Paris is Burning

François Chaignaud - Mimosa

Anoche fui a ver el espectáculo (M)imosa, en el festival ‘Anticodes’ del Chaillot con unos amigos en Paris.  Mis amigos habían reservado su entrada en Enero, y estaba completo desde hace semanas pero yo llegué tarde y sin entrada. Aún así, con menos de cinco minutos antes de salir a escena, los símpaticos jovenes creadores lucharon con los seguratas para dejarme pasar.  Un gesto muy noble pero sin éxito.

«No les hagas caso», me dice el director Trajal Harrell, «espérate aquí cinco minutos y te colamos.»  Y así fue, en un momento de cambio oportuno me pudo meter en el backstage para ver la pieza de derrière como una verdadera voyeur.

Y tuve el placer de disfrutar de una perspectiva de la pieza, prohibida y fragmentada, y el privilegio de ver las caras del público llorar y reír.

Canciones a go-go, bailes de luz negra, un gato dominatrix tocando ‘air piano’ en playback con guantes de goma, muñecas zendai, un fauno de Nijinski travestí…todo una paisaje de fauna crepuscular.  Y culos, muchos culos.

(M)imosa es el formato M de una serie de piezas (van de XS a XL) de Trajal Harrell, Twenty Looks or Paris is Burning at The Judson Church, dónde los cuatro creadores e intérpretes Cecilia Bengolea, François Chaignaud, Marlene Monteiro Freitas y Trajal Harrell, se preguntan «qué habría pasado en Nueva York en 1973 si una de las figuras del voguing habría bajado desde Harlem a Greenwich Village para retar a los fundadores de danza post-moderna a un baile?»

Para los que no saben, el ‘Voguing’ es una movida que empezó en Harlem en los años 60-70 y fue pista de baile terreno de negros, latinos, gays, trans, putas, ninjas y otros grupos sociales marginados que se dividían en cámaras (Houses) que combatían entre sí a través de la danza, imitando tipos sociales y jugando con temas de género y raza como la moda o el spagat. Al mismo tiempo los pioneros de la danza post-moderna buscaban romper con toda representación tradicional del cuerpo y la coreografía y encontrar una danza libre de todo artificio.

Inspirado en este choque frontal ficcional, y «el vacío intenso entre el deseo y la imposibilidad de ser otro», armados con purpurina y lycra, estos cuatro coreógrafos han creado una pieza ‘bordelique’ de una extrema belleza decadente, y una irrevencia espectacular y muy agradecida hacía un espacio como el palacio del Chaillot.

Como dice Willi Ninja, Mother of the House of Ninja, They hit hard and they hit fast. Asesinos invisibles.  Bravo.

Que alguien les invite a Barcelona a derochar su mágia salvaje y radical. Ya!

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4 Respuestas a Paris is Burning

  1. Q dijo:

    Gracias Victoria! Y además Trajal es encantador 🙂

  2. aimar dijo:

    Tu crees que caben en Espacio Practico?
    😉
    Pues la verdad es que lo que cuentas es muy inspirador… pero que muy muy muy inspirador!
    gracias

  3. Vx dijo:

    Pues sí, Trajal es otro del proyecto SKITE de Jean Marc Adolphe y super simpático. Yo apuesto por sesión de ‘vogueing’en el Espacio Practico….por ahora nos quedamos con el baile Orma…. 😉

  4. aimar dijo:

    Pues estoy intentando buscar Paris is burning para proyectar en Esapcio Practico… si la encuentras me dices.
    Y guay, porque conozco a trajal por segundas, así que no problem… hablaremos con ellos…

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