Entrevista a Natalia Fernandes

Natalia Fernandes presenta Objeto Não Identificado en el Mercat de les Flors del 13 al 15 de febrero, y con el código TEATRON se pueden comprar 2×1 entradas.

¿Qué es Objeto Não Identificado? ¿Qué verán las espectadoras este fin de semana en el Mercat de los Flors? 

La manera más sencilla de definir Objeto Não Identificado es como una obra que es a la vez un solo de danza y un concierto de punk. Esas dos cosas ocurren a la vez y en el mismo espacio, pero como público quizás veas una cosa u otra, ese es el juego de Objeto Não Identificado. La experiencia para el público es que siempre hay algo que se escapa a nuestra mirada, que vamos a ver o no, a identificar o no, dependiendo de lo que está en el centro, en la periferia o en movimiento. 

¿Cómo describes tu metodología Anatomía inventada y cómo se vincula con Objeto Não Identificado

Objeto Não Identificado es la primera pieza que nace de Anatomía inventada. Unas de las grandes herramientas que surgen de este método es la observación o las preguntas alrededor del cuerpo que se mueve. A través de la investigación en esta metodología, y gracias a Graner, tuve un encuentro con Marta Azparren, artista visual y escritora de Cine Ciego, una de las referencias estéticas y teóricas. De este encuentro surge una conferencia performativa que es como la prima hermana de Objeto Não Identificado, en donde hablamos mucho de los ojos, del movimiento de los ojos que observan y de la responsabilidad que tenemos a la hora de observar los otros cuerpos. Una de las cosas que abordamos en Objeto Não Identificado es que lo que vemos habla más de nosotras que del objeto que estamos viendo. O en palabras de Toni Morrison, que la definición pertenece a los definidores y no a los definidos. A partir de estas reflexiones y de esta responsabilidad que creo que tenemos que tener como observadoras no solo dentro del teatro, también fuera, es lo que nos llevó a tratar a las espectadoras como protagonistas de la pieza.

¿Qué operaciones lleváis a cabo para poner todo eso en marcha? 

Jugando con dos mundos escénicos muy diferentes sucediendo a la vez. Estos dos mundos, perspectivas, formas de vestir, maneras de habitar, cosmovisiones, funcionan a la vez en el escenario. Aunque no siempre están en diálogo, en búsqueda de una tercera visión de mundo, de un final feliz, coexisten, se pueden chocar. Pero el hecho de que coexistan, supone que el público tenga que tomar una decisión, que no tiene que ser consciente, de lo que se está viendo. En los primeros ensayos abiertos, algunas personas nos decían que a veces se olvidaban que yo estaba en escena bailando. Y bueno, es que muchas veces nos olvidamos de que hay mundos, personas, existencias a nuestro alrededor que no vemos. Para mí, ahí hay una provocación con la propia idea de la danza, del cuerpo que baila. Una resistencia a que un cuerpo siga bailando y existiendo aunque pasen otras cosas. Poner dos estéticas, cosmovisiones o maneras de ver el mundo muy diferentes en un único espacio es nuestro dispositivo para jugar con la mirada.

En la obra hay otra capa logocéntrica y textual, en lo que dicen los músicos, pero sobre todo en ese texto proyectado y voz en off que nos habla, entre otras cosas de “mundificar” o de la película de Hiroshima Mon Amour. ¿Cómo convive y opera esta textualidad a los otros lenguajes que comentabas antes?

Muchos filósofos y filósofas trabajan el mundificar desde perspectivas diferentes, pero nosotras hemos llegado a través de Federico Campagna, quien habla mucho en su libro Cultura profética, donde diferencia las formas de mundificar el mundo en función de nuestra mirada o de cómo habitamos el mundo. En el libro habla del concepto de canción-mundo, de cómo podríamos mundificar como una canción, con otras lógicas. Entonces siento que además de estos dos mundos, hay un tercero que es el que se comunica con el público. 

