IN Special Edition, La Poderosa, 16/3/2009, 21h

El IN de La Poderosa constituye una propuesta fuera de lo normal, de manera que para escribir sobre la misma debemos emplear parámetros inusuales: si las piezas están en proceso no se pueden evaluar como obras terminadas. 

Una de las utilidades del IN es una primera confrontación con el público que permite a los artistas afinar su trabajo. La experiencia en sí y el «feeling» que se desprende de una determinada actuación dan pistas a los creadores sobre cómo mejorar sus planteamientos. Pero la mejor herramienta es el feedback directo, las impresiones y reflexiones que te aportan los miembros del público cuando hablas con ellos. Por este motivo es especialmente importante que añadáis vuestra opinión y pensamientos en los comentarios de esta entrada. Así los artistas podrán contrastar su trabajo con vuestras argumentaciones y decidir en qué dirección quieren seguir desarrollando sus propuestas.

Por mi parte, me limitaré a analizar tres piezas, ya que eché una mano en escena a Masu Fajardo y mi punto de vista sobre sus «Microficciones» está completamente distorsionado. Así que si tenéis comentarios que puedan ser de utilidad a Masu estoy seguro de que los agradecerá aún más.

1. Azul como uma laranja

El título de este trabajo alude a la famosa frase de Paul Éluard: «La terre est bleue comme une orange». Esta paradoja se usa aquí para señalar la imposibilidad del lenguaje para designar de forma acertada la realidad que nos rodea. De ahí las frases iniciales que intentan nombrar la naranja del suelo citando diversas de sus características, de ahí las descripciones del movimiento y las hipótesis casi narrativas y contradictorias de Joao sobre la persona Cecilia mientras ella baila.

Se podría decir pues que la concepción de la pieza está trabajada y que se percibe en algunas escenas, aunque no en todas. Por otro lado, a nivel de atención hay diversas escenas que funcionan bien, como estos intentos de nombrar la naranja, las conjeturas de Joao sobre Cecilia, o la escena donde Joao lanza naranjas hacia Cecilia sobre el suelo.

Sin embargo, bastantes pasajes me resultaron confusos y no entendí la necesidad de ciertas escenas, como el dúo de Joao y Cecilia. Para mí, uno de los secretos de las artes escénicas es que los seres humanos tienen una capacidad de percepción muy limitada. Si no hay un elemento unificador claro (y la naturaleza de éste puede variar en gran medida: desde la sensibilidad poética de Olga Mesa hasta el juego conceptual de Cuqui Jerez, por citar ejemplos recientes), perdemos el interés enseguida. Por eso, si yo fuese el director de «Azul como uma laranja» cuestionaría cada uno de los elementos para quedarme sólo con lo esencial y clarificar el conjunto. Quizás quedaría sólo una fracción del material y quizás el movimiento perdería protagonismo, pero quizás nos acercaríamos a ese oscuro objeto del deseo: la pieza redonda.

A nivel de presencia, me pareció intuir una pequeña influencia del workshop de Joao Fiadeiro donde, según el programa, Joao Costa y Cecilia Colacrai se conocieron. Era una brecha interesante aunque la pieza quedaba mucho más cerca del lenguaje contemporáneo «clásico» que de la forma de trabajar de Fiadeiro.

2. Break fast

En esta pieza disfruté del sonido (música concreta) de los vasos sobre el suelo de madera y de los momentos más abstractos y con menos movimiento. No es que María y Anna se moviesen mal. Al contrario, son excelentes bailarinas. Además, entre las 3 piezas ésta fue de largo la que sostuvo mejor mi atención. Pero yo tengo dos tabúes: el conflicto como motor de la acción y el movimiento que carece de justificación. Esta última afirmación resulta temeraria, porque podríamos discutir horas sobre qué es «una justificación». Desde el punto de vista del espectador esta «justificación» es una lógica intuitiva. Mi percepción detectó su esotérica presencia en algunos pasajes, pero no la sintió en otros. 

En cuanto al conflicto, no sé porque siento esta profunda aversión hacia él. ¿Quizás porque es un recurso casi espontáneo? ¿Quizás por su especifidad que impide la multiplicidad de lecturas de situaciones más neutras? Creo que es por eso que disfruté con los momentos más abstractos y no me interesaron tanto ciertos cruces entre las dos intérpretes. De nuevo, aunque muchos pasajes eran acertadamente sutiles, si jugase a director abstraería aún más el conjunto. Sin duda la pieza se convertiría en algo más árido, pero quizás así se cuadraría el círculo.

