HABLAR POR BOCA AJENA

13307491_10205695295292580_1269659646181225846_n

David G. Torres presenta:

Hablar por boca ajena.
Coda: Cielo

con Antonio Ortega y Marc Caellas

El año pasado en ADN Platform presentamos “La balada de Wendy”, una interpretación del primer capítulo de “Cielo”, una novela de no-ficción que publicará el próximo septiembre Turner Libros. En ella se narran una serie de hechos que suceden en los años ochenta del siglo XX y que tienen que ver con el uso de la libertad de imagen y sexual. “Hablar por boca ajena” es la continuación de aquel proyecto. Ahora toma como referencia un final o “Coda” añadido a “Cielo”. “Coda” explica los lugares en los que se escribió la novela: desde las notas tomadas en un paseo por Nueva York, a citas y trozos recogidos de otros libros, pasando por la visita a páginas de internet. Desvela la mecánica del libro y es un meta-relato que muestra como el hecho de relatar implica una experiencia vicaria, es decir, explicar lo que hacen otros y apropiarse de sus experiencias.

Si “La balada de Wendy” seguía una lógica cinematográfica (el comisario era autor y guionista, mientras que los artistas se ocupaban del script, la fotografía o el atrezzo), “Hablar por boca ajena” sigue un esquema teatral: un escenario en el que tiene lugar una actuación. La teatralidad y la performance remiten a la experiencia. Hay una dimensión física y experiencial tanto en el espectador como en el actor. Pero, al mismo tiempo, la actuación remite directamente a un acto impostado, que habla desde una experiencia ajena, de textos y hechos que no son propios, sino narrados: el actor es un ser trasparente, una especie de ventrílocuo o, de la misma manera que el escritor de “Cielo” que habla por boca de otros, narra experiencias ajenas. Por otra parte, el hecho de que el final de “Cielo” se presente en forma de exposición que deja restos de una performance, insiste en el dispositivo de la exposición como un relato que intenta reconstruir una experiencia que ya no está ahí, que ha sido vivida por otros y que es ajena.

En definitiva, “Hablar por boca ajena” también es un meta-relato, que replica la mecánica de “Cielo” en el apropiacionismo, en la cita y en la narración distante de hechos ajenos. Así suma más capas y recubre con nuevos relatos y textos la novela. Antonio Ortega y Marc Caellas se han dedicado a destripar “Cielo” replicando su misma lógica: sus propuestas plásticas y performativas insisten el llevar aún más allá su carácter meta-lingüístico.

13312648_10205693164999324_4988985346846129346_n

“No estuve en New York” de Marc Caellas es una propuesta teatral y performática. Por un lado, en una performance durante la inauguración dos actrices enumeran los lugares de la Nueva York de los ochenta en los que no estuvieron, haciendo especial referencia a Warhol, uno de los personajes centrales en “Cielo”, al que también se refieren con una peluca que se reparten, arrancan y vuelven a colocar. De la perfornance quedan los rastros en unas fotografías con cámara Polaroid (como las que realizaba Andy Warhol) y el texto sobre los lugares de Nueva York en los que ya no hemos estado, pero que en la distancia forman parte de la formación emocional e intelectual de muchos: el Internacional, la Factory, el hotel Chelsea, la librería Rizzoli, el Mudd Club, Studio 54… También a Warhol hacen referencia dos screen test con la imagen de las dos actrices en cámara fija y que remiten a la inacción, a la ausencia de significado o al sujeto como pura superficie: es en la superficie donde sucede todo, los actos violentos, sexuales y también la condición bio-política que caracterizó el hecho de mostrarse o salir a la calle en los ochenta. Finalmente, como fondo de la acción, un vídeo recorre en Nueva York lugares que en realidad ya no existen, que tuvieron alguna significación pero de los que no queda rastro. En “No estuve en New York”, Marc Caellas recoge la referencia a la escritura y la actuación como el relato de experiencias ajenas.

