#LaColección. Mirada Colonial.

“Aún si la persona fotografiada estuviese hoy completamente olvidada, aun si su nombre hubiese sido borrado para siempre de la memoria de los hombres –y a pesar de esto; es más, precisamente por esto-, esa persona, ese rostro exigen su nombre, exigen no ser olvidados.”

GIORGIO AGAMBEN, Profanaciones, 2005.

 

La Colección, caja de herramientas documentales es una publicación-performance que bucea en el pasado colonial de España, centrando su atención en la ex colonia franquista de Guinea española, la actual Guinea Ecuatorial. Una colonia y un país, construidos por el poder de Europa sobre la tierra de bubis, fangs, igbos, bakas, bengues o anabonenes.

 

Y para hacerlo, La colección se adentra en los archivos gráficos, nunca publicados, del antiguo Museo Etnológico y Colonial de Barcelona. Centenares de fotos, cartas y libretas de apuntes que dan cuenta de la mirada colonial que durante siglos ha marcado la forma que Europa ha visto y organizado el mundo.

 

Centenares de fotografías etnográficas, nacidas bajo el alero de las expediciones científicas coloniales, que en muchos casos son prueba clara de las barbarie colonial que Occidente desplegó y despliega por el mundo.

 

Rostros, cuerpos y nombres, que hoy más que nunca, exigen ser escuchados.

 

 

De Lazaro Rodríguez a Jérôme Bel. Carta abierta.

Luego de un año, pensando sobre ello, Lázaro Rodriguez, miembro de la compañía mexicana Lagartijas Tiradas al sol, escribió y publicó una carta abierta dirigida al coreógrafo francés y padre de la No danza, Jérôme Bel. Y lo hacía a raíz de la decisión del coreógrafo de no volver a coger un avión para presentar su trabajo apelando a la huella ecológica que dichos desplazamiento producían. 

Gran tema.

Pocos días después, Jerome Bel respondía a Lázaro a través del perfil de Facebook del mexicano. 

Esta es la carta. Estas las respuestas cruzadas.

Quedan abiertos los comentarios. 

Por cierto, ya veréis que uno sea francés y otro mexicano no es un tema baladí.

Por cierto dos, os recomiendo encarecidamente revisar cada cierto tiempo el blog de Lázaro.

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Carta abierta a Jerome Bel

Estimado Jerome,

Hace un tiempo alguien me contó una historia que más o menos iba así:

Un grupo de científicos estaban rastreando la migración de una especie de aves. Llevaban algún tiempo notando ciertas anomalías en sus recorridos, una parte importante de la parvada se detenía en una isla y no completaba su ruta. Esta parada ponía en riesgo a la especie en su conjunto.

Los científicos no entendían qué pasaba, hasta que descubrieron que una mujer de unos 70 años que vivía en la isla estaba alimentando a las aves y eso hacía que se quedaran ahí. Hablaron con ella y le pidieron que dejara de darles comida a las aves. Ella aceptó.

Pero a la siguiente temporada migratoria las aves se volvieron a detener ahí y los científicos notaron que la mujer seguía dándoles alimento. Cuando la confrontaron ella les confesó que su marido tenía alzheimer y que el único momento en que él volvía al presente era cuando las aves llegaban, era el único momento en que podían vivir algo juntos.

¿Cómo se convence a alguien de que su interés personal no puede estar por encima de un interés mayor?

Al principio fue el verbo

Cuando escuché, hace más de un año, sobre tu campaña en contra de los viajes en avión dentro del performance art field me acordé de esta historia. Me sentí interpelado y me pareció admirable tu impulso por plantear este tema dentro de nuestro campo.

Pasó el tiempo

Tus propuestas se quedaron dando vueltas en mi cabeza, no de una manera pacífica, sino acompañadas de un sentimiento de incomodidad. Hice algunas notas en mi diario y me olvidé del asunto. En los siguientes meses, de vez en cuando, el algoritmo de facebook me dejaba ver algún post tuyo y volvía a pensar en tu campaña. Hasta que una amiga me preguntó qué pensaba de tu propuesta y decidí concentrarme en esto, ordenar mis ideas y compartir contigo mis pensamientos.

