Notas que patinan #46: Nada sale mal, todo es lo que es

Hay días que me aburro de mí mismo. Por un lado me siento un poco en la obligación de publicar estas notas por varias razones: porque la gente me pregunta que cómo fue esto o lo otro, porque de lo que no se habla no existe, porque yo también degusto con mucho placer lo que escriben otros y me parece desconsiderado esperar que sean los demás quienes me alimenten siempre sin dedicar algo de mi tiempo a cocinar algo a cambio para compartirlo con el mundo… En fin, hay muchas razones para hacerlo pero hay muchas otras para no hacerlo: el esfuerzo necesario para vencer la pereza, la intuición de que lo importante es vivir (como si esto de escribir – o similares – fuese desperdiciar tu vida), la sensación de que si escribes sobre lo que hacen los demás debes estar a la altura, que no sirve cualquier cosa (a veces pienso que eso no es más que una chorrada prejuiciosa y castradora), no querer convertirte en un pesado, el cansancio que produce la sobrexposición a la mirada del público… Como diría Joe Crepúsculo (¿fue él?), adentrémonos en esos pensamientos. Ayer por la noche leí en la edición digital de Jot Down una kilométrica entrevista (¿quién dice que en internet no se puede leer textos largos?) de Kiko Amat a Manolo García, el de El último de la fila, en la que Manolo, entre muchas otras cosas interesantes, contaba lo siguiente:

(…)por un lado tengo un carácter muy extrovertido y en un escenario me las pinto solo, estoy en mi hábitat natural, en mi salsa, pero a la vez hay una descarga, te quedas un poco exánime, hay un vampirismo: tú chupas una energía de la gente, pero a la vez la gente también te deja sin fuerzas. Cuanta más cantidad de público, cuantos más centenares o millares de personas, más notas el cansancio; físicamente, también psíquicamente, pero el primer impacto es físico: entras al camerino después de un concierto ante veinte mil personas y has adelgazado, estás más flaco, es algo físico, te pones delante del espejo y han de pasar unas horas hasta que recuperas tu yo normal, tu yo de hace doce horas.

Podríamos discutir sobre si publicar en internet se parece más a estar en un escenario que a otra cosa, como sostuvo María Ptqk en el Laboratorio 987 del MUSAC hace unos meses, pero lo que está claro es que salir a un escenario y ponerse delante de un público es, indiscutiblemente, como salir al escenario y ponerse delante de un público. Así que, no sé si como Manolo García, pero Félix Pérez-Hita, esta semana, ha recibido una sobredosis de sobrexposición que le debe de haber dejado tumbado como mínimo todo el fin de semana. Si le llaman estos días y no contesta tengan piedad de él.

La semana pasada vimos a Pérez-Hita el lunes en el HILOMENTAL sobre el insulto dando la réplica en el Antic Teatre al Reverendo Tedi KGB (reconocido dj vintage al que seguimos desde hace tiempo pero de quien desconocíamos su faceta como fotógrafo), el jueves fue el conferenciante invitado por El conde de Torrefiel en el Nyamnyam a la hora de comer y el viernes por la tarde se batió en duelo con Raúl Minchinela (por cierto, el primero de los conferenciantes invitados por el conde al Nyamnyam) en un nuevo HILOMENTAL sobre el deporte en el Arts Santa Mònica. De todo salió airoso y todo lo disfrutamos mucho. Todo alrededor de la inmensa cultura audiovisual que posee Félix. Para quien aún no sepa de qué va esto del HILOMENTAL recomiendo un paseo por su web, en concreto por los apartados Misión, Descripción, Planteamiento, Contexto y presencia en la Red. En la web de HILOMENTAL también encontraréis las transcripciones que realiza Arturo Bastón (el otro 50% de este proyecto) de las sesiones que se van realizando. Y, si no tenéis suficiente, en la red también podéis encontrar vídeos de algunas de las sesiones, algunas de ellas retransmitidas por streaming en TVtron, como esta con Mery Cuesta como invitada.

