Entrevista a Manuel Rodríguez

Manuel Rodríguez estrena Otra cosa que no es una conferencia en el Mercat de les Flors del 20 al 22 de marzo, y Lautaro Reyes le entrevista para la ocasión, conversando alrededor de preguntas y fricciones que atraviesan su proceso de creación, qué significó su paso por el máster de la Universidad de las Artes de Estocolmo, y cómo vuelve relacionar su trabajo en colectivo.

Manuel Rodríguez: … y esta pieza yo creo que va mucho de eso, también como una urgencia, un deseo muy interno, que me viene desde muy dentro, ¿sabes? ¿Qué hago con esto? ¿Por qué? ¿Por qué me genera a mí tanto conflicto esto?

Lautaro Reyes: Vale, pero ahí hay dos pasos antes, ¿cuál es ese primer deseo? ¿No? ¿Qué te planteas obviamente más allá de la oportunidad, los marcos de exhibición, etc. ¿Cuál es tu deseo personal con este trabajo? ¿De dónde aparece ese lugar? 

Manuel Rodríguez: Claro, pues desde ese conflicto, desde que tengo que hacer el switch de habitar un estudio, de habitar un espacio escénico, a habitar un lugar como este, donde todo tu trabajo tiene que expresarse en palabras, básicamente. También vino de una necesidad de entenderme, de entender ese conflicto, pero también de encontrar cuál es mi vehículo, de intentar generar un vocabulario a partir de mi propia experiencia, que no es algo que yo me he apropiado, sino que realmente refleja una experiencia, que viene de una experiencia.

Lautaro Reyes: Hay una cosa que creo que es interesante en el sentido de que ya no es tanto la temática de la pieza, sino que desde dónde se abarca el lenguaje de esas personas que están habitando ese espacio y esa relación. ¿Hay una intención ahí de articulación del lenguaje?

Manuel Rodríguez: Sí, yo creo que hay una intención que se sitúa mucho desde el desmontar para poder entender, o para poder vehicular o mover. Porque al final va de eso, vamos a mover. Sí es verdad que en esta pieza hay un conglomerado de cosas, en términos de estímulo, de preocupación, de urgencia, que no solamente se sitúa en mi propia experiencia, me refiero ya más dentro de mi práctica, de mi afecto, sino también poco a poco se ha ido conduciendo por el hecho de que yo he abierto ese espacio para que entren otras formas de lenguaje, de las personas con las que estoy trabajando y siendo afectado en las maneras que dialogo con el grupo, en las metodologías que les planteo, y me ha hecho aún más sensible de algo que me enlaza, que me conecta con el lenguaje que yo tengo presente. 

Lautaro Reyes: ¿Este lenguaje se desarrolla en algún imaginario o estética?

Manuel Rodríguez: La pieza está contextualizada en unos lugares institucionales, de congreso, de estructuras de poder, y yo creo que todos los que estamos ahí, concretamente en esta pieza, nos cuestionamos mucho eso, el tema del poder. Porque en el sector, que se instrumentaliza y que uno se siente instrumentalizado, para tener ese acceso al trabajo, a esos recursos, a esos bienes, pues tienes que pasar por ahí, por ese aro, y al final vas a tener que pringar, vas a tener que enfrentarte a eso, ya no sé si situarlo tanto como a una cuestión de discurso, como a una cuestión de palabras, ¿sabes?, de poner en palabras algo, sino de cómo operamos dentro de este juego, porque al final es una cuestión de escala, lo que sucede en un estudio y sus propias políticas, sucede a gran escala también, al final es un reflejo. Se puede llamar fricción, conflicto, que está obviamente muy incorporado en el sector artístico, pero se puede extrapolar a todo sector. 

Lautaro Reyes: Viendo cómo has pasado por diferentes focos de atención en materiales con los que has trabajado en tus piezas anteriores, hay algún rastro de, no quiero llamarlo reivindicación o lucha, pero sí como un deseo tuyo de decir, sigo siendo atravesado, seguimos siendo atravesados por estas lógicas. ¿Hay un deseo más allá de una estética, hacia un statement?

