HUELLA #5 – PAULA MIRALLES


Huellas: Rastros, señas, vestigios que deja alguien o algo… Cuéntanos cómo te llamas, dónde trabajas y cuál es tu trayectoria

PAULA MIRALLES: Me llamo Paula Miralles vivo y trabajo en Valencia. He trabajado durante mucho tiempo como actriz en piezas de texto y hace unos cuantos años empecé a hacer trabajos más personales enfocados en la voz y el sonido junto al compositor David Alarcón.Ahora desarrollo mis propios proyectos siguiendo esa linea de lo vocal, lo musical y lo escénico. Pertenezco al Colectivo artístico Taller Placer junto a Vicente Arlandis, Miguel Ángel Martínez, Violeta Ros y Aina Vidal. Actualmente, entre otras cosas, estoy llevando acabo un proyecto de investigación de práctica escénica sobre voz y emoción que se llama “Sentimentalismo en escena” y también estoy colaborando con Vicente Arlandis y Miguel Ángel Martínez en el comisariado de las jornadas sobre lenguaje y justicia: YO SOY INOCENTE Y TONTO que se van a hacer en en Centro Cultural Conde Duque en diciembre.

¿Qué trabajo presentas en el teatro Pradillo?,

P. M: LP es mi primer solo de creación. Parto de un repertorio de canciones pop rock de los 80 y 90 y lo que hago es descomponerlas para recomponerlas atendiendo a los aspectos que más me llaman la atención de cada una ellas. Tiene una parte emocional, en cuanto al repertorio seleccionado, y una parte más técnica porque a veces lo que he trabajado en cada tema son cosas como el silencio, el volumen o cosas que tienen que ver con el sonido en si y la canción, entonces, se ha convertido en una excusa para plantear ese interés. Es una pieza en la que pongo en marcha cuerpo, voz y sonido y trato de establecer una relación de ida y vuelta entre estos tres elementos.

Cómo seguir pensando la práctica artística y desde qué lugar la actuación es una preguntaque atraviesa todo el discurso del siglo XXI. Hallamos experiencias de una afirmación más radical del yo, en creadores como Angélica Liddell y Rodrigo García, y experiencias más colectivas, dispositivos de carácter más intelectual desde los que se pretende reflexionar acerca de conceptos como democracia, horizontalidad y participación. ¿Cómo definirías tu práctica escénica?, ¿dónde te ubicarías dentro de la práctica contemporánea?, ¿te resulta posible enmarcar tu trabajo comocreador?

P. M: Me cuesta situarme en algún lugar todavía porque llevo muy poco tiempo haciendo mi propio trabajo y creo que ni siquiera yo puedo definirlo. LP es un trabajo que nace de una necesidad muy fuerte de comprobar qué era capaz de hacer yo sola con el sonido. En ese sentido es una afirmación del yo en escena y también es una suerte de biografía musical…tiene algo de relato, claro. Pero mi interés no es hablar de mi en escena, sino colocar la voz y lo sonoro como materia central del trabajo. Me interesa el lenguaje y la música y todo lo que suena y me gustan los artistas que trabajan en este sentido.

Cuerpo, palabra, espacio sonoro, luz, video…¿Con qué signos trabajas normalmente?, ¿qué lugar ocupan en tu proceso de creación?, ¿hay alguno de estos que sugiera un lugar de partida al que van añadiéndose los demás?

P. M: La voz es lo que precipita todo lo demás. El cuerpo suele ir casi de la mano porque me gusta mucho hacer sonar mi cuerpo de diferentes formas. No se trata de cantar, me gusta hacer cosas con la voz y para encontrarlas busco en el cuerpo y en el espacio. El sonido procesado también está ahí pero como necesito ayuda para hacerlo tiendo a imaginarlo y proyectarlo con ayuda de alguien. Así que de entrada es mi cuerpo y mi voz lo que marca el proceso.

En palabras de Umberto Eco: “la forma solo se comunica ella misma, pero es en sí misma el artista hecho estilo. La persona forma en la obra su experiencia concreta, su vida interior, su espiritualidad inimitable, sus reacciones personales en el ambiente histórico en que vive, sus pensamientos, sus costumbres, sus sentimientos, ideales, creencias, aspiraciones”. ¿Qué nos cuenta de ti este proyecto?, ¿cómo se refleja esto en tu estilo o lenguaje personal?

