¿Cobras algo para hacer las cenas? Es gratis o que? No cobro nada. He desarrollado el proyecto y sigo haciéndolo sin cobrar a la gente. Así se mantiene el proyecto sin presupuesto. Pero me interesa también pensar que las cenas (de restos) lleva un valor o valores. Es un tipo de servicio y involucra tiempo y interacción.  Si crees que la idea de yo cocinando lo que hay en tu cocina y montar esta cena es un valor que se puede cambiar por otros valores que tienes (dinero, servicio, tiempo, comida etc.) la podemos poner en acuerdo. 

¿Se puede hacer también en otros sitios fuera de Madrid? Si, claro. Lo que pasa es que ahora, estoy viviendo en Madrid. Así que implemento este proyecto donde me encuentro. A veces cuando viajo, y si sale la oportunidad, la hago también en otros sitios. Ya tuve cenitas en Bruselas, Amsterdam, Azala, Valencia. Y tengo planes de llevar el proyecto en Berlin y Belgrado.
¿Como podemos organizar una cena en mi casa o espacio? Podéis ver al calendario para las fechas disponibles. Escribeme una carta de amor cortita con tu nombre, dirección / zona, fechas cuando quieres hacer la cena,  tu email / contacto, y otros detalles.

cookingnomad@gmail.com | 0034 634587755

¿Si no ganas dinero con este proyecto y de tus otras practicas artísticas, como mantienes tu vida? No tengo trabajo fijo, y tampoco no hay trabajo con salario fijo disponible (para mi). Y menos mal que no hay porque tampoco no quiero trabajar así. Por eso todavía tengo que buscar otros recursos para buscarme la vida (trabajos freelance y tiempos parciales. e.g. dar clases de Ingles etc.) Con esto puedo pagar (mas o menos) el alquiler y mi comida. Sin embargo, reconozco que ahora, como me dedico muchas horas por las cosas que me dan ganas (como este proyecto y mis otras investigaciones), debo buscar en estos canales una manera de encontrar un tipo de rentabilidad. Es una crisis que todavía sigo procesando. Mientras tanto, si te gusta la idea del proyecto y si quieres apoyarlo (o apoyarme) de alguna manera, solo tienes que ponerte en contacto a mi, y recibiría tus propuestas con mucha ilusión.  

Y ademas, acabo de empezar (2013) un “spin-off” pero con un propósito que sea un tipo de empleo para mi. Se trata tambien de cocinar y distribuir (vender) comida y mis servicios de cocinar. Si quieres saber mas: http://cookingnomad.tumblr.com/

Modernity has produced many altars, altars meaning indespensible objects that are part of a sedentary individual’s everyday rituals. If there is one that can be considered as a city person’s cotidian choreography, it is probably one’s regular-ized pilgrimage to the fridge. They are fleeting moments in any given day, but nevertheless make up important liminal spaces of casual yet important decision making. ‘What will I take from the fridge to cook or eat?’ The moment one opens the fridge, the light from within is cast into the face of the hungry, or the simply bored. Then, devotion and ritual begin as one decides to make something out of what is found, or what has been earlier set-up, thanks to an earlier trip to another sacred site, the supermarket. The consumer, faced with an immediate need (hunger or socializing) becomes a priest, shaman or alchemist until his / her needs are satisfied. In rituals and festivals of many indigenous communities in the Philippines that I have studied, food (and beverage and even drugs) are important elements that shamans use as mediums for their ceremonies. The satisfaction that is acquired from the performance of preparing, behaving around, sharing and tasting  (Kirshenbaltt-Gimblett) these consumables nourishes the overall texture of the festivities, they activate social spaces of negotiation and interaction, between human to human, and human to beyond human. Going back to the city, I re-situate the spaces for rituals in the everyday, in the objects that define (my) everyday, like the fridge. I also saw it in other people’s fridge, as I had the privilege to invade many strangers’ kitchens and gossip into these formidable urban altars. But the fridge has its ‘own’ specificities. Its configuration, like how most of the city life is designed is based on ideas of the individual, the private and the distancing: my food, my groceries, my portions. Where I live, sharing the flat and subsequently the fridge with three other people, we divide the spaces of the fridge. Most often, the compartmentalized patterns of city living cause for isolation and alienation. Yet, also because of this, the act of getting together becomes an event, a feast, a ritualistic celebration. It is generating this ritual of ‘getting together’, and making it a regular practice, that in the end I am most interested in, and using the pretext of leftovers to create such unusual, yet very ordinary dinner situations, is nothing but a pretext. Because we might see and be in close proximity with so many people everyday in the city, but in reality, we are so near, yet so far from them.

