Hola espacio para ensayar

Me ha recibido calurosamente Maca de los Pinos esta mañana a las once. He perdido el bus y he tenido que venirme en taxi. Esto es una residencia artística con fondos. No hagamos mal uso de ellos Cristina.

Me recrimino un poco por ese derroche del taxi pero luego me perdono porque estoy debilitada por esos días del mes y venir andando en tenis me hubiese acercado a la pulmonía. La artista debe cuidarse, que vive de su cuerpo. “El espacio está listo para comenzar”, citando a mi Manu en su pieza Eso que Vi. Coloco una mesa al lado de unos enchufes. Decido que, por ahora, todo lo que haga va a ser práctico. La mesa ¿dónde? Donde los enchufes para cargar el ordenador. Y el altavoz buetooth. Que no me he traído al técnico y no quiero andar de arriba pabajo poniendo sonido y movidas, porque tampoco me he traído el cable este doble para conectarlo directamente abajo, cosa que no podría hacer tampoco porque no me funciona el minijack del ordenador y solo puedo sacar el sonido por bluetooth o por imic, que lo tenía pero lo perdí. Hago unos timelapse para subir al blog. Realmente no me lo he currado nada porque la aplicación lo hace todo, da igual la chorrada que hagas que en timelapse va a quedar bien fijo. Disfruto mucho jugando con mi iphone reacoindicionado ahora que no tiene la pantalla toda rota. No me gusta mencionar la palabra Iphone porque da la impresión que soy una pija del arte y no es así. La verdad es que estuve un año mirando en webs hasta que encontré la mayor ganga en iphones 6 reacondicionados y me lo pille porque costaba 100 pavos mas que un huawei. Pero cuando consigo cosas que deseo mucho se me rompen enseguida. De hecho se me rompió la pantalla el día antes de que me llegara el protector de pantalla que pedí por Amazon. Eso ya me desilusionó, pero me negaba a pagar el cambio de pantalla hasta que dejara de funcionar, cosa que ha pasado hace dos semanas. Digamos que ahora nuevecito es mi segunda oportunidad para llevarnos bien y sacar todo nuestro potencial, la una del otro. Hasta le compré una nueva carcasa que cubre todo al completo para que no haya por donde romperla. Aunque encontraré la manera, ya veréis.

La verdad es que estoy sola. Y tengo que darme ánimos todo el tiempo. Voy a tener que empezar a crear la ficción de que no estoy sola. Me voy a inventar unos amigos imaginarios. Voy a poner caritas dibujadas en las butacas. A una fijo que la llamo Wilson. Y paff! eso es! soy una naufraga escénica. Voy a trabajar dos días sola luchando contra los elementos y levantándome temprano para aprovechar las horas de lluvia. A partir del miércoles me acompañará Manuel, mi apoyo en Lo que Sigue. Tomo dos cafés, fumo dos cigarros, escucho música electrónica melódica, me cojo un acuarius. Licencias del primer día, mañana ya me traigo el termo de kukicha y el Mat de yoga.

Esta entrada fue publicada en Teatro. Guarda el enlace permanente.