Experiencias
Ocurre que la performer te habla a tí. Mira directamente a tus ojos, te hace un discreto gesto mientras se agita en frente tuyo vistiendo un bikini de niña de doce años… La brincante bailarina ha seleccionado las historias más interesantes, las más divertidas, incluso las más emotivas, sólo y exclusivamente, para contártelas a tí.
Si, tal vez, la mirada, como los clientes, es sólo masculina (aunque me da igual). Este espectáculo es el de una hembra entre hombres. Hombres rodeando el salón, que observan como se desnuda esta chica tan fiera como sonriente, tan juguetona como indomable, que no para hasta dejarse la piel encima del linóleo. ¡Uf!
Esa pedazo de hembra ha estado trabajando estos últimos años sólo para tí. Un currazo que anticipaba ese momento en el que os ibais a encontrar, en el que ella, te iba a proponer algo…
La noche en la que Sònia Gómez te iba a seducir.
Por eso, cuando compres la entrada, te sientes en la butaca, y antes de que se apaguen las luces que anuncian que empieza: Experiencias con un desconocido Show, prepárate bien para lo que se te viene encima.
D.
¿Arte alternativo impulsado por el Ministerio de Cultura?

Un edificio antiguo y aparentemente en obras. Ruido, tráfico y estrés. Ya más de cerca, grandes puertas metálicas, pintadas, ‘graffitis’ y telefonillos a los que hace años que nadie contesta. Gente esperando, expectante por ver qué hay dentro. Un guardia de seguridad, solitario, abre la puerta oxidada. Entramos, es un túnel al pasado, y en un instante parece que el tiempo se ha detenido.
Se trata de la antigua Fábrica de Tabacos, un mastodonte de ladrillo de 28.000 metros cuadrados situado en el número 53 de la calle de Embajadores, y que será el futuro Centro Nacional de Artes Visuales, gestionado por la Dirección General de Cine y la de Bellas Artes del Ministerio de Cultura. Mientas tanto, y a la espera de una partida presupuestaria para la ocasión, ahí dentro no pasa nada. Aunque hay quien sí le quiere ganar horas al reloj.
Todo comenzó hace aproximadamente ocho años, cuando diversos colectivos y grupos sociales del barrio de Lavapiés reclamaron ese espacio inutilizado para fines culturales, autogestionando y autofinanciándolo.
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Foto Gema Segura
D.
Experiencias con un desconocido show
Tuve la suerte de asistir al estreno en Barcelona y de poner mi granito de arena en el que es uno de los espectáculos de teatro contemporáneo que más me ha gustado.
Ahora, se presenta en Madrid.
Con Vds.: la Sonia Gómez.
D.
Hello my self
Paloma Calle.
D.
And the winner is…
Y lo mejor de este arranque de festival, los franceses de Les ateliers du espectacle, con À distances, obra maestra de exquisita tensión dramática a base de chirridos, golpes de efectos y poesía visual a troche y moche. Un gustazo.
Si tienen un teatro, programen a estos franceses, el domingo pasado en Pradillo hicieron 200 funciones. Por algo será.
D.
Vientos de cambio
De nuevo ocurre que todo lo que se ha programado en Escena Contemporánea, es correcto, fino, en su lugar.
Pero de nuevo, y ya van muchos años, es demasiado complaciente, innecesario y sobre todo visto.
Qim Pujol, habitante incómodo de la esfera escénica catalana, ha escrito un texto potente sobre lo que le pasa al teatro de su ciudad. Muy válido, necesario y una visión fresca.
Lástima que no sea demoledor. Lástima, pues tras ver la programación de Escena Contemporánea este año, va haciendo falta algo así:
Este modelo, funciona, pero está obsoleto. Gran paradoja de la sociedad contemporánea.
D.
Actos de juventud
Nadie entiende que La Tristura son unos viejos de 20 años. Todo el mundo les ve como unos chavales emulando a sus maestros. Y es falso, La Tristura son un compañía en ocaso, no creativo, sino que sus paradigmas, su poesía, son de viejos, de gente de cincuenta años. Es raro, pero es así.
Actos de juventud es demasiado larga, pero su luz es la del atardecer, la del campo en verano, la de la siesta. Imágenes bellas, puras, sólo sentidas por bardos experimentados en la vida que ya no se quedan con las florituras, que prefieren los aromas, las risas, la vida. Me recordó, no sé por qué, El Sur de Victor Erice. Ya digo, unos viejos.