Lost in translation

Así que este texto es una reacción a ideas tuyas que he leído en redes sociales y en algunos artículos. Esta información me llegó algunas veces en Inglés y otras en español traducidas del francés via google, así que pienso que entiendo lo central de la propuesta, pero estoy seguro que hay detalles y colores que me estoy perdiendo.

My own private idaho

Me parece que tu propuesta merece ser discutida con seriedad y para eso tenemos que pensar las complejidades que entraña. Pareciera que lo que comenzó como una decisión personal de “no viajar tu trabajo en avión” transitó a un llamado más general y ambicioso al performance art field. Algo así como:  “el campo de las artes escénicas tiene que cambiar drásticamente sus hábitos para reducir su huella de carbono. Necesitamos dejar de tomar aviones y buscar otras formas de compartir nuestro trabajo”.

Trump vs Thumberg

La propuesta en primera instancia suena irreprochable. ¿Quién podría ser tan desalmado para no aceptar que el planeta, nuestra casa, está en riesgo y hay que actuar ahora? ¿Qué clase de persona se opondría a salvar nuestro planeta por su interés personal? ¿Quién quiere ser ese Donald Trump que se opone a Greta Thumberg?

+ Asimetría

Una medida no se ejerce en el vacío, se lleva a cabo por personas específicas que tienen contextos específicos. Cuando propones una manera de operar para el performance art field, esa nueva manera afectaría a distintas personas de diferentes maneras y estas afectaciones se darían de manera asimétrica.

1%

You are one of the strongest voices on todays international scene y perteneces al 1% más privilegiado del medio artístico, proviniendo de uno de los países que más dinero destina a producir arte.

Ocuppy wall street invertido

Cuando leo en una de tus entrevistas que decidiste dejar de viajar en avión, pero que en ese momento tus asistentes estaban viajando de Lima a Hong Kong y eso te hizo sentir hipócrita, y que entonces decidiste que tu trabajo no viajara más en avión; me parece un acto de congruencia y creo que viene de una preocupación legítima. Comparto tu inquietud pero me pregunto ¿cómo nos sumamos a tu propuesta de transformación la pluralidad de personas, colectivos y asociaciones que trabajamos en condiciones tan distintas?

Nota importante

No quiero que parezca que reduzco tu propuesta y argumentos a tu posición en el medio o a tu nacionalidad. Pero pienso importante situarla y señalar que ninguna proposición puede desvincularse de su lugar de enunciación.

Lo mismo me gustaría que pasara cuando leas esta carta: que tomes en cuenta desde donde está escrita, sin limitarla a eso.

¿Somos todos responsables por igual?

Uno de los problemas que sucede en la lucha contra la crisis climática, es que todos estamos en el mismo barco pero viajamos en clases distintas.

Decía Mayakovski sobre su viaje a América: los de primera clase vomitan donde les da la gana. Los de segunda, sobre los de tercera y éstos, sobre sí mismos.

+ Ignoro

Así como conozco tu camino artístico desconozco tu recorrido en el activismo. Pregunté un poco por aquí y no obtuve mucho. Por contexto y recorrido vital conozco la emoción que embarga cuando uno encuentra una causa que es más grande que uno mismo y la manera en la que el mundo se observa a través de esa única lente. Pero es importante recordar que nuestra causa coexiste con otras no menos legítimas.

El panorama desde el puente

Como estás intentando modificar un modelo que nos afecta a tantos, creo que es importante compartir contigo cómo veo las cosas desde acá, desde el otro lado del puente.

Nuestro caso

México es un país que tiene mucha más inversión en cultura que la media en Latinoamérica. Aunque este apoyo siempre será menor comparado con el que existe en otros países y es raro que las personas se dediquen exclusivamente al teatro. No me interesa presentarme como una víctima, nosotros (Lagartijas tiradas al sol) en México pertenecemos a un sector privilegiado de las artes escénicas. A lo largo de los 18 años que tiene nuestro grupo, hemos construido una relación con países ricos que nos ha permitido sostener a lo largo del tiempo un proyecto autónomo.