La modernidad ha producido muchos altares, altares significa objetos indispensables que forman parte de los rituales cotidianos de una persona sedentaria. Si hay uno que puede ser considerado como una coreografía cotidiana para una persona de la ciudad, es probablemente su peregrinación normal-izada a la nevera. Son momentos fugaces en un día determinado, pero sin embargo constituyen importantes espacios liminales que uno le hace tomar decisiones casuales pero importantes. “¿Qué voy a tomar de la nevera para cocinar o comer?” El momento en que uno abre la nevera, la luz del interior se echa en el rostro de quien que tiene hambriento, o simplemente aburrido. Entonces, la devoción y el ritual comienzan como uno decide a hacer algo de lo que se encuentra, o lo ha sido anteriormente puesta a punto, gracias a un viaje anterior a otro sitio sagrado, el supermercado. El consumidor, frente a una necesidad inmediata (hambre o socialización) se convierte en un sacerdote, chamán o alquimista hasta satisfacer sus necesidades. En los rituales y festivales de muchas comunidades indígenas de Filipinas que he estudiado, los alimentos y bebidas (incluso las drogas) son elementos importantes que los chamanes utilizan como medios para sus ceremonias. La satisfacción que se obtiene a partir de la realización de la preparación de las cosas comestibles, los comportamientos alrededor de ellas, su degustación y su reparto (Kirshenbaltt-Gimblett) alimenta la textura general de las festividades, se activan los espacios sociales de interacción y negociación, entre el ser humano a humano, y humano a más allá de humano. Volviendo a la ciudad, re-situó los espacios para los rituales de la vida cotidiana, en los objetos que definen lo (mi) cotidiano, como la nevera. Yo también lo vi en la nevera de los demás, ya que tuve el privilegio de invadir las cocinas de muchos extraños y cotillear estos altares privados formidables. Pero la nevera tiene sus propias especificidades urbanas. Su configuración, por ejemplo, cómo la mayor parte de la vida de la ciudad se ha diseñado basada en las ideas de lo individual, lo privado y insulacion: mi comida, mis compras, mis porciones. Donde yo vivo, compartiendo el piso y, posteriormente la nevera con otras tres personas, dividimos los espacios de la nevera. Muy a menudo, los patrones compartimentadas de vivencias en la ciudad viva causa aislamiento y alienación. Sin embargo, también por esta misma premisa, el acto de reunirse se convierte en un evento, una fiesta, una celebración ritual. El generar este ritual de “juntarnos”, y tratar de hacerlo como una práctica habitual, que al final lo que más me interesa. Y el uso del pretexto de restos para crear tales situaciones inusuales sin embargo ordinarios, es nada mas que un pretexto. Por que podríamos ver y estar en proximidad con tanta gente todos los días en la ciudad, pero en realidad, estamos tan cerca y a la vez tan lejos de ellos. 

gallery / galería

 

27 Noviembre 2012

“Hola a todos, estaba escribiendo un texto a partir de los materiales del laboratorio y por de-formación me he quedado enganchada con los registros del audio….
Os planteo escuchar las grabaciones de audio de la primera sesión del laboratorio.
Han pasado quince días desde entonces, la efervescencia de impresiones, emociones y acciones del momento se ha desdibujado un poco para mi.

La distancia siente e imagina a su manera. En esa distancia hay cuestiones que tienen que ver con las intenciones del laboratorio y ahora pienso que es un buen momento para recuperarlas.

