Archive for Marzo, 2008
Mi timidez por volver a actuar en público me ha llevado a algunas ideas interesantes. El actor será simplemente eso: actor, operador. No es a él a quien hay que mirar: su subjetividad no importa, intentaremos que no exista. Esta supermarioneta simplemente manipulará los elementos necesarios para el desarrollo del espectáculo. Por ejemplo: leerá textos (siempre en un papel, como ejecutando el discurso de otra persona, nunca tendrá palabras propias), pondrá DVDs, CDs, manipulará objetos, diapositivas, luces… Así desaparece su yo y su deseo y simplemente es atravesado por otras fuerzas que lo mueven a actuar. Nunca adopta el rol de un personaje, y si lo hiciera, siempre es momentáneo. No tiene nombre ni carácter, los nombres entran y salen de él, como sucede con ciertas ocupaciones-tránisto: DJs, lectores contratados por horas, titiriteros, proyectoristas, técnicos de luz y sonido, obreros de la construcción, muchos intérpretes musicales, cajas de música, salas de revelado, imprentas, repartidores de panfletos, camareros, mensajeros, mediums, delegados, representantes, poseídos…
Lo que tengo que hacer entonces, es preparar materiales que me atravesarán en la puesta en escena. Puedo escribir textos, acumular músicas (tengoel maravilloso “Interludio de balazos y lamento por la muerte de Federico García Lorca” de Osvaldo Golijov), fragmentos de vídeo, luces, objetos y situaciones, historias, fotos, personajes… con esos materiales iré armando la dramaturgia y las acciones, la trama emocional. Los sucesos (como la supuesta muerte de la Madre de Bambi, que en realidad ocurre una y otra vez) estarán mezclados y mediados por mí. Será una especie de invocación, de acercamiento del caosmos a nuestro ojo. Pensar en misas y otras ceremonias religiosas.
Bien, pues empecemos a juntar ese material.
¿Busco ideas? No, mis principios habituales me dicen que se llega a la idea procesando cosas. ¿No puedo decidir entonces: esta performance va a ser una conferencia, una reconstrucción de un hecho del pasado, un concierto musical? Pero entonces decidiré por gusto más que por necesidad. Por ejemplo, me gustaría que fuera algo pre-apocalíptico, un momento antes del apocalipsis, pues es un buen instante para traer aquí el caosmos y intuir ciertas cosas. Pero es necesario no decidir firmemente, divagar un poco, perderse un poco, olvidar un poco… y lo que vaya sedimentando, a eso es a lo que debo prestar atención.
Apocalipsis es idea de final, y final tiene idea de nacimiento. Pero en esta obra no hay fe en la muerte ni en el nacimiento. Entonces, no me encaja, justamente es una obra contra esas ideas… tal vez centrándome en la muerte de un personaje, Cristo o Buda o La Madre de Bambi, tal vez entonces pueda demostrar escénicamente la continuidad de las dinámicas, la perpetuidad de la energía más allá de las formas. Esto suponiendo que exista el tiempo como devenir… Si la Madre de Bambi ha muerto, es que ha vivido, pero si la Madre de Bambi está muerta y viva al mismo tiempo, de repente nuestras ideas sobre el orden del mundo se tropiezan.
Una religión basada en la no-muerte de la Madre de Bambi puede traer aquí el caosmos. Bien. Vamos a percibirla en movimiento, real, entre las cosas de nuestro mundo, como se percibe a Cristo, a Lorca, a Ofelia. Teles o proyector para mostrar la no-muerte, la secuencia original de Disney. Música sacra: Arvo Pärt, Proverb de Reich, renacimiento… Balcón abierto para que entre volando la Madre de Bambi. Pruebas, documentos, objetos en bolsas de plástico, reliquias, un pedazo de carne o cuerno que demuestran la perpetuidad de su Presencia. Conferencia, leer texto: páginas sin un orden premeditado. Estudio Rodolfo Pastor, aprovechar que la acción sucede en un estudio de animación. Animar un objeto en vivo y mostrar la secuencia. Mostrar el story board de una muerte, por ejemplo como diapositivas. Si no encuentro el de Disney original, me lo hago yo y digo que no conseguí los derechos.