Currency 1 = 24.9

La diferencia de cambio entre el euro y otras monedas hace que valga la pena para las personas migrar para ganar en euros. Para las compañías y artistas es parecido, la diferencia de cambio posibilita que podamos financiar nuestros proyectos artísticos en nuestros lugares de origen. Muchas compañías latinoamericanas vivimos de dar funciones en países donde la moneda es más fuerte.

Forma es fondo

Cuando leo que ensayas una obra en Taiwan, con un bailarín en tu estudio, me parece fascinante. Pero ese proyecto sucedió (supongo) porque alguien te lo pidió y te pagó por hacerlo. Para muchas compañías no funciona así: en la inmensa mayoría de los casos cada quien hace su obra como puede y después saca esa obra al mundo y espera que alguien se interese en programarla. Trabajar por comisión sólo sucede en una parte muy reducida del mundo. De los más o menos 193 países que hay ¿cuántos tendrán instituciones que comisionen proyectos de artes escénicas?

Aviones y trenes

Europa es un continente chico y cuenta con una red de trenes importante. No  tengo que explicartelo, sé que lo sabes, pero en la mayor parte del mundo no es así.  En Latinoamérica no existen países que tengan redes de trenes robustas y las distancias son tan largas que aún dentro de un país para ir de una ciudad a otra se necesita viajar varios días;  ir a otro país podría tomar semanas. Tu propuesta suena bien para y desde Europa, pero si aplicaramos tu estándar a los demás continentes, nos condenaríamos a trabajar en nuestra ciudad.

La pedagogía del teatro

Las artes escénicas tienen la dificultad pedagógica de que sólo pueden ser experimentadas en vivo. Cuando un estudiante de cine oye a su maestro afirmar algo, puede salir de la clase y comparar lo que le dicen viendo películas de Ackerman o de Kiarostami o de quien sea. No así en las artes escénicas, donde las alumnas y alumnos tienen que “creer” a sus maestros a falta de comprobación fáctica. Cuando uno vive lejos de las capitales del arte, dejar de creer es más difícil.

Festivales y artistas

Es claro el impacto que los festivales de artes escénicas tienen en los artistas que crecen siendo sus espectadores. La propuesta de cortar los viajes significa amputar para miles de artistas la posibilidad de ver otras propuestas. Los festivales de teatro en Latinoamérica son de una importancia enorme para tener acceso a otras formas de pensar la escena.

Alguien quiere pensar en el público!

¿Quién se beneficia con una presentación de una compañía extranjera?

Si, como solemos decir, las artes escénicas tienen un valor para quien asiste a ellas, la discusión no puede dejar de lado el cómo las modificaciones que propones afectarían al público. Creo firmemente que las artes escénicas tienen un valor para quien las experimenta que hacen la vida mejor, que nos imprimen voluntad de vida.

We need to talk about Kevin

Pareciera que cuando hablamos de crisis climática todas las demás esferas de la vida deberían supeditarse y que ahora sí el fin justifica los medios. Pero no tiene porque ser así, no siempre así. Más allá de la muy legítima y urgente preocupación por generar un perfromance art field que contribuya lo menos posible a la contaminación, pienso que no está de más pensar si hay algo más que quisiéramos cuidar.

+ Frie Leysen

En tu post de facebook despidiendo a Frie le agradeces por su valioso legado y por su impulso a un sistema que, concluyes, ya no es sostenible y que tiene que cambiar.

Sin duda ella impulsó y creó algunos festivales de corte internacional que implican un montón de viajes en avión en aras de apoyar a artistas de diferentes latitudes e integrarlos a un circuito internacional de las artes escénicas. La movilidad fue la consecuencia de la voluntad por integrar otras voces, no la causa. Así que habría que ser más cuidadosos cuando hablamos de un modelo y qué de éste hay que replantear.

