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Se necesita un pueblo para mover un desierto, exposición de María Jerez en Matadero Madrid

Se necesita un pueblo para mover un desierto, exposición de María Jerez | Del 16 de enero al 8 de febrero en Matadero Madrid

En esta exposición María Jerez nos propone revisitar la idea de playground y nos invita a entrar en un espacio de juego que como un paisaje se transforma mientras lo pisamos, lo elevamos, lo movemos, lo giramos, lo soplamos, lo acariciamos, y lo contemplamos. Un paisaje blando que también nos mira, nos modifica y nos deja entrar, estar, atravesar o desaparecer para volver a aparecer como desierto. Un paisaje que nunca está solo; sólo en relación con otros es, muta, cambia, se altera.

Esta es una invitación a mutar, cambiar y alterar este entorno, mientras los participantes se dejan alterar, mutar, cambiar por él. Para pasar a ser duna, viento, terremoto, hormiguero, transeúnte, sol, avalancha…

Una gran superficie textil blanda y amorfa.

Una escenografía donde aparecer y desaparecer dentro, debajo o detrás de ella.

Unas dunas que crecen.

Un sol gigante que cuelga y otros muchos pequeños que invitan a ser astros.

Unas telas que permiten entrar en las entrañas de mundos subterráneos.

Una segunda piel para sonar como una serpiente cascabel.

Unas piedras blandas para meter los brazos.

Unos palos largos para ser flujos de oasis.

Un paisaje sonoro que despliega la propia sonoridad de aquello que se toca.

Un desierto para crecer y quizá, quién sabe, ‘levantar un pueblo’.

Sobre la creadora y la propuesta

María Jerez es una artista contemporánea cuyo trabajo se sitúa en la intersección de la coreografía, el cine y las artes visuales. Su práctica busca abrir espacios de relación entre lo visible y lo invisible, lo humano y lo no humano, cuestionando los límites de la representación y la posición del espectador. Su obra se ha desarrollado en contextos internacionales, colaborando con otros creadores y colectivos, y continúa expandiendo las formas de la escena hacia lo cotidiano. A través de sus proyectos, nos invita a repensar la relación entre arte y vida, cuestionando las estructuras tradicionales de conocimiento y abriendo experiencias de descubrimiento en cada encuentro con su obra.

En 2024 presentó en Tabakalera (Donostia-San Sebastián) la primera iteración de esta exposición como parte del proyecto Situ-akzioak, con el título ‘Se necesita un pueblo para levantar una montaña’ (‘Herri bat behar da mendi bat altxatzeko’), dirigida a públicos infantiles y familiares. La exposición convertía el espacio en un paisaje mutable donde los visitantes podían intervenir activamente, mover, elevar o tocar elementos que alteraban el entorno, fomentando la experimentación sensorial y el aprendizaje a través del juego. Una línea de trabajo que ha continuado desarrollando en esta exposición para Matadero Madrid.

Más información: Matadero Madrid