ReVox

projectes poètics sense títol – propost.org presenta:

ReVox
ciclo estable para las nuevas experiencias en la poesía sonora

ReVox I, con las actuaciones de:

Anne-James Chaton (Francia)
Jörg Piringer (Austria)
Peru Saizprez (Madrid)

sábado, 23 de mayo de 2009, 20h
Sala Conservas
Sant Pau, 58
08001 Barcelona

Entrada: 3 eur

+ info: http://propost.org/revox

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Revisited «Pass This On» A film by Abraham Hurtado

Lo deberían publicar los Erre que erre pero lo he encontrado en el Youtube y no me he podido resistir.

Aquí el original.

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Notas sobre «Años 90. Nacimos para ser estrellas»

Me han dicho ya varias veces que, en este submundo de la creación escénica en el que nos movemos últimamente, hay un estilo muy diferente entre los que viven en Madrid y los que viven en Barcelona. Entre «los que viven en Madrid» o «los que viven en Barcelona», no entre los madrileños y los catalanes, porque tú puedes vivir en Madrid y ser gallego o vivir en Barcelona y ser castellano. Dicen que los de Madrid son más de textos potentes y elaborados, más oscuros, más cabreados y más rollo político. Y los de Barcelona no escriben tanto, por lo visto, vienen más del movimiento, aparentemente son más ligeritos y eluden lo político, al menos, lo explícitamente político. Bueno, yo creo que están hablando de una parte de la escena madrileña y barcelonesa, y que no se puede meter a todos en el mismo saco porque se me ocurre que, por ejemplo, Cuqui Jerez sería entonces más barcelonesa que madrileña porque, entre otras cosas, en la charla que dio con Cristina Blanco en el LP’09 dijo que el texto de The rehearsal ni siquiera estaba escrito, que lo habían ido construyendo como se construye una coreografía, que se lo habían pedido recientemente y que se estaba planteando transcribirlo. Por cierto, los de La Porta me matarán por pesado pero, ¿por qué no publicáis el vídeo de esa charla? Fue estupenda, nos enteramos de muchas cosas. Bueno, pero resulta que no, que Cuqui vive en Madrid. Me hablan de Carlos Marquerie, por ejemplo, como exponente de lo madrileño. Claro, yo creo que me he perdido unos cuantos episodios de esta serie pero vale, lo capto, entonces La tristura son de Madrid. Son veinteañeros y esta es su primera obra pero, según los defensores de la teoría Madrid-Barcelona, está claro de dónde vienen. Y claro, tú puedes apreciarlo todo y disfrutarlo todo, pero, al final, si eres del Madrid eres del Madrid y si eres del Barça eres del Barça.

Joder, había una chica entre el público, a mi lado, que casi desde el principio, a medida que avanzaba el texto, se puso a llorar desconsoladamente. Estuve a punto de preguntarle si se encontraba bien pero también se puso a reír y aplaudir y luego a llorar otra vez y a reír de nuevo. Bueno, me relajé, pensé que eso yo creo que no lo había visto nunca en ningún espectáculo pero que, a ver, la chica parecía no necesitar ayuda, seguía ahí por propia voluntad y, hombre, aunque al principio me dio un poco de susto porque no estoy acostumbrado a ese despliegue público de emociones, si la chica conectaba de esa manera tan brutal con lo que estaba presenciando, la verdad es que no hay nada de malo, ¿no? Pues ahora, visto tres días después, me da la impresión de que igual «Años 90. Nacimos para ser estrellas» estaba muy en consonancia con las reacciones que despertaba en esta chica del público.

A Isadora Duncan le preguntaron después de un estreno que qué había querido decir con su obra. Y contestó que si pudiese decirlo con palabras no hubiese necesitado ponerse a bailar. Me he enterado por el filosofante Xavier Rubert de Ventós, que lo dijo el otro día en L’hora del lector, el programa de Canal 33 que también se encuentra en Internet. También dijo algo así como «lo que me asusta son los ideales de los valores que cada uno trata de encarnar, de simbolizar. Mejor no hablemos de valor, hablemos de formas, de maneras (…)». Lo dijo Rubert de Ventós, no Isadora. En varios momentos de la entrevista, divaga tanto que cuando quiere recordar de dónde venía ni se acuerda. He llegado hasta él por un comentario que le han dejado en el blog del Crítico con peluca, en la crítica sobre lo de Nao Albet. Juzgar una obra no me interesa. Entonces ¿cuál es el objetivo de escribir algo después de ver lo que sea? A veces, partiendo de algo llegas a otra parte. Ves a La tristura y un par de días después llegas a Isadora Duncan. Algo se mueve ahí. La mejor manera para ocultar algo hasta conseguir hacerlo desaparecer es no hablar de él. Si algo no se ve, al final deja de existir.

