
He leído Poeta en Nueva York de Federico García Lorca en una interesantísima nueva edición de Arrebato libros que acompaña el texto editado con los originales de Lorca, lo que permite atisbar algo de su proceso de creación, lo desacraliza y lo vuelve más próximo. Eso me ha hecho pensar en algunas cuestiones relacionadas con la creación artística que comparto en este nuevo episodio, además de algunas anécdotas alrededor del piano del siglo XIX que se encuentra en la librería Arrebato de Malasaña y del piano soviético de los ochenta que acoge la librería Tráfico de libros de Lavapiés. Hablo también de esas dos estupendas librerías de Madrid y del Réquiem por Lorca que se celebra en octubre en Granada dentro de las actividades promovidas por 50 años de España en libertad, con una programación que me ha llamado la atención. Y acabo con una grabación casera del Allegro de la Sonata para fortepiano KV 333 de Mozart, por alusiones, porque lo toco con un piano de cola Érard de la misma época que el piano de Arrebato, un piano que se encuentra en el Museu de la música de Barcelona, donde realicé una residencia hace un año sobre la reconstrucción del tempo desde una perspectiva histórica y sus implicaciones, una investigación de la que he sacado dos performances pero en la que aún continúo inmerso (estoy preparando un libro) y que me apetece ir compartiendo poco a poco, y porque, aparte de numerosas imperfecciones en la ejecución, me equivoco de manera muy evidente en el minuto 23’42, al pasar dos páginas de la partitura en vez de una, me cago en todo y continúo, como supongo que haría Lorca. El ruido de fondo que se escucha mientras hablo es el del agua del Regueiro, un arroyo que se encuentra en la aldea gallega donde he grabado este episodio.