Por otro lado la presencia de las dos intérpretes conseguía un nivel de neutralidad muy alto durante la casi totalidad de la pieza y eso era algo muy agradable. Última objeción que sirve también para «Desde el ángulo ciego»: si cogemos acompañamientos musicales populares, la pieza se ensucia con las connotaciones externas de los múltiples usos que se han hecho antes de estas piezas musicales. ¡Viva el Garageband de Apple!

3. Desde el ángulo ciego

La idea de partida de esta pieza es muy buena, ya que se pretende explorar un hueco imaginario desde donde se mira algo que está y no se ve. Esta idea es original y las implicaciones y posibilidades de esta noción me parecen enormes en una propuesta escénica. Sin embargo la mayor parte de los pasajes de la pieza me resultaron herméticos y el conjunto me pareció confuso. Quizás la escena inicial era un buen primer paso para desarrollar la obra, pero poco después me perdí. Sólo me recuperé con la escena del espejo transformado en cuadro de las manos de Olatz. Era una escena inteligente donde el concepto de la obra y la acción escénica encajaban plenamente de forma sutil. Es decir, éramos nosotros los espectadores los que reconstruíamos este puente imaginario. También se debe decir en defensa de esta pieza que los espectadores acusábamos el cansancio acumulado a lo largo de dos horas y nuestra capacidad de lectura era más baja.

Como siempre mis análisis reflejan tan sólo mi punto de vista personal. Yo también he estado en el IN como performer y sé que es un momento frágil. También sé que a veces se experimenta con caminos nuevos donde algunas miradas desde lugares ajenos no aportan nada. Por eso, aquí más que nunca, le digo a los creadores que sólo hagan caso de estos comentarios si coinciden con algo que ellos ya intuían. Sino, que sigan explorando sus propios senderos. El jardín escénico de los caminos que se bifurcan ofrece infinitos paraísos.

De nuevo invito a todo el mundo a expresar su propia opinión y rebatir, apoyar, contradecir o ampliar todo lo que afirmo con sus propios argumentos. ¡Muchas gracias!

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13 Respuestas a IN Special Edition, La Poderosa, 16/3/2009, 21h

  1. la noche del lunes en la poderosa para mi , fue un pelín densa….así como otros «in-es» son muy variados, en este «special editión» las piezas cada vez me pesaban más …

    Respetando todas las propuestas por la fragilidad de estar inacabadas, destaco la de Masu, por su atrevimiento y riesgo. Una clara propuesta en la que «el ayudante» tiene un papel clave. para mi, un punto de referencia entre el espectador y el inquietante mundo de la»mujerdelasmediasdecolores».

  2. joao dijo:

    Gracias Quim, por compartir tus impresiones.
    Debo decir que Azul como uma Laranja es una pieza de 45 minutos, y para la presentación en La Poderosa presentamos algunos fragmentos. Así que quedaran de fuera muchos «puentes» y desarrollos.
    Recuerdo que al final de una presentación un espectador vino a preguntarme: «vosotros quereis transmitir una sensación o un concepto?», como si por algun dia esta separación pudiera existir. Esto para decir que el elemento unificador que tanto buscas puede bien atravesar sitios literales y abstraciones. La afirmación «si yo fuese el director» no suena bien, el ejercicio critico no se trata de eso.
    Lo del «lenguaje contemporáneo ´clásico´» es un intento de definición, y por eso sugiro que sospeches un poco de tus palabras. Resulta incompreensible y desnecesário.
    Un abrazo

  3. alejandra dijo:

    no entiendo nada de este In

    cómo se presenta una pieza desarrollada en instantaneidad total segun leo en el programa (no parecen 20 días de curro si pensamos en la coherencia temática entre sus videos y sus microescenas) con piezas desarrolladas y presentadas que ya había requetevisto en varios lugares y hace mucho,
    en fin , no se entiende y sobre todo deshubica la mirada del público.

    En cualquier caso esto tendria que haber quedado mas claro no se por parte de quien? no se ni quien organiza esto.