Con Años 90, La Tristura homenajeó a un teatro pasado que ellos, que todos, admirabamos. Y que entonces, gustó por que lo hicieron desde la posición que todos esperaban que tomasen: la de unos jóvenes, que hablan como jóvenes,… locuras de juventud, ya se les pasarán. Pues, no, ya estonces, y como ahora en su última creación, hablan como lo que son: viejos, la obra va de viejos, de los que pasó en los años setenta, de los ochenta, … Cómo Cuéntame…
Me gusta esta compañía, por que pocos les entienden al ser para este mundo teatresco, demasiado puros, frágiles, sin aristas. Lástima que parezca que se están despidiendo del teatro, que se separan, lástima que se acabe ese modo de contar.
D.
Dios ha muerto, lo ha matado Alexander Vilenkin
Universo universal, celebro la entrada #100# con una gran noticia, de palabras de Ángel L. Tendero: “Dios ha muerto, lo ha matado Alexander Vilenkin”:
No hay ley que prohíba viajar en el tiempo.
Dejó la URSS tras un inexplicable boicot del KGB, se refugió en EEUU y hoy dirige el Instituto de Cosmología de la Tufts University. Es autor del concepto inflación eterna.
NÚRIA NAVARRO
–¿Alguna noticia de ahí afuera?
–Tenemos una nueva imagen del universo.–¿Favorecedora?
–Una imagen en la que la mayor parte del universo está en expansión acelerada y explosiva. Sufre lo que se llama una inflación cósmica. Y la energía que impulsa esa inflación es la gran bola de fuego que llamamos big bang. Eso ocurrió en nuestra región hace 14.000 millones de años, pero no fue el comienzo de todo. Fue nuestro big bang particular.–Suena… insignificante.
–Lo lamento. Muchos big bangs han ocurrido en el pasado y un número incontable de big bangs acontecerán en el futuro en otras regiones del universo. Yo llamo multiverso al grupo de todos los universos posibles.–Disculpe, ¿cómo sabe todo eso?
–Hay pruebas indirectas de que la teoría es correcta. Aunque el big bang ocurrió hace 14.000 millones de años, podemos ver la luz emitida inmediatamente después, por las ondas electromagnéticas que vienen hacia nosotros de todas las direcciones. Es una radiación más o menos uniforme llamada radiación de fondo. El satélite Wilkinson Microwave Anisotropy Probe, que orbita la Tierra, está haciendo un mapa.–¿Y cuál es el origen del origen?
–Le responderé con una pregunta que se hizo san Agustín en sus Confesiones: “¿Qué hacía Dios antes de crear el cielo y la tierra?”. Y al de Hipona se le ocurrió la respuesta: “Dios creó el universo junto con el tiempo”. De modo que toda pregunta sobre el antes no tiene sentido. Pues la respuesta que nos proporciona la cosmología moderna es similar.–Poco esclarecedor, la verdad.
–Bueno, si usted prefiere, existe una teoría que dice que el universo nació de la nada.–Preferir, preferir…
–Por nada entiendo que no existía ni espacio ni tiempo. Es posible tener espontáneamente un universo cerrado pequeño y que este universo empiece a aumentar a una velocidad muy elevada. Se hace grande muy rápidamente y se comienzan a producir big bangs en distintas regiones y continúa para siempre.–¿Adiós a la eternidad?
–Existe la eternidad futura, pero no la pasada.–Quizá haya gente como usted y como yo en otros mundos…
–¡Por supuesto! Las cosas que vemos aquí están repetidas en otros lugares. Esta escena que estamos viviendo ahora está ocurriendo en un número infinito de lugares.–¿De veras?
–Sí. Porque en el curso de esta inflación eterna, existe un número infinito de regiones del mismo tamaño que la nuestra. A partir de la mecá- nica cuántica, el número de historias posibles en una región finita del espacio es un número finito de cosas. Y todas estas cosas son repetidas un número infinito de veces en las infinitas regiones.–Da mareo… Así, ¿no descartamos visitas de extraterrestres?
–En mecánica cuántica, si se satisfacen las leyes de conservación, todo es posible.–¿Y Dios? ¿Tiene cabida?
–En Física intentamos explicar los fenómenos sin la intervención de lo sobrenatural. A mí, particularmente, me mueve el misterio.–¿Dónde está el gran misterio para alguien como usted?
–Las leyes que explican la creación son las mismas que explican la evolución del universo. Y eso plantea algo intrigante: parecería como si las leyes no fueran únicamente las descripciones del universo, sino que, de algún modo, estaban presentes antes de que el universo existiera.–Muy platónico. ¿Y el hombre qué pinta?