Manuel Rodríguez: Sí, sí que lo hay. Diría más bien que me he cuestionado mucho en este proyecto cómo resistimos, cómo se resiste y qué quiere decir eso de resistir en términos de acción, o sea, como evidenciar algo, si hay una resistencia es porque hay una opresión, es porque hay una incomodidad, es porque hay algo que no te deja, que no te da la libertad que necesitas o que te cuestiona, que te desarma. Utilizo últimamente esa palabra porque me parece que también lo veo un poco así, o sea, lo que estamos haciendo es como desarmar el aparato, de alguna manera, desarmar en el sentido más literal de desarmo algo, deconstruyo, pero también desarmo, le quito esa capacidad de poder, de poder ser algo concreto.

Lautaro Reyes: Crees que desarmar el aparato, y te lo pregunto porque creo que es algo que se le está poniendo atención, a estos tonos, hay algo que está sucediendo. Mi pregunta es, ¿tú crees que el aparato teatral está cambiando sus maneras? ¿O crees que todavía siguen aguantando un modelo antiguo? Te lo pregunto, justamente por las políticas de los espacios. 

Manuel Rodríguez: Bueno, eso es como el lenguaje, o el que yo utilizo, pero mi lenguaje no es tu lenguaje, hay unos contenidos que se mantienen ocultos, como un doble fondo, que es con lo que hay que lidiar, y si lo extrapolamos a lo nuestro, todos los espacios que acogen lo que hacemos, pues cuentan ya con algo que nosotros ahí no intervenimos, entonces tenemos que estar construyendo sobre algo que ya está. ¿Qué se hace con eso? Creo que es una manera de entender ese doble fondo, hacer algo con eso, sobre todo cuando nos referimos a espacios, pero claro, es que al final el espacio tiene tanto poder, que llegamos otra vez a lo mismo, porque si no hay espacios no hay lo que hacemos, no hay suceso. Estamos siempre gestionando ese tipo de parámetros, y por eso yo creo que es importante también lo que hacemos, evidenciamos problemáticas, pero al mismo tiempo también tomamos agencia sobre determinadas cosas, y eso tiene un impacto irremediablemente. Volviendo un poco a este momento en concreto, me cuestiono mucho todos esos parámetros, en los que yo creo que sí puedo operar, y que no dependen tanto de las estructuras que sostienen eso, o sea que depende más directamente de mí, de cómo yo quiera gestionarlo, me da esa agencia, también pongo esa agencia disponible a los que están alrededor. 

Lautaro Reyes: Manu, para dar una orientación de cómo llegas a este punto y a estas cuestiones, a estas preguntas, molaría que tiráramos para atrás, que contaras un poquito una especie de revisión, a nivel de formas y focos, esos vectores de atención que has puesto en diferentes lugares, desde Limits, tu primer solo, que era muy en el movimiento, luego todo tu imaginario del mundo de las artes visuales en Screensaver, cómo eso se transformó a Body on Paper. ¿Cómo te encuentras ahora en 2026 con este material?

Manuel Rodríguez: A ver, yo creo que una cosa obvia que tú ya has comentado, y es cómo mi vínculo, mi manera de entender la práctica, se expande un poco desde las artes visuales, pero yo creo que el cambio real ha sucedido a lo largo de mucho tiempo, ha habido anclajes que sí que me han dado un vuelco más fuerte, más contrastado, creo que tiene que ver con una cuestión de responsabilidad y compromiso básicamente, yo creo que eso es lo que a mí me ha hecho cambiar, o ir cambiando, vamos a decirlo así, cambiar, ya no digo en el momento que esté ahora sea mejor o peor, simplemente creo que la manera en que yo me expongo y genero relaciones tiene más que ver con esa cuestión, pues la responsabilidad y el compromiso y los cuidados, porque creo que eso también es una cosa que me ha mostrado ver el polígono desde otro ángulo. 

Lautaro Reyes: ¿Es por esto la decisión de volver a trabajar con un equipo? 

Manuel Rodríguez: Sí. ¿Sabes por qué? Ahora sí que tenía la intención de tener distancia, pero también estar igual que esa gente, operando de la misma forma. 

