Emi Pastor

T E A T R O N

 

Para presentar Lanzallamas de Madera lo mejor es mostrar una autocombustión. Una chispa enciende el terreno, el fuego se extiende, grandes llamaradas, mengua el fuego, queda el calor en las brasas, se pone a llover. Esa podría ser, por ejemplo, la estructura de la pieza. Todo podría estar en función del tiempo: los relojes indican lo que toca hacer, podría usar como referente el vídeo del juego Atmosfear. La diferencia es que la lluvia llegará a las 00:00 y eso es inevitable, nadie lucha contra ello. Un reloj que avanza hacia las doce, unido a una larga cuenta atrás hasta el cero. Cada acción tiene su lugar en el tiempo, por ejemplo

23:12 Tocar el violonchelo.

¿Me intento alejar de lo conceptual? Sí, por supuesto. Esto es una herramienta, entonces no va a ser exhibida, sólo habrá pistas, el reloj estará velado, habrá un sucedáneo de significado más amplio. ¿Me intento alejar de lo arbitrario? También. No se trata de un happening azaroso. El concepto metateatral de “obra de arte colocada en el tiempo” o “lo efímero con consecuencias” rige todas las decisiones.

Aquí va una muestra, elegida al azar, del borrador del texto que estamos preparando con Javi:

             Pero, ¿qué vamos a hacer con esto? Mañana lo habremos olvidado. Pero, ¿qué estamos haciendo con esto? ¿Un manifiesto? ¿Una prueba de orquesta? ¿Una denuncia? ¿Algo que se añade a la marea? Ah la representación teatral: no se puede permanecer en ella ni intentar ir más lejos.

            Ahora mismo hay un coche saliéndose de la carretera. Nadie se verá beneficiado por ello. No importa, alguien le sigue la pista, alguien lo sabe: el coche se dirige hacia el interior de un campo. Recuperando, levemente, lo que nos pertenece a todos y habíamos olvidado, aunque no existiera. El neumático se enfrenta a las cosas secas, es muy probable que sepa que queman mejor.

             En la radio esperamos el pronóstico de lluvia, o alguna vez de diluvio. Mientras tanto trabajamos, tratando de intensificar nuestros movimientos que ahora son intencionados. Aquí no ocurre otra cosa en estos largos fuegos, altos fuegos. En alguna parte, un grupo de espectadores está viajando con furia hacia nosotros, día y noche hacia nosotros. Viajan a través de cenizas, enterrados en ellas hasta la cejas. Pero, ¿sabrán dónde encontrarnos?, ¿reconocernos cuando nos vean? Aquí no crece prácticamente nada pero tenemos algo de fuego, que es casi lo mismo que tenerlo todo. ¿Será suficiente dejar la antorcha encendida toda la noche, de día y de noche?, ¿que pensemos en los espectadores algunas veces, algunas veces y siempre?, ¿que sigamos trabajando?

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Written by emipastor

Mayo 7th, 2008 at 1:42 pm

Posted in seis de junio

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