¿Qué hacemos aquí?, ¿qué estamos haciendo? fue una pregunta que surgía una y otra y me parece interesante seguir trabajando por ahí. Durante esta primera sesión hablamos de cuestiones que se revelaron centrales en las prácticas escénic as y los trabajos de Miguel y de Pepe.
Aspectos centrales como que la expectativa existe, cómo se puede trabajar con ella y hacerla visible; reflexiones sobre qué es encontrarse y cómo puede ocurrir; experimentos desde la transformación del espacio y la disolución de la distancia entre creador y espectador me parece que son conceptos que definen algunas de las líneas de trabajo en las propuestas de Miguel y de Pepe.

Este es un camino abierto por recorrer. Pienso que sería interesante volver a encontrarnos y tener una conversación sobre si el encuentro está resultando fructífero para vuestros procesos de trabajo.

Este laboratorio compartido es un vehículo para abrir un espacio en el que ocurran estas conversaciones y se abran otras. Pero lo que comienza ahora es un diálogo imaginario con un “lo que fue” al que os propongo llegar siguiendo huellas.

Las personas que quieran escuchar las grabaciones sin tener una idea de lo que van a enc ontrarse deben parar de leer el texto aquí. Las demás personas, si quieren, pueden seguir leyendo.

He nombrado las huellas sin mucha reflexión, con la idea de hacer el material más sencillo y manejable, y ahora me pregunto si esta idea de dar un “título” a cada corte de audio ha sido buena y si no hubiera sido mejor dejar las grabaciones en bruto, tal cual. Podemos decidirlo en común si seguimos usando el registro del audio como herramienta.

Sobre lo que os vais a encontrar en el audio una breve aproximación. Hay extractos sonoros de algunas de las acciones sin prestar demasiada atención al origen del sonido, grabaciones, digamos “ambientales”, intercaladas con testimonios de personas que reflexionan en primera persona sobre las emociones y las ideas que les han surgido durante la práctica, conversaciones en grupos en distintos planos, entrevistas imaginarias, entrevistas reales e incluso intimidades de parejas en la cama.

Una variedad de registros que en la carpeta de dropbox vais a encontrar numerados según ocurrieron pero dispuestos a ser ordenados, interpretados e integrados en el laboratorio de modos múltiples.

Una de las premisas de los encuentros es explorar los contornos entre la experiencia y la percepción. El punto de partida es la experiencia del proceso de creación y la generación de sentido en el momento de comunicación, pero igual es posible explorar la permeabilidad de estas relaciones partiendo de los materiales de audio recogidos y las impresiones surgidas del registro personal y colectivo de la experiencia.

Seguir el rastro de las relaciones entre el recuerdo de la experiencia íntima y colectiva, los registros y las líneas de investigación de los trabajos propuestos podría ser interesante, lo hablamos.

Pensaba contaros también que me está pasando después de escuchar las grabaciones y también de mirar las fotografías y leer los textos del cuaderno y d el papel continuo, pero tengo la intuición de que es mejor dejarlo aquí.

En la carpeta de dropbox están todos los materiales recogidos en la sesión. Si os parece nos damos un tiempo, digamos una semana e intentamos encontrar un hueco para hablar.

Esta semana comienzo con Antonio el diseño del blog del laboratorio, en cuanto haya una primera propuesta la enviamos para poder compartirla con todas las personas que estuvieron en la sesión,

muchas gracias por tomar parte del laboratorio

un abrazo y un beso para todos

diana

http://explorarlosprocesos.wordpress.com/

sonidos

El trabajo de Pepe adquirió una nueva dimensión cuando comenzó a trabajar con “los restos “ y el concepto de crisis, enmarcado en su propuesta y en el contexto actual del país en el que reside.

A partir de la práctica de “cocinar las sobras” de un hogar (para gente unas veces conocida, otras desconocida) y generar un encuentro y un debate en torno a la comida y a la crisis, Pepe comenzó a idear diferentes propuestas en las que poder exponer y acercar su trabajo de investigación a un público, lo que derivó en una performance y una instalación, que más adelante desarrollaré.