Lautaro Reyes: Es que te lo mencionaba justamente por eso, porque creo que ahí hay una relación muy de foco, un zoom in y zoom out, esa misma cuestión que tú ya te cuestionas, opera en tu núcleo de creación, pero luego es lo que habla del gran marco que estás comentando.

Manuel Rodríguez: Lo voy navegando, no creo que sea algo fácil. No he sentido la necesidad todavía de realmente dar un paso al lado y realmente posicionarme en ese lugar. Pero sí que había una necesidad por ciertas cosas, entre ellas por una cuestión de sostenibilidad, en la que yo he estado trabajando mucho tiempo solo, en todos los sentidos, tanto por obtención de recursos para producir o que mi práctica continúe, como para poder vivir como artista. Entonces, cuando estás solo, es más fácil de gestionar. Y por eso también que yo estaba en ese formato y quizá también porque hay una energía de… Que yo creo que hay como una comodidad o una costumbre de venir del arte visual, de estar mucho tiempo trabajando solo, porque es lo que da esa manera, esa práctica, estar solo. Yo estoy pintando solo. Cuando pintaba, pues estaba solo. Siempre con la foto, pues solo. El vídeo, solo. 

Lautaro Reyes: Pero esta vez estás currando con un equipo. ¿Cómo has llegado a estas personas?

Manuel Rodríguez: La necesidad vino sobre todo después de estar haciendo el máster, porque ahí fue donde me acerqué también al trabajo colectivo, a través de las dinámicas que se generaban en el máster, donde todos estábamos en un lugar muy parecido. Y eso me dio más curiosidad y el ímpetu y, esa agencia de decir, quiero empujar, quiero facilitar un espacio donde trabajar y seguir desarrollando mi práctica, pero con más gente. Lo que me dio el máster en términos de colaboración, es algo que quería extender hacia mi propio hacer.

Por eso también que elegí, que tenía el deseo de trabajar con gente que ya estuviesen experimentando en su propia práctica y tuviesen su universo un poco medio formado. Porque también me permitía cuestionarme los temas de autoría. ¿De qué manera yo voy a liderar un grupo sin que todo dependa de mi propio universo? ¿Cómo puedo hacer para que la gente, para que abramos, para que generemos esas canalizaciones de… Vamos a mezclar universos? Y cómo podrían surgir metodologías a partir de ahí.

También creo que ese step back tiene mucho que ver con algo que yo estoy atravesando últimamente, que es una especie de renuncia, ¿sabes? que tiene que ver con el duelo, con la pérdida. Hay algo que yo no puedo arreglar. Y eso tiene que ver con el duelo. Que es; no puedo hacer nada ante esto. Y nunca había estado en esa situación. Que también hay una aceptación. Tiene que ver con el control en la práctica y de qué forma yo asumo ese control o lo gestiono, de qué forma pensamos en el control. Y de ahí ya todo empezó a formarse, empezó a construirse. Empezaron a aparecer estéticas, empezaron a aparecer lugares, y de ahí también todo el tema del poder, su lenguaje. 

Volviendo un poco a ese contexto por dónde he ido pasando, pues hay algo de mi práctica que ha estado muy oculto, y no es que yo ahora quiera sacarla a la superficie. Y es una cosa que yo llevo haciendo desde el año 90, que fue estar envuelto en esta subcultura, en el grafiti. Eso también hizo que yo construyese y entendiese mi identidad, entendí que yo tenía un vínculo muy fuerte con la palabra y que también quizás por eso tenía un conflicto, porque al que hace grafiti se le denomina un escritor. Esto ha estado operando en mi vida mucho, en mi práctica, en mi manera de hacer pero siempre ha estado en un lugar como lateral, aparte.

Por un lado, me parece bien que esté aparte porque es lo que me parece bien de esa práctica que no tiene nada que ver con el arte tal como lo entendemos, sino que algo que sucede en el margen y me parece bien que continúe así. En términos de qué conlleva estar en el margen del sistema. Entonces empecé a revisar todo eso y entendí también que eso fue una forma de resistencia que yo tuve, que adquiere mucho sentido con el tiempo. Y esto me construyó una forma de reaccionar ante las cosas, de incomodidad, de subversión, y entendí que eso me hacía bien, mirar desde ese filtro ahora. Me iba a ayudar también a entender qué es para mí la palabra. Ese universo que reapareció en el máster en Suecia. Ese lugar marginal, más opaco.