¿Son de los europeos los festivales de Europa?

Sí y no.

Pareciera

Tu propuesta sin un programa más amplio implicaría una concentración de recursos y capital cultural aún mayor en las ciudades más ricas. Implicaría que muchos esfuerzos de descentralización y diversificación que se habían llevado a cabo durante muchos años se vean amenazados. Implicaría que Europa se vuelva, más aún, una isla a la que cada vez es más difícil acceder y que cada vez escucha menos las voces del exterior.

Please don’t get me wrong

No estoy tratando de decir que el modelo imperante debe continuar son cambios. No. Estoy convencido que el mundo de las artes escénicas tiene que revisar la manera en la que produce y distribuye. Pero hay muchos tipos de cambios y si tu propuesta busca implantar un estándar ético, tendría que tomar en consideración las distintas realidades y las posibilidades para alcanzarlo.

+ Seamos realistas pidamos lo imposible

Causar una impresión con un statment «radical» es una estrategia. Pero un statment fuerte no debe hacernos olvidar el carácter real del cambio que estamos proponiendo.

Los símbolos importan

Creo que sería un error olvidar el carácter simbólico de la acción que propones. Si el mundo de las artes escénicas deja de volar no se resuelve el problema. Es un posicionamiento político muy valioso frente a un problema urgente, pero no es un plan de acción para resolver un problema dado.

Aclaro para que no quepa duda

No digo que porque el problema no pueda ser resuelto desde nuestro campo no haya que hacer nada. No minimizo el problema ni resto importancia a la propuesta, sólo quiero poner en perspectiva sus alcances y consecuencias.

Cuidado con el perro

Y el riesgo siempre acechante de creer que el cambio está en uno y que lo importante es poner nuestro granito de arena.

Contrario al caso de la mujer que alimentaba a los pájaros, en donde el problema se resolvería cuando ella dejara de anteponer su interés a todo lo demás, en el caso de tu propuesta no es así de simple.

+ Lo que son las cosas y sus consecuencias

Las cosas no son sólo lo que son, sino las consecuencias que acarrean y hay muchas medidas que tras una aparente virtud esconden otras consecuencias. El consumo de carne roja es un problema ecológico importante. En los últimos años muchas personas en Europa han dejado de comer carne como resultado de una decisión ética de relación con el ambiente. Esto ha hecho que otros alimentos aumenten su demanda exponencialmente, la quinoa es uno de ellos, este grano que se produce principalmente en Bolivia y Perú  tuvo que satisfacer una demanda enorme acarreando profundas consecuencias para las poblaciones en donde se producía. Lo que en un lugar se ve de una manera en otro se ve de otra.

Un poco obvio

Es un poco obvio lo que te digo y sé que lo sabes. Sólo trato de reafirmar que es importante tener en consideración la correlación de fuerzas en cualquier conflicto al momento de proponer acciones. Porque sino, quienes asumirán los costos serán siempre otros. “No más viajes en avión” es al final como decir que cada quien se quede donde está y dá la casualidad que tú te quedas junto al pozo de agua.

Perdón por la sinceridad

La verdad es que cae un poco mal que quien más carne comió, quien vivió de festín en festín, a quien vimos en banquetes durante años chupándose los dedos, ahora nos venga a decir que es hora de que todos dejemos de comer carne… por igual.

Como lo resume mi amigo Juan

Resolver un problema ecológico sin considerar la desigualdad social es, a fin de cuentas, una nueva manera de reforzar el aparato colonial.

Pandemia

La pandemia nos ha colocado ya frente a un panorama en el que los vuelos fueron restringidos momentáneamente. Pero al mismo tiempo se acentuaron las desigualdades en el mundo. La crisis nos mostró de manera muy brutal que las vidas parecieran no valer lo mismo.

Lo que sabemos hoy es que el 16% de la población acaparó el 60% de las vacunas y así en todo.