    Que rollazo de IN excepto algunos caramelos y el colectivo en si que es genial por lo que conozco.

  4. masu dijo:

    gracias vayatela!!!!

    como digo en el programa es un apunte pero estoy contenta como punto de partida y con feedback muy reconfortantes sobre el potencial para seguir pues se me abren muchos caminos a explorar.

    merci por esos espectadores calurosos y pacientes que entienden la fragilidad de li IN- acabado y aprecian el riesgo, besotes

  5. masu dijo:

    bueno para no quedarme fuera de esta entrada hago un corta pega de la preview de quim que me parece fantástica para entender el curro:

    Esta edición especial dentro del LP’09 presenta piezas cortas bastante acabadas que se salen un poco del espíritu más purista del IN. La excepción sería la pieza de Masu Fajardo cuyos ensayos se iniciaron hace cosa de un mes. ¿Cómo lo sé? Pues porque he ayudado a Masu con este proyecto. Ya que no escribiré un análisis sobre su pieza porque estaré echándole un cable en escena, para compensarla escribo un texto previo para ella.

    Masu Fajardo está desarrollando un trabajo donde su espacio escénico se restringe a un cuadrado blanco de dos metros por dos metros. Este espacio limitado está relacionado con su búsqueda de un hábitat escénico a su medida. Dentro de este cuadrado Fajardo juega a desaparecer. ¿En qué sentido? A veces se trata de una muerte literal, a veces de una desaparición metafórica. Hay una cierta indefinición en este aspecto que la creadora quiere conservar como oro en paño, porque de esta indefinición surge la riqueza del proyecto (aunque también su riesgo).

    Masu apuesta por un peligroso ejercicio entre la performance artística y lo escénico, entre la espontaneidad y la premeditación estética, entre figuración y abstracción. Pase lo que pase mañana, sus “Micro-ficciones (cómo desaparecer en escena)” tendrá el mérito de ser una propuesta rigurosa, trabajada e inteligente que se habrá enfrentado a los numerosos retos de un territorio inexplorado.

    ala !

  6. albórbola dijo:

    recuérdame si vuelvo a ver a masu que me hidrate, que poco antes no me atiborre de rosquillas tontas como tentempié sin mojarlas bien mojadas en un vaso de leche. secas, demasiado secas, tenía que tragar saliva y no tenía saliva que tragar. la rubia de al lado debió darse cuenta de mis dificultades. la rubia no vino conmigo y eché también de menos a abreu -y a sus http://www.emanaciones.com/- quien hubiera escogido alguna metáfora lasciva entre los imaginarios de las fieras selváticas u hortofrutícolas para explicar lo que vimos: el bello animal civilizado con medias comiendo un mango jugoso. ritmo lento, que no se escape nada, que suba el ritmo de jadeos, de contenciones, de indiferencias. para cambiar el entorno, la moqueta, el medio natural y los ropajes que serían pieles y accesorios. perturbado, sólo hubiera querido que durara hasta nunca esta quietud de nieves tropicales. pero hablemos de conceptos…
    luego otra pieza y van dos. acabadas y bien acabadas, que no venga nadie a decirme que estábamos todos sólo en parte allí, que nos faltaba rematar nuestro tiempo. claro, pero por eso mismo esas piezas estaban, están terminadas; y si colean, sólo en estas líneas de memoria.
    distintos asuntos se movían alrededor de palabras y una naranja. luego, muchas. distintos episodios se sumaban. palabra descriptiva y quietud, punto naranja, ingestión naranja, bombardeo naranja, palabra épica y danza -¡ah, los motivos de la danza!- sobre puntos naranjas, palabra dialogada y paso a dos. la descripción disparatada y aguda; la danza como ritmos, energías y matices, nos acercó a todas aquellas verdades que buscábamos –gracias ceci-, aunque preferimos otras épicas: ¿por qué no explicar el valor de la palabra de una mujer bajo sospecha, éloge d’une soupçonnée? y algo de humor en el diálogo más elemental en que cada cual cuenta girando lo que hace el otro. bienhumorados, escuchan otros. sí, sí, hablemos de conceptos…
    descanso para humedecer la traquea y saludar. alguna necesaria charla intrascendente. un esfuerzo bien retribuido para la supervivencia.
    tres. segundo pase del desayuno roto. indignante: es o resulta más corto. quiero ver caer a esas mujeres de la silla una y otra vez, más. la roja ha cambiado, madurado; sus movimientos son más precisos, exactos, sus brazos más largos. la azul es perfecta, más perfecta, aún rota. combinan pasos descreídos, forzados por la inútil alegría de la música. la azul baila en primer plano, por fin, sacando sus movimientos de lo más cercano al hueso. imperceptible. seguro que si me acerco luego a besarla –a un lado y a otro, arriba y abajo- como si la conociera de siempre con la cercanía del ídolo pagano, no sabría si beso un ídolo en piezas, una superficie cubriendo los huesos cubriendo un misterio, un laberinto. tartamudeo, balbuceo, sólo de pensarlo. return to sender. pero no hagas pendejadas y hablemos de conceptos…
    antes de que todos se vayan disparados al metro que cierra, quedan las cuartas que son dos. nos piden que las miremos y que nos miremos. llevamos toda la noche mirándonos como sujetos pero ahora nos miraremos como especie. luego, las dos se ponen a jugar con nosotros como un paréntesis enmarca algo casi prescindible, con dos sillas y un elemento misterioso. reflexionamos sobre los límites de la actuación, nuestra posición, participación, en ella. se portan bien, las intenciones están claras; sólo alguna duda en el texto. por lo demás, limpio y amable. menos mal: esto en manos de masu no hubiera dejado a nadie a salvo… ni los puros conceptos.
    marchamos. pierdo el último metro y me subo al bus nocturno con su habitual borracho desesperado y lenguaraz. en este caso, lojense, ecuatoriano, quizá con asecendente saraguro pues si su traje no es negro, así está su alma. ‘esa mujer me mata’, murmura con mirada perdida recordando alguna escena reciente cerca de mi cara. olor a rosquillas bañadas de anís. la noche acaba bien.