Durante todo su proceso de creación Pepe siempre ha trabajado desde la perspectiva del artista como antropólogo y ha tratado de organizar a través de estos encuentros una comunidad efímera donde pudiera encontrar opiniones y voces en torno a la crisis y al contexto de realidad social que vivimos.

En estas cenas él asumía el papel de cocinero invitado, y cargado con su bolsa de especias exóticas cocinaba los restos que encontraba en cada cocina y los que algunos invitados traían a ese encuentro. Después junto con los comensales compartía la comida y la conversación. Algunos de sus diferentes registros sobre la experiencia fueron las grabaciones de la preparación de la cena; grabaciones de video y de audio sobre los platos dispuestos en la mesa mientras se cenaba, y las conversaciones que aparecían, sin perder nunca de vista el tema de la crisis. En otras ocasiones llegó a proponer juegos que pusieran en situación de crisis a los invitados, para que éstos buscaran soluciones. Por ejemplo, preguntar el elemento que más llamaba la atención de la mesa -una cuchara japonesa- para después quitarlo y provocar otras formas de comer sopa sin ese instrumento, para así abrir nuevas propuestas y resoluciones.

Hacia el final del proceso, la preocupación de Pepe era cómo trasladar la “cena” a la “es-cena”, y a a raíz de este juego de palabras trató de abrir y mostrar su proceso a un público en directo.
Para ello propuso una performance en la que preparó un restaurante en la Sala El Taller de Matadero en el que los asistentes compartíamos plato, tenedor y vaso. En primer lugar nos explicaba cuál era su proyecto y cómo había sido su proceso de investigación, después nos mostraba a través de un video cómo había cocinado el plato que a continuación pasábamos a comer, y durante la cena él iba por las mesas preguntando a cada uno cuál era la mayor preocupación de su vida, para que después una de las asistentes las fuera escribiendo sobre el cuerpo del performer. Esta pregunta en cada asistente cobraba una dimensión diferente, en ocasiones eran respuestas más personales y en otras más abiertas, pero en la mayoría se podían establecer relaciones directas con el contexto de crisis que vivimos, de una forma indirecta.

Por otro lado propuso en otro espacio, en la Nave 16.5 de Matadero, a lo largo de varios días, una instalación interactiva, que consistía en una alfombra sobre la que había una mesa y cuatro sillas. Sobre la mesa había platos con servilletas en las que se había escrito un mensaje, un mantel hecho con páginas de periódicos (en las que algunas palabras aparecían tachadas), una pecera que contenía más servilletas con diferentes mensajes, algún resto de comida y de la mesa colgaban unos cascos con los que el espectador podía seguir las conversaciones que él había registrado de las cenas. Sobrevolando la mesa colgaban algunas servilletas con algunos de los mensajes. Pepe invitaba a todo aquel que habitaba la instalación a escribir en las servilletas mensajes que tuvieran que ver con las palabras del mantel (formado por páginas actuales de periódicos de los últimos meses), y con palabras o ideas que surgieran de las conversaciones de los audios, para que así cada uno registrara su experiencia o impresiones del material ya propuesto.

Pienso que con estos trabajos Pepe ha conseguido materializar uno de los objetivos fundamentales de su investigación: compartir la situación y el contexto social que vivimos en este momento, en este país y en esta ciudad. Y para ello ha utilizado tres tiempos en relación al espectador/observador: el pasado (en el que compartió cenas con los invitados); el presente (con los espectadores, mediante la acción performativa); y el futuro (a través de los registros recogidos, su idea era crear un libro que sirviera de “objeto residual” de su investigación para un futuro).

En la idea del libro, Pepe pretende incorporar el estilo y el formato del horóscopo -una idea que tuvo presente durante la última parte de su investigación-, pero que finalmente no incorporó a las presentaciones. Le interesaba que la gente pudiera especular sobre el futuro, partiendo del presente y el contexto de crisis para reflejar las miradas de la gente, sus hábitos, su consumo…, y cómo su presente condiciona su futuro.