Recuperar mi adolescencia en forma de texto teatral tiene consecuencias en el mundo hasta el punto de pasar a formar parte del mundo. Entonces: responsabilidad y entrega. Un punto importante: acepto el hecho de que estoy haciendo un texto dramático y abandono las ganas de hacer teatro posdramático desde el propio texto, por ahora no me alcanza la libertad para algo así. Esto es teatro de director, voy hacia el director y intento explotarle por dentro. Bien.
Me pongo manos a la obra después de leer entusiasmado a Paul Celan y me pongo a “ampliar territorios”, es decir, sobre la estructura sintética ensancho los textos y doy aire en los espacios que siento que permiten esta flexibilidad. Introduzco textos como este:
(Éste es el lugar de las grúas, aquellas estrategias de piedras romanas, con su intensidad de todos los transportables. El jueves de estudio cuando estaba y lo vi y recrecía ¿cuándo? cerca en mi barrio. Los templos, como leeríamos, se pueden filmar con los culitos puestos sobre un muelle y las cabezas, bueno, esa noche darían igual las cabezas. Aquí todas las grúas que fueron chatarra, ve, ven, enmudeciendo como las razones para decirte gracias y otros documentos de word que claro, ¡sí, y además lo sabíamos!, tienen manadas de consecuencias).
Olvido también aquello de los diferentes finales a lo largo del texto y las diferentes posibilidades tipo libro-aventura. Corrijo fragmentos, como el monólogo YO ADOLESCENTE / TODOS. Tacho con negro muchas partes de un texto que me parecía demasiado pretencioso y cursi y dejo esas tachaduras como interferencias (la escena pasa en un barrio lejano a mi casa). Cambio los “oh nooo por qué yooo” por títulos de poemarios de Paul Celan. Etcétera. Es ponerse y trabajar con la materia, ya no recuerdo los motivos interiores de muchas decisiones.
Hay que tomar una decisión argumental: ¿qué pasa con él y ella? ¿Se van finalmente a la antártida? ¡No! No, no, para nada. Ese tipo de finales ya los escribí cuando era realmente adolescente. Si la obra estuviera escrita por un adolescente sería el final, pero es una recuperación histórica por alguien que está saliendo de su adolescencia, y si bien lo que se recupera es la adolescencia, la mirada sobre ella es más… más… o bueno, menos. Ya sé: he estado mirándome el asunto y he puesto un deus ex machina, descaradamente. Simplemente intentan salir de barcelona con la moto, pero un terremoto hunde la plaça de les glòries y cambian de idea. Me parece una solución adecuada: yo-deus-dramaturgo impido que el final tenga lugar, impido que los personajes se suiciden, que las fronteras de la ciudad-mundo se abran. Así:
(Fantasmas):
Escena vista desde arriba. La adolescente que corta la violeta en la moto que conduce el adolescente que abracé. Por la Gran Via hacia la salida de Barcelona. A D I Ó S C I U D A D S I E N T O Q U E N O M E H A Y A S P O D I D O R E T E N E R P E R O E S Q U E M I R A M E H A S C A N S A D O U N P O Q U I T Í N
LA ADOLESCENTE QUE CORTA LA VIOLETA - Si domesticamos una foca, ¿te molaría hacer un trío?
EL ADOLESCENTE QUE ABRACÉ-¿Me hablas?
LA ADOLESCENTE QUE CORTA LA VIOLETA-¡Un trío!
EL ADOLESCENTE QUE ABRACÉ-Es el viento, perdona.
LA ADOLESCENTE QUE CORTA LA VIOLETA-¡Que podríamos hacer un trío si domesticamos alguna foca, o un pingüino!
EL ADOLESCENTE QUE ABRACÉ-Jaja. Claro que sí. Me voy a tirar un pedo.
LA ADOLESCENTE QUE CORTA LA VIOLETA-Soy feliz: creo que era esto, que era así, como ahora.
EL ADOLESCENTE QUE ABRACÉ-Ya está. ¿Huele muy mal?
