Ejercicios para insomnes

Mañana (de madrugada)

La conferencia de Óscar Cornago empieza con el anuncio de una noticia alucinante: mañana, 22 de febrero del 2222, se proclama como fecha oficial del descubrimiento del Algoritmo del Conocimiento Desconocido, UKA (según las siglas en inglés, Unknown Knowledge Algorythm), aunque con el tiempo se multiplicaron las variantes: UKA Movement, UKMA, MUKA, KUMA, hasta MUKAMA en algunas partes de Latinoamérica.

La noticia no aclara cuándo fue tomada la decisión, seguramente porque la UKA, cuyo antecedente más reconocible en la Tierra es el conocimiento a través de las prácticas artísticas, permite moverse con fluidez entre tiempos, espacios y géneros de vida distintos. Por eso, el día de celebración fue también el 11.01.1121 y el 21.12.2112, otro año fue el 3.03.333 y una vez incluso fue el 88 del 8 del año 8888.

Cada año se elige una fecha nueva a lo largo de una sesión de telepatía a nivel mundial que dura las 24 horas del último día del año. Justo con el nuevo año se hace público el resultado. La población entera del mundo, como si fuera un solo cuerpo, se concentra para llegar a una fecha que son a la vez muchas y que es única para cada año.

Semejante ejercicio de concentración planetaria, en el que participa también otro tipo de seres y formas de existencia, hubiera sido impensable antes de la UKA. El descubrimiento de los conocimientos desconocidos hizo que el tiempo dejara definitivamente de funcionar de forma lineal. Los presentes se multiplican, los espacios se superponen y las sexualidades se confunden. Tú puedes estar aquí ahora y al mismo tiempo en tu casa, tirado en una playa en Venus (donde no hay playas) o flotando en un punto indefinido del espacio. También puedes simular que estás aquí, pero estar en realidad viajando por el país de los sueños. Todo ocurre en un complejo cruce de tiempos, espacios y atenciones.

La UKA marca una nueva era. El miedo que provocaban los conocimientos inciertos, envuelto en un tono paternalista que puso el planeta Tierra al borde de la extinción, explica que los gobiernos, de ascendencia patriarcal, no se atrevieran a adelantar el momento, obligando a homologar los entonces denominados saberes artísticos a través de las instituciones oficiales, en su momento conocidas como universidades, escuelas, másteres, que a raíz de la UKA quedaron como piezas de museos.

Han tenido que pasar siglos para que este melón del conocimiento se abriera. Hizo falta mucha relajación a nivel mundial y mucho aflojamiento de esfínteres y mucho macho deshojando margaritas en el cénit de sus ciclos hormonales.

La imaginación ya no tiene límites. Gracias a ella se han descubierto formas de existencia que antes no podíamos ver; a pesar del desarrollo técnico y digital las actitudes habían seguido siendo terriblemente rudimentarias. Hubo que cambiar no solo los medios, sino sobre todo una mentalidad heteronormativa que reducía el conocimiento a un trabajo de definiciones, conceptualización y clasificaciones. Ahora sabemos que la galaxia está desbordada de formas de vida alucinantes. También hemos descubierto otras existencias que habitan entre nosotros, y que entran y salen de nuestro cuerpo produciéndonos ese agradable cosquilleo que a veces sentimos.

Las rubix, por ejemplo, son unos corredores de Fórmula 1 (un tipo de objeto que ya desapareció hace tiempo) que habitan los bajos de la cama. Por el día se hacen diminutos, pero por lo noche sus cuerpos crecen y se transforman según el tamaño del deseo que llega hasta ellos; a menudo se hacen tan grandes que salen de la casa, del barrio y hasta de la ciudad. Viajan según la intensidad que irradia nuestro propio deseo (cuando les conoces es fácil que te lleven consigo, tal es su agradecimiento).

El (algo)ritmo de los conocimientos desconocidos se activa mientras los objetos del saber permanecen desconocidos; no nombra, ni define, ni clasifica, solo se sitúa, se despliega, circula y se transforma con respecto a los lugares de incertidumbre que lo activan.

Como afirma uno de los líderes de la resistencia (estas palabras también desaparecieron) en la época de los positivismos y las patologías digitales, Grahan Harman (aunque la cercanía de su nombre con el mantra gra-ham har-man hace pensar que podría tratarse de otros nombres célebres de la época, como orl_ando, ave-rroes, aris-tóteles o airis-tortles, una raza de tortuga irlandesa), lo real no puede ser conocido, solo amado.

Desde la MUKAm ya nada es lo que parece. Todo está cambiando. Seguir investigando en lo que ya tiene nombre forma parte de la prehistoria de la ciencia.