Otras líneas que se abrían y sobre las que podría seguir su investigación sería la realización de un documental con mapa interactivo que registrara dónde había ocurrido cada cena (localizaciones en google maps, fotos de los platos que cocinó, recetas, fotos de los participantes y lugares dónde se celebraron). Otra propuesta más sería organizar una cena con un chef reconocido en el que cocine, acorde a la nueva cocina, las recetas que durante el proceso de investigación, y en base a los ingredientes y recursos que encontró Pepe en cada casa y plantear de este modo una cena-performance en la que exponer su proyecto, que pudiera servir a su vez de ejemplo de cómo se crea la cultura (en base a costumbres, ingredientes, hábitos culturales, etc).

Self-interview / Auto-entrevista

(proceso de digestión…)

una mezcla de antes, mientras y despues del trabajo, sin cronologia.

Joseph Patricio hace una entrevista a Pepe, su identidad Madrileña. Pepe es artista y cocinero y esta preocupandose a ‘llegar’ en un contexto en Madrid. Pepe nació a traves de una historia de amor en Amsterdam y llego a Madrid en Julio 2011.

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J: Como se llama tu proyecto y de que trata?

P: Mi proyecto hubo muchos nombres en el proceso. pero por ahora, me quedo con ‘es cena’. Mola este titulo. Con esto, ya veras de que trata. Una investigacion sociologica de la micropolitica de la crisis, a traves de 12 cenas en hogares al rededor de Madrid. En las cocinas, en los comedores, entre las conversaciones de extraños, nuevos amigos, la creacion de recetas de las sobras y mis especias, entre las experiencias de encontrarme con en una red social de Madrid, puedo crear mi contexto, y luego, mi escena. Desde ahi, recogo sobras de esas experiencias para reflejar el termino de ‘crisis’, jugar con las historias personales, tejer las relaciones creadas, para crear / ficcionalizar nuevas situaciones. Me atrevo a re-imaginar la crisis mas alla de ella. Mientras que hay crisis, hay vida. Queria captar en ‘es cena’ esa temporalidad. 

J: Dijiste que tu role en este proyecto es una artista-como-antropologo. Explica un poquito mas sobre este concepto

P: En muchos aspectos, mi proyecto es una practica social en que se trata de penetrar un contexto especifico de una ciudad y involucrarme en una red social. En esta situacion, soy un intruso, un ‘outsider’ que quiere contaminar espacios publicos / privados a llegar a ser pertenecido, un ‘insider’. Es una investigacion, un proceso de conocer, descubrir, crear experiencias, y participar en la vida social. Leí un texto escrito por el artista Joseph Kosuth, explicando que el artista es un antropólogo comprometido en lo que investiga y tal cual, su ‘teoria es la practica’. El artista ‘se representa mientras que altera la sociedad’. El antropólogo estudia la cultura. El artista vive la cultura. Así que el desarrollo de su practica como una realidad cultural es exigente por ‘una relación dialéctica con la historicidad de la actividad (la memoria cultural) y el tejido social de la realidad actual’. 

J: Como se acaba el proyecto? Como artista, como lo presentaras?

P: Hmmm, muy buena pregunta y bueno recordatorio para mi. Como estoy muy comprometido con el ‘proceso’ de investigacion, a veces, olvido la responsibilidad de una artista que es presentar en una manera que solo una artista (normalmente) hace. Jaime Vallaure me ha recordado eso que el antropologo, como muchos científicos, tienen el formato de livro para presentar. Y a veces, hay una tentacion de sobrevalorar este formato, y una pereza para pensar mas allá. Entonces, mi asunto es, como trasladar ‘es cena’ a la ‘escena’, y que cosas de mi investigación voy a llevar para presentar artísticamente. Pensando en la temporalidad del proyecto, trabajando con cosas y conceptos efímeras como comida, cena, sobras y crisis: me quedo con presentar ‘las sobras’ de una experiencia. En que forma artística podría presentar los restos de 12 cenas en 12 hogares? Como voy a digerir mi experiencia a llegar a presentar algo ‘nutritivo’ en un contexto artístico? Como podría dar le una vuelta para llegar en una visión futuro de la crisis? Como captar la historicalidad de la crisis en la memoria cultural de gente de Madrid, ambos subjetivamente y colectivamente? Con esas preguntas, trataría de presentar ‘es cena’ a ‘escena’. Bueno, en una manera ludico, quiero jugar con la idea de ‘leer el futuro’ a través de las micro-historias que voy a recoger en mis cenas. In vez de hacer un ensayo analítico sociológico como conclusión del proyecto, prefiero hacerlo con un juego de ficción. Leer el futuro, a ‘horoscopizar’ la crisis.