En resumen

El riesgo es que, al intentar resolver un problema se abone a otro como daño colateral; y se amplíe más la brecha en la distribución recursos y acceso a la cultura. No son problemas equivalentes, pero mientras en un campo tu poder para incidir es simbólico, en el otro es real.

+ Para cerrar

Tu propuesta ha puesto el tema de manera muy contundente sobre la mesa y eso me parece algo muy positivo. Tal vez yo me equivoque y mi posición geográfica y artística me impidan ver ciertas cosas, tal vez mi necesidad me empuje a relativizar algo que no se debería relativizar.  Tal vez, a veces, hay que actuar antes de pensar. Tal vez no alcanzo a ver el cuadro completo. Tal vez haya un precio que asumir y alguien tenga que pagarlo. Tal vez tengas razón y los festivales deban invitar sólo a artistas que no viajan en avión. Tal vez soy, sin darme cuenta, la mujer que alimenta a los pájaros… tal vez.

Pero tal vez no.

Lázaro Gabino Rodríguez

(Co director Lagartijas tiradas al sol)

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Dear Lazaro, thank you for this letter. I find it very interesting but you are using ways of thinking that I think are no longer relevant. There is no doubt in my mind that what we are facing is absolutely unique and new, an unprecedented event in the history of mankind. So I believe that the responses of our profession to this event must go beyond existing conceptual schemes. We must no longer be contemporary artists but artists of the future. We must no longer account for our contemporary reality but glimpse the future reality. This is a real epistemological break and it is up to each one to respond as he or she can. As you know, I have stopped flying and I am developing ways to work differently with other communication techniques in faraway countries that are interested in my work. I am also doing my best to work more locally by associating my work with theaters and institutions that also consider that it is necessary to reverse the global system in which a certain theater has found itself in recent years. I can only share my own solutions and it is of course up to each one to find their own solutions to this problem. Finally, I believe that nobody will give credit to a work of art that does not take care of the problem of climate change…and we must be wary of the greenwashing that we see in big companies and governments that do «business as usual»! Dear Lazarus, here is my answer to your letter.I am of course available to continue the discussion. Hasta luego. Jerome.
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Jerome, thank you very much for your reply. I don’t want to turn this into a two people exchange because, like any open letter, mine seeks to collectivize a discussion. I believe it should be a collective discussion because this problem (as many others) can only be dealt with through social initiatives and public policies, not through actions of individual goodwill. It is a diagnostic error to think that in a problem like this one, taking individual action leads to what you call «your solutions», which, if respectable, are far from being solutions.
Speaking in terms of what kind of thought is no longer relevant and what should the future be, as if we were discussing fashion, strikes me as a very modern attitude which considers time to be a straight line and the world to be Europe.
I thought that we share the concern for a problem but we do not see the same implications in it (inequality, social justice, colonization), but when you say that «we must no longer account for our contemporary reality» I realize that, in fact, we do not share the same reality.
I hope that in the near future many different voices will join, adding perspective to a debate that must be taken with all the seriousness and complexity that it entails. Un abrazo para ti.

Moira Millan sobre LANDING (a ritual of empathy) de Eszter Salomon

Tenía pendiente desde hace semanas colgar esta información que en su día me llego a mi movil. En el Moira Millán, activista mapuche y miembro del lof Pillan Mahuiza habla sobre la pieza LANDING (a ritual of empathy) de la coreógrafa belga Eszter Salomon.

Cuelgo a continuación el texto de Millán y las imágenes que lo acompañan y el texto que Salomon tiene en su web como presentación de la pieza. Y lo hago en ese orden porque así los leí yo. Y lo hago porque como creador y parte de Azkona&Toloza todo este tema nos toca muy de cerca y por muchos lados. Y porque junto a la coreógrafa mexicana Anabela Pareja Robinson pensamos, en su momento, que sería bueno hacerlo.