AÑOS 90. NACIMOS PARA SER ESTRELLAS
LA TRISTURA
AdriAntic
14/05/2009

Vídeo e información sobre la obra
La crítica del Crítico con peluca

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Notas sobre El corazón, la boca, los hechos y la vida


Hace muchos años, cuando era un adolescente estudiante de piano, el director de mi escuela de música, un compositor y director de orquesta a quien respetaba mucho porque me daba la impresión de estar delante del tío que más sabía de música de todos los que había conocido hasta la fecha, nos dio una master class a un grupo de alumnos de una media de edad de 14 años como mucho. Todos traíamos alguna pieza preparada y teníamos que interpretarla delante de la clase. Me acuerdo que una chica tocó algo de Schumann que yo no había escuchado en mi vida y, cuando acabó, el director, delante de toda la clase, me preguntó que qué me había parecido. No se me ocurría nada. Le dije que no sabía. Pero eso no le dejó nada satisfecho y me presionó para que despertase mi espíritu crítico y valorase lo que acabábamos de escuchar. Yo conocía a la chica y le había escuchado tocar antes y, la verdad, no se destacaba especialmente por encima de los demás, más bien la considerábamos algo mediocre. Pero era la primera vez que escuchaba esa obra de Schumann y, aunque yo había estudiado algunas piezas de Schumann por el estilo, me parecía que, si tenía que ser justo, no disponía de suficientes elementos para juzgarla. Yo no había escuchado su interpretación mientras iba pensando en los fallos. La había escuchado como se escucha algo nuevo y desconocido. Y cuando acabó me quedé como si hubiese llegado a un sitio nuevo, en un bosque, por ejemplo, y me hubiese encontrado con una cascadita que no hubiese visto nunca. Y el director de orquesta quería que me posicionase y yo sabía que no se conformaba con cualquier cosa, él siempre necesitaba una justificación coherente. Le dije que es que no conocía la obra y me molestó mucho que el tío siguiese insistiendo. Me quería obligar a juzgar. Y yo me negaba. A ver, el hombre estaba haciendo su trabajo y creo que lo hacía muy bien. Estábamos en un contexto de conservatorio, donde se dedicaban a enseñarnos cómo interpretar partituras con, como mínimo, 50 años de historia (la de Schumann eran 100), de una manera «correcta», según el concepto de «correcto» que les había sido transmitido a ellos por los maestros que ellos habían tenido antes de convertirse en nuestros maestros. Vale, pero al final me hice mayor y abandoné el conservatorio sin acabarlo. Y ahora, cuando voy al Radicals Lliure a ver a un tío, como pongamos, David Fernández, que presenta algo que él mismo acaba de crear, que no interpreta una partitura de hace 50 años, ¿me tengo que poner a juzgarlo a la salida? Bueno, pues sí, lo normal es eso. A mí me sigue incomodando mucho. Es como cuando me presentan a una persona y, cuando lo despides, te preguntan: ¿y qué tal? ¿qué te ha parecido? Pues yo creo que está muy bien construido pero le falta chicha. ¡Hombre, no me jodas! ¡Me resulta tan incómodo entrar en una conversación así! Claro, esto debe ser porque esperamos algo de lo que vamos a ver (que para eso pagamos lo que cuesta un menú de mediodía) y el resultado no está a la altura de otra experiencia con la que lo comparamos. Como si te comes una paella y la comparas con otras paellas que has comido en el pasado, suponiendo que tengas suficiente experiencia como para haber comido antes paella. Bueno, y luego está tu paladar, el gusto y todo eso, que hay gente que se ha acostumbrado a unas paellas que dan asco y otros que no han salido nunca del lomo con patatas. ¿Pero lo de David Fernández es como una paella? Pues igual no está tan lejos pero me cuesta tratarlo como a una paella. Yo lo veo más como si lo hubiese acabado de conocer. Me habían hablado de él, lo había visto de pasada un día y todo lo que me había llegado de él me condicionaba con una mezcla de curiosidad y prevención. Ayer es como si hubiese pasado un rato conociéndolo y al salir me preguntan que qué tal, ¿te ha gustado?. Y yo contesto que la verdad es que el tipo me ha caído bien y además me alegro de que me haya caído bien, mira. No sé si me casaría con él ni me voy a poner a recomendárselo a mis amigos, que igual no van a los mismos bares ni escuchan la misma música, pero si vuelve a venir por aquí y quedáis llámame y salimos por ahí a dar una vuelta.