También es importante que durante el proceso hemos recogido a muchos pensadores y pensadoras brasileños que hablan de colonización, que no deja de ser un proceso en que una cosmovisión de mundo se impone a otra. En esto Brasil tiene sus particularidades. La antropofagia y el tropicalismo fueron clave para entender cómo dos lógicas diferentes del mundo empiezan a coexistir en un espacio. Para mí era muy importante que hubiera una lógica del cuerpo que tiene más que ver con el misterio, con un tipo de comunicación y de lenguaje, y no con el pensamiento hegemónico europeo occidental. Mi cuerpo, por ejemplo, está en escena y recoge coreográficamente elementos en relación a cuerpos brasileños, y por otro está la presencia de estos dos hombres blancos que vienen con sus guitarras, con la palabra, con la música, con la electricidad, que vienen como un mundo que domina. Entonces, obviamente, ¿cómo no van a captar nuestra atención? Es la forma hegemónica de comunicación, de conexión y de entendernos. Es difícil seguir atento a un cuerpo que está en una lógica mucho más misteriosa, que a otras como la palabra o la música a las que estamos más acostumbrados. 

En la obra te acompañan Iván Mozetich y Pablo Peña, los músicos que dan un concierto de punk-rock. Con Iván Mozetich además ya has colaborado en obras anteriores y mantienes un diálogo creativo sostenido. ¿Cómo os conocéis y por qué decidís trabajar juntas? 

Con Iván nos conocimos en la Escuela de invierno, que era un programa que organizaba La Tristura en Conde Duque. En mi solo anterior, que se llama El Carnaval no es alegre, Celso Jiménez de La Tristura hizo la asistencia dramatúrgica y al final del proceso Iván se unió. Entonces a partir de ahí nace nuestro diálogo y a lo largo de la gira empezamos a idear Objeto Não Identificado. A partir de ahí hemos comenzamos a trabajar en muchos frentes. Desde siempre me interesó mucho la relación entre cuerpo y palabra, Iván es dramaturgo y actor, viene del mundo de la palabra, hay algo que nos une para seguir trabajando. 

Eres artista asociada en Graner 2026/2027, ¿qué proyectas hacer durante estos dos años?

Mi idea es seguir investigando y colectivizando la investigación de Anatomía inventada. Ahora en abril, si todo va bien, vamos a publicar el primer libro de Anatomía Inventada junto con la editorial Disbauxa, lo que será un gran paso para la metodología. 

A la vez con Iván Mozetich ya estamos empezando a diseñar el nuevo proyecto en el que seguiremos investigando la relación entre cuerpo y palabra a través de distintos relatos, porque nos interesan mucho las ficciones que se generan alrededor del cuerpo. Va a ser un proyecto donde vamos a invitar a cuatro escritores y escritoras para trabajar sobre un cuerpo que baila. Es un proyecto en teoría con un formato más pequeño que Objeto Não Identificado, pero a la vez habrá cuatro cosmovisiones muy diferentes creando un único cuerpo. Tendrá un proceso extenso de mucha comunicación con distintas formas de pensar y describir. También haremos otros proyectos junto con la propia institución que estamos planeando y empezando a dibujar.

En Objeto Não Identificado se intuyen influencias y diálogos con otras artistas escénicas, musicales y pensadoras, ¿cuáles son las referencias de la obra? 

Fue increíble abrir un diálogo con Pablo Peña, un creador muy amplio en sus capacidades para hacer música y también como performer. Luego también está la relación con Marta Azparren, con la que hemos hecho una conferencia performativa que se verá este año otra vez en Barcelona, y con la que dialogo tanto escénica como teóricamente, y con quien seguramente sigamos haciendo proyectos juntas. Tanya Beyeler de El Conde de Torrefiel ha sido nuestra asistente dramatúrgica, haciendo un acompañamiento súper importante que abre nuevos caminos. Cris Blanco me interesa mucho y es una persona que está cerca de nuestros intereses, pensando en posibles voces para el nuevo proyecto. 

Para mí también la literatura y el pensamiento filosófico me ayudan a llegar a artistas o formas de hacer que luego me van ampliando mucho la mirada hacia lo escénico. Ahora por ejemplo estoy totalmente loca con Michel Nieva, un argentino que escribe ciencia ficción y que de repente me abre un mundo nuevo y que me hace pensar lo escénico desde otro lugar.

Después de estrenarse en Conde Duque, Objeto Não Identificado llega al Mercat de les Flors, ¿cuál es el futuro de la obra por el momento? 

Después de estas tres funciones en el Mercat no sabemos nada más. Estamos esperando a ver cuál es el futuro, hemos estrenado en los dos teatros coproductores y ahora entramos en un trabajo de distribución, que es un mundo nuevo para mí. A ver qué pasa.

Teatron

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