Como esta semana los groupies de Félix le hemos seguido por todos los escenarios, ahora mismo ya se me mezclan todos los shows en un mismo magma, a lo que contribuye que, entre las infinitas referencias que utiliza Félix, la misma referencia pueda aparecer citada en una u otra de las sesiones con diferentes intenciones. Sobre esto último, a ciertos partidarios del bendito atraso, deseosos de señales y argumentos que demuestran que esta época loca nuestra de sobreinformación produce efectos indeseables en nuestro cerebelo, les diría que esto de utilizar varias veces el mismo material ya lo hacía Bach en su prolífica obra, se llama reciclar y yo diría que es hasta ecológico. En fin, la interesante discusión sobre a dónde conduce este tipo de conferencias y charlas basadas en clips youtubescos, si desemboca en algo parecido al simple entretenimiento, si no es más que el remix de los tiempos, si no deja de ser como una clase de filosofía en la que se cita a Parménides a continuación de Sócrates o si todo esto, como sostuvo Félix en el Nyamnyam, ante la contemplación de vídeos como éste de Konapun que reciben millones de visitas, no es más que una señal de que el mundo está próximo a su fin, la dejaré, con la venia del tribunal, para mejor ocasión.

A Félix le gustan las citas, sobre todo las de los hermanos Sánchez Ferlosio. Por si fuera poco, esta semana también hemos leído un artículo de Félix en El estado mental construido con la ayuda de ciertas citas que atacan a la idea de trabajo, un ataque frontal que no creo que me equivoque si digo que casi siempre sobrevuela en las intervenciones públicas de Félix. ¿Pero qué es el trabajo?, me pregunto a veces. Escuchemos su opinión:

El juego es la única actividad valiosa en este mundo. El trabajo, como actividad no gratuita, que no se basta a sí misma, encaminada a una finalidad, es una desgracia. Más desgracia aún es el trabajo abstracto al servicio del capital, dedicado a producir cosas inútiles o destructivas, incluidas las informaciones sobre los productos o las informaciones que son ellas mismas productos, o a mover esas mercancías absurdas por todo el globo, porque parece más rentable explotar a la gente de países lejanos y contaminar de paso océanos, cielos y campos. Envenenarnos la vida, perderla por querer ganárnosla. “La democracia divide a los hombres en trabajadores y perezosos. No está destinada para aquellos que no tienen tiempo para trabajar”, decía Karl Kraus.

Contaminar de paso océanos… En el Nyamnyam, Félix nos habló de la isla de plástico del tamaño de Europa que flota en el Pacífico. ¿Habíais oído hablar de eso?

Este deslavazado texto ya no tiene arreglo, no está a la altura de mis buenos propósitos, yo creía que sería capaz de escribir algo inteligente que aportase una mirada interesante sobre el trabajo (perdón, el juego) de Félix Pérez-Hita, de las intervenciones de El conde de Torrefiel en el Nyamnyam o, por lo menos, sobre las sesiones de HILOMENTAL. Pero ya está, ya está hecho. Dejadme acabar al menos con este vídeo de Félix que pinchó él mismo, el viernes, en el Santa Mònica, en una sesión con barra libre de cerveza que comenzó con el vídeo de Van Gaal. Sobre fútbol, cineastas de postín y bancos filantrópicos.

Ah, y no se pierdan el último Soy Cámara, el programa del CCCB en La 2, dirigido por Félix Pérez-Hita junto a Andrés Hispano, emitido en televisión este fin de semana (definitivamente la semana Pérez-Hita) y pronto online en la web. Va sobre el dinero.

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5 Respuestas a Notas que patinan #46: Nada sale mal, todo es lo que es

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  2. Marc dijo:

    Sigue escribiendo Maestro Ramos, te necesitamos. Qué vídeos tan buenos! No sé si quedarme con Lo que más envidia me da o con Te compro tu novia, acá lo dejo completo porque es “de traca i mocador” https://www.youtube.com/watch?v=vtofLuSGnA4

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