P. M: LP es mi primer trabajo y es una pieza que habla mucho de mi y en la que he hecho lo que quería, pero tampoco sé si define un lenguaje o un estilo propio. Es un trabajo en el que creo que se adivina mi personalidad en escena, mis gustos musicales (aunque no todos), y en el que hay una declaración de intenciones sobre lo que quiero seguir transitando y haciendo que es trabajar con la voz y el cuerpo y desprenderme de lo narrativo, el personaje y el texto en escena (que es en donde me he situado durante mucho tiempo).

El espectador ha ocupado un lugar preeminente en ciertas prácticas contemporáneas, casi hasta el punto de convertirse en un participante necesario, o un cómplice. Otros creadores hablan del público en otro sentido muy distinto. En palabras de Romeo Castellucci, “el público es un cuerpo que debe sentirse emocionado y convencido por todo lo que se agita a su alrededor”. ¿Qué lugar ocupa el espectador en tu trabajo?, ¿lo consideras de inicio en tu proceso o entra en juego en el momento de la representación?

P. M:  Es importante porque sabes que el trabajo al final lo vas a compartir con la gente, pero ahora me tomo al público más como una referencia perceptiva. Es decir, me pregunto cómo ese público hipotético percibe lo que quiero plantear y sobre todo me interesa pensar en cómo escucharán lo que pueda plantear. La escucha es lo que más me interesa de ese público.

Ahora me gustaría preguntarte por tus referentes. Para ser más directa: ¿qué lees?, ¿qué escuchas?, ¿qué ves?

P. M: Lo último que he visto y que más me ha gustado es Deep Etude de Alma Söderberg. Ahora estoy leyendo Silencio de John Cage y me encanta escuchar los podcast de Radio Macba de Cris Cutler sobre voz. Escucho muchos podcast en diferentes páginas de sonido. Me gusta mucho acceder al contenido de esa forma. En cuanto a música lo escucho todo … no podría decidirme por algo en concreto

¿Y en el teatro? ¿es el teatro un referente?

P. M: Me gusta el trabajo de mucha gente pero cada vez me interesan más los trabajos alejados del planteamiento de teatro convencional. Me gusta mucho lo que he visto de Anto Rodriguez, lo que plantea Nilo Gallego, me encanta Alma Soderberg… Y en general cada vez me gustan más los trabajos sencillos, en los que veo a alguien en escena haciendo cosas sencillas y con poco artificio.

Siempre andamos quejándonos del escaso apoyo y las condiciones de precariedad en las que se desarrolla nuestro trabajo: En su Carta a una joven artista, Valcárcel Medina escribe: “los que os quejáis de la crisis porque os limita la expresión, tal vez tenéis poco que contar”.¿Qué opinas de esto?, ¿en qué condiciones ideales te gustaría que se desarrollara tu trabajo?

P. M: La verdad es que yo no me puedo quejar porque desde que he empezado a trabajar por mi cuenta he recibido apoyo en la producción. Quizás la visibilidad del trabajo sí que sea más difícil … En ese sentido creo que la institución sigue dando poco espacio en sus programaciones a determinado tipo de propuestas y eso es un poco frustrante: trabajar y luego no poder mostrar o mostrar en salas donde no hay público… Eso es un problema al que ya terminas por acostumbrarte, pero no debería ser así.

Volviendo a Isidoro Valcárcel Medina: “Hay que dejar el arte tranquilo y empeñarse en decir lo que tu alma siente.[…] Ser artista consiste en actuar responsablemente en el ejercicio de una profesión que, sencillamente, se implica en abrir perspectivas de visión”.¿Cuál es la función del arte para ti y cuál crees que sería el espacio que ocupan hoy en día las artes vivas dentro del modelo cultural?

P. M: Para mí, el arte es un espacio donde me planteo otras formas posibles de mirar algo. No creo que tengan que ser formas que revelen un secreto al resto de la humanidad ni que expliquen el misterio de la vida, eso me parece demasiada responsabilidad. La verdad es que me gusta mucho lo que dice Isidoro Valcárcel; me quedo con eso.

REFERENTES LP

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