EL CORAZÓN, LA BOCA, LOS HECHOS Y LA VIDA
DAVID FERNÁNDEZ
RADICALS LLIURE

El 22 es la última oportunidad de verlo.

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Ser héroes de una historia de terror

Vengo del tanatorio de Santa Coloma, de despedir a Mariano Marín, un tipo muy grande aunque hoy nadie le dedique toda la programación de Radio 3 ni salga en portada en EL PAIS. Y navegando me he encontrado con esta entrevista a Angélica Liddell en la que habla sobre la muerte, es un vídeo antiguo que ya había visto pero que me apetece compartir con vosotros porque con el contacto con la muerte me entran enormes ganas de vivir y se me quitan todas las tonterías. No creo que ocultar la muerte, apartarse de la muerte o no dejar que los niños entren en contacto con la muerte, sea un buen sistema. Me parece muy sospechoso que hayamos apartado la muerte de nuestra vida diaria. Muy sospechoso. Podemos estar contentos de estar vivos. Ponme una caña, por favor.

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Notizias

El equipo de Z (Sergi Fäustino, David Espinosa, Miguel Ángel Altet y Cristina Núñez) se ha presentado al Diba Express con este corto:


notizias
Cargado por diba.
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el corazón, la boca, los hechos y la vida

La semana pasada, en Como lo oyes, un programa de Radio 3 que dirige Santiago Alcanda, escuché un mano a mano entre el director del programa y un locutor de Radio Clásica, cada uno cargado de discos de hijos de músicos que también se habían dedicado a la música. Santiago Alcanda venía con el hijo de Lennon, la hija de Van Morrisson, el hijo de Dylan y gente así. Y el de la emisora clásica vino con el hijo de Mozart, el de Wagner y uno de los 20 hijos de Bach, la oveja negra de la familia, según su comentario: Wilhelm Friedemann Bach, el segundo de los hijos de Bach. Todo lo relacionado con Bach me interesa pero además me sonaba que David Fernández venía al Radicals Lliure con la historia de uno de los hijos de Bach, del cual el propio padre se avergonzaba, así que paré lo que estaba haciendo y me puse a escuchar.

Por lo visto Wilhelm Friedemann no tuvo muy buen rollo con su padre. Cuando su madre murió nunca aceptó que su padre se volviese a casar con Anna Magdalena. Cuando su padre murió no ayudó lo más mínimo a su madrastra, que murió en la indigencia, y malvendió las obras manuscritas de su padre a cualquiera que se cruzase en su camino. Incluso llegó a vender partituras que él mismo componía (tipo la Pasión según San Marco o la Pasión según San Lucas) haciéndolas pasar por obras de su padre. Pero yo me creía que este era el hijo de Bach que utilizaba David Fernández en El corazón, la boca, los hechos y la vida y resulta que no, que él habla de Benhard Bach que, según el texto del programa de mano del Radicals Lliure, «muere de asco con tan solo 24 años. Huyendo de la insoportable sombra de su padre y de su programada vida de virtuoso organista, dejó tras de sí numerosas deudas y a un padre avergonzado (una dura carta de J. S. Bach sobre él así lo atestigua)».

Bueno, está claro que en la familia de Bach no todo era armonía celestial. Casi que me alegro porque me tranquiliza.

Y luego está lo de que David Fernández es el hijo de Bruno, de Verano Azul (lo dice el mismo programa de mano). Me he tomado la molestia de buscarlo en el Youtube, por si alguien no se acuerda:

Pues nada, ahora vamos a ver qué nos trae David Fernández (ya sabéis que Angélica Liddell habla muy bien de él y no sé si conocéis la historia de las bragas).

Este es el vídeo que los del Lliure se han decidido por fin a colgar en su Youtube (hasta ahora no habían colgado ninguno de los vídeos del Radicals Lliure que sí tenían colgados en su web, ahora es mucho más fácil insertarlos en un blog y darles difusión sin necesidad de hacer pirulas como subirlos a tu Youtube, por ejemplo):

RADICALS LLIURE
EL CORAZÓN, LA BOCA, LOS HECHOS Y LA VIDA
DAVID FERNÁNDEZ

Más información, horarios y precios
Web de David Fernández
Youtube del Teatre Lliure

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Notas sobre Dar patadas para no desaparecer

Lidia Zoilo en Dar patadas para no desaparecer, de Colectivo 96º

Esto no es un espectáculo. Por favor, no apaguéis ni silenciéis los móviles. El diálogo de Lidia y David con Vera Waltser para autorretratarse me recuerda al juego entre Sophie Calle y Enrique Vila-Matas que aparece en el cuento Porque ella no lo pidió (Exploradores del abismo), aunque lo leí hace tiempo y ya no lo recuerdo bien (pero he tenido que levantarme a buscarlo esta mañana). ¿Será porque Vera Waltser me lleva también a Robert Walser (también Vila-Matas)? Walser, escritor suizo aficionado a los paseos (la fundación que dirige Vera Waltser me pareció entender que también). Dicen que cada vez escribía con letra más y más pequeña en papelitos, en los márgenes (también algo dijo Vera Waltser sobre los márgenes), con el propósito de desaparecer (dar patadas para no desaparecer es verdad que es una frase tremenda). Cuando se espera que Vera Waltser juzgue, ella sonríe. Eliminar los juicios de valor, pasar a la acción. ¿Existe realmente alguien llamado Vera Waltser? ¿Estaba el sábado entre nosotros? Ya estamos otra vez, ¿pero qué más dará? El foco se paseaba entre el público y cegaba, sólo veías una luz como al final del túnel, pero oías a la gente a tu alrededor. Me llamo Vera Waltser como todo el mundo, como David Franch en Canal 33. ¿Pero quién es David Franch? ¿Ha logrado tener un cuerpo que se pueda llevar a cualquier sitio, a una entrevista en la tele si es necesario? Puede que eso sea exigirle demasiado a un cuerpo con el que estamos obligados a convivir, todos. Esa sí que es una relación que dura toda la vida. No tenemos el número de móvil para hablar con nuestro cuerpo. Con los otros sí. Si dejamos el móvil encendido y nos llama alguien ¿qué hacemos: contestamos o no? Tres personas conversando por móvil sobre temas íntimos, con el público y al mismo tiempo. Bien, me dejan escoger a mí en qué fijarme. Sólo me acuerdo de las cuestiones sexuales. Escoger en cada momento. Ellos igual, cuanto más se obligan a escoger en cada momento más interesante me parece. Dame tu teléfono. Sí, tú, es que me apetece hablar contigo. Aunque luego, cuando te pido que me retrates, me parece que no has entendido nada de lo que te he dicho.

RADICALS LLIURE
DAR PATADAS PARA NO DESAPARECER
COLECTIVO 96º

Vídeo de los ensayos
Más información, horarios, entradas …

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Guns, childs and videogames

Miércoles y sábado, nuevas oportunidades para ver a Nao Albet i Marcel Borràs con Guns, childs and videogames en el Radicals Lliure.

Vídeo de los ensayos:

He oido decir de todo:

  • «Una maravilla, perfecta»
  • «Programar a estos chavales una vez tuvo su gracia, tal y como está la situación y con la de gente que hay por ahí muerta de hambre, con toda una trayectoria y buscándose la vida, programarlos otra vez no tiene puta gracia»
  • «Son unos niños pijos que llaman la atención porque salen en la tele, ellos lo saben y juegan con eso»
  • «Sangre fresca»

También he leído:

Habrá que ir.

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Dar patadas para no desaparecer

El sábado, el Colectivo 96º estrena Dar patadas para no desaparecer en el Radicals Lliure.

Vídeo de los ensayos:

Y el domingo nueva oportunidad de ver Z, de Sergi Fäustino.

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