Fíjate en lo que tienes a tu alrededor ahora, en esta pantalla que estás mirando; todo parece normal, incluso te resulta familiar; pero no son lo que parecen, se están transformando. Este texto tampoco es lo que crees, y tú tampoco eres lo que eras hace un momento (esto ya lo tenías claro). Llevamos siglos sin dormir. Viajamos por el tiempo como ejércitos de insomnes. Estamos a punto de ser descubiertas. Silencio. Disimula.

Trata de parecer que estás dormida cuando en realidad nunca has estado más despierta. Finge que estás despierta cuando en realidad estás viajando por otra galaxia y se te nota a la legua.

Madrugada de ayer

Una noche que no puedes dormir decides, en lugar de contar borreguitos, inventar ejercicios para insomnes. De pronto sientes que se te da fenomenal, que eres un fiera imaginando estos ejercicios. Te vienes arriba, empiezas a pensar que podrías dejar el trabajo y dedicarte solamente a esto. Pero luego ves que es inviable, no solo porque tendrías que dejar de dormir y andar hecho polvo todo el día, sino sobre todo porque cuando llegaba el día y revisabas los ejercicios, veías que eran un puro delirio que no se sostenían por ningún lado. De todos modos, como no te queda más remedio porque de vez en cuando no hay manera de pegar ojo, sigues insistiendo. De hecho, decides pasar de revisarlo y en su lugar te pones a buscar gente por internet que se dedique también a inventar ejercicios para insomnes. Descubres alucinado que hay un montón. Decidís hacer un encuentro para conoceros. El grupo se calienta y concluye resolviendo que aquello es un tipo de resistencia biopolítica, de crítica contra el capitalismo y, por supuesto, una forma nueva de hacer arte. Se funda la Asociación Internacional de Artistas Insomnes AIAI (que no puedo dormir) y en su primer congreso proponen unas prácticas iniciáticas en plan secta, como el ohhmmm del yoga, con las que saludarse al comienzo de cada sesión. ¿Cuáles serían estas prácticas?

(Recuerda que el arte de insomnes se hace fundamentalmente tumbado en la cama, con paseos excepcionales a la cocina, al baño o al sofá, y que los participantes de los encuentros de la AIAI están por tanto tumbados en el suelo. Incluso hay algunos centros que instalaron espejos en el techo para que pudieran verse mientras hacían sus prácticas y discutían de sus cosas, pero las escuelas más puristas siempre consideraron estos añadidos como desviaciones del verdadero arte para insomnes.)



Estos ejercicios son una excusa para otra cosa, pasar una noche de insomnio, entretenerte mientras vas en el metro o esperar en la cola del paro. Están pensados para realizarse en grupo como parte de talleres, laboratorios de creación, cursos de investigación práctica, sesiones de autoayuda, coaching para empresarios, acompañamiento de procesos creativos o acampadas de fin de semana. En cada uno se plantea una situación que termina con una pregunta que los participantes responden reinventando la situación inicial y sosteniéndola de una forma práctica durante un tiempo limitado. Es importante que no requiera grandes requisitos, de modo que pueda ser realizada por cualquiera en cualquier sitio.  

Si alguna noche que no puedes pegar ojo se te vienen a la cabeza estos ejercicios y se te ocurre alguno, mándalo, la secta de los insomnes está abierta. Te recomiendo mandarlo durante ya de madrugada, en todo caso no dejar pasar el día para que la historia tenga todavía el delirio de lo oscuro. Los sueños cuando maduran pierden. Los ejercicios se publican de forma anónima y se ofrecen a su libre utilización sin necesidad de citar fuentes, nombres o autoridades, copiando el modelo de apropiación de los chistes, las recetas de la abuela o los trucos para quitar manchas de vino.
oscarcornago@yahoo.com

