Se acabó la fiesta…

y con la fiesta se fundió también la economía (¿acaso pensamos que la fiesta no sostenía la economía?)

la única fiesta que queda es en los hospitales, y están pasando la peor resaca desde la guerra

 

De los totalitarismos políticos a los totalitarismos biológicos, que han traído nuevas formas de totalitarismo político. De nuevo: control, miedo, represión para protegernos de un estado de vulnerabilidad que demanda no control sino reconocimiento, no represión sino cuidados.

 

Después de mucho tiempo los muertos vuelven a llamar a las puertas de Europa para recordarnos que formamos parte del mismo mundo que antes veíamos por televisión. Cómo construir una sociedad cuyo principio sea el reconocimiento y el cuidado de esta fragilidad; en lugar del a ver quién puede más, quién tiene mejores resultados, quién aguanta más, quién es más listo, quién lo hace mejor y quién la tiene más larga.

 

economía de la supervivencia
economía de la superproducción

Si respiras, estás vivo, celébralo.

 

De la serie Ejercicios para insomnes. Dibujo Carlota Bustos.

(recuerda: no hizo falta una guerra, ni un meteorito, ni una revolución mundial, bastó con un bicho microscópico)

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