Lautaro Reyes: ¿Sientes que ahora, en este trabajo, esa resistencia sigue siendo opaca? ¿O crees que la estás develando y poniendo muy clara en la pieza? La idea de resistencia, pero también la idea de lo que ejemplificabas con la palabra, con el universo de la palabra.

Manuel Rodríguez: Lo que hablaba antes de cómo las cosas se pueden evidenciar. Yo hablo más en términos, o me gusta pensar que voy a entender en esos términos, de evidenciar algo.

Lautaro Reyes: ¿De qué manera se evidencia?

Manuel Rodríguez: Yo creo que se evidencia de muchas formas sin tener que atravesar ese lugar de transparencia. Pero también se puede abordar la transparencia de otras maneras. Eso es lo que tiene la práctica artística, que te da posibilidades de no atravesar los lugares convencionales, sino buscar entender la realidad a tu forma y a tu manera. Siempre también construyendo puentes y diálogos diferentes, diálogos alternativos con la gente y con el entorno. Eso es lo que me interesa. Yo pienso mucho que en la danza utilizamos mucho el lenguaje de la materia para expresarnos. ¿Cómo se comporta la materia? Y creo que eso es una forma de opacidad también. Pero al mismo tiempo una forma de evidencia y de transparencia, porque ¿qué más de esta realidad que la propia materia, no? Las cosas que caigan por su propio peso.

Hablamos de peso, hablamos de ritmo, hablamos de… Yo, por ejemplo, en este trabajo hablo mucho de cómo a través de esa resistencia se produce una insistencia que al mismo tiempo produce una erosión. Entonces yo creo que en este trabajo lo que hacemos mucho es precisamente eso, es erosionar ciertas cosas, ¿no? Erosionar el espacio, erosionar el tiempo, erosionar los cuerpos, la tensión entre los cuerpos, la tensión en el tiempo, tensionar ese tiempo o saturar, desbordar. Sobre todo esa palabra, aparece mucho, esa palabra, ese término, ese concepto, el desborde, porque viene de una insistencia y cuando se produce ese desborde evidencia el fracaso que al mismo tiempo conecta, para mí, con lo que viene a ser el discurso.

El discurso puede llegar a ser un fracaso y yo creo que el discurso en estos tiempos que vivimos es un fracaso. Entonces, a partir de esa aceptación, de esa muerte, por eso hablo del duelo también, pues genera una ruina que creo que también es un buen lugar del cual operar, muy lógico, orgánico. Operamos desde esa ruina y la pieza funciona con esos parámetros. Claro que utilizamos el lenguaje, el simbolismo, la metáfora, desde una estética, desde la estética que se genera en estos tiempos, desde los contextos, desde los lugares donde se articula la palabra y donde se articula desde una determinada forma, que hacen que todo suceda como sucede hoy y que eso nos afecte en el sitio donde estamos ahora mismo, en el estudio. Creo que me planteo este tipo de cosas y que pensar de esa forma, vaciado, lleno, desborde, desde esos términos de materia, también me facilita ese poder habitar, ¿sabes? Porque vacía un poco esa carga que tienen las palabras y las imágenes hoy en día. Cómo mostramos el cuerpo, cómo trabajamos sobre ese cuerpo que está tan sobreexpuesto.

Lautaro Reyes: Me dejaste pensando sobre observar las ruinas como la potencia de lo que puede ser un siguiente ciclo, es un gesto muy bonito, es muy claro el gesto de renuncia. Bienvenidas las ruinas. ¿Hay algo que se quede en el tintero?

Manuel Rodríguez: Pues aparte de los conflictos o inconformismo, estoy superagradecido de estar haciendo este trabajo con gente y de tener los recursos para poder hacerlo, es primera vez que tengo recursos para sostener mínimamente un proyecto colectivo. Estoy supercontento con eso. Y también porque estoy trabajando con gente con la que he querido colaborar hace tiempo, que me supone un reto y a la vez es un privilegio. Hay que decirlo.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *