el esqueleto del paraguas abierto en el techo de mi habitación
ése era el éxtasis de la flor bajo la arena
y podra ser habitada por vosotros
no por mi
está viajando en la mochila de Guillem y ya no hay quien detenga todo esto
descubriréis el rumbo después
las caídas fueron antes
lo que él intenta con todo esto no le debe interesar a nadie
al menos dejadle ese rincón de intimidad
mi intimidad ya no existe – comprobadlo
mis autorretratos porno han ido a parar a todas las lavadoras de Barcelona
mañana despertaréis con la ropa teñida de violeta
The article has
no responses yet