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Por Moira Millán, Resumen Latinoamericano 24 de febrero de 2020

Hace unos días me topé con un video que me llenó de rabia e indignación. Se trata de la presentación de un trabajo de la coreógrafa Eszter Salamon en el festival Kunsten Festival des Arts, el cual se realizó el 5 de Mayo del 2017, en centro de arte Wiels en Bruselas, Bélgica. Esta obra fue mostrada como el rescate de una danza ancestral Mapuche extinta. En el video de publicidad se ve a un grupo de jóvenes bailarines con sus rostros pintados de diversos colores, usando a modo de Poncho una manta metalizada, aquellas que suelen ser usadas popularmente por los rescatistas que ayudan a los refugiados que llegan a Europa.

Se oía un Tahiel Mapuche que era cantado por estos jóvenes. Reconozco el Kawel Tahiel, el canto sagrado del caballo. Estos jóvenes bailan en circulo. Todo me parece burdo, vacuo, banal, denota ignorancia y desaprensión. Como mujer Mapuche creyente y respetuosa de la espiritualidad de mi pueblo me afecta profundamente que una danza que es parte de las ceremonias en las que pactamos la relación armónica con la tierra sea representada fuera de contexto, sea ridiculizada, y peor aún, presentada como una danza extinta.

Mi intención con este texto no es sólo denunciar la atrocidad cultural que comete esta afamada y conocida coreógrafa, sino fundamentalmente a través de este ejemplo, declararle la guerra a estas prácticas extractivitas, consciente de que el sistema no ha creado herramientas punitivas que penalicen y criminalicen ni la apropiación cultural como tampoco el extractivismo cultural.

Es necesario definir la diferencia sustancial entre ambas categorías. La apropiación cultural es la cosificación de una expresión cultural de un pueblo que la cultura dominante oferta dentro del mercado, tanto puede ser una artesanía como una danza, mientras que el extractivismo cultural es la sustracción de un saber, conocimiento o arte de un pueblo oprimido para destruirlo. Ejemplo de ello es aprender un idioma para vaciar el sentido de sus palabras, o tergiversar el origen conceptual de las palabras, y en algunos casos reemplazarlo por otras.

En los últimos tiempos se ve con frecuencia la legitimación que adquieren empresas de moda, artistas snobs, hasta altos funcionarios de gobierno, con practicas tanto de apropiación cultural como extractivistas.

Inmediatamente la voz europea y supremacista legitima esas conductas confiriéndole una mirada exotista, posmoderna y cool. La tradición europea de robar con diferentes nombre y categorías. La hipócrita Europa capitalista pretende redimirse. Creyendo a sí misma el cuento del mesías que va a liberar a los pueblos esclavizados, cuando ella ha sido la gran esclavista.

El extractivista cultural asume que es el neo-pirata. Sale en su aventurera búsqueda, cree que será el descubridor de tesoros desconocidos, de los cuales no solo se apropiará, sino que los arrancará para llevárselos a su lugar de origen.

El neo-piraterismo llega de diversos modos; lo vemos con Benetton, apropiándose de extensos territorios Mapuches y disfrazando sus campañas mercantilistas con propagandas que revindican la diversidad racial y el integracionismo, bajo el slogan “United Colors of Benetton”. Mientras, financia la represión contra nuestro pueblo, dirige la política local, y define la agenda belicista erigiéndose como un innovador en la moda por su pseudo anti-racismo.

Ester Salamon es otro ejemplo de ello, le roba a mi pueblo un canto sagrado y una danza. Pero ese robo no lo pudo hacer sola, lo logró gracias a un otro ladrón que la antecedió, poniendo su cámara extractivista en una ceremonia Mapuche, filmando las danzas, filmando los cantos, y colocándolo en YouTube

¿Como fue posible esto? Por el abuso de hospitalidad y confianza que nosotros los pueblos indígenas solemos generar no poniendo limites. La hospitalidad debe tener limites. Universidades, artistas, O.N.G.’s, gobiernos, empresas, se articulan como tentáculos precisos para saquear el espíritu de los pueblos y sus territorios.

