Play de Matías Umpierrez en Condeduque

Play de Matías Umpierrez | Del 22 al 24 y del 29 al 31 de enero en Condeduque Madrid
PLAY (del inglés play, sig. reproducir audio/video, juego, jugar, obra de teatro, interpretar, tocar música, acción, simulación) es una investigación escénica, creada e interpretada por Matías Umpierrez, sobre los discursos de odio, los modos de habitar el poder, el infierno y el paraíso de la conciencia.
Se pregunta acerca de la dificultad de no reconocer quien vive a nuestro lado en un mundo que arde por el calor de la selva, que se inunda por los remolinos del viento.
Una orquesta de voces, amplificada por antiguos radiograbadores, ensaya modos de supervivencia mientras un ejército de marionetas se pierde en el archipiélago de la vanidad.
PLAY es una conferencia performance. Una instalación. El desmontaje de la sociedad teatral en la que vivimos. Casetes. Esculturas. Radios. Teléfonos. Personas. Rizoma de historias. Circo del abuso. Un atlas del resentimiento. El desgarro de un archivo sobre el odio.
Sobre PLAY
¿Es Play el primer código común en un universo donde el ciborg une lo humano y lo tecnológico? Play se implantó sin traducción en dispositivos electrónicos a nivel mundial y, desde los años sesenta, las historias humanas comenzaron a reproducirse electrónicamente bajo ese comando. Play, herramienta de un sistema que domina. El inglés como idioma del inconsciente social. Play para activar discursos, para jugar, para interpretar, para tocar, para accionar, para simular. Play como obra de teatro.
En PLAY hemos pensado cómo performear archivos a partir de una investigación sobre el odio en la ficción de la vida: mitologías, discursos, historias, obras, fantasmas; el diablo.
Decidimos desgarrar este archivo inquieto, obligándolo a performear aquello que no puede sistematizar: fallas, restos, silencios, disidencias que no se integran y que prefieren definirse desde el desprendimiento.
Por eso PLAY funciona como un décollage de imágenes populares, donde dialogamos con géneros históricamente considerados marginales —como el esperpento, el teatro de variedades o incluso la conferencia entendida en términos no académicos—, haciendo visible el laberinto del tiempo y la imposibilidad de catalogar o entender la subjetividad del mundo, como una forma de cuestionar la estabilidad y el poder.
Matías Umpierrez
Más información: Condeduque