–Solo es polvo de estrellas. Los elementos que nos constituyen fueron creados en las estrellas y cuando explotaron salieron disparados. No tenemos ninguna importancia en esta escala cósmica. Contentémonos con la familia, el barrio, lo local.–Con viajar a Mallorca y no en el tiempo…
–Pues no existe una ley que prohíba viajar en el tiempo. Pero eso reclama unas condiciones muy especiales.–Diga, diga.
–Tiene que haber un agujero de gusano o puente de Einstein-Rosen, que es un atajo entre dos puntos del universo. Pero eso exige la energía negativa. Y el problema es que es difícil crear energía negativa sin crear a la vez energía positiva. Parece que el equilibrio siempre acaba imponiéndose…–Pues aquí abajo no lo parece.
–El universo no está para mezquindades. Aunque en el futuro asteroides golpearán la Tierra y habría que investigar cómo redirigirlos… El sistema solar morirá en 10.000 millones de años, aunque puede que la civilización muera antes. O puede que logre diseminarse por la galaxia.
Alexander Vilenkin. El periódico de Catalunya. Vía Mónica Bujalance tiene un blog. Aunque no se ven tetas.
D.
Entrar al trapo
David Fernández buscó su lugar en el mundo, primero entre los vivos, los trabajadores, los que viven lejos de casa de sus padres, los que ganan algo por ellos mismos para comer, los que tienen amigos, pareja, un techo.
Luego buscó su lugar en el mundo como artista, se formó sin maestros, autodidacta, se dedicó con disciplina, sacrificio, rozando la demencia, a aprender, a cuidar su físico, a bailar, a tocar el violonchelo, a saber programar con MAX/MSP, se movió para descubrir lo que le gustaba del teatro, lo que se hacía en éste tiempo, y lo que no le gustaba, lo que quería emular, lo que quería copiar, a que puertas llamar, que modos de relacionarse, de promocionarse, de distribuirse, de que te programen, en que salas actuar, …
Luego hizo unos cuantos espectáculos, donde probó diversas modos de contar, más de éste estilo, más de ésto otro, conoció a otras gentes, hizo más amigos y más enemigos.
Anoche vimos su último espectáculo: El corazón, la boca, los hechos y la vida. El último, pero que en realidad parece el primero. Un espectáculo bueno, tan redondo, inspirado, copiado y tan original como el de un buen principiante con talento.
El primero, pues, por que los demás no cuentan ya. Tras su periplo, David ha aprendido a estar en escena, se ha hecho profesional, ha encontrado su lugar en el mundo.
David, nos permite escuchar a su padre (un tipo extraordinario, feliz, recientemente padre ya en las puertas de vejez). Le oímos, adentrándonos en su privacidad, como le trata con una mezcla de cariño y sorna, perdonándole tantos y tantos desplantes que debe producir a un progenitor, el haber tenido un hijo problemático, introspectivo, dispuesto siempre (por amor) a cambiar las cosas malas e injustas del mundo, tronando y despotricando sin mesura. Hoy, el padre ve que el hijo ya ha dejado de ser un incordio y se ha convertido en un cómico, más bien en un avatar dirigido por lo demás gracias a un simple mando de la WII. Un triste payaso capaz de transmitirnos su natural patetismo, y de mostrarnos nuestra propias miserias llegándonos, incluso con humor, al corazón
David Fernández ha madurado. El padre debe de estar muy satisfecho de su hijo.
D.
El cielo
A Los Torreznos no le van mucho los teatros. No me extraña, la verdad, esos sitios suelen ser demasiado alambicados, por no decir, que son lugares un poco obstusos. Los Torreznos, quizás por culpa del capricho de otros obtusos, se han visto obligados a estar en un teatro, ha trabajar en él.
Llegan, pues, a este sitio extraño, algo extrañados y lo delimitan, lo padecen. Lo lloran de impotencia creadora. Al final deciden subir al cielo, al menos es un sitio entretenido, parece ser.
Y mucho, el cielo de Los Torreznos es un poco de Saint-Exupéry, de la enciclopedia. Un viaje plagado de santos, de planetas y de demonios. Está lejos y cerca, es poético y escatológico.
Al final de este cielo, donde todo está en todas partes, esta Dios, y su gente. Y Los Torreznos aprovechan para cantarle las cuarenta. Así pues, aprovechando un viaje por el cielo de un teatro.
D.






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