  7. masu dijo:

    supongo que fuiste el martes poeta porque el lunes salio todo el mundo despedido

  8. masu dijo:

    por cierto , que manía de poner nombresitos que al final acabas sabiendo de quien viene y de quien es amigo el escribiente … «con seudónimo»

  9. Johann dijo:

    Querido crítico de la peluca.

    Tu iniciativa me parece bastante valiente y arriesgada. Veo que eres también performer y por eso entendí ciertos detalles al leer tus críticas.

    Sí, considero que en muchos momentos te dejas llevar por el ego y el instinto que tanto caracteriza al artista escénico.

    Para poder leer tus críticas tranquilamente tuve que entender que estaba leyendo las «impresiones» de un espectador, de un integrante del bello mundillo de la escena quien quiere animarnos a generar influencias.

    Pero sólo eres Quim y una peluca, no un crítico. Un crítico sabe que nunca diría cosas como «si yo fuese el director». Es que nadie, ni bailarines ni espectadores, deberían decirlo. A veces se siente como que quieres frustradamente remontar las piezas. Es sencillamente pesado e ilógico y debes respetar los procesos que hay detrás de esas creaciones.

    Gracias por hacernos coincidir a todos aquí y ayudar a entender esto que hacemos y vemos.

  10. Rose selavy dijo:

    vaya critico prepotente y sin poder de analisis!
    y por que diabos una pieza redonda seria el objetivo de las creaciones??? y que de las composiciones triangulares, quadradas, bilaterales, hexagonales???
    tus zapatos no me interesan

  11. modestia a parte dijo:

    Rose selavy: eso se llama ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. ¿No crees que la prepotente eres tú cuando lanzas la piedra y escondes la mano bajo el alias de Duchamp y sin haberte tomado la molestia de leerte el resto de los textos de Quim ni la página en la que explica el porqué lleva peluca? Porque si lo hubieses leído y tuvieses cierta capacidad de análisis no dirías eso, a no ser que la prepotente seas tú. tu comentario es interesante pero tus maneras no me interesan.

  12. Ramiro Suaez dijo:

    bueno, puesto de esta manera la peluca asume una función de Alibi, así pierde la critica, perdemos todos.

  13. a. dijo:

    JODER CON LA ROSE NO HABÍA VISTO ESTA ENTRADA,
    un poco de terapia ???

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