La inocencia demostrada desde hace 500 años frente al saqueador, debe tener fin. Ezster Salamon no está robando tan sólo una danza, un canto, sino que contribuye a destruir nuestro ecosistema spiritual. Sin embargo ella se presenta como una redentora que recupera una danza perdida y que ella como una gran heroína entrega a la humanidad trasmutada por su mirada occidental y blanca.

El mesianismo blanco eurocéntrico posee la fantasía de que siendo culpable de las mayores atrocidades del mundo se le puede otorgar la redención. Se convencen que pueden ser los salvadores. No interpelan sus privilegios, no ceden la palabra, monopolizan el discurso y establecen las normas estratificadoras y su puesta en valor.

Curiosamente ha denominado a esta serie Monumentos. Mientras que aquí en estas partes del mundo hablamos de desmonumentalizar a los genocidas, que es una forma de quitar del pedestal el modelo civilizatorio, esta serie pretende emplazar en el inconsciente colectivo un lenguaje museológico que no es otra cosa que un lenguaje de aniquilación.

Los monumentos son el claro discurso vencedor de la blanquitud supremacista. Debemos re-emplazarlos por memoriales cuyo discurso será colectivo y desde los pueblos. Alguien debería decirle a Ezster Salamon que esa danza no sólo no está perdida, sino que nuestro pueblo está más fortalecido que nunca en sus saberes en su espiritualidad.

Mientras Ezster Salamon anunciaba el rescate de una danza desaparecida, de un pueblo casi extinto, en la Walljmapu, tanto de Puelmapu como de Gulumapu los territorios eran arremetidos por disparos de gendarmes represores y carabineros torturadores. Ese pueblo “casi extinto” llamado Nación Mapuche cuenta con poco menos de cuatro millones de personas. Se extienden al sur de Suramérica como guardianes de la vida, enfrentando a empresas extractivistas y contaminantes, mercenarios latifundistas y funcionarios corruptos.

En ese mismo instante en que la coreógrafa ponía en su bolsillo la paga significativa en euros, muchos de nosotros juntábamos monedas para trasladarnos a los juzgados cercanos a denunciar la cacería. ¿Era consiente Ezster Salamon de la realidad de mi pueblo? ¿Quiso homenajear la lucha del Pueblo Mapuche? ¿Creyó que la única manera de visibilizar a una pueblo es robándole una danza?

Finalmente Ester Salamon dice en su texto que acompaña la presentación del video que “rechazara el ‘chantaje identitario’”. Lo cual me resulta gracioso e irónico. Ya que la primera chanta identitaria es ella. El extractivismo cultural como la apropiación son crimines que deben ser juzgados por los pueblos víctimas de esos actos. Mientras que no tengamos armas legales para que los estados nación condenen con cárceles o multas, convoco a los pueblos indígenas a decirle: Basta a Europa! Esto debe terminar!

Moira Ivana Millán 23 de Febrero 2020 Aquí el link del video  de la obra Monumento de Eszter Salamon.

https://www.youtube.com/watch?v=LePgHOx3Hw4  (el video ha sido removido de youtube por quien lo había colgado)

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LANDING (a ritual of empathy)

Imagine people living on the Southern part of a continent. Imagine people from a distant continent migrating to that same land hundreds of years ago. Imagine the local people defending their lands from the invaders and the Republics created in their territories for centuries. Imagine the conflict escalating into a genocide hundreds of years later. Imagine the Republics implementing national policies promoting migration in order to develop the local economies at the dawn of the last century.

Imagine people from the distant continent escaping poverty and wars and once again fleeing to this land. Imagine the local people’s lands ending up in the new settlers’ hands, leaving them in poverty. Imagine these people’s efforts in securing rights to land and natural resources. Imagine how this planted the seed of one of the most drawn out land disputes in history.

Through embodiment and transformation of dancing and singing rituals of the Mapuches, LANDING not only conjures amnesia; it also imagines a future caring for the common and the sharable. This transfigured ritual activates a temporary landscape, ‘a possibility of living’, where past and present trace each other, and where the local and the global reverberate.