madrid. Llevan el Festival Lazarillo y sobreviven haciendo lo que pueden, si les llaman para hacer algo de la Guerra Civil pues lo hacen.
Ane Sagües: Pauleta Puchalt desde la danza. Ahora hay un colectivo de danza contemporánea en Pamplona que se junta para compartir entrenamientos y los lenguajes que hace cada una, y que se llama metienesarte.
Cristina Tomás: Alazne Astorga y muchas más.
Ane Sagües: Puttaneska es una referencia y las sentimos como paralelas, además somos amigas y de Pamplona. Hay también en ellas algo de abarcar mogollón de cosas, son unas músicas de la hostia pero luego cada una de sus performances son increíbles. Para mí lo que hicieron en Puwerty fue una locura. Todo el rato es como que quieres más porque no sabes lo siguiente que se les va a ocurrir.
Recuerdo su primer concierto en Madrid en Casa filete o algo así porque ese mismo día fui a ver una performance de un artista, que mejor no digo quién era, porque fue un circo y pagué 20 euros para verlo. Por culpa de esa mierda llegué tarde al primer concierto de Puttaneska en el que cantaban mientras hacían salsa putanesca, y los ritmos los hacían con los cuchillos al cocinar.
En el underground no tienes nada que perder, no tienes que cumplir con subvenciones, tiempos ni con nada. Esa noche me pasó que fui a ver algo supuestamente contemporáneo, dentro de la estructura, con un derroche de dinero obsceno, pero estaba totalmente vacío, y me produjo tanta rabia que en un bar con 0 euros hicieran una maravilla. Luego pienso que el sistema se alimenta de lo underground y se lo lleva a lo mediático, y se repite esa basura de que lo contemporáneo se vuelve mainstream y solo se va a lo que funciona, se descontextualiza de donde viene, se explota y pierde todo su significado. Eso sí que me da miedo, convertirnos en una parodia de nosotras mismas.

El día 16 de mayo presentáis en la Ciudadela de Pamplona Oficina de turismo: Las Nenas free tour, dentro del marco de España en libertad. 50 años. Es vuestro último trabajo, un encargo específico, y solo sucederá un día. ¿Qué va a ocurrir?
Ane Sagües: Va a haber dos tours turísticos paralelos, uno guiado por Cristina y otro por mí, que se van entrelazando, donde cada grupo vivirá una experiencia, y queremos que haya un momento de encuentro y transmisión de nuestra historia. La generación de nuestros abuelos se está muriendo y no ha habido una transmisión de la Dictadura y de la Transición. La vuelta de los fascismos que estamos viviendo es en parte por ese no contar.
Cristina Tomás: Me vuelve a resonar eso de que en nuestro trabajo hablamos de nuestra generación. Quizás somos esa generación que dice que no nos están contando, y que ni siquiera estamos preguntando. Partimos más del desconocimiento hacia nuestra propia cultura e historia más que de hechos históricos.
Con respecto a la teatralidad triatlón de Las Nenas que contabais, ¿qué habéis preparado para esta nueva performance inmersiva?
Ane Sagües: Hay un montón de colaboradores. Ya sólo la cuestión inmersiva en la que el público está participando es una movida. Tenemos a mucha gente que nos ayuda con la logística del espacio, porque la Ciudadela es un lugar muy grande, son muchos espacios con muchas distancias. Hasta el propio día no sabremos cómo va a funcionar porque no podemos medir los tiempos. Es un triatlón extremo. Hemos trabajado con gente mítica del teatro navarro, pioneros del momento de la Transición. Pero también adolescentes de un instituto. A nivel teatral, nosotras iremos narrando la movida, y en cada parada habrá un artista haciendo su cosa. Lo que iremos contando son pequeños cuentos que hacen referencia a cosas históricas o actuales, es bastante poético.
Cristina Tomás: Es como un programa de televisión en directo, pero no podemos estar fuera en redacción dirigiendo, sino que estaremos dentro, así que tendrá mucho de lo que vaya surgiendo en el directo con todas las personas implicadas. Sobre los cuentos, tiene más que ver con un simbolismo que con algo real. En un free tour, la gente presta mucha más atención y recuerda los cotilleos más que otras cosas. Nadie se acuerda que tal catedral tiene una fachada barroca, pero sí de que ahí esa reina perdió un anillo.
¿Qué será lo siguiente de Las Nenas?
Ane Sagües: El 1 de diciembre hacemos una lectura dramatizada en el Teatro Gayarre de un monólogo que estoy escribiendo, en colaboración con una cantante asturiana, y Maia Ros, cantante navarra que también participará este sábado. Aunque no sé si será un monólogo, en un principio lo era porque me dieron un premio y tenía que economizarlo.
Cristina Tomás: Yo tengo el deseo de hacer un película, no sé si de miedo o un documental, en Almansa, mi tierra. Quizás una historia true crime, o lo que pasa a su alrededor, y que también tiene que ver con nuestra generación, con que nos decían lo que pasó pero no nos dieron más datos. Aunque no tenemos herramientas del audiovisual, una película dura lo mismo que una obra de teatro, así que no creo que sea tan difícil.
Fernando Gandasegui