13315227_10208829085861159_4945802939717925268_n

Por otra parte, Antonio Ortega repite una de las estrategias de “Cielo” y muestra todas las maneras que conoce de apropiarse del trabajo de otros: colaborar, plagiar, replicar, incorporar, comprar y robar. Ha colaborado con The Fucker Bunny, un personaje que quiere follarse al arte y al que ha ofrecido una escultura/monumento que plagia las de Franz West. Ha plagiado al diseñador Garteh Holt con una estructura de luces que forman la palabra “Cielo” basada en la que presentó para la portada de la revista Netdiver Magazine. Ha incorporado la propuesta del artista Spencer Stange “Wifi bendecido”, una red inalámbrica bendecida por el párroco de la iglesia de Sant Medir con la clave WendyOwilliams (Wendy O’Williams la líder de Plasmatics, que siempre mostró su cuerpo explotando su carga sexual, es una de las protagonistas de “Cielo”). Ha comprado “Hélène Fourment aux puces”, la reproducción de un gravado que copia un cuadro adjudicado a Rubens (probablemente una copia de un original quemado en el incendio del taller del pintor) en el que aparece su segunda mujer: modelo del artista que durante 11 años de matrimonio fue enlazando embarazos, desmintiendo así que los cuadros de Rubens reprodujesen los estereotipos sexuales de la época. Y hace 17 años robó una fotografía de Nan Goldin que como prueba de autor estaba destinada a ser un regalo VIP. A través de este catálogo del apropiacionismo aparecen algunos de los elementos recurrentes en “Cielo”: la referencia al sexo, el cuerpo y la penetración, a los escenarios y el exponerse en público o a la distancia y la pantalla del ordenador como fuente documental. La propuestas de Antonio Ortega también son restos performáticos y en “Hablar por boca ajena” configuran el escenario.

“Hablar por boca ajena” es un meta-relato: una exposición que habla de un libro que habla de ex-periencias de otros. Finalmente, la propuesta de una exposición como un meta-relato incide en la actual discusión sobre el tipo de experiencia que aporta el arte contemporáneo… tal vez una expe-riencia vicaria.

Créditos

Marc Caellas:

“No estuve en New York”
Performance, texto, fotografías polaroid y vídeos.
Actrices: Bárbara Bañuelos y Mariona Naudin
Editora de vídeo: Anna Caellas
Agradecimientos: La Poderosa y Alex Viteri

Antonio Ortega:

“Escultura penetrada por The Fuckerbunny”, 2016
Polieuretano expandido pintado en amarillo y perfornance

“Plagiar a un diseñador”, 2016
Flexos sobre estructura de hierro

“Hélène Fourment aux puces”, 2016
Lámina.

“Nan Goldin robada”, 1999
Fotografía

“WIFI bendecido”, 2016
Modem y documento

Texto “Coda: Cielo”: http://www.davidgtorres.net/coda.html

About marccaellas

MARC CAELLAS Director de teatro, escritor, gestor cultural. Nómada. Curioso. Virgo. Tiene pocas cosas claras, pero cree que conversar es también una manera de hacer el amor. Porque es todo lo mismo, lenguaje verbal, lenguaje del cuerpo, proximidad, distancia, comunicación intelectual, confidencia íntima, intensidad, vacío. Uno escribe, o hace obras de teatro, por la necesidad inmanente de atar cabos, de reinventar la fiesta, de rimar la sordidez del tiempo. La escritura, el teatro, es entonces la otra faz de la misma vida. Y se pregunta si puede vivir intensamente alguien que carezca de lenguaje. Libros publicados: Carcelona (Melusina, 2011); Caracaos (Melusina, 2015); Teatro del bueno (Teatron tinta, 2015); Drogotá (Planeta, 2017) Últimas piezas para la escena estrenadas: Cielo TV (2017); Come en casa Borges (2016); El perico tumba la paloma (2016); Guiris go home (2015); El Paseo de Robert Walser (2012-2017).
This entry was posted in Raras artes. Bookmark the permalink.