LA ADOLESCENTE QUE CORTA LA VIOLETA-Me encanta. Oye, está temblando el motor…
(Aquí empieza el terremoto. La plaça de les glòries está a punto de hundirse, la policía impide el tránsito, la moto del adolescente cambia de dirección, imposible salir de Barcelona, la máquina de dios no lo permite, el destino ahora dice: de vuelta a casa, rápidamente se les han ido las ganas, planean ir a comer un crêpe en L’olla del torrent una vez más, y compartir una piña colada una vez más (uno diría, ¿de verdad hacía falta planearlo?). No hoy: el próximo fin de semana, o el otro. Los gestos de él son, cómo decirlo, bastante tontos. Detienen la moto, sienten las sacudidas, ahora están bajo árboles a punto de caer sobre ellos, están bajo la celulosa de la carta que se escribieron, bajo el parquet del incidente que ocurre una y otra vez).
Todavía no sé muy bien cómo demostrar que nadie es culpable en esta obra, la ambigüedad de la culpa… he puesto algunos comentarios de los personajes en que se culpan mutuamente, pero es una forma muy endeble de demostrarlo. Quizá debería no hablar de culpa en absoluto, borrar todos los comentarios sobre ello, y lo mismo con las victimificaciones. No sé, veremos, por ahora estoy contento con mi trabajo de hoy.
Empieza aquí un nuevo proceso
Paralelamente a “Que no quede ni un solo adolescente en pie”, empiezo hoy un nuevo proceso que por ahora tendrá el título de “Aquí el caosmos”. Sugiero a las personas que me leen habitualmente que se fijen a partir de ahora en la categoría de cada post, porque iré alternando ambos procesos y quizá incluso más en el futuro. Así que el blog pasa a funcionar por divisiones de categoría, creando así un archivo más complejo. Queda en manos del lector elegir qué proceso le interesa más o entender las relaciones entre ellos.
Quiero hacer una acción teatral yo solo. Para ello he ordenado una habitación en el piso de abajo para poder ensayar y finalmente actuar ante público. Lo único que sé por ahora es:
- el único actor seré yo
- mi yo no tendrá ninguna importancia, es decir, ignoraré todo lo que me concierne personalmente y trataré de superar el individualismo que tanto percibo en estos paisajes occidentales, de manera que a través de mí se manifieste otra cosa: atraer aquí el caosmos.
Lista de cosas que se me ocurren como primeras intuiciones:
- Walt Whitman
- Oraciones contemplativas
- Deleuze, teorías de rizomas y mesetas
- La conferencia de los pájaros
- La no existencia del yo, todo lo que atraviesa el yo
Me apetece ponerme a ensayar algo, buscar formas y materiales, acumular cosas (por supuesto no tengo ni idea de qué). Por otro lado, investigar acerca de la ruptura de la idea de yo, la no unidad, hasta llegar simplemente a ignorar el yo. Tal vez puedo dar ese salto directamente, empezar a trabajar bajo el supuesto de un caosmos sin nombres ni formas individuales permanentes. Heráclito y no Parménides, o quizá incluso más allá: Heráclito y al mismo tiempo Parménides y al mismo tiempo muchos más.
Vamos a intentar formular una primera idea: la continuidad del yo es una ilusión, no existe el yo. A partir de esto, puedo empezar a buscar una primera selección de propuestas para la forma: objetos, acciones, textos… Empiezo, voy a ver qué hay por mi casa.
*
Bueno, he encontrado una caja llena de patitos amarillos de los que se ponen en los pasteles. Los he puesto uno por uno sobre pequeñas conchas marinas y los he dejado flotar sobre el agua en una bandeja de horno. Poniendo dos ventiladores enanitos y roñosos, uno de cada lado de la bandeja, los pollitos se desplazan de vez en cuando haciendo surf y formando distintas relaciones espaciales entre ellos. Lo más temerario ha sido cuando he intentado poner alcohol sobre el agua, los pollos y las conchas, porque la llamarada ha saltado de la bandeja al interior de la botella (que estaba en mi mano) y se ha quemado en dos segundos todo el alcohol que contenía, sonando como un bufido terrible, casi me muero del susto… tendré que cuidar más mi integridad física.
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