El valor de la experiencia
Sonia Gómez estrena mañana (en Reus) un espectáculo en el cual he tenido la suerte de poder asistir indirectamente en su proceso creativo (además de colaborar con algunas fotos y otras vainas sin importancia): Experiencias con un desconocido Show.
Nacido con espíritu contradictorio: una idea en apariencia sencilla, pero lastrada de una producción extremadamente compleja. Es decir, el proceso es mucho más gratificante que la puesta en escena. Y de nuevo, la contradicción, es una creación ardua, por el desgaste personal y emocional que ha conllevado su realización durante dos años.
Sonia es la artista escénica de acá que, a día de hoy, más lejos a llevado la idea del trabajo personal (ni Angélica Liddell cuya obra, a pesar de cortarse la piel en escena, es pura literatura al fin y al cabo). Sonia no es escritora, sino dramaturga, y muy buena por cierto, el único problema es que trabaja con un material poco agradecido: el ego. Material poroso a las emociones, a los errores y a no encontrar necesario que se entienda lo que se intenta expresar (pedantería).
Sonia es Sophie. Gómez es Calle: De este modo, con esta ecuación, el trabajo antiteatral, se vuelca en un escenario. Se pone sobre la mesa, como lo cojones, los puños o las cartas boca arriba. Es lo que hay, eso es el escenario. Lo demás, es internet. Es la soledad global. Son las pajas delante de la webcam, el twitter. Un universo de experiencias con desconocidos ya inabarcable. El capitalismo se unde, por necio, zafio y codicioso, queda internet, que nació limpio, que no se corrompió. Ahí están, ahí estamos, desconocidos todos, posteando, comunicándonos más allá de las emociones y los egos.
Ésta es la realidad.
D.
Escenario aumentado
Lo que pasaría si Pablo Valbuena se dedicara a hacer escenografías para conciertos.
D.
Audience
Audience - rAndom International from Chris O’Shea on Vimeo.Chris O’Shea. Una de las mejores instalaciones desde hace mucho tiempo.
Vía Edgar Oblonga.
D.
Abstract thought is a warm puppy
Esther Stocker. Et voilà!
D.
Calorrín
Thomas Ruff
Vía ffffond.
D.
El culebrón del futuro
“Te voy a matar, hijo de puta”. Los que se amenazan a través de vídeos de YouTube son dos expresidiarios que han revolucionado el vídeo digital. Su conflicto público a través de cámaras caseras le ha dado la vuelta a la estructura tradicional de los audiovisuales de acción. Sus retos han concentrado a decenas de miles de espectadores, y las escuelas de vídeo digital estudian las piezas como modelo de narración viral. ¿De qué hablamos?
La historia comienza con Mario Baquero, alias John Cobra, natural de Puçol, Valencia. En años pasados, Cobra se labró un prestigio como “tipo duro de la internet española”. Desde su web vendía vídeos de defensa personal en variante callejera. Allí instruía sobre formas de golpear o de inmovilizar mediante llaves, incluyendo consejos sobre cómo dar un botellazo en la cabeza con el máximo impacto ( “para darle un toque personal, vacíala y ponle de nuevo el tapón; sonará como cuando abres un bote de mayonesa”) o cómo atacar tomando al adversario desprevenido (en su patada del cojo, se finge lisiado, andando con muleta y luego se apoya en ella para ejecutar una patada voladora). Cobra se jactaba de haber inventado “un nuevo arte marcial” llamado Valecalle, y redondeaba su oferta en internet con canciones de hip hop, entre las que destaca el tema Ado, que tiene la mayoría de rimas en participio. …
Un buen artículo de Raúl Minchela hoy en Culturas de La Vanguardia.
(No hay link, es de pago. Ya saben esas cosas raras del mundo viejuno).
D.
Accesoring your city

Joshua Callaghan. Public Project, Culver City Ca , 2004
…

Maija Luutonen. Fotos 2007
y…
Liu Bolin. Camuflaje.
D.
H2
La formas de la danza contemporánea y de los numerosos estilos del Hip Hop se funden con placer, ya era hora, en un buen montaje. Bailarines de un físico excepcional, desgranan de una manera comprensible una muestra exquisita del catálogo de los movimientos propios, desarrollados desde hace décadas en la esfera del Hip Hop. Primera lección: en la danza todo cabe, y tiene que haber sitio para todos. Eso es, en teoría, como debería ser.
Segunda lección. A lo largo del espectáculo, por encima de su coreografía, se destila una actitud frente al público originada en los bailarines que nos va diciendo muy educadamente algo así como: mirad público fino, nosotros si nos ponemos, también sabemos hacer posturitas. Mirad público refinado y blanco, si nos da la gana las coreografías contemporáneas hasta nos salen mucho mejores que las vuestras. Y no sólo eso, si nos ponemos, nos reímos de hasta de nosotros mismos. Algo que vosotros europeos blanquitos, ni hacéis, ni sabéis hacer…
Anoche, al coampañia brasileña, Grupo da Rua, sólo con un en aparicencia simple espectáculo, demostró que Europa es un potencia cultural de tercera regional. Y de hecho, el Festival de Otoño de este año sigue reafirmando tal idea… Sino, que lo digan los que asistieron a las mierdas esas de Brook, Odin, Goebbles y demás…
D.
El origen de la Maldad
Los niños son la víctimas inocentes de la atrocidades de los adultos. Los niños sufren colateralmente los errores de los mayores. Los niños, antes también las mujeres, estaban al margen de los actos de la sociedad. Es decir, de la sociedad viril, la fascista y violenta, la patriarcal, la bélica, la antigua.
Y ésto porqué. Pues por mera supervivencia, salvar las mujeres y los niños garantizaría la supervivivencia de la especie, al margen de la cantidad de barbaridades que esta misma se autoinflinja.
Pero, que ocurriría si un día, los niños se comportasen como los adultos. Si se autorganizaran y empezaran a matar a los que no fuesen como ellos, es decir, a los adultos.
Ésta es el idea de base del guión de una de las mejores películas del cine español de todos los tiempos: Quién puede matar a un niño, dirigida por Narciso Ibáñez Serrador en 1976. Un film de terror excepcional, en el que dos turistas extranjeros, sufren los daños que les infrinje el estar en el sitio equivocado en el momento preciso: una España de postal, amable e idílica, pero que esconde un apocalíptico mañana. Una metáfora del terror que se sentía en este país con la muerte de Franco, y la llegada de un nuevo orden, representado en los niños.
Hoy, treinta años más tarde, y el día después de que un juez niege a otro juez el deber de investigar los crímenes del franquismo, sabemos que ese miedo no llegó a mayores. Nuestro estado de derecho actual, se fundó sin más en legalizar el régimen anterior (el rey por ejemplo), mirar a otro lado sobre todos sus crímenes y en acallar a quienes consideraron ésto como un abuso.
Pero sobre todo, funciona como una metáfora del terror contrarrevolucionario de todos los tiempos. Una idea como ejemplo: piensen en como autorganizarse entre más gente para sobrevivir, y un día dejen de trabajar, dejen de comprar, apagen sus móviles y no vuelvan a pagar sus hipotecas… Ya verán que pasa.
D.


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