Madrugada de 12 marzo de 2019

Te despiertas con la sensación de que no estás solo en la habitación. Efectivamente, además de tu pareja habitual hay un grupo de personas medio recostadas en la cama. Flipas en colores, claro. No sabes si salir corriendo, ponerte a gritar o amenazar con llamar a la policía. Al mismo tiempo, intuyes que todo eso no serviría de mucho. Mientras que despiertas a tu pareja el grupo trata de tranquilizarte. Te dicen que ellos son un regalo que una muy buena amiga tuya te ha hecho. Mientras haces memoria de qué amigas tienen llave de tu piso, empiezas a sospechar que quizá no te has despertado del todo, mejor dicho, que finalmente te quedaste dormida y en realidad lo estás soñando todo. Además, sientes una especie de atracción por ese grupo de desconocidos, como si en el fondo no te resultaran del todo desagradable. Miras a tu novia tratando de buscar apoyo, pero ella, después de volver del servicio, se puso a hablar con uno del grupo aquel como si lo conociera de toda la vida. Eso te tranquiliza por un lado, porque ves que no tienes muchas opciones. Así que tratas de relajarte, les dices que te parece muy fuerte lo que está pasando (a tu novia prefieres no mirarla, porque empiezas a sospechar que está metida en el ajo), que no sabes cómo han conseguido entrar, pero que ya que están ahí te cuenten en qué consiste el regalo. El regalo, te explican, consiste en un juego. El juego de tus sueños. Un juego delicado que fácilmente se podría convertir en pesadilla. ¿Cómo le propondríais al resto del grupo el juego de sus sueños?

Madrugada del 10 de abril de 2019 a. C.

En un momento de debilidad, justo antes de dejar el paraíso, Adán y Eva le confiesan a los demás que en verdad no hay ni dios, ni serpiente, ni han comido de ningún árbol prohibido, ni siquiera tienen por qué ir vestidos, que se lo habían inventado todo porque estaban un poco aburridos del paraíso y tenían ganas de salir a recorrer el mundo. Los demás, que en el fondo andaban también un poco cansados de ir en pelotas y empezaban a entusiasmarse con la posibilidad de vestir cada día de una manera distinta, dijeron que de acuerdo, que se iban también con ellos, pero pusieron una condición, que en lugar de una expulsión para toda la vida fuera solamente una excursión para algún tiempo, y que cuando se cansaran de aquel asunto del Dios, el pecado, el conocimiento y las tentaciones, volverían de nuevo al paraíso a descansar, a inventar otra religión, para volver a salir de nuevo al mundo en otra expulsión-excursión. Teniendo en cuenta que cualquier religión es una forma de administrar culpas, perdones y formas comunitarias de reconciliación, propón al resto del grupo ejercitarse en los nuevos rituales de confesión, perdón y comunión de los sucesivos credos que servirán para organizar las siguientes “expulsiones” del paraíso.

Madrugada del 22 de marzo de 2019

Un grupo de chicas que no hablan el mismo idioma naufragan en una isla desierta. A pesar de tener todas las comodidades, un día empiezan a aburrirse de la playa caribeña, el agua de coco, el papagayo políglota y el sireno trans, y deciden ponerse a hablar entre ellas. Reconstruye una de las conversaciones de este grupo de náufragas.


Madrugada del 15 de marzo de 2019

En un planeta de extraterrestres descubren que en la Tierra se ha inventado una nueva forma de producción de conocimiento basada en las prácticas artísticas. Quedan perplejos porque a pesar de lo desarrollado de su civilización, que está a años luz del estadio evolutivo de los terrícolas (según su escala histórica estaríamos más o menos, para entendernos, en una fase previa a la glaciación). Deciden mandar una expedición para descubrir en qué consiste exactamente la investigación basada en artes. Después de casi dos décadas en las que este grupo de extraterrestres se hizo pasar por estudiantes de másteres, artistas teórico-prácticos, artivistas, educadoras creativas o ecologistas conceptuales, en su planeta se les acaba la paciencia, dan por terminada la misión y les pide que regresen urgentemente para comunicar los resultados. A pesar de que no han conseguido enterarse de nada, les expedicionaries se ven obligados a volver, aunque se lo estaban francamente bien. Temiendo las represalias por el fracaso y el tremendo gasto de recursos públicos que ha supuesto la misión, deciden inventarse los resultados, en un ejercicio de imaginación colectiva inédito hasta el momento en la historia de su civilización. Reconstruye a través de un lenguaje y unos códigos culturales marcianos la reunión en la que este grupo expone ante los demás la importancia de lo que han descubierto, justificando por qué han necesitado tanto tiempo y tratando de convencerles de que les envíen de nuevo a la Tierra dada la importancia de los hallazgos a los que estaban llegando.