J: Comida, sobras, cenas, crisis, leer el futuro: por que / como surgió la idea de trabajar en esas cosas?

P: Ya no se como surgió y cuando me ocurrió esas cosas. Pero tengo claro que cuando llegue en España, me llamó atención tres cosas, como primeras impresiones: la comida (rica), la ‘crisis que estaba en el aire como una nube, y…la adivinación del futuro en la tele! Me acuerdo que en las primeras semanas que estuve aquí, veía en la tele sobre las 3 de la mañana, programas de adivinación del futuro, donde la gente llamaba (y pagaba) para contar sus historias y buscar soluciones con sus problemas. Vi esto en 7 o 8 canales de tele en el mismo tiempo. Y me dije, quiero ser la bruha! Me encanta esas cosas astrologicas, tarot, horoscopo…yo suelo consultar a mi horoscopo….mas que leer las noticias del diario.

J: Se podria trasladar el proyecto en otro sitios? Si si, cual son los formatos que se podria mantener?

P: Molaría si podría hacer ‘es cena’ en 12 mas ciudades! Por eso queria desarrollar esa practica social como enfoque metodológico para investigar / ficcionalizar / concretizar los conceptos pesados (muy serios) que afecta una ciudad (e.g. Madrid y la crisis).

J: Desde el primer paso de trabajo hasta ahora, como se ha cambiado?

P: Muchos cambios ya ha pasado. Lo que no ha cambiado es fundación del proyecto: la comida. Los cambios que hice surgio desde las experiencias de hacer la cena. Durante el tiempo de hacer las situaciones, y estar alli, y luego digiriendo las documentacones de las cenas, me aclaro mucho en las cosas que queria lograr.

J: Porque quierias cocinar para gente? Ademas, con gente que no conoces?

P: Me acuerdo que una vez, una compañera cuando estaba viviendo en Inglaterra me dijo: ‘Joseph, eres un ‘social bitch’!’ (perra social). En este momento, estaba enfadado conmigo. Luego nos mantenemos amigos. Pero lo que me dijo es verdad. Soy una perra social. Me encanta conocer a gente….o elaborándolo, soy una persona que ha vivido en montón sitios, en muchas casas, con muchas familias, en cuatros países. Ya fue parte del ritmo de mi vida de cambiar sitios en función de ciclo, como las mudas de una serpiente. Entonces, para mi, es muy importante a ‘llegar’ a un sitio, a integrarme en el espacio es como siempre un estado de emergencia.

a continuación…

una convocatoria…

abrir las fronteras del gusto y el paladar…

Mi nombre es Pepe, soy artista y cocinero, vivo en Madrid.

En este momento estoy haciendo una investigación que necesita la participación de un publico intimo. Se trata de los alimentos y la crisis. de la persona y la comunidad. De tú y yo. Ofrezco cocinar una receta social:

INGREDIENTES:

espacio // tu cocina

tiempo // la hora de la cena

presencias // la tuya y/o de tu familia. La familia puede ser tus padres, hermanos, amigos, amantes. Puedes invitar a gente que quieres compartirlo. En cambio, cada invitado tiene que traer un “resto”

a cocinar // tus sobras, mias, las de tus invitados, y mis especias

INSTRUCCIONES GENERALES:

La idea es que tú y yo interactuemos con tus sobras de comida y mis especias exóticas. De esta extraña combinación, hare un plato derivado de recetas asiáticas, y lo compartiremos en la mesa del comedor, mientras que también compartiremos una conversación.

