Me acordé de Sao Paulo.
…Tuti, tuti…
D.
www.tinapaterson.com

Deben cerrarse los centros de exhibición que no se ocupen de la producción*.
Deben jubilarse los artistas mayores y no tomar en serio a los de mediana edad. Si fuera necesario que se pongan a trabajar fuera de nuestras fronteras. Incluso fuera de nuestro continente.
El futuro debe de ser ahora. Y el presente debe garantizar un cambio de vida regular y amable.
El arte es producción, nada más.
Si fuera necesario guarden sus piezas (si es que las hacen) en un almacen, poco iluminado y no muy caluroso.
D.
* Esta receta vale por igual para las artes escénicas y la danza.
Foto: Edouard Levéwww.tinapaterson.com
Poema a la cultura de bar.
En Madrid
se toman cañas
y los camareros o sudan o se frotan las manos.
Se toman cañas
y se charla.
Se charla, se cambia el mundo, se pasa información y se cambia el mundo.
Se toma.
Se hacen proyectos, tantos, y tantos y ninguno se cumplirá.
Se toma mucho.
Asi pasa la vida en Madrid, fin de semana, tras fin de semana.
Por favor, ¿cuándo sale el próximo tren lejos de aquí?
D.
El cadáver de Adela Legarreta Rivas.
Vía Inner, el pendejo.
D.

Unas fotillos que le hice a Sonia y a Enric durante una acción real que realizaron en la Gran Vía de Barcelona para Experiencias con un desconocido Show.
D.
Un grupo de activistas, de modernos y algún librepensador se han organizado para cargarse, nada más y nada menos, que la mismísima Navidad.
Para ello, impregnados del espíritu de Mr. Scrooge, han organizado una Gran Gimkana el 23 de diciembre 2008 / 19h.30, para bautizar lo que ellos denominan: La fiesta de los Rituales de Invierno. Vamos, es decir, todo lo bueno de estos días tan entrañables: la familia, los colegas, los regalos de empresa o no, etc., pero sin la cosa de la fe única y verdadera….
Ya no se respeta nada. Yo por si acaso les he hecho las tarjeticas del evento callejero. Si van, lleven bufanda, no sea que cojan frío.
D.

La comedia nueva o El café, dura dos horas, dos horas de reloj. Tic, tac.
En esta pieza teatral con el tiempo no se juega. El tiempo no se detiene y la obra se reproduce como se produce la vida. Tic, tac.
El tiempo pasa, unos son actores de su existencia y otros la observan, la critican, o la estimulan. Pasan los minutos en el café, y se habla de la vida y del teatro, se habla del me duele España y del como saber vivir feliz. Se hablan de muchas más cosas en sólo dos horas. Dos horas de reloj.
Se acaba el tiempo y salimos. Y vamos a un bar (pocos cafés quedan). Bebemos cervezas, vemos el partido de reojo, hablamos de la vida, del teatro, del me duele España y de cómo ser felices.
Moratín escribió La comedia nueva o El café, en 1791, ayer la vimos representarse en el Teatro Pavón de Madrid.
D.

El arte a menudo busca empatizar con el espectador y este axioma es mucho más válido en el teatro.
Pero también hay (pocos por cierto) quienes simpatizan con el público. David Espinosa en uno de éstos privilegiados. Y lo es por que, David es un buen tipo. Buena gente, de buena pasta. Compartir con los demás a modo de regalo sincero, de pequeña fiesta, los deseos profundos de uno mismo, es algo muy valioso y gratificante.
Vimos su Delirios de Grandeza, performance perfecta, muy pop, pero sobre todo divertidísima, en un Madrid frío y arisco que se despide del año entrando apresurado en la navidad y sus mentiras.
Cómo todo, al final nos queda la familia, los amigos y los buenos momentos. Como esta pieza de David.
D.