Madrugada del 10 de febrero de 2019

Un momento antes de presentar tu comunicación en el IV Congreso Internacional de Nuevos retos para la investigación en artes, humanidades y ciencias sociales, descubres que te has dejado el texto impreso en el servicio del hotel donde lo estabas repasando después del desayuno aprovechando el apretón (la noche anterior acabaste tarde y te encuentras medio resacoso). Encima te dicen que el power point no funciona. En lugar de venirte abajo, decides aprovechar tus veinte minutos de gloria para contar la verdad de lo que te ha pasado a un auditorio lleno a rebosar. Por suerte, el trabajo lo habías hecho en colaboración con dos compañeros que conociste el año pasado en el cuarto oscuro que se organizó al final de la fiesta de clausura del III Congreso Internacional de Nuevos retos para la investigación en artes, humanidades y ciencias sociales, que se hizo en San Francisco. Así que invitas a tus compañeros a sentarse contigo en la mesa y entre todos reconstruis la historia de cómo os conocisteis, de por qué decidisteis trabajar juntos en este tema (básicamente para volver a encontraros en Madrid, donde se hacía el congreso este año) y del olvido del texto en el cuarto de baño por la tremenda resaca de la noche anterior. El auditorio empieza a reírse, los ponentes se vienen arriba y para cerrar su intervención proponen un pequeño ejercicio para hacer entre todos.

(La intervención tuvo tanto éxito que al año siguiente, pero en un congreso distinto, decidieron pasar directamente de escribir el trabajo y se inventaron la misma excusa del olvido del texto, aunque cambiando los detalles de la historia. La comunidad científica empezó a darse cuenta del truco, que fue aceptado tácitamente como una nueva forma de metodología de investigación de la que nadie hablaba pero todo el mundo practicaba. El éxito fue tal que unos años más tarde los participantes de los congresos universitarios en lugar de preparar la exposición de los resultados de sus investigaciones, preparaban sus historias cada vez más delirante de por qué se les había olvidado el texto y como habían llegado hasta ahí. Estos congresos pasaron a la historia por inaugurar una nueva era en los modos de producción y gestión del conocimiento científico.)

Madrugada del 17 de marzo de 2019

Después de numerosos pronósticos fallidos la historia se termina definitivamente. Con la abolición del trabajo como actividad para cubrir las necesidades materiales y la posibilidad de elegir libremente el nivel de vida, pudiendo incluso variar si llegado el caso te aburres de ser demasiado rico o demasiado pobre, se llega a un acuerdo mundial de que aquello, teniendo en cuenta las circunstancias y a pesar de algunos problemas que quedan sin resolver, es lo más parecido al paraíso que se va a poder alcanzar en la Tierra. Las religiones, por extraño que pueda parecer, aceptan el nuevo orden y escenifican cada cual a su manera sus respectivos juicios finales dando por cerrado los negocios por falta de clientela. La época histórica pasa paradójicamente a la no-historia como el período más negro que atravesó y atravesará nunca el mundo, peor incluso que la prehistoria. De algún modo hasta los presidentes de las grandes naciones declaran que aquella paranoía del progreso y la acumulación de bienes no daba más de sí y que mejor cambiar de historia.

Sin embargo, a pesar de la bonanza y pasado un momento inicial de euforía planetaria, empiezan a surgir ciertas comunidades, consideradas por muchos como sectas, que por pura melancolía se reúnen por las noches para rememorar la vida cuando había historia. Estos encuentros amenazan con desestabilizar el buen rollo mundial, y sin llegar a prohibirse directamente, para no caer en los métodos de la época pasada, la melancolía, asociada en muchos casos con la falta de sueño, empieza a ser considerada como un estado de ánimo peligroso que debe ser evitado por el bien de la humanidad.

A pesar de las advertencias estos grupos no solo continúan con sus reuniones, sino que se multiplican. Parece que ya que no pueden dormir se lo pasan bien. Las celebraciones se producen con la máxima discreción para no aguar el buen ambiente general, pero debido al secretismo no se conoce con exactitud qué se hacía. Por lo que dicen, hay un grupo que se hace pasar por gente que regresa de la historia y se escenifica un encuentro con otro grupo de la etapa paraíso. Entre ambos tiene lugar una conversación un tanto delirante (parece que se utilizan drogas), donde unos y otros se interesan por cómo es la vida de los otros, intercambian opiniones sobre los pros y contras (sin llegar a las manos), en la que en todo caso suelen ganar por goleada los del paraíso. Luego se hace un pequeño ritual en el que el grupo de los históricos propone un juego para experimentar los modos de vida durante la historia, y luego el grupo de los poshistóricos hace lo propio para compartir las virtudes del nuevo estado. Las reuniones acaban con una fiesta al modo de los históricos en la que terminan siempre sobresaliendo estos últimos. Al parecer, no obstante lo negro del período, la historia pasa también a la no-historia por su fama haciedo fiestones.

¿Cómo organizaríais uno de estos encuentros, qué juego propondría el grupo de la historia para compartir sus modos de vida, y el grupo del paraíso?

Monje junto al mar. Caspar David Fridirech, 1808-1810.