Seria un intercambio: mi trabajo como cocinero a cambio de vuestras compania…

Va a ser algo diferente a la experiencia de ‘salir a cenar “. Será un tipo diferente de cena.

Si estás interesado, me encantaría saber de ti. Sólo tienes apuntarte con tu email, tu horoscopo, el número de personas participantes (de 1 a 6), y las fechas en las que prefieres hacer el encuentro.

Fechas disponibles: mayo 12 – junio 12

¡APUNTATE!

kutipyo@gmail.com

en Ingles >>>

an open call…

My name is Pepe, I am a performance artist and cook, and I have been living in Madrid since July.

Right now, I am doing an investigation that needs the participation of an intimate public. It is about food and crisis. It is about the individual and the community. It is about you and me.

ingredients:

space // your kitchen

time // dinner time

presence // yours and/or your family. Family could mean your parents, siblings, friends, lovers. You can invite people whom you’d like to share the dinner with. The guests will need to bring a piece of ‘leftover’ as well.

general instructions:

The idea is for you and me to interact with your leftovers and my exotic spices. From this unlikely combination, I shall make an Asian derived dish, and share it over the dinner table, and through it, start a conversation.

my cooking services in exchange for your thoughts…

It will be a different kind of ‘dining out’ experience. It will be a different kind of dinner.

If you are interested, I would love to hear from you. Just sign up with your email, your zodiac sign, the number of people participating (from 1 to 6), and the dates that you prefer to make the encounter.

Available dates: May 12 – June 12

“es cena”: ruta de especias // mapa de crisis (Madrid. 2012)

“No necesitamos mas espejos de los camerinos, necesitamos una cocina.”
“We dont need more dressing room mirrors, we need a kitchen.”
(Carlos Marquerie. Madrid. 2012 // sobre la apertura del nuevo Teatro Pradillo)

^^

es cena es una serie de recetas sociales / encuentros con la gente de la ciudad en la que trato de crear situaciones donde preparo una cena en distintos hogares. Asumiendo el papel de cocinero invitado, y, armado con mi bolsa de especias, cocino los restos que se encuentran en la cocina y las que traen las visitas. Compartiremos la comida y la conversación.

Soy un artista-como-antropólogo. este es mi punto de entrada en la investigación de la micropolítica de “Crisis” que ha venido afectando a este país. a través de los encuentros improbables de extraños, amigos, las especias y las sobras, y tratando de hacer algo con “lo que queda”, intento organizar una comunidad efímera donde puedo encontrar las verdaderas voces detrás de la crisis.

el proyecto culmina con instalaciónes /performance / situaciónes donde invito al público a comer ‘las sobras de experiencia’, y, posiblemente, “predecir su futuro”. Se llevará a cabo en el Matadero, un espacio de arte contemporáneo que solía ser un lugar representó su nombre.

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// ‘dinnertime’ : a spice route // mapping crisis 

‘dinnertime’ is a series of social events / encounters that i am organizing in the city where i create dinner situations in different households. i assume the role of guest cook, and, armed with my traveling spice kit, i cook the leftovers found in the host’s kitchen and brought by guests. we share the meal and start a conversation.

as an artist-as-anthropologist, this is my entrypoint in investigating the micropolitics of ‘Crisis’ that has been plaguing this country. through the unlikely encounters of strangers, friends, spices and leftovers, and through making something of ‘what is left’, i arrange an ephemeral community and seek to find human voices that live through a crisis.

‘leftovers’ of the project will be presented in matadero. i will invite the public to eat the leftovers / memories of this experience, and possibly, make a ‘reading of their future’. Matadero, now a contemporary art space, used to be a meat butchery.

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(Tallarines chino salteado con maiz y chispitas de jamon serano / stir-fried noodles with corn and jamon serrano bits // es cena no.1)

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mentorship and workshops //
Los Torreznos collective
Idoia Zabaleta
Elke van Campenhout

collaboration //
Laura Pacheco
Mery Dorp

Máster en Práctica Escénica 
y Cultura Visual
coordinator //
Victoria Perez Royo (Arte-a)